Buscando respuestas

Cap. 5: ¿Tienen valores?

Holas, otra vez con la historia.

Solo dos reviews hasta la fecha, ya con uno me siento animado a seguir, gracias por seguir y leer. También me siento halagado por quien me haya añadido a sus favoritos.

Nota: Estoy abierto a sugerencias, no vienen mal las ideas de otros para enriquecer un relato.

My Little Pony no es de mi propiedad, no hago este fanfic con ánimos de lucro.


Un dragón mayor y uno joven se encontraban a la entrada de una especie de pirámide, similar a las que uno vería en una jungla centroamericana.

-¿Qué es este lugar? -pregunta el más joven-.

-Es uno de mis lugares favoritos, porque aquí vive alguien que siempre tendrá mi gratitud -explica el dragón mayor- .

-Se parece un poco a las ruinas de las aventuras de Daring Doo -comenta con un cierto tono nostálgico-.

-No estoy acostumbrado a esos nombres, supongo que se trata de un pony ¿o me equivoco?

-Es una pegaso aventurera que hace todo tipo de cosas en lugares como este y los escribe en libros como si fuesen cuento de fantasía. Twilight se pasaba horas leyendo esos libros, y me los leía en las noches que no podía dormir -mira hacia abajo-.

-¿Noches como la anterior? -inquiere el dragón mayor con cierto tono condescendiente mientras reposa parte de su desgastada garra sobre el hombro del pequeño-.

-Sí, anoche no pude dormir bien porque me acordé de Ponyville.

-Es normal sentir algo así por un lugar al que estás acostumbrado, supongo que lo tuyo no debe ser la vida migratoria.

-No creo que lo sea... sea lo que eso sea.

-JA, una vida migratoria es algo como los nómades, que viajan constantemente y viven una vida de aventuras.

-No creo que eso sea lo mío, mas bien necesito de una casa a la que volver.

-Eso es normal en los dragones, al menos en la mayoría, lo que en realidad difiere es la causa de su proceder, por eso estamos aquí.

-Estaba por preguntarte eso.

-Mejor deja de hacer preguntas y sígueme.

Una vez adentro, una voz se oye en una sala oscura.

-Veo a un pequeño dragón que no ha crecido, puedes hacer tres preguntas.

-Pero Rhodas me dijo que no hiciera preguntas -se quejó Spike-.

-Entonces no hace falta que preguntes, solo estaba jugando al sabio dragón de las edades -le aclara la voz del fondo de la sala-. Puedes pasar y encender alg

unas de las antorchas de la pared, si no es mucha molestia.

-Ehm... Claro, por supuesto -confirmó el joven dragón morado mientras se dirigía hacia la pared y palpaba para encontrar las antorchas y encenderlas con una llama verde, haciendo visible a un dragón de baja estatura que se encontraba sentado en un trono de piedra al fondo de la sala con un cráneo atado a la muñeca izquierda-.

-Veo también que tienes orígenes de dragones terrestres, de dónde son tus padres?

-Para ser honesto, no lo sé. No fui criado por otros dragones.

Eso explicaría por qué no te ves muy grande para tu edad.

-Yo creo que mi estatura esta bien, ya tengo la altura de un pony adulto, y ni siquiera he cumplido 14 años.

-Eso parece bien, desde la perspectiva de un pony, -le explica el dragón avejentado que se sentó al borde de su rudimentario asiento-, pero para un dragón no es muy bien visto que no crezca, en especial si se trata de uno de los colosos terrestres.

-¿Coloso terrestre? No entiendo de qué esta hablando.

-Siéntate para que te lo explique -Spike se sienta en el suelo junto a Rhodas-. Mira llas escamas y la ancha cola son característicos de los dragones de bajo tierra, de seguro también habrás notado que el color que tienes es demasiado llamativo para volar en el cielo, claro que también puedes desarrollar alas, pero no creo que quieras usarlas mucho mientras estes bajo tierra.

-¿Bajo tierra? No creo que me la pase todo el tiempo en un lugar oscuro.

-Entonces supongo que no te gusta dormir, ni sen te pone borrosa la visión en verano y tampoco te gusta quedarte en un solo sitio.

-OK, tu ganas, creo que tengo algo de eso, pero no entiendo por que me dices todo eso.

-Simple, pocos dragones tienen las cualidades que debes tener, porque mi amigo Rhodas solo me trae a los dragones jóvenes que cumplen con lo que se requiere para ser un Sabio de las Garras.

-No se quien eres ni que te propones, pero no me gusta que me hablen con tantos rodeos -frunce el ceño-.

-Bueno, todavía tienes que pulirte un poco, pero creo que quiero enseñarte a ser un dragón sabio, no como la mayoría que solo tiene fuerza y posesiones, sino como un verdadero dragón. Tu decides y me dices mañana.

Con eso los despachó, el joven dragón se sentía intrigado por las cosas que pasaban sin que siquiera se diera cuenta. Se puso a pensar mientras caminaban y se animó a preguntarle algo a Rhodas.

-Hey, Rhodas, ¿me respondes una pregunta?

-Sí, ya respondí la pregunta -esboza una sonrisa de realización por el chiste anticuado que le salió bien-.

-Esa no era mi pregunta -dice rodando los ojos y recordando cómo Pinkie le hacía bromas y juegos de palabras de buen nivel y recién inventadas, pero Rhodas le sonaba más como Twilight, quien le hacía juegos de palabras como los de los abuelos-. Yo quería preguntarte quién era ese dragón que te llamó amigo.

-Entonces pregúntalo.

-Aj, bueno... -Rueda los ojos otra vez- ¿Quién era el dragón que te llamó amigo?

-Es un dragón del occidente, viene de tierras muy lejanas, donde el poder de Celestia no llega.

-¡Wow, eso es muy lejos!... -se toma unos segundos para darse cuenta de que el viejo dragón sabe de la cultura pony- ¡Sabes de los ponies y no me dijiste nada!

-Claro que sé acerca de ellos, ¿Cuánto tiempo te tomó llegar hasta aquí?

-Bueno, fueron casi 6 meses, claro que también me caí varias veces en ríos que me arrastraron buena parte del camino.

-6 meses y llegaste, imagina hasta dónde pude llegar en mis 370 años de viajes y aventuras.

-¡Wow, solo puedo decir wow por alguien que pasó toda su vida viajando!

-¿Toda mi vida? Eso tan solo fue mi juventud, para ser exactos, pero pasé más tiempor en otras cosas.

-¿Como cuáles?

-Bueno, siendo esclavo en el occidente. No fui uno de los dragones más inteligentes; siempre me metí en problemas porque siempre me hice una pregunta personal antes de tomar una decisión: ¿Qué te detiene si no tienes nada qué perder?

-No entiendo, siempre que veo a un dragón, tiene muchas cosas, en especial tesoros.

-Sí, eso me marcó como un dragón peculiar. Nunca tuve posesiones materiales que excedieran lo necesario para viajar y comer. En fin, una cosa llevó a la otra y acabé siendo esclavo de unas criaturas raras que me ataron con unas cadenas que no se derretían con el fuego y demasiado sólidas como para romperlas. Su hermano, Quetzalcoatl, nos rescató de las prisiones cuando vio que ambos aprendimos lo que él ya había aprendido con la observación.

-¿Y qué aprendieron?

-A dejar la codicia por cosas materiales, aprendimos que las mejores cosas en el mundo no son cosas. Eso es lo que quiero que aprendas.

-Eso no es algo nuevo para mí, ya aprendí hace mucho a elegir a otros antes que a los tesoros.

El dragón joven casi llega al suelo con una palmada en la nuca a forma de regaño. -¡No, idiota!- Le reprochó Rhodas porque esa no era la forma de pensar de un verdadero dragón. Se tomó el tiempo necesario para explicarle el asunto, pero eso tomaría mucho para el lector; no quiero engancharlos por meses, que es lo que le tomó a nuestro protagonista aprender sobre las bases de los valores que los dragones aprecian.

Mientras, en Poniville...

Rarity estaba preparando un vestido de novia mientras su hermana menor estaba recostada y aburrida, trataba de sostener una conversación más o menos decente mientras intentaba hacer girar una madeja de lana de cabra.

-Entonces, Sweetie querida, creo que los encajes quedaron bien, pero no me convence la idea del bordado de margarita en la parte superior del velo.

-Si no se ve bien puedes omitirlo.

-¿Omitirlo? No sueles usar un vocabulario tan rebuscado, querida, ¿sucede algo?

-No, nada en especial -hace girar la madeja-.

-Yo te conozco desde que naciste, cariño, no me puedes engañar así de fácil. Además, ya estabas así antes de resfriarte, no me parece que estés así por un resfriado.

-Bueno... -trataba de pensar en algo porque su hermana mayor se había adelantado a su excusa preparada para disimular su ánimo- Creo que no estoy de buen humor, debo estar aburrida.

-Yo también estaría aburrida si no pudiese ver a mis amigas por más de seis días.

-Sí, esas chicas son especiales.

-¿Y no quieres que llame a las otras Crusaders para que jueguen? Podrían hacer una buena pijamada.

-¿En serio? -no puede ocultar su entusiasmo-.

-Claro, ya casi termino este vestido y lo entregaré en la tarde.

-Osea que esta puede ser noche de muffins -esboza una sonrisa de oreja a oreja-.

-Quizás, no me haría problema en hacer algunas compras para prepararlos, Sugar Cube Corner está muy cerca de mi clienta.

-Gracias, eres la mejor hermana, ahora mismo le pido a Spike que envíe una... -el semblante de la unicornio cambió de repente-.

-Sweetie, cariño. ¿estás bien? -se acerca para reconfortarla-.

-Estaré bien, solo me olvidé de que Spike no está aquí.

Rarity se sentía conmovida por lo mucho que su hermana apreciaba a sus amigos y lo acostumbrada que estaba a la presencia del dragón morado, pero se sentía mal por no sentirse igual por su ya no tan pequeño amigo. Se había despedido de él de forma tierna, pero no parecía muy significativo, porque estaba casi olvidándose de las cosas que hacían juntos.

-Eh, yo tengo que... ir a por unas agujas, volveré dentro de poco.

-OK, nos vemos en un rato.

Rarity sale con su típico estilo refinado , el cual usaba para salir de compras. A Sweetie Belle le pareció raro ver que su hermana salía a la calle sin tararear una tonada calmada o al menos con una sonrisa en el rostro. Tomó un momento para darse cuenta de que el alfiletero de la modista estaba llena de agujas, algunas nuevas, y llegó a la conclusión de que no solo a ella le estaba afectando la situación y que no solo ella necesitaría del apoyo de sus amigas.

Casa de Fluttershy...

La pegaso ámbar estaba terminando de repartir el desayuno de los animales que estaba cuidando, se sentía bajo presión, porque la hora del almuerzo estaba cerca y no había terminado con el desayuno. Se oye un rápido golpeteo en la puerta, toma un poco de aire, suspira y se dirige para abrir la puerta.

-Lo siento, pero hoy es un día particular porque estoy ocupada con nuevos animalitos qué cuidar, si lo desea, puedo atenderle más tarde... Claro, si eso no representa una molestia.

-Lo siento Shy, pero esto no puede esperar -dice una voz apresurada-.

-¿Rainbow? -pregunta la pegaso tímidamente tras reconocer la voz de su amiga- Creí que estabas en la academia de los Wonderbolts.

-Lo estaba, pero tengo un encargo urgente... Sabes, sería más sencillo si abrieras la puerta, que no puedo esperar mucho.

-¡Oh! Lo siento -abre la puerta-. Ya está, ¿en qué te puedo ayudar?

-Necesito que hagas algo por mí antes de que se haga muy tarde.

-Bueno, pero necesito ayuda para terminar de alimentar a mis amigos animales...

-No te preocupes por eso, yo me encargo.

-No me parece buena idea, la última vez fue muy difícil limpiar las manchas del techo, también fue muy difícil quitar la mermelada del pelo de Angel, ya sabes que se pone de malas cuando está pegajoso.

-Repito: No te preocupes por eso, podemos hacer que alguien más se encargue.

Al salir, Rainbow llevaba casi a rastras a su amiga y le encarga la tarea de alimentar a los animales de Fluttershy a la primera pony de mirada desviada que encuentra.

-¡No hay mucho tiempo -dice Reinbow a la pony gris-, toma la llave de la casa de Fluttershy y encárgate de alimentar a sus animales!

-Pero tengo que entregar un paquete...

-No debe ser urgente... Solo haz lo que te dije, no olvides que te debo una -añade a la vez que se retira a toda velocidad, haciendo que la pegaso de crin rosa casi le diera un ataque-.

-Pero tengo que entregar este paquete de insulina -dice triste la pegaso gris de mirada peculiar-.

No tardaron más de un minuto en llegar hasta el castillo de Twilight, donde se encontraban ya las otras cuatro portadoras de los elementos.

-¡Twilight, ya llegamos! -dice alarmada la pegaso de crin multicolor-.

-Cálmate, Rainbow, no es algo para alarmarse.

-¿Entonces me escapé de la academia y traje a Fluttershy a la fuerza a toda velocidad para nada?

-¿Traer a Fluttershy? No recuerdo haberte pedido eso.

-Pero si está en la carta que me enviaste -se explica mientras le muestra una carta escrita por la misma princesa de la amistad-.

-Pero... -levita la carta hasta su rostro para verla de cerca- Esta carta es de hace dos semanas.

-¡Dos semanas, esto es terrible, es el peor retraso para la pony más veloz de Equestria!

-Bueno, eso al menos explicaría por qué no llegaste a tiempo a tu fiesta sorpresa. Es solo que el correo se retrasó (wigle).

-¿Fiesta sorpresa?... ¡Acabo de escaparme de una clase muy importante para una fiesta que ya pasó y ahora de seguro me van a echar un regaño soberano! -se pone histérica, ya hiper ventilando-.

-Calma y respira -dice la alicornio poniéndole una bolsa de papel en el rostro a la pegaso hiper ventilada-. Listo, con eso está mejor, pero creo que no viniste en vano. Todas estamos aquí para hablar sobre algo muy importante, tanto que no podíamos esperar, y es muy oportuno que estés aquí. Pasa y toma asiento para que hablemos.

Una vez adentro, las seis portadoras se sentaron en sus respectivos tronos. Todos los lugares estaban ocupados, con la excepción de uno junto al lugar de la princesa de la amistad. Twilight Pinkie Pie puso una charola llena de bocadillos en la mesa del centro y se puso a servir el té para sus amigas. Twilight esperó un momento para tomar aire y escoger las palabras adecuadas.

-Saben -pone un casco sobre la mesa-, estamos cerca a cumplir un año sin Spike; no se sorprendan que ahora sea difícil comunicarnos. Estamos en necesidad de un medio de comunicación efectivo y ahora he encontrado la forma en que podremos estar sincronizadas para que así podamos reaccionar rápidamente ante cualquier amenaza para Equestria.

-Recuerdo lo que pasó la última vez, no pudimos reunirnos a tiempo -reconoció la pony granjera-.

-Es cierto, esa vez fue por suerte que no se perdiera ninguna vida -admite Fluttershy-.

-Precisamente es por esa razón que inventé los cristales de enlace -anuncia Twilight a la vez que pone en la mesa seis cristales con cadenas delgadas para colgar del cuello-. Estos nos serán de utilidad, porque pueden sincronizar nuestras ondas cerebrales de forma casi simultánea.

-¿Sinquecosa simulqué? - pregunta Rainbow mientras se rasca la cabeza para hacerse una idea-.

-No es tan complicado como dice Twilight -toma la palabra la pony rosada-. Ella quiere decir que podremos hablar entre nosotras mientras usemos estos cristales. Yo tomaré el rosado -concluye tomando el ya mencionado-.

Todas toman uno, con excepción de Rarity, quien desvía la mirada mientras trata de explicar su posición.

-Lo siento, pero no me siento cómoda reemplazando a Spike con una joya, aunque luzca muy atractiva llevándola puesta.

-Entiendo cómo te sientes, Rarity -explica Twilight-, pero las circunstancias actuales no son buenas para estar incomunicadas. Ya se que Spike nos enviaba las cartas que necesitábamos en cuanto aprendió a hacerlo, pero no podemos esperar hasta que vuelva.

Ni siquiera había terminado de hablar la alicornio y se oyó un golpeteo en la puerta principal.

-¡Entrega especial para la princesa Twilight! -gritaba la pegaso gris que andaba retrasada con sus labores de cartera-.

-Adelante, puedes pasar -responde Twilight por medio de un tubo de cobre que había instalado junto a su trono para poder atender a las visitas a distancia, ya que no disponía de un asistente para esa tarea.

-Por favor firme aquí -le extiende una tableta, la cual firma Twilight-.

-Bueno, eso es todo. -gira para ver a Rainbow Dash y Fluttershy al mismo tiempo- Ya me encargué de alimentar a sus mascotas. Además, creo que alguien estaba buscando a la señorita Rainbow Dash, así que les dije que me debía una.

En ese mismo momento Fleet Foot apareció como rayo y derribó a Rainbow. Antes de que las demás se dieran cuenta ya se veía una pequeña nube de polvo y patadas dentro de la cual se encontraban la wonderbolt y la pegaso rebelde. La contienda se vio interrumpida con la presencia de un segundo wonderbolt, quien levantó la voz.

-¡Alto, que alguien puede salir herido!

Las dos se detuvieron al instante y miraron con una cálida sonrisa al pegaso uniformado.

-¿Te preocupas por mí? -dicen las dos al mismo tiempo para luego discutir por quién era objeto de la supuesta preocupación del oficial, la pelea volvió a empezar, pero por otra razón-.

-No entiendo cómo es que acabamos así -facehoof-. ¡Deténganse de una buena vez o no les vuelvo a dirigir la palabra, a ninguna de las dos!

Las dos inmediatamente se separaron y bajaron la cabeza para escuchar el regaño.

-¡En serio no puedo creer que se comporten de esta forma! -Suspira y recupera la compostura- No es que esté enojado, pero ya son mayores, no puedo estar vigilándolas todo el tiempo. Ya es tarde para la volver a la práctica, mejor tomemos las cosas con calma y tomémonos el día.

-Pero, Soarin -replicó Fleet Foot-, ella se escapó de la práctica y se ha retrasado más de una vez cada semana, no se toma en serio el ser un wonderbolt ni...

-No es necesario que digas esas cosas en frente de sus amigas. De hecho, estaba aquí con la intención de agradecerle a Rainbow por darnos un día libre, creo que a ti te hace falta relajarte un poco -mirando a Fleet Foot-, y a ti te hace falta un poco de tiempo para reflexionar sobre tu conducta -mirando a Rainbow-, mejor nos tomamos el resto del día libre y luego aprovechamos para unas copas de cidra en Sweet Apple Acres.

-Para mí será un placer ayudar con eso -dijo Applejack-, siempre y cuando no causen un destrozo.

-Gracias, señorita Apple.

-Un gusto, puedo aprovechar para preparar un pie -añadió guiñándole un ojo a Soarin-.

-Jejeje... gracias, eso me gustaría mucho -eso le costó una mirada asesina de parte de las dos pegasos-.

-Bu...Bueno, creo que tendré que invitar la primera ronda -le temblaba la voz mientar levantaba los cascos haciendo ademán de "por favor no me hagan daño"-.

-Mejor que sean dos dobles -sonríe Rainbow-.

Pirámide del dragón...

-¿Puedes repetirme otra vez por qué no puedo quitarme el grillete del tobillo? -pregunta Spike-.

-Porque todavía no controlas bien tus deseos materiales -explica Khrono- (Sip, no se me ocurrió un mejor nombre por falta de imaginación).

-No es que me esté quejando, pero este grillete podría estar un poco menos ajustado, solo es que no puedo sentir mi garra.

-No es nada fuera de lo común, Rhodas y yo estuvimos por más de mil años con cosas similares.

-Entonces, ¿ya puedo comer una?

-Nop, esas turquesas están de adorno.

-Eso es injusto.

Spike se sometió a entrenamientos cada vez más raros, incluían cosas como pescar, comer tierra, nadar en lava justo después de comer para inmediatamente saltar a un charco de agua helada. Cosas que lo hacían sentir miserable y dolorido. Después de un año se vino algo especial, una especia de regalo. Rhodas lo llevó a una pradera verde cerca de un riachuelo.

-Bien, Spike, ya puedes quitarte el grillete.

El dragón morado se lo quita y siente un gran alivio, además de una marca notoria en el tobillo derecho. Respiró profundo y se recostó sobre la hierba, nunca había disfrutado tanto una sensación común.

-Esto se siente bien, para variar -dice Spike con tono relajado-.

-Es por eso que te hicimos trabajar como esclavo. Los dragones suelen crecer muy rápido por la codicia, pero ese no es el camino de un verdadero dragón. Los verdaderos dragones saben que las mejores cosas del mundo...

-No son cosas -completó Spike-. Me lo has dicho un montón de veces y se me ha grabado en la cabeza.

-Eso me agrada -se recuesta junto a él-. Ya sabes uno de los secretos de un dragón sabio.

-¿No aman los tesoros?

-Bueno, sí amamos los tesoros, pero no solo hay tesoros de plata y oro.

-Ya entiendo, piedras preciosas y... ¡Agh! -es interrumpido por un golpe en la cabeza-.

-Creo que me precipité, todavía no entiendes que los tesoros más valiosos son únicos, no vienen en paquetes permanentes, pero lo que encierran sí es permanente.

-¿Hablas de algo abstracto?

-Claro, hablo de los sentimientos, ¡Eso sí es un tesoro que viene en paquetes únicos!

-¿Paquetes como... los amigos?

-Ya estás entendiendo... Ya tomamos suficiente tiempo para descansar. Ya aprendiste a apreciar cosas pequeñas como estar en la hierba -declara orgulloso mientras se levanta-, ahora te toca aprender a no despreciar el trabajo duro, porque cuando tienes un tesoro tan valioso como los sentimientos...

-Tienes que protegerlos con todo – sonríe el discípulo - .


Bien, me siento feliz de haber terminado este capítulo, solo que me tardé un poco más de lo esperado, también creo que me emocioné con el contenido. Pero esa es la razón por la que escribo, porque me gusta, a pesar de que a veces se me seca el cerebro.

Espero nos leamos de nuevo pronto.