Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a Stephenie Meyer y a otros. No pretendo ninguna ganancia y lo único que invierto es mi tiempo.
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Tecnicismos
Hoquiam era un lindo lugar, pequeño, con poca actividad y muy clamado, tan diferente a Seattle que parecían estar en países diferentes y lo mejor de todo, estaba nublado. ¿Qué digo nublado? ¡Nubladícimo! Estaba tan oscuro que parecía que iba anocheciendo en vez de ser de mañana. Visto desde lejos el pueblo parecía triste, pero podía ver a las personas que caminaban de un lado a otro por las calles, autos y barcos en movimiento, además de un área de construcción en los muelles repleta de actividad.
Según las instrucciones que Carlisle nos había dado, la casa estaba al final de un camino que se alejaba bosque adentro de la avenida Broadway, obviamente la avenida más grande. No fue difícil dar con el camino y en cuestión de segundos, estábamos al margen de un largo jardín delimitado por una cerca de madera blanca, una casa pintada de azul cielo y blanco se levantaba a la mitad del jardín. Era como la fotografía de algún folleto.
-Muy lindo.-
-Por supuesto que es lindo.- contesto mi ángel. –Esme es experta en estas cosas.-
Y como si la hubiera invocado, Esme apareció en la puerta principal con una enorme sonrisa.
-Muchachos, ya están aquí.- camino con algo de velocidad a nuestro encuentro.
Yo di un paso y abrí la puerta del jardín para que Rose entrara, me sorprendió un poco al ver que ambas se abrazaron, después de todo solo se habían dejado de ver por algo menos de una semana. En todo caso fue algo encantador, madre e hija, saludándose.
-La próxima vez, avísame antes de que se tomen vacaciones, lidiar con tener que dar la noticia es toda una odisea.-
-De acuerdo, lo prometo, disculpa las molestias…-
-No, no es nada, mejor dime como les fue.- se giro hacia mí. –Emmett querido. ¿Te divertiste?- se acerco y me abrazo casi tan emotivamente como a Rose.
"Yo diría más que divertido…"
-¡Oh dios!-
La voz de Edward nos llego a todos desde la puerta principal, ahí estaba, con un libro en las manos y expresión de desagrado.
-Hola Edward, a mí también me da gusto verte.- dijo Rose con sarcasmo.
-¡Ustedes dos…¡- Edward siguió sin poner atención al sarcasmo y nos señalo. –Bueno, era obvio, ya se habían tardado pero…- hizo otra pausa y me miro irritado. –No. Hagas. Eso.-
No pude evitar soltar una carcajada.
"Pero tu cara vale oro."
-No me interesa saber lo que estuvieron…- su expresión se congelo, enfoco su atención en Rose y luego de nuevo en mi. -¿Casarse?-
Esme contuvo el aire por un segundo.
-¿No conoces el término "sorpresa", verdad Edward?- mi ángel puso las brazos en jarra.
Esme se lanzo en una nueva ronda de abrazos, felicitándonos y aprobando toda la situación, nos obligó a todos a entrar a la casa a empujones. Edward camino a mi lado y desacelero el paso, dándome a entender que, o quería darle espacio a las chicas o quería decirme algo, así que me detuve un poco al igual que el.
-¿Como lo hiciste? Es decir los dos…- dijo en voz baja.
-¿En verdad quieres que te explique esas cosas hermanito?-
-No por favor, no me refiero a eso.- agito la mano con un movimiento de nerviosismo. –A lo que me refiero es, la última vez que los vi hace una semana, la forma en que sus pensamientos se organizaban era muy diferente a lo que son ahora. Tus ideas son más ordenadas, más… coherentes y Rosalie, bueno en resumidas cuentas, está feliz.-
-¿Feliz? ¿Qué tan feliz? ¿Cómo si viera una película que le gusta o como si le contaran algo divertido?-
Edward guardo silencio un segundo, parecía que estaba escuchando algún sonido lejano, poco a poco su expresión se relajo y sonrió confiado. Se acerco un poco más a mí.
-Esto es todo un cliché, pero está más feliz de lo que la había visto nunca antes.-
"Ya somos dos. Esa es tu respuesta."
Edward resoplo.
"Si no me crees consigue tu propio cliché, veras a que me refiero."
Una vez dentro de la casa, Esme insistió en que nos cambiáramos de ropa diciendo que parecíamos vagos, sin zapatos y con tantas rasgaduras en la ropa, tuve que estar de acuerdo. Al salir del cuarto de baño, Edward estaba parado afuera esperándome, extendió el brazo mostrándome un pedazo de papel.
-Ya eres, legalmente un Cullen.- tome la hoja de papel con algo de desconcierto.
Un montón de firmas, un montón de nombres y un montón fechas. Era un acta de nacimiento, encabezada por los nombres y datos de: Cullen, Emmett. Me reí con ganas.
-Incluso tiene la huella de "mi" pie.- rasque el papel en donde una pequeña huella del pie de un bebe llenaba un área específica.
-Y este es el documento de adopción.- me tendió otra hoja y la leí.
Más datos, más firmas y sellos de colores que "legalizaban" la adopción, bajo la custodia de Carlisle y Esme, de dos hermanos.
-¿Estás seguro de que estos papeles funcionaran? No me parecen muy confiables que digamos, está bien que sean ilegales, pero se ven algo sospechosos.-
-Ahaa, pero si estos papeles son legales, ni te imaginas lo fácil que es solicitar documentación por correo.- me sonrió triunfante. –Solo tienes que conocer el sistema.-
Le regrese los papeles y él los guardo en una carpeta de cuero.
-Y yo que pensé que tenía el historial delictivo más negro de la familia.-
Al cabo de un rato, comencé a preguntarme por qué Rose y yo seguíamos dando vueltas por la casa, en vez de ir a su nueva habitación. Entendí lo que pasaba cuando Carlisle llego del hospital. Rose quería que habláramos con él, pedirle su opinión y permiso, aunque ella era la que explicaba y yo solo asentía. Todo aquello me tomo algo por sorpresa y me puse algo nervioso. ¿Cómo no había pensado en Carlisle? Su opinión era la más importante y Rose le hablaba como si en verdad fuera su padre. Sentado en el enorme escritorio de su despacho parecía capaz de tomar una decisión sobre cualquier tema existente.
-Entonces quieren casarse. ¿No es así?- dijo el sin despegarme la vista. Su expresión me pareció la más severa que le había visto.
-Si señor.- ¿Era mi imaginación o el cuello de la camisa me estaba estrangulando? Carlisle guardo silencio un segundo.
-¿Quieren marcharse? Es decir, me imagino que no vivirán con nosotros, deben de querer hacer su vida aparte.- sonó algo resignado.
Abrí la boca para decir un rotundo no, pero me detuve, no sabía la respuesta a esa pregunta. Ni siquiera había pensado en la posibilidad y no tenía idea de que quería Rosalie. Mire a mi ángel y ella se veía igual de insegura que yo.
-¿Quieres marcharte?- me pregunto. Yo negué con la cabeza.
-No, para nada. ¿Y tú?-
-No.- ella miro al doctor. –Si no te incomoda, preferimos quedarnos, después de todo ustedes son nuestra familia.-
Carlisle respiro aliviado.
-Bueno, tenía que pregunta.- nos sonrió abiertamente. -¿Para cuándo fijamos la fecha?-
Deje que Rose tomara todas las decisiones, parecía que le gustaba encargarse de eso. Una vez que todo estuvo acordado, Rose me tomo de la mano y comprendía que era momento de regresar al encierro.
-Esperen.- Carlisle se levanto de su escritorio y nos alcanzo en la puerta. –Me preguntaba si les gustaría acompañarnos a Edward y a mí a cazar. Además podríamos discutir un poco más sobre el tema y sobre su… "pequeña" excursión a Yellowstone.-
-¿Yellowstone? ¿Estuvieron en Yellowstone?- Edward había aparecido de la nada y nos observaba con reproche. -¿En que estabas pensando Rosalie?-
No pude evitar desternillarme de risa ante el recuerdo de la perfecta imitación que había hecho de Edward un par de días atrás.
-Yo no hablo así.- los ojos de Edward se cerraron conforme hablaba.
-Oh sí, sí que lo haces hermanito.-
Salí corriendo al jardín para intentar esquivar los empeños esfuerzos de tumbarme por parte de Edward. Esme salió al pórtico y cruzo los brazos.-No jueguen rudo.-
-No mamá.- mi hermano aprovecho que me había detenido a contestar y me salto en cima. Intente aplicarle una llave para sacármelo, pero él me evito. –Haces trampa.-
-No es trampa, es parte de mí, ya deberías saberlo.-
-¡Chicos!-
-Si mamá.- contestamos al unísono.
-Se portan como niños chiquitos.- nos recrimino Rose.
-¿No vienes con nosotros cariño?- Carlisle se acerco a Esme y la abrazo por la cintura.
-No, aun no termino de leer los formularios de inscripción y quedan pocos días. Vayan ustedes, diviértanse.-
Carlisle y Esme se despidieron con un beso y salimos con rumbo al norte.
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Nota de Autora: ¿Qué le pareció? A decir verdad no me agrada del todo el resultado de este capítulo, me salió de transición y esa no era la intención, aun que quería mencionar algunos detallitos técnicos como la adopción y la planeación de la boda. Bueno con que les haya gustado me conformo. Creo que mis cálculos fallaron, esta parte me salió más largo de lo que esperaba así que ya contando ese error solo nos faltan (ahora sí sin falla) dos capítulos. Por si se lo preguntan, Esme está intentando entrar alguna escuela de restauración de arte (como la envidio T_T), aunque me imagino que le va a costar algo de trabajo pues el que las mujeres estudiaran carreras no era muy común en los 30's, apenas después de la segunda guerra mundial era un poco más común. Bien, si les gusto o no déjenme review, que para eso son y me hacen muy feliz. n_n Prometo que el próximo cap. estará listo muy pronto y será mucho mejor.
Saluditos
