El ultimo beso

Era una mañana de invierno, el sol apenas estaba saliendo y yo estaba ahí, dormida pacíficamente en la misma cama que compartía con mi hermosa novia desde hace ya cuatro años. Busqué su cuerpo entre las sabanas pero no la encontré. Supuse que estaría despierta, tal vez cocinando algo para el desayuno o mirando la televisión matutina.

Seguí tumbada en la cama y esperé algo de tiempo a que ella regresara, no tardo mucho para que ella entrara en la habitación.

-Elsa, ya despierta mi amor, tienes que alistarte para salir con tus padres. -Me llamó mi hermosa novia. Ciertamente yo no quería levantarme, quería pasar el dia acostada junto a ella y tal vez ver películas por Netflix o tal vez seguir con Once Upon A Time, una serie que dejamos incompleta desde hace una semana.

-Elsa, despierta, ya no duermas. - Volvió a llamarme, pero me hice la dormida. Quería que ella me despertara con un beso, tal y como siempre lo hace.

Siguió intentando, pero yo seguí de renuente. Sentí como ella se sentaba sobre la cama.

-Vaya, una hermosa damisela dormida por un bosque desolado. Sera mejor que le ayude. - Ella se acercó ami, mis fuerzas me traicionaban y las ganas de reírme me estaban superando pero pude resistirme. - Al parecer esta bajo un hechizo maligno, la despertare con un beso del verdadero amor. - Ella se acercó lentamente amis labios y unió los suyos con los míos en un beso que correspondí con gusto.

Me levanté de la cama, no sin antes tener una ronda de besos apasionados con Anna, mi hermosa pelirroja. Me dijo que el desayuno estaría listo en breves asi que me puse a mirar la televisión mientras esperaba.

Ella tuvo listo los puncakes en poco tiempo y fue a hablarle a Vanellope, nuestra hija o bueno, la hija de Anna, la tuvo con un patán llamado Kristoff, el fue su ex novio y huyó cuando se enteró de que Anna estaba embarazada. Ala niña la quiero como si fuese mia, es un ángel muy adorable y tierna. Es una niña de solo tres años, es muy imperativa y juguetona, ella sueña con ganar la formula 1.

Anna y Vanellope llegaron ala mesa y juntas nos sentamos a degustar el rico desayuno que mi amada nos preparó. La niña se sentó en mi regazo y yo le daba parte pequeñas de mis puncakes, a ella le encanta comer puncakes.

Platicamos durante un rato muy alegres. Oímos a Vanellope soñar con su futuro triunfo en la formula 1 y el hecho de querer ser una corredora. Yo la apoyare en todo, su felicidad y sus sueños quiero ayudarle a cumplir.

Terminé de desayunar, me levante de la mesa y fui directo ala habitación para escoger que ropa utilizaría el dia de hoy, como ya dije mis padres vendrán por mi para un paseo por la ciudad.

Tomé una blusa azul celeste a cuadros, unos jeans oscuros y muy ajustados y de zapatillas tome mis vans de color negro. Afuera esta haciendo frio pero no utilizare abrigo, el frio no me afecta, me agrada sentirlo. Seguidamente entre a bañarme, con agua fría. Salí al poco rato y me puse mi ropa.

Escuche el claxon del automóvil de mi padre asi que fui en dirección ala sala de estar donde me despediría de Anna.

-¿Estas lista, Elsa? - me preguntó mi padre que acababa de entrar ala casa por la mano de Anna.

-Si, solo terminaré unas cosas. -Respondi y fui ala cocina mientras el regresaba a su automóvil.

Anna y yo llegamos ala cocina y se lo que venía.

-¿Volverás temprano?

-No lose, Anna, tal vez.

-¿Me darás un beso? - preguntó ella.

Estaba a punto de responder pero mi padre entró y nos interrumpió.

-Elsa, apresúrate.

-Ya me tengo que ir, Anna. - Dije secamente mientras salia de la cocina.

-Ya lose, tranquila, se que te avergüenzas de mi, que tienes miedo de lo que la gente piense de tu homosexualidad. - Dijo ella entre ligeros sollozos. Ella no me avergonzaba, para nada. Pero si tenía miedo a lo que la gente y mi familia pensaran de mi. Salí de ahí rápidamente, no quería discutir con ella sobre eso.

Salí de la casa, algo triste y enojada conmigo misma. Me subi al automóvil de mi padre, mi hermano menor venía mirando una película en su computadora, era algo de romance. La trama era buena, un amor clandestino entre dos chicas de familias enemigas. Era raro pero por un minuto pensé que eramos Anna y yo.

El auto comenzó a andar mientras yo seguía mirando la película, estaba en la escena final. Solté algunas lagrimas casi con el final. Una chica estaba altamente enferma a punto de morir y su ultimo deseo era que su amor se diese formalizado y que ambas familias se uniesen.

Empecé a imaginar que eramos Anna y yo y simplemente la sangre se me heló. ¿Qué pasaría si yo perdiese a Anna?.

Lagrimas salieron de mi rostro, salí del automóvil de mi padre en dirección ami casa, no me importaron los gritos de preocupación de mi padre, solo quería llegar con Anna lo mas antes posible. Estaba a tan solo 7 calles de mi hogar asi que adelante el paso.

Corría sin parar, no me importaban los gritos de mi padre llamándome o que la gente del vecindario me observara raro. Yo solo quería llegar lo mas rápido con Anna y disculparme por el miedo que he sentido, por lo estupida que he sido ocultando nuestra relación, ocultándola a ella...

Entré golpeando la puerta, tal vez la derribe o la debilite de los bordes pero eso no importa en este momento. Busqué a Anna por la sala, la cocina y los pasillos mas no la encontré. Un sollozo llegó a mi oído, supuse que era Anna y fui directo al origen que era nuestra habitación.

La imagen que estaba frente a mi me destrozo por completo. Anna estaba llorando, tal vez porque oculto lo nuestro, bueno tal vez no, era seguro que eso era el origen de todo. Me pregunto por que ella sigue conmigo soportándome ami y ami miedo de rechazo... Ella es Anna, es asi, siempre estará esperándome porque me ama...

-Anna. - la llamé en un susurro y con algunas lagrimas surcando mis mejillas.

Ella me voltea a ver y yo solo corro a abrazarla.

-Anna, perdóname por todo, por lo estupida que he sido al ocultar nuestra relación, ocultarte a ti, lo mas hermoso que me ha pasado en la vida.

-Tranquila Elsa. - Dice ella con su hermosa voz que me abraza con su dulzura. - No tengo nada que perdonarte. - Terminó dándome un beso en la frente, pero yo sigo sintiéndome culpable por lo que le he hecho durante cuatro años.

Nos abrazamos por algunos minutos que se convirtieron en horas.

Me separé de ella lentamente, mire sus labios y dije. - Desde hoy juro que te daré mil besos antes de separarnos, jamas volveré a ocultar lo nuestro y gritare al mundo que eres mi novia. - Dije antes de darle un beso apasionado en los labios que ella me correspondió. Sonreí sobre sus labios cuando nos separamos por falta de aire y desde ese dia supe que jamas debía negarle una muestra de cariño a mis seres queridos.

( * ) ( * ) ( * ) Final alternativo, chavos.

Me subi al automóvil de mi padre. Seguía algo preocupada e incomoda por la situación que ocurrió con Anna.

Mi hermano menor venía observando una película en su algo de romance. La trama era buena, un amor clandestino entre dos chicas de familias enemigas. Era raro pero por un minuto pensé que eramos Anna y yo.

El auto comenzó a andar y por un momento tuve la sensación y necesidad de salir corriendo a por Anna y darle ese beso que le negué y gritarle al mundo nuestra relación. Pensé en hacerlo, pero lo dejaría para cuando volviera a mi hogar.

Cada calle que pasaba sentía una opresión en el pecho, era mi corazón. Una opresión y un sentimiento de culpa se generaba dentro de mi, pero fui incapaz de salir del auto y correr hacia con Anna.

Las horas pasaron, cuatro horas para ser exactos y ya casi estaba de regresó con Anna. La verdad fue que entre risas y momentos entre mis padres y mis hermanos. Se me pasó por completo el asunto con Anna, pero seguía algo impaciente por verla.

Ya era las dos y poco de la tarde. Mi padre me dejó en mi casa y rápidamente entre en esta. Me extraño que Anna no estuviese esperándome en el living y tal vez estaría en la cocina, preparando la comida, pero tampoco estaba ahí.

Escuche unas voces, una voz de hombre algo cansada, quebrada o adormilada y la voz de Vanellope preguntando si estaría bien, pero ¿Quién?.

Rápidamente fui al origen de esa voces. De mi habitación salió Uriel, el padre de Anna, los padres de Anna eran los únicos que sabían sobre nuestra relación. Me extraño verlo ahí. El viejo se miraba algo cansado, sus ojos hinchados y algo rojos.

-Uriel, ¿Que pasa? - pregunté esperando lo peor.

-Elsa, Anna... Sufrió un ataque al corazón, nadie supo nada hasta que Vanellope me llamó por ayuda. - Dijo con un mar de lagrimas en sus ojos. - No pude hacer nada, cuando llegué ya era demasiado tarde, ella había muerto.

Con esas tres ultimas palabras se me detuvo el tiempo. Comencé a llorar sin control.

-¿Anna?. ¿Mi Anna?. ¿ la que siempre me despertaba con un beso, que dormía conmigo y que me amaba sin importar lo que fuese?. ¿Esa Anna?. - pregunte casi gritando, me dolía saber que la había perdido.

Pase ala habitación, casi saltando a Uriel. Vanellope estaba junto a Anna.

-Mami. - me llamó mi niña. - ¿Porque mi mami Anna no despierta? - pregunto la niña con Inocencia. - Despiértala con un beso, tal vez asi se rompa el hechizo.

Me acerque a ella lentamente y la bese. Tenia la fe ciega que ella moveria sus labios, que me correspondería el beso y que esto sería una mala broma. Pero no fue asi, ella no movió sus labios, porque ella ya estaba muerta, la había perdido para siempre.

Desde ese dia jure llenar de besos, caricias y cariño a mis seres queridos. Jamas negarles ni la mas mínima muestra de cariño y afecto...

Llenaría de besos y amor a Vanellope, por cada beso que no le pude dar a mi amada Anna...