Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a Stephenie Meyer y a otros. No pretendo ninguna ganancia y lo único que invierto es mi tiempo.

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Para volver

"Al sur, si lo vas a hacer, termina de una vez y vete. Lo has pospuesto demasiados días."

Deseaba tener un botón para desconectarme el cerebro. Cada vez que me decidía a irme al sur lo posponía con la idea de beber de un último humano, cuando me decidía a acabar con algún humano la idea de irme inmediatamente me obligaba a dejar mis intentos de cazar. Seguro si buscaba la palabra "indeciso" en algún diccionario encontraría una fotografía con mi cara para dar un ejemplo.

Y ahí estaba de nuevo, intentando encontrar el momento adecuado para caer sobre el guardia del lote de autos a las afueras de la ciudad y con ganas de salir corriendo de aquel lugar sin mirar atrás. Indeciso, de nuevo.

El viento me trajo un olor que no era humano, lo reconocí de inmediato y estaba tan cerca. Como podía estar tan distraído como para no haberla olido antes, estaba concentrado en el guardia, pero ella estaba casi a mi lado cuando intente escapar. No sirvió de nada.

-Emmett.- mi nombre retumbo en la oscuridad.-No te vayas por favor. Solo quiero hablar contigo. ¿De acuerdo?-

¿Hacia cuanto tiempo que no escuchaba mi nombre? ¿Un mes? Tal vez más. No, no podía quedarme y permitir que me viera como la bestia acecina en que me estaba convirtiendo. Di la vuelta con toda la intención de desaparecer de inmediato.

-¡Por favor!- había urgencia en su voz. –Por favor, solo hablar, lo prometo.-

"¡Rayos! Suena como mi madre."

Debería haber seguido, debería de haberme detenido hasta llegar a Nueva Orleans, debería de haber corrido hasta quedarme sin zapatos y luego seguir sin ellos. Debería. Pero no pude mover un solo musculo para alejarme. Me gire para enfrentarla y ella sonrió satisfecha.

Me sentí miserable solo de verla. Sus ojos eran tan dorados que tuve que desviar la vista para esconder el rojo que me delataba.

-Hola Esme.- dije con voz atona.

-Nos has tenido muy preocupados. Todos te hemos estado buscando, Rosalie…- intento acercarse a mí y yo retrocedí un paso.

-Puedo cuidarme solo. Gracias. -

-Solo.- repitió con tristeza. -¿No… quieres volver con nosotros?-

"Di que no. Di que no. Di que no."

-Si quisiera volver lo habría hecho hace tiempo.-

"Eso. Eso sirve."

Esme se entristeció, guardo silencio un minuto y luego me miro de nuevo.

-Ya veo.- hizo una pausa. -Es bueno ver que estas bien.-

"Contesta algo desagradable, así será más fácil alejarla."

-Pregúntale eso a los cuatro humanos con los que me tope. De hecho me interrumpiste, estaba a punto de cazar.- intente sonar molesto, como si en verdad me enojara verla. Claro que en eso momentos, lo último que sentía hacia ella era enojo.

Ella asintió.

-Uno más que yo. Que lastima.- la mire con incredulidad. – ¿No me crees capas?-

"¡Que un rayo me parta! Por supuesto que no."

Sabía que Rosalie no había probado sangre humana nunca, que Edward se había rebelado contra el método de Carlisle por un tiempo y que el doctor decía que no se sentía muy libre de culpas. Pero de Esme no lo habría esperado ni en un millón de años.

Seguí de pie a unos pasos de ella y no pude evitar soltar el aire de mis pulmones y dejar mis hombros caer como si me pesaran. Para colmo de todos mis males, incluso Esme había matado menos humanos que yo.

-No lo entiendo, se siente bien beber sangre humana, es fantástico pero…-

Al parecer ella comprendió algo de lo que me afectaba.

-Nuestra naturaleza es esta, matar humanos. No tenias por que huir, podemos comprender si te sientes culpable de haber matado a esas personas…-

-Ese no es el problema.- Esme me contemplo confundida.- No me importan los humanos, bueno… solo un poco. Pero… tengo… tengo tanto miedo de lastimarlos.-

-Emmett, cariño, no puedes lastimarnos...-

-¡Claro que puedo! Y no solo me refiero a lastimarlos de forma física. ¿Crees que no sé en qué forma decepcione al doctor? Debe de creer que salvó de la muerte a un acecino en serie. Tú no viste la cara de Edward cuando lo amenace en el bosque. Rosalie… ¡Por dios! No quiero ni pensar en Rosalie. Después de que le dije que me gusta… me largue sin siquiera despedirme. Debe estar furiosa conmigo, jamás me volverá a ver… mucho menos a dirigirme la palabra. -

Esme rio con complicidad. Aunque no me quedo claro si era hacia mí.

-Carlisle y Edward están más preocupados que molestos. En cuanto a Rosalie…- hizo una pausa. -Eso depende de ti.-

Suspire y la mire directamente.

-No sé si pueda controlarme cuando me encuentre con más humanos. No se si quiera hacerlo.-

-No importa, estaremos ahí cuando nos necesites, por eso somos tu familia.-

-Mi familia.-

Hacia tanto tiempo que no pensaba en mi mismo formando parte de una familia que me tomo un segundo entender toda la imagen. Hasta ese momento ellos eran los Cullen y yo Emmett McCarty, dos cosas bien diferentes y separadas. Pero no quería que fuera así, ya no. Puede que no hubiera hecho nada bueno en mi vida como para merecer una oportunidad de volver a empezar como esta, pero quería ganármelo, ser digno de esta familia que me extendía sus brazos.

Emmett McCarty había sido atacado por un oso en la mitad de la nada y para alguien que no viera las cosas como yo en ese momento, podría parecer que se había ido al infierno al que merecía llegar. Pero mi perspectiva era muy diferente, Emmett Cullen había quedado en su lugar y esta vez no iba a tirar todo por la borda, les demostraría que había valido la pena recibirme y entregarme su cariño.

-No va a ser fácil cambiar para ser como ustedes.-

-Ningún cambio es fácil.-

Qué fácil es convencerme, sobre todo cuando ya estoy convencido.

-Esme.- la llame mientras veía como el guardia del lote de autos entraba a la caseta de vigilancia.- ¿Podemos irnos a casa?-

Ella me observo sorprendida y luego sonrió con uno de eso gestos que me hacían pensar en mi madre.

-De acuerdo. Pero tenemos que regresar los tres juntos.-

-¿Los tres…? ¡Rayos!-

"¿Rayos? Rayos no lo describe completo. ¡Me lleva la…!-

Ver a Rosalie aparecer de detrás de una árbol fue como si me lastimara la luz del sol reflejada con un espejo hacia mi cara. Gire el rostro para no verla por un instante, pero de inmediato volví a mirarla. Mi memoria no le hacía justicia a lo que tenía delante de mí, se veía más hermosa que nunca. Con un ligero vestido azul y el cabello ondeando con el viento.

Sentí el impulso de correr y abrazarla, pero el fuego en sus ojos me dejo paralizado en mi lugar. ¿Estaba molesta? No, no molesta, furiosa. Y eso la hacía lucir aun más encantadora, no pude evitar sonreír sorprendido.

"¡Wow!"

Rosalie fijo sus dorados ojos en los míos por un instante, luego cruzo los brazos y desvió la vista hacia el bosque.

-¿Podemos irnos ya?-

"¡Wow!"

-¿Emmett, nos vamos?- escuche que decía Esme.

"¡WOW!"

-¿Qué…? ¡Ahaa, si! Irnos. Claro.-

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Nota de Autora: Actualizo ahora porque si no, me van a odiar la próxima semana y de una vez les aviso. La próxima semana estaré en la convención de comics TNT en México, si les interesan playeras de Crepúsculo busquen la mesa de Freaky Shirts (sí, yo sé, es un comercial, pero que le voy a hacer) y por eso dudo poder actualizar, pero no desesperen que lo hare, lo juro. Espero que le haya gustado el capitulo. Si no mal recuerdo Edward dice que todos han vivido lejos de la familia un tiempo, así que esta es mi versión de ese tiempo de Emmett. Use a Esme porque me gusta mucho como personaje y creo que junto con Emmett, es de las que se preocupa más por el bienestar de los integrantes de la familia. Ya para el próximo veremos la reacción de Rosalie (tiembla Emmett, tiembla).

Saluditos y no sean malitos, dejen review que me encanta saber su opinión.