Hehehehehe... ¿Hola? ¿Hay alguien? ¿Hoooolaaaa? Bueno, estoy de vuelta, con un *mini* capítulo... después de... mucho tiempo. No sé qué me ha pasado. Bueno, sí, exámenes, lesiones, cosas de esas. Lo siento mucho, este capítulo lleva escrito como dos meses, pero no me decidía a publicarlo. Ya me diréis. O mataréis. Pero bueno, disfrutad.


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA ¿Y GENTE NUEVA?

CAPÍTULO 25: DEMENTORES

Después de unos segundos de electrizante contacto, Harry se separó de Draco con un pequeño paso hacia atrás. Dirigió su mirada al suelo, con miedo de que Draco viese qué reacción le había producido el beso; el recuerdo del contacto, breve pero intenso, era demasiado fuerte como para dejar caer su fachada. Draco se encontraba en un estado no mucho mejor, su corazón había pegado un salto en el momento en el que sus labios habían tocado los de Harry, y ya los echaba de menos. Una fuerza parecía querer que repitiera el beso, pero luchó contra ella. Había pasado sólo porque era estrictamente necesario, y probablemente Harry sólo quisiese lavarse los dientes en cuanto llegase a casa. Ninguno de los dos parecía dispuesto a hablar primero, cada uno sumergido en sus pensamientos, intentando adivinar qué era exactamente lo que había producido ese deseo de repetir el beso. Al fin y al cabo, sólo era unos viejos enemigos que, al crecer, habían superado sus diferencias, ¿no? O al menos de eso se intentaban convencer.

-Ehm... Creo que deberíamos seguir. No sé si aquí el tiempo funciona igual, pero dentro de poco se hará de noche... Y no creo que sea agradable. -Finalmente sugirió Harry, rompiendo el denso silencio que se había instalado entre los dos. - Quiero decir, que los ambientes salvajes no suelen ser agradables en la oscuridad. Los bichos se hacen más violentos y eso...

-Sí, sí, claro, tienes razón. Mejor que sigamos andando. ¿Crees que nos encontraremos más...- Su pregunta fue cortada por un frío helador, que no le traía ni un solo buen recuerdo... un frío que tuvo que soportar constantemente durante siete duros años, aunque no había sido esa la primera vez que lo soportaba.

-Dementores... -Susurró a Harry, lívido, mientras sacaba su varita. Seguía habiendo dementores libres, por lo visto, aunque la mayoría hubiesen sido controlados. Harry pensó en la última vez que se había encarado a unos dementores, en la que no había sido capaz de vencerlos. Aun así, invocó a su memoria el recuerdo que creía más feliz: cuando aprendió a montar en la moto de Sirius. -¡Expecto Patronum!- Gritó, y una ligera niebla plateada salió de su varita. Eso no era lo que debía pasar... ¿Tanto se había debilitado en unos años sin acción? Bueno, desde luego, cuando saliese de ese laberinto, se pondría a entrenar... Y no solo, si la suerte le acompañaba. De repente, un hurón plateado se acercó corriendo desde detrás de él, embistiendo al dementor y haciéndole huir. Harry, atónito, miró hacia atrás, viendo a Draco con un gesto de concentración, apuntando al hurón con su varita. En cuanto el dementor desapareció de su vista, Draco se derrumbó en el suelo, agotado.


Bueno, ¿qué os ha parecido? Del 1 al 10, ¿cuánto me merezco un Avada? (1 siendo crucio flojito y 10 Avada de los que duelen) Espero que me sigáis soportando después de tanto tiempo.

*He de decir que tenía unas notas mucho más guays pero mi ordenador me odia y me las ha borrado*