5.- Un beso, una caricia y un adiós.
Llego la mañana del 31 de octubre y Yagami Light despertó abriendo los ojos lentamente, estiro los brazos, miro a su lado en la cama y... estaba solo. Sonrió, no podía pensar que su " historia de amor" seria igual que en las películas: declararse en el cine, besarse al llegar a casa y despertar desnudos y abrazados a la mañana siguiente, simplemente con Ryusaki esa lógica no corría.
Se levanto, sabia que el pelinegro lo miraba desde los monitores pero actuó como si nada, sabia también que Watari lo observaba.
Entro a la ducha, sintió el agua recorriéndolo y relajo los músculos, los recuerdos del día anterior se le venían a la mente y rió.
- Podría haberlo dicho mucho mejor...- cerro el paso del agua.- nunca pensé que confesármele me pondría tan nervioso.
Vestido y arreglado se dirigió al salón central donde Ryusaki ya debía estar de cabeza entre los papeles del caso y cosas así, pero al llegar el detective no se veía en ningún lado.
- Vaya, ¿donde se habrá metido Ryusaki?- se sentó frente al computador y empezó a ordenar archivos e informes, esperando a que volviera el pelinegro. En el bolsillo de su pantalón guardaba la cajita que compró en el centro comercial y cada cierto tiempo la agarraba firmemente como para asegurarse de que seguía allí, era su pequeño regalo para L.
Al cabo de media hora el mayor apareció con las manos en los bolsillos y vestido como todos los días, Light sonrió, le gustaba ese Ryusaki también.
- Buenos días Light kun, - se acomodo en su silla en su posición acostumbrada.- te levantaste temprano, pensé que aprovecharías de descansar y dormir hasta tarde.
- No me canse tanto como esperaba.- se coloco de pie tras el pelinegro.- Feliz cumpleaños Ryusaki.- con cuidado y ternura coloco al cuello del detective una cadena de plata con la letra L gótica.- perdona lo poco, espero te guste.
El mayor tomo el adorno entre sus dedos y lo miro entre agradecido y sombrío, esa simple letra era su cárcel, su condena pero también fue el camino que lo llevo a conocer a Light y los demás.
- Arigatou Light kun...
Yagami cruzo los brazos por abajo de los del detective atrayéndole hacia él y apoyo su barbilla en el hombro del mayor.
- Me imagino lo que sientes por este símbolo pero si te lo regalo es por otra razón, dime Ryusaki ¿con que letra comienza mi nombre?
- Lo se L-ight kun...- sonreía aunque era un gesto triste- Estamos unidos por el destino de la misma letra ¿no?, muchas gracias, es un regalo hermoso.
Sus rostros estaban muy cerca y el castaño sintió el impulso de besarlo, enredo sus dedos en el cabello negro del mayor y suavemente acerco sus labios pero Ryusaki lo detuvo.
- Li...Light kun... Yo...
- Entiendo, - se enderezo y le beso el pelo al detective.- pero algún día conseguiré tu primer beso.
"Quizás, Light, pero talvez no nos alcance el tiempo para jugar al amor" pensó Ryusaki mientras acariciaba el dije en su cuello.
El menor se sentó al lado del detective y volvió a meterse en sus papeles y archivos, ambos estaban en silencio trabajando pero de vez en cuando se miraban dispuestos a decir algo pero preferían mantener el suave silencio que los envolvía.
- ¿A que hora ira a llegar mi padre y los demás?- pregunto Light al cabo de un rato.
- Watari me dijo que los cito para las seis de la tarde.- respondió el pelinegro.- a esa hora hay una cena preparada y luego un cóctel, mande a pedir unos cuantos licores extranjeros, Watari esta ahora recibiéndolos.
- Genial, nos la pasaremos súper bien esta noche.
Luego volvió el silencio a rodearlos, Yagami fue, nuevamente, el que lo rompió.
- Ryusaki... yo...
- Light kun.- Ryusaki lo interrumpió.- quiero que sepas que no me arrepiento de haberte conocido ni de confesarte mis sentimientos, ni de esto...- se acerco a él y poso sus labios sobre los del universitario con ternura, había decidido que su ultimo día de libertad lo viviría como quería y quería sentir el sabor de los labios de Yagami Light, se separo lentamente con los ojos semicerrados y las mejillas teñidas de un leve rubor, quedo mirando al castaño y este le devolvió la mirada con dulzura, era el primer beso del detective y aunque para Light fue un tanto inexperto estaba tan lleno de amor que fue el mejor que había recibido en su vida.
- Ryusaki...- el mayor, avergonzado, se había alejado un tanto, Light se acerco y lo abrazo por la espalda.- yo tampoco me arrepiento de haberte conocido ni de haberme enamorado de ti... aunque sea tu sospechoso numero uno.- sonrió y lo beso en los labios con ternura.-nuestro tiempo empieza desde ahora y cuando te demuestre que soy inocente te pediré que seas mi novio oficial.- terminó de decir el adolescente y acariciándole el rostro volvió a su lugar frente a la computadora.
Ryusaki mantuvo la vista baja para que el otro no viera su tristeza, las palabras de Light hablaban de futuro, de un imposible futuro, esa tarde todo acababa para ellos y aunque Light fuera inocente, aunque atrapara a Kira y resolviera el caso mas difícil de todos no había otro final que no volverse a ver jamás, regresar a trabajar como L y seguir solo...
Pero no, no estaría solo nunca mas, el recuerdo de Light y los demás lo acompañaría por siempre, había aprendido mucho durante el tiempo que compartió con ellos, cosas que no salían ni en los libros ni enseñaban en las agobiantes clases particulares, compañerismo, amistad y por sobre todo amor, el amor que sentía por Light y la felicidad de que el castaño le correspondiera.
Pasaron el resto de la mañana y media tarde envueltos en el caso, Light a veces se le acercaba con papeles en la mano para mostrarle algo o para hablar de alguna nueva idea, en esos momentos el menor lo abrazaba o entrelazaban sus manos, Ryusaki acariciaba los dedos del castaño mientras hablaban o Light le susurraba palabras al oído que hacían sonreír al mayor.
No se puede decir que avanzaran mucho en el caso pero fueron unos momentos agradables, lentamente Light fue aprendiendo cosas sobre los gustos del pelinegro, los cariños que le gustaban y lo bonito de su mirada cuando el menor lo tocaba, cada momento ambos se sentían mas unidos y para Yagami era una sensación nueva y placentera, algo que lo llenaba, en cierto modo agradecía ser sospechoso de ser Kira por que así fue como pudo conocer a L, mientras que para Ryusaki cada segundo que pasaba lo acercaba mas al momento de tener que separarse de ellos, y sobre todo de Light, para siempre.
A las cuatro de la tarde Watari le pidió ayuda a ambos jóvenes para comenzar a ordenar las cosas para el cumpleaños del detective así que apagaron los computadores y se pusieron manos a la obra con los arreglos y la preparación de los tragos y las cosas de comer, como Light esperaba predominaban las cosas dulces aunque también había pastas y salsas muy finas. Faltando poco para las seis de la tarde el castaño se dirigió a su habitación para arreglarse.
- Ryusaki,- le hablo al pelinegro.- espero te arregles tan bien como ayer.- sonrió.- hoy también es un día especial.
- Esta bien Light kun.- le devolvió el gesto.- iré en un momento.
Una vez que Light desapareció camino a su habitación Watari se le acerco al pelinegro para hablarle.
- ¿Aún no le has dicho a Yagami kun que hoy deberán marcharse verdad?
- No pude Quillish, de solo pensarlo me ardía el pecho, no quiero que este día termine y a la vez deseo que todo acabe para dejar de sentir este dolor y esta tristeza.
- Pero no se puede evitar, Elle, recuerda que ese era el trato y prometiste cumplirlo.
- Lo se y voy a cumplir con mi palabra, despreocúpate - dejo una bandeja de dulces sobre la mesa.- iré a arreglarme.
Salio y se dirigió a su habitación, miro en su ropero, el traje que había usado el día anterior ya estaba lavado y guardado en su bolsa. Su recuerdo estaba ya embalado, listo para su inminente partida.
Eligio otra ropa, una remera manga larga negra con una cruz bordada blanca y unos jeans azules oscuros, ordeno su cabello, se perfumo y por ultimo acomodo su dije al cuello, esa noche disimularía su tristeza y se uniría a la celebración y sonreiría hasta la medianoche.
- Y luego todo terminara...
Salio, ya arreglado, de la habitación. Light esperaba en el pasillo vestido con una camiseta blanca manga corta y unos pantalones de tela negra, se veía bastante bien, pensó Ryusaki antes de ser atrapado por los bien formados brazos del menor.
- Por ahora tendremos que disimular, Ryusaki, tengo que explicarle bien a mi padre pero no creo que nos haga problemas él es muy tolerante...
- ¿Y Misa? se supone que es tu novia y...- aunque lo interrumpió no supo que mas decirle.
- Despreocúpate, ahora anda en una mini gira pero cuando regrese le contare todo y tendrá que entenderlo.- sonrió buscando tranquilizarlo, lo sentía temblar en sus brazos y pensó que se debía a miedo, miedo a perderlo o algo así.
Ryusaki asintió, Light hablaba con tanta seguridad sobre lo que harían después, de como seria ese futuro hipotético en el cual estarían juntos.
"Imposible" esa palabra le gritaba en la mente mientras que su corazón lloraba por una oportunidad.
Despertó de sus cavilaciones cuando sintió la mano de Light levantándole la barbilla para alcanzar los labios del moreno y besarlo largamente mientras acariciaba sus cabellos, esta vez el contacto fue mas profundo, el castaño tomo el control incitándolo, enseñándole, logro que el mayor entreabriera la boca y poder entrelazar sus lenguas hasta que un carraspeo los interrumpió, avergonzados se voltearon y se encontraron con la divertida mirada de Matsuda que, vestido con una camiseta azul y jeans tipo desteñido, los saludaba.
Se les acerco y alegremente les dijo.
- Vaya, aunque hacia tiempo que sospechábamos algo entre ustedes no teníamos pruebas y mira como los encuentro.- Le entrego al detective un paquete bellamente envuelto.- felicidades Ryusaki por tu cumpleaños y felicidades también por tu noviazgo con Light aunque debieron contar...
- ¡Matsuda san! - Light lo interrumpió bruscamente, tanto que el ex policía y el detective lo quedaron mirando sorprendidos.- Ryusaki y yo...- miro al pelinegro y continuo.- nosotros estamos recién empezando esto y bueno... por ahora nos gustaría mantenerlo en secreto, al menos terminar el caso y poder hablarlo con mi padre con mas calma.
- Entiendo.- Matsuda les dio una amistosa palmada en el hombro a cada uno.- pierdan cuidado, pero dudo que tengan problemas, tu padre también sospecha algo y es mas, él estaba seguro que había onda entre ustedes.
Ryusaki rió y los empujo a ambos hacia la sala principal donde estaban listas las mesas con comidas y bebidas.
- Tan obvios hemos sido Light kun? Yo no esperaba que tú estuvieras interesado en mí, nunca te vi. una actitud sospechosa, al menos hasta dos días atrás.
- Lo mismo digo Ryusaki, no podía imaginar lo que se escondía detrás de tu mirada.- se sirvió un vaso de bebida y continuo.- ahora que ya estamos así quisiera pedirte algo.- Ryusaki lo miro, quien sabe lo que iba a pedirle, pensó.- llámame por mi nombre por favor, así como yo te llamo Ryusaki tu llámame solo Light ¿bueno?
- Esta bien Light.- el pelinegro tomo unos dulces.- pero si por costumbre te llamo Light kun no te molestes.
- Me parece.- Light le arrebato un dulce prácticamente de la boca al mayor.- este dulce infame quería tocar algo que me pertenece, será castigado.
- Tendrás que acostumbrarte a compartirme Light.- con un rápido movimiento recupero su caramelo y lo comió con rostro de victoria.- los dulces llegaron antes que tu a mi vida.
Ambos jóvenes rieron y se quedaron mirando un largo rato, unos minutos después llegaron Mogi y el papá de Light que saludaron al festejado animadamente.
- La cena esta servida.- Watari salio de la salita/comedor y les invito a entrar, al cruzar el umbral vieron que el anciano había organizado una mesa larga con varias sillas para cenar.
La comida se veía esplendida, varias carnes y salsas adornaban la mesa acompañadas por ensaladas y botellas de finísimo vino extranjero.
La cena partió con un brindis por el detective y continuo con divertidísimas historias de sus vidas en el cuerpo y también de la juventud de cada uno. Yagami padre saco carcajadas con cuentos sobre la infancia de Light que avergonzaron al castaño e hicieron reír a Ryusaki, quien de vez en cuando le lanzaba miradas como queriendo decirle "mira tu que cosas hacías de niño". Light no hacia que avergonzarse mas y mas.
Cada cierto tiempo Matsuda abría la boca para comentar algo y ambos muchachos daban un respingo mirándolo amenazantes pero el hombre nunca decía nada que pudiera delatarles, pero aún así Light y Ryusaki se miraban preocupados.
El sobre mesa fue extenso, todos quedaron satisfechos con la magnifica cena y compartían, ahora, una relajada taza de café.
Watari apareció trayendo un enorme pastel con una única vela plateada encendida y detrás, avergonzado, llegaba Aizawa san cargando un paquete envuelto y una infantil corona de cartón que coloco sobre la cabeza de Ryusaki a la vez que le deseaba un feliz cumpleaños.
- Te tardaste Aizawa.- le dijo Mogi palmoteándole la espalda.- te perdiste la cena.
- Muchas gracias por venir, Aizawa san.- Ryusaki acomodo su corona y le sonrió al mayor.- Watari debe llegar pronto con su cena, espero que le guste.
Aizawa solo asintió y se sentó a la mesa, inmediatamente su copa fue llenada y volvieron a brindar por la felicidad y el futuro del detective mientras este soplaba la vela. Light no pudo evitar la tentación y empujo el rostro de Ryusaki sobre la torta llenándolo de crema y chocolate, los demás, incluido el festejado rieron pero el culpable se arrepintió en el acto.
"Crema sobre el rostro de Ryusaki y no puedo comerla, bakka, debí hacerlo cuando estuviéramos solos"
Matsuda rió y Light se dio cuenta de que todos lo miraban, quizás que cara tendría pero seguros todos ahora debían tener sospechas.
Carraspeo y puso toda su atención al enorme trozo de pastel que tenia enfrente. Los demás rieron por lo bajo y retomaron la animada conversación.
Se levantaron de la mesa pasadas las nueve de la noche y se dirigieron hacia el salón principal para disfrutar el resto de la velada, había música ambiental, suave pero amena, había también una mesa de finos tragos variados y otra de cosas para picar y comer, todo muy en el gusto del detective. Se encendieron cigarrillos y chocaron copas, todos se veían muy felices y en realidad ninguno de ellos se esperaba que Ryusaki fuera una persona tan alegre y sociable.
Light no se apartaba de su amado y ambos compartían junto a los demás sin separarse uno del otro.
Pasaron las horas, muy rápido para el gusto del detective, y la medianoche se acercaba a pasos agigantados, Ryusaki miraba el reloj cada media hora y por cada minuto que pasaba su semblante se ensombrecía aunque trataba de disimular, sobre todo delante de Light, para no tener que mentir sobre que todo estaba bien.
Matsuda, un poco pasado de copas, se acerco al pelinegro y abrazándolo a él y a Light pidió, a gritos prácticamente, que abriera los regalos, ambos muchachos y los adultos rieron y se dirigieron hasta la mesa donde estaban ordenadamente colocados los paquetes envueltos con elegancia. Los abrió uno por uno, un elegante reloj de bolsillo grabado, una camiseta negra con un diseño gótico de cruces y rosas, un cinturón de cuero finísimo y una agenda cuya tapa decía "El mejor detective del mundo". Ryusaki se emocionaba con cada regalo que abría, se sentía aceptado y querido por todos ellos, pero esa sensación solo acrecentaba su pena, su dolor por tener que separarse de ellos.
- ¿Y tu Light? Estamos esperando ver tu regalo.- dijo Matsuda.
Ryusaki levanto su dije del cuello lo suficiente como para que todos lo vieran.
- Me lo dio esta mañana, fue el primero en saludarme.
Con la mirada que se dieron ambos a los demás no le cupo duda de que la relación entre los jóvenes había dado un paso adelante pero esperarían a que fueran ellos los que hablaran y se harían los sorprendidos.
Faltaban diez minutos para las doce de la noche cuando Watari apareció empujando el carrito de los dulces de L pero ahora ocupado por una elegante bandeja y sobre ella cinco cajitas adornadas con una cinta dorada y una tarjeta con el nombre de cada uno escrito en ellas.
Todos quedaron en silencio por lo repentino del suceso y sobre todo por la frialdad del rostro del anciano y la extrema palidez que ataco el del detective, Light, sin importarle que los demás estuvieran allí, le tomo la mano al mayor, este se aferro desesperadamente a ella pero luego lo soltó y se separo de ellos caminando lentamente hasta ubicarse a un costado de Watari y decir lento y dolorosamente.
- Les agradezco a cada uno de ustedes el tiempo y el esfuerzo que han puesto en ayudarme a resolver este caso, han perdido sus trabajos y también han arriesgado sus vidas por seguirme, en verdad estoy muy agradecido.- los mayores murmuraron cosas como que cumplían con su deber y que había sido un honor y un placer trabajar con él, pero Light no dijo nada, solo miraba fijamente el rostro de Ryusaki convencido de que esas palabras eran algo mas que un simple discurso de agradecimiento, tenia un doloroso presentimiento.- quisiera que aceptaran este pequeño obsequio a modo de gratitud.- Watari fue entregando a cada uno de los hombres una de las elegantes cajitas pero fue Ryusaki mismo quien le entrego a Light el regalo mirándolo con ternura, luego volvió a colocarse a un lado del anciano. Espero a que ellos abrieran sus regalos, se escucho un murmullo de sorpresa, dentro de los paquetes venían unos finísimos relojes de pulsera de plata y oro con incrustaciones de diamante, todos se miraron unos a otros y luego clavaron los ojos en el detective esperando lo que iba a decir.- en este momento.- el reloj marcaba las doce tres minutos.- debo decirles que volveré a trabajar solo en este caso, tengo que pedirle a todos.- recalco esta ultima palabra y Light sintió como si un puñal se le hubiese clavado en el corazón.- que se retiren de este edificio y no vuelvan a pasarse por aquí, mañana mismo serán cambiados los códigos de acceso y los datos de las computadores aparte de ser activados los sensores de seguridad...
- Ryusaki...- Yagami hijo no podía articular palabra, no esperaba, de ningún modo, una escena así, menos después del hermoso día que habían compartido.
- ... Reitero mi agradecimiento por su esfuerzo y hablare con el jefe del NPD para que puedan retomar sus antiguos puestos, además recibirán una compensación monetaria equivalente a un año de sueldo bruto y...
- ¿Porqué? - Light no aguanto mas la pregunta que le ardía en el pecho.- ¿Porqué estas haciendo esto, Ryusaki?
- Mis motivos no tengo por que explicártelos Yagami kun.- Trato de que su voz sonara fría pero se quebró, el ambiente estaba tan denso que casi se podía cortar.- Solo basta decir que fue mi decisión.- hizo una reverencia y salió del salón principal, Light ardía de rabia, sabia que detrás de la decisión de L estaba la mano de Watari y la maldita organización pero no podía hablar, tomo aire y trato de relajarse, no sacaba nada con reclamar o enfadarse incluso podría ser peligroso para Ryusaki si decía o hacia algo.
- Vamos, - dijo arrastrando las palabras.- ya no hay nada que hacer aquí...
Se dirigió hacia la salida y al pasar por el lado del anciano le dijo en un murmullo.
- Ganaron...
- Es como tenia que ser.- respondió Watari.
Se subieron todos a la Van propiedad de Yagami san, Light se sentó en el ultimo asiento, quería estar solo, que nadie lo mirara y poder llorar tranquilo toda su rabia y su dolor.
Mogi san iba al volante y nadie hablaba, preguntándose el motivo de la dedición del detective, de tiempo en tiempo miraban de reojo a Light que se veía abatido y triste.
- ¿Te vas a quedar con esa respuesta Light kun?- Matsuda hablo.- para nosotros esta bien hasta cierto punto pero ¿tu? A ti al menos tiene que darte una explicación mejor...
Los demás quedaron mirando al castaño, esperando su respuesta.
- Light - Yagami san le tomo el hombro a su hijo obligándole a mirarle.- ¿Vas a permitir que él salga de tu vida así? Tu eres su principal sospechoso así que me parece extraño que te deje ir siendo que había prometido vigilarte las 24 horas, no somos tontos y sospechamos que algo hay detrás.- miró a su hijo a los ojos, el policía mas alto había estacionado el vehiculo esperando el desenlace de la conversación.- pero independientemente de eso, por la relación tan cercana de ustedes, creo que tienes el derecho al menos de despedirte de una mejor manera.
El castaño miro a todos, sus rostros denotaban ansiedad, esperando que Light hablara.
- Mogi san... - Titubeó.- por favor...
- Entendido- el chofer acelero y tomo el camino de vuelta al cuartel principal.
- Ryusaki dijo que mañana cambiarían los códigos de seguridad y la información en las computadores así que aun tendríamos poder entrar.- dijo Aizawa san.
Light asintió, se sentía ansioso, quería verlo de nuevo y no pensaba aceptar ser rechazado nuevamente, estaba seguro también que Ryusaki deseaba verlo.
Llegaron al silencioso y frió edificio, Light bajo corriendo del vehiculo y se dirigió al salón principal esperando que allí estuviera el mayor como cada día pero no fue así, se preocupo, sentía una opresión en el pecho, un ahogo...
- ¡Miren!! - Aizawa grito apuntando uno de los encendidos monitores, todos miraron a la pantalla.
Light quedo helado, a través del monitor se veía la imagen de una sala implementada como un hospital, se alcanzaban a ver frascos llenos de pastillas y líquidos, algunos artículos de arsenaleria y otras cosas mas.
Pero lo que mas les afecto fue ver sobre una camilla, revolviéndose de dolor y pálido y sudado, a Ryusaki y a Watari, de pie a su lado, sosteniendo una jeringa dispuesto a inyectarle su contenido al muchacho. Light echo a correr con el alma angustiada esperando llegar antes que el anciano alcanzara a perpetar su cometido, pero irrumpió en la habitación cuando Watari ya estaba retirando la aguja del delgado brazo del joven.
- ¡Déjalo!- grito, se acerco a la camilla, Ryusaki respiraba agitado.- Ryusaki, Ryusaki!! Despierta.- lo levanto un poco y se sorprendió de lo poco que pesaba.- vamos Ryusaki despierta.- pero el joven seguía sin abrir los ojos, los otros llegaron corriendo minutos después y se asustaron al ver que Light llamaba al detective desesperadamente y este no reaccionaba.
Aizawa se acerco a Watari y le arrebato la jeringa guardándola en una bolsa.
- Esto será llevado a un hospital para que lo analicen.- luego volteándose le hablo a los demás.- Matsuda san enciende el motor, hay que llevar a Ryusaki de urgencia a un hospital, - este asintió y salio corriendo hacia el estacionamiento.- Mogi san tómalo en brazos y llévalo a la van, Light kun tu ve con él.- el ex policía cargo al detective y corrió tras Matsuda mientras que Light aun presa del shock se mantenía en el mismo lugar sin atinar a moverse.- Light kun!! Apúrate, L te necesita ahora.- el castaño asintió y salio detrás de Mogi san.
- No saben que están haciendo.- murmuro Watari.
- Si sabemos.- respondió Yagami san.- estamos llevando a un joven lastimado al hospital y alejándolo de quien le hizo daño.- hizo una leve reverencia y se retiro, Aizawa, que miraba amenazante al anciano, le dijo.
- Nunca pensé que usted le hiciera daño a Ryusaki, siempre creí que era importante para usted.- se alejo unos pasos.- No crea que quedara impune, la justicia tendrá algo que decir sobre esto.- salio tras los demás inmediatamente después de decir eso.
Watari saco un teléfono móvil de su bolsillo y marco el mismo numero que marcaba siempre que necesitaba instrucciones, sabia que si les contaba a los superiores lo ocurrido lo mas seguro es que le exigieran ir por L y encerrarlo en una de clínicas de la organización pero él no iba a hacerlo, buscaría otra solución.
- Hello, Mr. Wells, it's me, disculpe por molestarle pero sucedió algo inesperado... no se preocupe, ya todo esta bajo control... si, entiendo... hasta luego
El anciano guardo el móvil y suspiro, en sus años al lado de Ryusaki jamás pensó que podría suceder esto.
- Jamás debí haber permitido que esto pasara, dios, ¿que pasara con mi niño ahora? Mi vida no importa ya he vivido pero él…
Se quedo mirando la camilla donde L, momentos antes gritaba de dolor, las drogas que le había inyectado se las habían mandado desde la organización misma con la orden de inyectárselas lo antes posible, pensó que no le harían daño pero se equivoco, rogaba al cielo por que en el hospital donde le había llevado Light pudieran salvarlo, él intento lo que pudo pero no era medico.
- Sálvenlo, plis…
Mientras en el hospital un neurótico Light se paseaba de un lugar a otro mientras dentro de una sala los doctores le quitaban la ropa a un palidísimo Ryusaki.
- Dios santo… - exclamo una de las enfermeras en el momento exacto que el doctor le quitaba la camiseta al detective.
- ¡Por Dios!!! – hasta el mismo doctor se impresiono por lo que veía, minutos mas tarde salía de la habitación aun pálido por la espantosa imagen.
- Disculpen…- se dirigió a los policías y al muchacho que esperaban en el pasillo.-quien es responsable por el muchacho.
- Yo.- respondió decidido Yagami san.- yo soy el responsable de ese muchacho.
- Por favor sígame.- le pidió el medico, ambos adultos se dirigieron hacia una oficina aledaña a la habitación de Ryusaki, Light hizo el ademán de seguirlos pero Mogi san lo retuvo.
- Deja que tu padre hable con el doctor a solas Light, por ahora lo que podemos hacer es esperar aquí.
El muchacho asintió y miro con preocupación la puerta de la habitación que lo separaba de Ryusaki, necesitaba saber que sucedía detrás pero solo podía esperar.
Odiaba eso…
