Buscando respuestas
Cap. 7: ¿Visitan a sus amigos?
Holas, otra vez con la historia.
Muchas gracias por seguir el fanfic, es el primero que escribo y me agradó ver las sugerencias en los reviews.
Me gustaría avisar a los lectores que estoy muy ansioso por llegar a la mejor parte, puede que ahora esté un poco pausado el ritmo de la historia, pero prometo que empieza a moverse más en el próximo capítulo, primero quería establecer el ambiente, bueno, ya saben como son estas cosas.
My Little Pony no es de mi propiedad, no hago este fanfic con ánimos de lucro.
Spike está caminando en una cueva subterránea de gran tamaño junto a un dragón de noble apariencia, con más de ocho metros de estatura y alas relucientes, pues era un dragón de plata, y escuchaba atento a las cosas que le contaba.
– Como ves, joven Spike, la mayoría de los dragones en la Ciudad de la Garra tiene sus alas y son de tamaño considerable, no estoy al tanto si deseas saber la razón – inquiere de forma indirecta – .
– Bueno, ahora que lo dices – intenta formular una pregunta coherente mientras se rasca la cabeza, la mayor parte del tiempo se la pasaba con entrenamiento físico con Khrono, luego dedicaba uno que otro momento a hablar con Rhodas para asimilar lo que se pueda de su sabiduría. Miró al dragón plateado y soltó el aire que tenía dentro para calmarse – no me he hecho esa pregunta, pero creo que sería bueno saberlo.
– Entonces lo sabrás... Mira, – muestra extendiendo una de sus afiladas garras metálicas hacia un montículo de gemas, donde los dragones más pequeños estaban practicando el deporte nacional, "Rey de la colina", y veían cómo se empujaban – algunos de ellos no se empujan tanto como los demás, pero la mayoría acaba aprendiendo a usar la fuerza sin importar nada más que su objetivo.
– Recuerdo la primera vez que jugué con otros dragones, no fue una experiencia muy agradable, que digamos.
– Mmm, eso muestra algo de tu persona. De seguro viste que eran bastante competitivos.
– Sí, peleaban con uñas y dientes, literalmente.
– Eso es lo que aumenta la fuerza de un dragón a gran velocidad, la codicia. Es una horrible característica en los dragones jóvenes, porque a cambio de la oportunidad de sobrevivir con facilidad se sacrifica la nobleza de nuestra especie.
– Recuerdo eso, una vez me dejé llevar por la codicia y casi acabo destruyendo un pueblo, el peor día de mi vida – se lamenta el dragón morado – .
– Y es bueno saber que te diste cuenta de ello, debes tener algo mucho mejor que las gemas y el oro para cambiar y no dejarte consumir por completo por la codicia, eso es superior incluso a la voluntad más fuerte que pueda tener un ser vivo.
– ¿Te refieres a...?
El dragón plateado estaba mostrando una sonrisa muy agradable en señal de aprobación. Spike no se animó a completar la frase por la vergüenza que sentía y las mejillas rojas, conducta consecuente de la crianza que recibió entre ponies.
No podía articular bien las palabras, quería preguntar algo más y aprender todo lo posible, pero el recuerdo se hizo cada vez más difuso, poco a poco todo se cubrió de una capa negra y solo alcanzó a escuchar una voz a la distancia.
– ¿Spyke? – decía una voz calmada y femenina que repetía su nombre cada vez con más claridad – ¿Spike, puedes oírme?... Despierta, por favor...
– No nos hagas esto... – decía otra voz – .
– A lo mejor no ha descansado lo suficiente – decía una tercera – .
– ¡Espera, está abriendo los ojos! – exclamaba con alegría la primera voz de nuevo – Spike, si me escuchas, abre bien los ojos, tienes que despertar.
El adormilado dragón empezó a abrir los ojos, no pudo enfocar bien a las tres ponies que estaban junto a él hasta pasados un minuto para ordenar las ideas.
– Eh ¿Dónde estoy? – pregunta con voz temblorosa el dragón – .
– Estás en Sweet Apple Acres, Spike. Es bueno volver a verte – sonríe una pony con un moño rojo que a Spike le resultaba bastante familiar – .
– Creo que no te lo quitaste hasta ahora – observa mientras toca la prenda roja con su garra derecha – me alegra que me hayas recordado, Apple Bloom.
– No, a un amigo nunca se le olvida. Sweetie, creo que ya puede caminar. Ayúdanos, necesitará apoyarse en nosotras para mantener el equilibrio.
– no creo que haga falta. – comenta el dragón intentando ponerse de pie por su cuenta, pero fracasando rotundamente, luego ve que sus patas traseras estaban casi congeladas – Bueno, creo que subestimé la situación.
Ayudaron a spike, Apple Bloom empujando de un lado y Sweetie Belle empujando del otro. Tardaron un buen rato y, con mucho esfuerzo, los tres llegaron hasta la puerta de la casa Apple. Spike no había notado la tormenta hasta que entró en un lugar cálido, era como si sus sentidos hubiesen sido bloqueados. Lo recostaron en el sofá de la sala que Scootaloo había acercado a la chimenea con un fuego bastante fuerte.
– Toma – dice Apple Bloom cubriéndolo con una manta –, ésta la hizo mi abuela especialmente para días como éstos.
– Gra-gracias – tiritaba el dragón que había recobrado la consciencia –, esto me viene perfecto ahora, aunque me gustaría más si tuviera otra cosa en vez de flores rosadas.
– Jajaja, Spike, sigues con tu buen humor – dice Scootaloo entrando con un plato de sopa caliente –, eso significa que te vas a poner bien dentro de poco, come un poco y descansa.
– ¡Wow! No creí que supieras cocinar, Scoots.
El comentario casi le pone el plato en la cabeza, pero Scootaloo tomó en consideración que el paciente ya había sufrido suficiente en el día.
– Haré como que no oí eso que dijiste, pero a la próxima de dejo sin un canino como el que se lo dejaron a Discord.
– Ok, ok, ya entendí. No quería hacerte sentir mal, solo quería decirte que la comida se ve y huele increíble – concluye inhalando el exquisito aroma de un plato caliente en el frío.
– Gra-gracias – tartamudeaba la pegaso avergonzada –, voy a ver si preparo un café o algo por el estilo – y sale volando, casi rompiendo la barrera del sonido – .
– Esa es la Scoots que conozco – se sentía reconfortado el dragón al ver a su amiga después de tanto tiempo y ver que solo un poco de la apariencia había cambiado – ¿Y a dónde fue Sweetie? – pregunta ahora el dragón – .
– Ella fue a buscar algo al granero...
– ¿Está buscando algo en especial? – pregunta con mirada de sospecha – .
– Eh, nada … – trata de desviar la mirada por un segundo y vuelve a ver a Spike con una sonrisa fingida – Bueno, tal vez tenga otra razón.
– Mmm, entonces sería bueno que me dijeras esa razón – pregunta con una mirada relajada –.
– Este, no creo que sea bueno si te lo digo, después de todo es mi amiga y las amigas no dicen cosas privadas – desvía la mirada levantando la barbilla –.
– Hmm, entonces – examina una de las alas de Scootaloo con su garra – puede que sí sean de gall...
– ¡No soy una gallina por no decirte que a Sweetie...
– Jejeje, – interrumpe Sweetie Belle tapándole la boca a su amiga con un casco – ¡Qué cosas!... Salgo un momento a buscar un poco de heno y ya se están poniendo al día sin mi. Debería darles vergüenza.
– Je, disculpa, solo quería enterarme lo más pronto posible de las cosas que cambiaron.
– Entonces encontraste a la pony indicada. En un interrogatorio no hay nadie como yo – declara con un casco en el pecho en señal de orgullo –.
– ¿La mejor para un interrogatorio? – pregunta extrañado –.
– Claro, porque – mostrándole su costado con una Cutie Mark de una clave de sol verde con un corazón – nadie canta como yo – no podía sentirse mejor consigo misma –.
– ¡Woooow, eso es más que fabuloso, es fantastabulosamente fantástico! – grita alegre levantándola y abrazándola –.
Permanecieron abrazados un momento, hasta que la pony no pudo más y solo podía usar lo poco que le quedaba de aliento para exigir que el dragón dejara de presionarla tan fuerte contra su pecho. Spike se disculpó por no controlar bien su fuerza, ya había perdido la costumbre de interactuar con ponies de estructura ósea a base de calcio. No sé de qué estarán hechos los huesos de Dragón, pero por algo se los conoce, y no es por ser delicados en su trato.
– Lo siento, todavía no controlo mi propia fuerza.
– Gracias, estoy muy feliz por poderte mostrar mi Cutie Mark, me moría por las ganas de hacerlo.
– Ya veo que era en serio, pero ahora me pregunto – inquiere rascándose la barbilla, no se tomó la molestia de ver los flancos de sus otras amigas, no era su costumbre andar viéndole las partes traseras a las ponies sin su consentimiento, esto no lo podía hacer desde que adquirió cierto tamaño, así que prefería desviar la mirada – ¿Será que ellas también tienen sus Cutie Marks?
– No lo sé, pero no es bueno que te andes fantaseando sobre los flancos de las chicas, eso las haría sentir incómodas.
– Tan considerada como siempre – la felicita acariciándole la cabeza –.
– No tan fuerte... mi cuerno.
– Lo siento – se disculpa retirando su garra –, todavía no...
– Controlas tu propia fuerza.
Con esa oportuna interrupción se rieron. Las otras dos ponies estaban observando la escena. Scootaloo estaba con el rostro embadurnado de masa de pastel y Apple Bloom, por su parte, estaba cargando un conjunto de remedios caseros para el resfrío.
– Parece que se la están pasando bien.
– Sí, Scootaloo, pero deberíamos interrumpir.
– ¿Te molesta algo?
– No, solo que todavía no le damos la medicina a Spike y podría ponerse enfermo.
– Y podría quedarse con nosotras más tiempo – dijo con una luz encendida encima de su cabeza –.
– Vaya, no recuerdo haber encendido esa bombilla. Pero lo que dices me parece una estupenda idea.
– ¡Cutie Mark Crusaders enfermeras YAY! – chocan los cascos y celebran en voz baja –.
– Ahora solo hay que evitar que Sweetie acapare a Spike, después de todo nosotras tampoco lo hemos visto desde hace mucho tiempo – concluye Scootaloo –.
Efectivamente sucedió así, Spike amaneció en el sofá junto a la chimenea, abrió los ojos un poco sorprendido y trató de recordar, pero el dolor de cabeza se hizo presente.
– Maldición, no puedo recordar nada, excepto … – mira a su alrededor y ve que las tres ponies durmieron a su lado, casi abrazadas de él. Pudo reconocer la Cutie Mark del costado de la unicornio, pero unas mantas cubrían los flancos de la pegaso y la terrestre – Esa Cutie Mark la recuerdo, pero no he visto las de las otras. Me pregunto si...
Acto seguido, trata de levantar las mantas de encima de los flancos de las otras ponies, usando toda la delicadeza que podría mostrar un dragón empezó a mover las mantas, pero la delicadeza no fue suficiente para quitarle filo a sus garras, una de las cuales rozó el costado de la pony terrestre, la cual lo vio con los ojos bien abiertos por la impresión, congelado en el acto. Sus miradas se mantuvieron fijas durante unos segundos.
– Eehh, mejor digamos que esto nunca pasó.
– Hecho – asintió la pony terrestre recostándose de nuevo –.
– Uf, eso estuvo cerca – pensaba para sus adentros –, iré a ver si puedo recoger algo de leña y si puedo hacer el desayuno.
Trató de levantarse, pero esta vez fue un poco más cuidadoso, porque cada una estaba sujetándolo con sus cascos. Tras cinco minutos de maniobras y movimientos comlpejos, Spike logra escabullirse y para tomar una bufanda del dormitorio de Applle Bloom y salió haciendo el menor ruido posible. Pasó un minuto y Apple Bloom despertó a sus amigas.
– Hey, Sweetie Belle, Scootaloo. Despierten, tengo algo que decirles.
– Yaww, – bosteza la unicornio – ¿De qué se trata ?
– Miren, Spike estuvo mucho tiempo allá afuera cuando lo encontramos ayer, de seguro que ya debe estar resfriado.
– ¿Y eso qué significa?
– Significa – agrega la pegaso – que Spike no está en condiciones de irse de Sweet Apple Acres, así que tendrá que quedarse con nosotras para que lo cuidemos.
– No creo lo vaya a hacer – palpa el sitio donde estaría el dragón de haberse quedado dormido –, además, él ya parece haberse ido.
– No es así – corrige Apple Bloom –, salió con una de mis bufandas y tomó el hacha de la entrada, seguro fue a buscar leña.
– Además, a Apple Bloom se le "olvidó" darle la medicina a Spike, de seguro que se resfría.
– Interesante, pero ¿no preferiría irse al hospital o a donde Twilight? Ella sabe mucho sobre esas cosas, también Zecora y Fluttershy.
– No te preocupes por eso – responde Scootaloo –, él acaba de salir, como dijo Apple Bloom, no durará mucho con el frío de afuera usando solo una bufanda...
– ¡Por Celestia, se va a desmayar otra vez si no lo lo hacemos entrar ahora mismo!
Las tres, alarmadas, buscaron al dragón, lo encontraron inconsciente con el hacha en mano y lo introdujeron de nuevo en la casa, esta vez hicieron un esfuerzo extraordinario para subirlo hasta la habitación de Apple Bloom, donde lo recostaron sobre la cama y lo cubrieron con todas las mantas que encontraron. Con el huésped asegurado, discutieron sobre lo que iban a hacer.
– Sweetie Belle, Apple Bloom. Hace mucho que no vemos a nuestro amigo y se que queremos pasar un buen tiempo con él, al menos hasta que se recupere, y no queremos que las otras lo acaparen y se lo lleven como siempre.
– ¿Se lo llevan? – pregunta confundida la unicornio –.
– Sí, y muchas veces. No podemos permitir que nos estén haciendo eso solo por ser las mayores, ninguna de nuestras hermanas tiene derecho a mantenernos lejos de nuestro mejor amigo.
– Bien, yo estoy de acuerdo contigo – afirma Sweetie Belle –.
– Creo que puedo estar de acuerdo por un tiempo (hasta que se ponga mejor), así podremos dejar en claro las cosas – concuerda Apple Bloom –.
– Entonces estamos de acuerdo las tres...
Las tres chocaron los cascos con su coro: "¡Cutie Mark Crusaders enfermeras de dragones, YAY!".
Después de chocar cascos, establecieron turnos para cuidar de su "amigo", Apple Bloom por la mañana, Scootaloo por la tarde y Sweetie Belle por la noche. El orden parecía justo, pero era algo poco estricto, las tres estaban sospechosamente interesadas en el bienestar de Spike. En la primera noche se hizo evidente para el dragón que ya no era ten tonto como antes.
– ¿Quieres algo más de comer? – pregunta Scootaloo –.
– Gracias, Scoots, pero ya estoy bien – intenta levantarse –, creo que iré a ver a...
– ¡No! – lo detiene sobre la cama – no estás bien, todavía. Tus ojos siguen rojos y eso no es bueno cuando estás resfriado.
– Pero mis ojos no están... ¡Ayyy! – mira con los ojos llorosos a Scootaloo con cara de enojo y un casco con lágrimas todavía húmedas – ¡Por qué me picaste los ojos!
– ¿Ves? No te encuentras en condiciones, estás con los ojos irritados, confundido y hasta tienes alucinaciones. No podemos dejarte ir hasta que te recuperes.
– Pero no es la gran cosa, la casa de Twilight no me queda muy lejos.
– Son como veinte minutos caminando en un día soleado, pero ahora hay varios centímetros de nieve, no podrás salir con ese resfriado – pone su casco sobre la frente del paciente, el cual casi cree que le iba a propinar otro piquete de ojos – . Ni siquiera pudiste recoger algo de leña esta mañana a unos pasos de la casa, no quiero imaginarme qué te podría pasar si vas más lejos en esas condiciones.
– Yo … No lo había visto así, lo siento – se disculpa rascándose la nuca – , no quería preocuparlas.
– Pero lo hiciste, no seas un dragón malo y quédate en cama mientras te preparo algo más para comer, eso hará que te mejores pronto – sonríe y se retira de la habitación.
– Bueno, una siesta no me haría mal para variar la rutina.
En un bar de la ciudad de la garra...
– ¿No te parece que fue mala idea enseñarle lo del viaje instantáneo? – pregunta Khrono –.
– No, – llevándose un trago a la boca – es justo lo que tenía que hacer para que hiciera lo que se supone que debería hacer un dragón.
– Entiendo, pero no vi que tuviera una razón tan fuerte como para sacrificar un viaje de cada cinco años.
– Yo supongo que lo hizo por lo que le parecía un verdadero tesoro, no mostraba ojos de codicia, mostraba algo sincero.
– ¿Alguna cresta que le guste? – inquiere con un trozo de jade entre dientes –.
– Yo pienso que es más una melena que una cresta, amigo mío.
– Je, una melena no puede hacer lo mismo que una cresta, mucho menos porque no tiene garras, aunque las grifos no están tan mal.
– No te pongas a alucinar ahora, pero tienes razón, las melenas no se sienten como las crestas. Spike tiene gustos raros.
– ¡Y que lo digas!
Sweet Apple Acres...
Apple Bloom estaba entrando con algunas verduras en la canasta.
– Hola, Apple Bloom – la recibe la unicornio –.
– Hola ¿sabes si ya despertó? Quiero mostrarle el álbum de nuestras aventuras del año.
– Eso suena bien, creo que no ha visto tu Cutie Mark, ni la de Scootaloo.
– Entonces tendremos una tarde muy divertida, ¿verdad Scootaloo?...
BOOOOOOOOOOOM . Se oye una explosión...
– Buena esa onomatopeya, narrador.
– Gracias Pinkie...
Scootaloo estaba saliendo de una cocina llena de humo.
– Cof, cof. Nunca creí que diría esto, pero los cupcakes con zafiro que me enseñaron los Cake es más difícil de lo que creí – admite la pegaso de crin morada –. Spike se va a decepcionar – dice cabizbaja –.
– No te sientas mal, – la consuela la pony terrestre – no creo que a él le moleste que no puedas prepararlos, la señora Cake solo le hacía uno al año por alguna razón.
– Sí, Scootaloo, – añadió la unicornio – ya sabes que spike tiene un corazón muy grande. No se sentirá decepcionado.
– No si no se entera de que intentaste hacerlo – completa Apple Bloom –.
– Gracias chicas, no se lo digo y listo.
No terminó de hablar y se le apareció una figura alta por detrás con un cupcake de zafiro quemado y mordido.
– Mph, estos están buenos, ¿cómo los hiciste? – pregunta Spike –.
– Y-yo … me... – la pegaso no podía articular nada –.
– Me gustaron mucho los cupcakes – se chupa los dedos – , no los había probado desde hace un siglo.
– Pero si no ha paso un siglo – dice en tono de broma aguantando una risita –.
– Spike – lo llama Sweetie Belle levitando un álbum de fotos – ¿quieres ver cómo obtuvimos nuestras Cutie Marks?
– ¡Genial, este no será un día aburrido!
Se pasaron la tarde sentados en el sofá, leyeron algunos de los recortes de "El Diario Equino" donde aparecían las tres metiéndose en problemas por abrir la jaula de un criadero experimental en Canterlot, su fotografías de entrenadoras de equipos infantiles y otras experiencias poco comunes (una de las más extrañas incluía un embudo y ardillas de peluche con ruedas).
Fue un tiempo bastante grato para el dragón. Se sintió mal por no estar presente cuando sus amigas obtuvieron aquello por lo que habían luchado por tanto tiempo. Scootaloo le mostró emocionada el dibujo de una ala blanca con un trueno violeta en su costado. Le presumió que era una de las mejores volando verticalmente, de abajo hacia arriba y para cambiar de dirección de vuelo de forma abrupta hasta el extremo de desviarse a pocos centímetros del suelo cuando caía en picada.
Apple Bloom le mostró la manzana partida a la mitad con forma de corazón y un lazo verde. Se había ganado su Cutie Mark haciendo de mediadora en conflictos entre los Apple, ahora es conocida como la más razonable de las Apple, una estirpe de ponies testarudos.
La estaban pasando bien, hasta que a una se le ocurrió saber más sobre la visita.
– … Y por eso Scootaloo no usa más margaritas en su melena... – explica Apple Bloom –. Por eso ya no va a visitar a sus parientes lejanos.
– Y hablando de parientes lejanos ¿por qué apareciste de repente en Sweet Apple Acres? – inquiere Sweetie Belle –.
– Ahora que lo dices... – trata de recordar Spike – ¡Santo guacamole, me distraje!
– ¿Qué pasa Spike? – pregunta con tono preocupado Apple Bloom –.
Spike se tomó un rato para explicarle a las ponies la razón por la que se transportó usando el viaje por flamas verdes que había empleado anteriormente y que desconocía la razón por la que acabó en Sweet Apple Acres.
– No lo entiendo, me concentré en ir al origen de la carta, no pensé en este lugar... – repasaba Spike –.
– Mmmm, – trata de aclarar las cosas una de las ponies – tal vez la carta sí se escribió aquí y fue enviada por alguien que te extrañaba...
Bueno, eso es por ahora. Mantengamos la intriga por un rato y subamos el siguiente capítulo, donde se respondes las cuestiones planteadas:
¿Quién escribió en verdad la carta que hizo que Spike usara un recurso extremo para llegar hasta Ponyville?
¿Por qué las Cutie Mark Crusaders se comportan de forma tan extraña?
¿Volverá Spike a la Ciudad de la Garra para terminar con su entrenamiento con Rhodas y Khrono?
¿Son mejores los cupcakes de zafiro cuando están quemados?
Las respuestas a estas preguntas y más en el próximo cap.
Hasta la próxima.
