Agotador fin de semana fuera de casa, pero se agradeció el puente. He de decir que escribí esto durante el viaje de vuelta a casa, en coche, así que si encontráis algo que no debería estar ahí, por favor, señalarlo. Gracias por leer y comentar!


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¿Y GENTE NUEVA?

CAPÍTULO 19: DIÁLOGOS INTERNOS

Cuando llegó a su casa, lo único en lo que podía pensar Draco era en María. La ahora misteriosa María, de la que creía saber un poco y que no sabía nada. Que le había llegado a sorprender incluso muerta. Que le había dejado todo en un testamento de lo más misterioso. Misterioso porque no sabía ni lo que incluía. Pero que no sabía si aceptar, se había ido del buffete sin decidir. Harry tampoco ayudaba en su decisión, porque en lo poco que habían hablado en el camino de vuelta lo único que había hecho era confundirle más. "Podría ser una buena oportunidad de salir de tu rutina y ganar algo de dinero. Pero podría ser una empresa muy peligrosa, con pruebas que te hicieran daño. Pero podrías pasártelo muy bien. Y podrías incluso perder tus poderes." Eso eran unos pocos ejemplos del monólogo que había mantenido mientras volvían. "¿Quieres que me quede contigo esta noche?" Preguntó cuando llegaron a su puerta, casi tímidamente. "Comprendo que estés asustado después del ataque, debió de ser un gran susto, y volver te puede traer malos recuerdos" ¿Qué pasaba, que el chico se podía meter en su cabeza? "No quiero que lo pases mal, así que, si quieres, puedo pasar la noche aquí, si no te importa" Aunque el chico parecía un poco avergonzado y tímido, Draco apenas reparó en eso. La simple opción de pasar la temida noche en un sitio que lo único que parecía traerle eran recuerdos y más recuerdos del ataque, con los consiguientes escalofríos y sentimientos de terror, le parecía una idea más que atractiva.

-¿Qué decías? Me he debido de quedar en blanco un momento

-Que si no te parece bien, que no pasa nada, me vuelvo a mi casa y te dejo en paz…-No. ¡No! No quería pasar la noche solo…

-No… digo sí… quiero decir, que sí que quiero que te quedes. Me… me da un poco de miedo quedarme solo aquí.-Contestó Draco, intentando explicar lo que sentía sin dejarse demasiado en ridículo.

-Vale.-Un silencio un poco incómodo se instaló entre los dos, que estaban de pie enfrente de la puerta del edificio en el que vivía.

-¿Quieres entrar? Empieza a hacer frío fuera en esta época del año.- ¿El tiempo?¿En serio, el tiempo es lo único que se te ocurre? Se reprendió Draco mientras abría la puerta y subía las escaleras, por detrás de Harry. Buena jugada, ponerte por detrás, por cierto. ¡Menudo culo! El quidditch hizo bien su trabajo… ¿En serio se ponía a pensar en eso ahora? No, su libido no podía ponerse delante de su pensamiento racional. Mejor se limitaba a hacer algo simple de cena e irse a la cama.

-¿Estás bien? Estás un poco callado.

-Es sólo la sorpresa. Aún no he asimilado todo lo del testamento y lo que implica…-Excusas, excusas, excusas. ¡Draco, céntrate! Sí, definitivamente odiaba cada vez más a su subconsciente. – ¿Te apetece algo particular de cena? Tampoco tengo mucha variedad…-Dijo, entrando a su piso y dirigiéndose a la nevera. Cuando la abrió, se sorprendió al ver que había bastante más variedad de la que había cuando había hecho la cena la noche anterior al ataque. Un escalofrío recorrió su cuerpo, sin tener nada que ver con el frío que emanaba de la nevera. ¡Has vuelto a distraerte! Pareces tonto, siempre quedándote mirando a la nada… ¡Oh, que se callase de una vez!

-Mientras estabas en el hospital fui a la compra y compré las cosas básicas, por si cuando volvieses no tenías las fuerzas para comprar y te vieses solo sin nada que comer. Siento haberme tomado esa libertad, pensé que sería una buena idea…-Añadió, poniéndose rojo, cuando Draco le miró con la mirada aún perdida.

-Sí, sí, sí que ha sido una buena idea… Me había distraído, lo siento, últimamente me pasa muy a menudo. Intento que no me pase, pero parece que mi mente ha decidido establecer una batalla campal entre un lado y otro. Y estoy desvariando, lo siento.

-No tienes que disculparte, es normal después de sufrir un shock. Tu mente tiene que reconstruir todo lo que ha pasado entre el ataque y ahora, porque la información que procesa y guarda es precaria. Bueno, si quieres, hago yo la cena. Compré lo básico, arroz, pasta, un poco de carne, verduras… Carne no nos merece la pena, porque habría que descongelarla. Si quieres hago una ensalada con un poco de arroz y queso.- Draco se encontró asintiendo antes de procesar ni la mitad de lo que había dicho. Sonaba delicioso todo lo que salía de los labios de Harry… los labios… parecían deliciosos también. No estaría mal probarlos junto con la ensalada y lo que quisiera que hubiera también. ¡Tonto! Responde, parece que estás abducido y encima le estás mirando a los labios. Es irónico que tú digas eso, eres el que se le ha quedado mirando al culo. ¡Callaros!

-Sí… eso estaría genial. Si no te importa, quiero darme una ducha y ponerme más cómodo… necesito…

-Lo comprendo.-Dijo Harry con una sonrisa. ¿Y si comprendía de verdad? El sería capaz de comprender, por todo lo que había pasado. Draco no lo pensó más, se escapó a su habitación y se dio una larga y ardiente ducha, para limpiarse y quitarse de encima todo. Todo, lo que le había pasado desde el ataque. Lo que había pasado en el hospital, lo que le había dicho el abogado. Lo que había pasado con Harry. La verdad es que echaba de menos esos periodos de reflexión bajo el agua ardiente, que con las prisas del trabajo todas las mañanas apenas le daba tiempo de pensar en la temperatura del agua.

El resto de la noche se resumió en una cena muy tranquila y en silencio, sólo rompiéndolo con los elogios de Draco ante la comida que había preparado Harry, y su insistencia en que durmiese él en la cama, y Draco en el sofá. Evidentemente, Harry ganó la disputa y Draco se fue a dormir a su cama, añorando un cuerpo al que aferrarse, antes de sumirse en un sueño irregular y sobresaltado.


Sí, cortito y con poca chicha, pero son necesarios los capítulos de "intermedio". Espero que os haya gustado y que sigáis leyendo!