Estoy de nuevo aquí, un poco tarde, pero mi horario se altera con las vacaciones. Buenas noticias, leed más adelante. Muchísimas gracias a quien ha comentado, de verdad, ¡me alegráis el día! Contestaré mañana, hoy no estoy con mi ordenador. ¡Espero que os guste!


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¿Y GENTE NUEVA?

CAPÍTULO 24: LABERINTO

Cuando Harry se levantó del suelo (odiaba los viajes con traslador, nunca conseguía aterrizar bien), lo primero que vio fue verde. Y cuando se giró hacia los dos lados, también había verde. Un gran seto verde familiar. Demasiado familiar.

-Igualito al del laberinto del Torneo de los Tres Magos. –Aclaró la voz de Draco a sus espaldas. ¡Eso es! Pero, ¿qué están haciendo ahí? La roca… era un traslador, eso es. –Pero no tengo ni idea de lo que se supone que debemos hacer. ¿Tú qué crees? –Harry se encogió de hombros.

-Ni idea. Andar, ¿no? Es lo que se hace en los laberintos. Encontrar la salida. –Draco asintió, y comenzó a andar hacia su derecha. –Espera. –Harry miró a su alrededor, mirando a ver si había algún saliente en el suelo o el seto. Enseguida encontró una rama que sobresalía un poco de uno de los muros vegetales, y sacó su varita. Arrancó una hoja del arbusto, y después de murmurar unas palabras y agitar su varita, se convirtió en un ovillo de lana. –Así, si nos perdemos, podemos volver al sitio de donde salimos. –Ató un extremo a la rama, con cuidado, comprobando que no se soltase, e indicó a Draco que podían seguir.

-No se me había ocurrido, es muy buena idea. –Comentó Draco, consiguiendo poco más que un gesto de asentimiento y una mirada perdida en el suelo de parte de Harry. –Venga, vamos a ver qué aventuras nos trae esto. –Dijo, con un tono alegre y comenzando a andar a un paso más vigoroso.

Caminaron durante un buen rato en un silencio cómodo, Harry desenrolland el ovillo y atándolo a alguna rama saliente de vez en cuando, y Draco liderando el paso, manteniendo su mano derecha pegada siempre al mismo seto de la derecha. Me pregunto cómo podrá tener siempre un aspecto tan impecable. ¿Cómo se podrá aterrizar de un viaje en traslador y no caerse al suelo y hacer el ridículo? Siempre estaba bien arreglado, incluso cuando estábamos jugando al quidditch y volando a una gran velocidad no se le movía ni un pelo. ¿Existirá un conjuro para no despeinarse? La verdad es que a mí me vendría bastante bien, aunque si ni Molly consiguió dominar mi pelo, pocas cosas podrán hacerlo. Aunque, pensándolo bien, lleva sin utilizar la magia años, e incluso cuando no tenía varita llevaba el pelo impecable. ¡Si seguía estando peinado incluso después de ponerse y quitarse el casco! Pero bueno, ¿por qué me estoy obsesionando tanto por un pelo? Tampoco es que sea un rubio perfecto, ni que parezca super suave, ni que quisiera comprobar si es tan suave como aparenta, ni que... ¡PARA! No es apropiado estar pensando en eso, y menos si él está presente. Concéntrate en otra cosa, por ejemplo... esa tarántula gigante que se está acercando. ¡TARÁNTULA! Harry sacó rápidamente su varita.

Arania exumai!- Gritó, apuntando a la araña, que cayó al suelo con un sonido seco.

-Ha estado cerca... Me alegro de que tengas aún los reflejos de antes. Yo dudo que pueda volver a tener la velocidad con la varita que tuve en mis años del colegio...

-Todo se puede recuperar. Si en algún momento acabamos esta aventura, si quieres, puedo ayudarte a entrenar. Los tres años de academia de auror sirvieron de algo, y he cogido algunos trucos de enseñanza. -Excusas, excusas, excusas. ¡Tú lo que quieres es pasar más tiempo con él! Pero bueno, mientras no se dé cuenta...

-¡Claro! Será muy divertido. Pero bueno, primero hay que acabar con esto, y averiguar qué contiene el testamento. ¿Crees que habrá más animales? O a lo mejor es como en tu torneo, y hay de todo... -De repente, Draco pareció no poder dar más pasos hacia delante. Intentó darse la vuelta y andar de vuelta hacia Harry, pero tampoco. Harry examinó los alrededores, pero no había nada. No podía ser... El que ha hecho el laberinto no podía tener tan mala leche. Miró hacia arriba, y la ramita verde con bolitas rojas confirmó sus sospechas.

-Eh... Draco... Esto... ¿Conoces lo que es el muérdago?

-Claro. Es un ingrediente muy importante en las pociones de amor y aturdidoras, ¿por qué?

-Porque... -Harry señaló a un punto encima de la cabeza de Draco, y esta vez fue su turno a la hora de sonrojarse. ¡Su piel es casi translúcida! Se nota mucho cuando se pone rojo...-Creo que no hay otra solución que... Bueno... Ya sabes... -Dijo, mirando al suelo y rascándose la nuca.

-Ya... -Casi un minuto pasó en un incómodo silencio hasta que Harry se atrevió a hablar.

-¿Quieres que... Ya sabes, lo hagamos, o intento buscar un contrahechizo? -Draco no se lo pensó dos veces antes de contestar, casi demasiado rápidamente.

-Sí, sí, claro. -Harry se acercó torpemente, como sin saber qué hacer. Sintió un cambio en el ambiente cuando se acercó a Draco, entrando en el campo del que no se podía salir. A no ser que... Draco se acercó a Harry, agachándose un poco, mirándole primero a los ojos, luego a sus labios, cambiando rápidamente de nuevo a los ojos. Harry se puso un poco de puntillas para llegar a los labios de Harry, y ambos se encontraron a mitad de camino, provocando una corriente eléctrica para los dos.


¿Qué tal? Para ser sincera, nunca he escrito un beso antes... ¡Espero que os haya gustado! ¿Un comentario de fin de año? ¿Cuáles son vuestros propósitos de año nuevo?
Uno de los míos es acabar las cosas que comienzo (ups) Sé que este ha sido un capítulo aún cortito, pero espero que os haya gustado :)