Buscando respuestas
Cap. 11: ¿Qué tanto se involucran?
Holas, Old Grimie viene de nuevo con otro cap.
Sin nada importante qué decir...
My Little Pony no es de mi propiedad, no hago este fanfic con ánimos de lucro.
El cielo está cubierto por nubes negras, que giran de forma que hacen notoria una espiral, cuyo vórtice se encuentra exactamente sobre el trono de un ser extraño sentado cerca de la entrada de Canterlot High, con apariencia semi humana, con el cráneo de un ser de otro mundo como máscara. Se pone de pie mientras busca dentro de un baúl lleno de restos óseos un nuevo ornamento para la ocasión, con una sonrisa macabra levanta el cráneo de una serpiente de gran tamaño, le parece muy adecuado el detalle de la mandíbula inferior que se divide en dos piezas, el aspecto iba acorde con las intenciones que guardaba para sus más recientes adquisiciones.
– Traigan a las prisioneras – ordena con un tono de voz uniforme con tono de aburrimiento –, veamos si algo nuevo podemos obtener de esto seres inferiores.
Un grupo de jóvenes traen a cuatro adolescentes encadenadas y luego se retiran, una llevaba el pelo amarillo con rayos rojos, otra con el pelo abultado, la tercera dos coletas moradas y la cuarta era rosada y con el pelo esponjoso. De más está decir de quiénes se trataba.
– ¡Quién te crees que eres, idiota, – replicaba Adagio con gesto amenazador – nosotras no somos simples esclavos para que nos hagas traer de esta forma!
– Pero se comportan como tales – responde con indiferencia el enigmático personaje apoyando el mentón en el puño derecho que a su vez es sostenido por el izquierdo desde el codo –. Estoy aburrido y esperando encontrar algo que me pueda enfrentar. Supuse que las sirenas de Equestria, tan peligrosas que tuvieron que ser exiliadas a otro mundo, podrían ofrecer alguna resistencia.
– Hmmmm – cavila con una sonrisa Adagio – ¿Quieres decir que todo esto lo hiciste solo para satisfacer tu ego midiendo fuerzas con alguien digno?
– Esa puede ser una conclusión lógica para alguien tan limitado como tú, te concedo al menos eso, pero no soy tan simple y banal como para irme por algo como el ego y la búsqueda de poder, yo estoy en busca de algo que escapa a las ambiciones que tienen seres que simplemente buscan lo que está a su alcance.
– Osea que buscas algo que no puedes alcanzar – comenta con un tono burlón –, eso sí es banal, amigo.
– Mind Stealer, o Ladrón de Mentes, si prefieres decirlo así.
– ¡Ya sé – sugiere Pinkie levantando la mano emocionada – podemos llamarlo el Robamentes!
– ¿Robamentes? – inquiere el sujeto del cráneo de serpiente –.
– Sí, es corto y fácil de recordar. La abuela Pie siempre mme decía que es más fácil recordar una palabra que dos o veintisiete.
– Agh, Pinkie – corrige Sunset Shimmer rodando los ojos –, no es momento para tus bromas ni nada por el estilo.
– Pero es mejor que tenga un nombre fácil de recordar, algo como Discord o …
– ¡Robamentes! – grita una voz que apareció desde atrás del trono, haciéndose presente Applejack con un lanza redes, con el cual atrapa al Robamentes (sí, así le llamaremos a partir de ahora) – ¡Ni con tus poderes ni trucos podrías prever esto! – gritaba triunfante Applejack apoyando el cañón del lanza redes en su hombro, pero la pose de victoria no duró mucho –.
– ¿Prever algo en especial – preguntaba tocándole el hombro –, vaquerita?
El Robamentes acercó su boca hacia el oído de la joven honesta y, con una sonrisa por demás extraña, musitó.
– Por ser tan valiente, te permitiré escuchar una vez más la voz de tus amigas.
Applejack permanecía con los ojos tapados por su sombrero, una lágrima se vio bajar por el rostro que apretaba los dientes. Sus amigas no pudieron hacer nada más que mirar horrorizadas la escena.
Aria aprovechó el momento de confusión para abrir los cerrojos de las cadenas con una horquilla des su peinado y se encargó de dejar en la situación a las demás, ya casi era la media noche.
Las cuatro se posicionaron en diferentes puntos, tomaron lo que encontraron entre los escombros frente al trono y se pusieron en posición de pelea, el Robamentes miró intrigado a su alrededor mientras sostenía a Applejack por el hombro.
– Están rodeándome y sosteniendo objetos contundentes para hacerme daño... Podría ser eso, pero las posibilidades en combate cuerpo a cuerpo de los seres femeninos de esta especie no son significativas si carecen de instrucción en este aspecto... Todo indica que no están aquí con la simple intención de detenerme, sino de distraerme.
El razonamiento del individuo dio en el clavo, las chicas estaban distrayéndolo, pero no se quedó allí.
– Las posibles fuerzas para hacerme frente no son comunes en esta dimensión, seguramente están con el plan de pedir auxilio, o al menos de alertar a los habitantes de otra dimensión.
– ¿Crees que te tenemos tanto miedo como para rendirnos? – pregunta Sunset desafiante –.
– Bueno, ahora escuchaste la voz de una de tus amigas, creo que con eso basta.
Ni bien terminó de pronunciar las palabras y volteó a Applejack para tenerla frente a frente, ella no desaprovecha la oportunidad de escupirle en la cara, cuya expresión todavía se mostraba indiferente.
– Los humanos no son la primera especie que permanece desafiante hasta el fin. Me he encontrado con muchas especies dominantes de diferentes mundos y el resultado ha sido similar. Esa soberbia, esa confianza en su intelecto y en los demás aspectos que lo separan de las especies de más bajo nivel los conducían hacia su perdición – dice mientras toca la frente de la joven con su dedo índice y hace aparecer un brillo que se apaga poco a poco –. Pero puedes estar tranquila, por lo menos te servirá de consuelo que lo último que sepas que escuchaste fue la voz de una amiga.
– ¡Applejack, NOOOOOOO! – gritó Rainbow Dash saliendo de un escondite con un traje de camuflaje, pero sin poder llegar a tiempo para socorrer a su amiga –.
– M-e da... gusto... oirte... – dijo Applejack antes de cerrar los ojos y caer al suelo como si de una muñeca se tratara –.
Rainbow Dash abrazó lo que quedaba de Applejack mientras lloraba, volteó para ver a los ojos al desgraciado, pero no vio nada. Su rabia aumentó junto con el sentimiento de sorpresa al escuchar a Aria exhalar y caer al suelo, Pinkie fue la siguiente. El Robamentes podía aparecer de repente donde se le ocurriera, pues tenía los conocimientos de la realidad y el espacio tiempo.
– Si están haciendo un escándalo como este – razonaba en su cabeza –, debe ser porque están arriesgándolo todo en una última jugada.
Miró alrededor y divisó a no mucha distancia una cabellera de verde claro con rayos de un verde más oscuro, una cola de caballo. Tomó un trozo de metal de había sujetado una de sus víctimas y lo arrojó de manera que acertó a derribar a la que se escabullía.
Cuando Sonata llegó el suelo, estaba a los pies del Robamentes, a unos pasos del monumento a la entrada del que alguna ves fue Canterlot High.
– Al parecer, la distracción que estaban armando era para que no me fijara en ti, pero eso no explica el motivo por el que querías tan desesperadamente llegar hasta este sitio... A menos que el medio de obtener algo estuviese cerca, supongo que es una forma de buscar ayuda ¿o me equivoco?
Sonata estaba con los ojos bien abiertos, a momentos miraba al Robamentes, pero por un instante fijó su vista en un reloj que tenía en la muñeca, con eso fue suficiente para confirmar las sospechas del Robamentes.
– Entonces acerté, tienen un portal cerca y quieren utilizarlo para pedir ayuda. Los seres humanos también pueden ser muy hábiles para emplear estrategias – dijo levantando a Sonata sujetándola del cabello –. Pero subestimarme de esa manera es una de las cosas que no tolero.
Tras ver bien a la joven le dio fuertes golpes en el estómago y otros sitios donde le provocaba gran dolor. El castigo fue interrumpido cuando Sunset Shimmer le cayó encima y lo sujetó del cuello ayudándose con un bate de béisbol.
– ¡Tampoco deberías de subestimar a los ponies! – gritó Sunset mientras lo sostenía con todas sus fuerzas –.
– Vamos, idiota – levantó Adagio a su amiga –, ya casi no queda tiempo.
Las dos saltaron hacia el portal en la base del monumento, Sonata había entrado por completo sujetando el brazo de Adagio, pero ella no podía entrar por completo, el Robamentes las estaba sujetando de un pie.
– ¡Qué pasa, por qué no estamos en camino!
– Él me está jalando hacia el mundo humano – explica Adagio –. Debes ir tu.
– ¡Pero ya estas muy cerca, patéalo o algo, muérdete la pierna, pero no me dejes sola!
– No importa lo que haga – dice con una risita –, sigues siendo la idiota de siempre, la idiota que sigue siendo mi amiga a pesar de todo.
– ¡Sí, lo soy, por eso no te voy a soltar! – gritaba con los ojos llorosos –.
– Sé que nunca harías eso... – dijo obligándola por la fuerza a soltar su brazo – ¡Busca a Twilight, busca los Elementos y, sobre todo, PONTE A SALVO! – gritó antes de desaparecer al ser jalada por la mano del Robamentes –.
Una vez estaba Adagio fuera del portal, tocaron las campanas de la media noche.
– ¿El portal se cierra a esta hora? – inquiere el Robamentes con su rostro todavía indiferente –.
– Sí, no se volverá a abrir, sino hasta que pasen seis meses, con ese tiempo es más que suficiente para que se preparen para darte tu merecido.
– No creas que no se de dónde vienes. Ya he interactuado con ese dragón plateado y el unicornio de barba antes.
– ¿Confías en que puedes enfrentarte a cualquiera?
– No del todo, pero la posibilidad de fallar en mi objetivo hace que mi travesía sea más emocionante. Espero que no te importe mucho, pero ante todo debo decirte que fallaste.
– Lo sé... – soltó unas lágrimas – Lo sé, pero al menos algo que vale la pena se puede salvar.
– Al menos pudiste escucharla una última vez, eso es algo – entonces dirigió su índice hacia la frente de Adagio –.
Sweet Apple Acres, tres días después...
La familia Apple estaba atendiendo a la paciente en la habitación de Applejack mientras que cinco de las mane 6 estaban discutiendo sobre qué hacer con la paciente.
– Es raro que una pony tan extraña acabara por estos lares, tiene todo lo que un pony normal, excepto por esa cosa que le sale de atrás – comenta Applejack –.
– Es una pony de mar – explica Fluttershy tras armarse de valor para tomar la palabra – , es una sirena como de las que Twilight nos habló la última vez, vamos a necesitar tu baño, Applejack.
– Adelante, pero no tengo jabón, ayer se acabó en un intento de obtener cutie marks de fabricación de explosivos clandestinos – agregó rodando los ojos –.
– No es para eso, tenemos que llenar la tina y mantener a la sirena hidratada y tibia para que su estado no empeore.
– Entonces puedes usarlo libremente.
Tras unos minutos, la sirena estaba recobrando la consciencia abriendo los ojos y encontrándose en un lugar bastante inesperado. Volteó la cabeza como pudo y vio sus cascos delanteros en forma de aletas, tomó otros segundos para ver bien a su alrededor y apreciar los detalles de manzanas que decoraban el cuarto en que se encontraba, un poco de vapor hacía el aire bastante agradable y fácil de respirar, la temperatura era suficiente para que se sintiera relajada y sonriera con los ojos cerrados e inclinando la cabeza hacia atrás.
– Si he muerto, al menos estoy en un lugar mejor, espero que mis amigas también lo estén – hablaba sola –.
– ¿Cómo estás? – preguntó Apple Bloom entrando en el cuarto de baño con unas toallas y un bol lleno de sopa de algas – Nos estábamos preocupando, pero tus heridas no fueron demasiado graves.
– …
– Emm – trataba de disimular la incomodidad del silencio – una amiga te hizo los vendajes y te limpió las heridas – la sirena se mira las partes vendadas –. No sabemos mucho sobre sirenas, por eso hicimos lo básico, porque la medicina de las sirenas puede ser diferente de la que usamos, o al menos eso le entendí a Fluttershy.
Apenas se terminó de pronunciar el nombre de la pegaso y la sirena estaba con la boca temblorosa y con una mirada que reflejaba miedo, como si tratara de hablar pero algo se lo impidiera.
– Flu... Flutr... ¡FLUTTERSHY! – estalló en un grito de pánico –.
– ¡Por favor cálmate, nadie quiere hacerte daño aquí!
– ¡Dímelo! – le ordenó desesperada a Apple Bloom sujetándola de los hombros con fuerza manteniendo una mirada fija –.
– ¡Me lastimas! – se quejaba la pony terrestre mientras luchaba por liberarse – ¿qué quieres que te diga?
– ¡Dime que Fluttershy no está aquí dime que no vendrá... No... NO QUIERO SABER NADA DE ESAS SIETE MALDITAS! – rompió en llanto abrazando a Apple Bloom con sus aletas delanteras –.
– Ya, tranquila – le corresponde el abrazo acariciándole la crin –, soy una Crusader y prometo que no dejaré que ninguna de las siete de las que hablas te haga daño. Haz debido pasar por algo muy difícil.
– No te imaginas, es tan horrible que ya no quisiera estar viva – se había dado cuenta de que no estaba en el más allá ni nada parecido –.
– Tal vez sea desagradable lo que pasó, pero yo estoy aquí y puedo escucharte si quieres hablar de ello, también podemos estar calladas por un rato si eso te hace sentir mejor.
– Gra-gracias – dice con dificultad por los mocos que no le dejaban respirar bien.
– Debes estar enfermándote, tu frente está muy caliente y no haz comido nada, volveré dentro de poco con otro plato de sopa de algas ¿te parece bien?
La sirena solo asintió y se recostó en la tina tratando de asimilar lo que había pasado, miraba el techo y trataba de pensar los dos rostros que más extrañaba, palpó en su cuello donde alguna vez llevó un dije con un rubí de intenso color pero ahora con una montura vacía. Vio su imagen reflejada en el agua.
– Sigo siendo la misma idiota de siempre – se auto compadecía –. Estoy en un lugar muy bonito, una potranca fue muy buena conmigo y ahora estoy descansando en agua caliente. Desearía que Adagio y Aria estuviesen aquí conmigo para jugar otra vez en el agua.
Al bajar por las escaleras, Apple Bloom se topó con Twilight, que acababa de llegar. Su semblante no era muy animador, en su rostro se notaba algo similar a la culpa.
– Hola, Bloom, ¿cómo te va con tu... condición?
– Buenos días, princesa Twilight, estoy bien... Esto, ¿ya le contaron lo que pasó cuando Spike...
– Sí, me dieron muchos detalles al respecto – interrumpió con una voz cálida –, pero no te sientas mal por eso, incluso yo casi cometí una locura cuando me pasó lo mismo.
– ¿Entonces no está enojada por lo que pasó, o casi pasó?
– No.
– ¿Ni por atarlo y hacer que lo metieran a un juicio ?
– Emm, no.
– ¿Ni por que las chicas y yo planeamos hacer algo parecido la próxima vez que nos lo encontremos? – estaba diciendo de más –.
– Yo... haré como que no escuché lo último pero aquí entre nos, cuentan con mi aprobación, sea quien sea la que gane – musitó con una sonrisa al oído de Apple Bloom –. Solo trátenlo bien, que es mi familia y no me gusta verlo sufrir.
– Sí, lo cuidaremos bien – se despidió con una sonrisa y el rostro bastante evidente de la alegría que desbordaba y las ganas de contarles a sus amigas la noticia –.
– Yo iré a visitar a la paciente, quiero darle una bienvenida apropiada.
Twilight tuvo que esquivar el primer objeto que Sonata le arrojó en cuanto asomó su cabeza por la puerta del baño, eso le dio una idea de cómo se sentía y también le ayudó a reconocerla.
– No estoy muy segura de qué le pasó – hablaba desde la seguridad de la puerta entrecerrada –, pero no estoy aquí para hacerle daño ni nada malo, solo estoy aquí para hablar un momento.
– ¡Eso dices al principio, pero seguro que nos robas algo a penas tengas oportunidad.
– ¿Robar algo?, yo no quiero robarte nada, quiero ayudarte.
– ¡Pues ayúdame no entrando a este sitio... – interrumpió sus gritos para toser, a lo cual la alicornio reaccionó entrando con un vaso de agua tibia –.
– Toma, bebe un poco... – la ayuda a beber del vaso – Ya está mejor, así podrás seguir gritándome.
– Eh, gracias, no esperaba que hicieras algo así. No después de cómo te tratamos.
– No las culpo, nadie jamás se habría enterado de lo que en realidad estaban haciendo.
– Nosotras tampoco, aunque nuestro objetivo era uno, a Adagio le gustó mucho la idea de dominar las mentes de todos, aunque sea por un poco de tiempo... Ella – empieza a ponerse triste al saber que quizás nunca podría volver a acompañarla de la misma forma –, ella quería que nos trataran bien por lo menos una vez, quería que no fuésemos humilladas como siempre lo hemos sido.
– ¿Humilladas? – repitió incrédula – Ustedes siempre han usado sus poderes para beneficio propio, hasta hay un libro que cuenta las cosas que hicieron.
– Ese libro debe estar mal, porque el maestro nos regaló unas joyas para darnos nuestros poderes y luego reunimos fuerzas para poder aguantar en otro mundo.
– ¿Aguantar?
– Sí, el maestro hizo que un amigo suyo nos enviara al mundo de los humanos para que pudiésemos reunir el poder de esa dimensión.
– Entonces, eso quiere decir que lo que hicimos la última vez pudo ser lo contrario a mantener la armonía.
Twilight se sentó en el suelo con una expresión nada relajada, sino impresionada, casi en shock. "Acabo de condenar a un mundo entero", se decía a sí misma mientras trataba de recuperar la compostura.
– ¿Cuánto sabes ya? – pregunta Sonata –.
– Solo se que el maestro del que hablas es un dragón plateado y que las tres fueron enviadas al mundo humano para llevar a cabo un plan de contingencia, pero no me dieron suficiente información para saber a qué nos podríamos enfrentar, el maestro estaba tan molesto que hasta calló a la princesa Celestia cuando trató de intervenir por mi.
– Recuerdo al maestro, era el único que se preocupaba por nosotras, extraño su voz y sus críticas, siempre nos hacían reír.
– ¿Reír, esos insultos tan hirientes te parecían graciosos?
– Síii, nos decía cosas feas, pero lo hacía con cariño.
– ¡UN MOMENTO! – reaccionó Twilight de un brinco – ¡Se supone que ustedes estaban muertas, no puedo estar hablando contigo si estás muerta!
– Jeje, eso es exagerar – se explicaba la sirena –. Cuando nos quedamos sin poderes buscamos otra fuente y encontramos algo en unos talismanes de ese mundo que te permitían cambiar de cuerpo o algo parecido, me gustaba ser transparente y atravesar cosas.
– ¿Atravesar, transparente? Cambiaron a formas etéreas.
– Como se diga, esa forma rara era muy divertida, pero cuando volvíamos a la normalidad nos dolía mucho, la última vez que lo hicimos fue para enfrentar a ese maldito Robamentes, fue taaaaan agotador y difícil que acabamos malheridas, pero a él no le fue tan fácil.
– ¿Qué quieres decir con eso?
– Hicimos que le doliera mucho, se tomó un tiempo para reponerse y volver a atacar, pero ya no podíamos hacer nada al respecto porque los talismanes se rompieron la última vez que los usamos.
– Eso debió ser porque les exigieron demasiado.
– Creo que sí, casi morimos ese día, pero Sunset Shimmer usó todo la energía equestriana que quedaba en un libro de su casillero para salvarnos.
– ¿Y enviaron algo antes de eso?
– Creo que sí, Aria escribió algo en un trozo de papel y lo hizo desaparecer, esa chica en verdad era talentosa – reconoce con un tono triste –.
– Pasaste por algo muy difícil ¿verdad?
– Sí, mis amigas y las tuyas se sacrificaron para que pudiese venir y contarles lo que pasó.
– ¿Hay algo más que pueda decirnos?
– Sí, pero quiero tomarme mi tiempo.
El tono serio que de repente adoptó la sirena difería por mucho de su usual forma de comportarse y hablar, por lo cual Twilight no objetó la petición de la ex Dazzling.
En una caverna en las profundidades de Everfree...
Spike es golpeado por la cola de un dragón rojo de más de diez metros de altura que protegía un tesoro.
– ¡Te dije que no me gusta que me azoten contra las paredes! – exclama el joven dragón mientras sale de la grieta que se hizo en la pared a la que fue arrojado –.
– No olvides que el dolor es solo una ilusión – le aconsejaba un pequeño Discord al oído – CUIDADO! – advierte pero no a tiempo, así que Spike recibe otro golpe –, mejor digamos que es una ilusión que verdaderamente duele.
– No podría estar más de acuerdo – respondía Spike –.
– Si quieres puedes intentarlo ahora.
– OK – sonríe con expresión macabra antes de chasquear los dedos –.
En menos de un instante, Spike le toca el hombro al dragón rojo desde atrás, éste voltea para ver, pero no encuentra a nadie, pero al volver la mirada otra vez hacia donde antes estaba su oponente fue recibido con un puño en el ojo lo bastante fuerte como para dejar marcas en sus roja escamas.
– Bienvenido al mundo de los derrotados – concluyó Spike al ver al dragón rojo perdiendo el equilibrio y cayendo en el suelo –.
– ¡Bien hecho, muchacho! – Lo felicitaba el Señor del Caos –.
– Parece que se dio un buen golpe en la cabeza al caer, no se mueve.
– Perdió la consciencia, estará bien dentro de unas horas. Ahora toma una de sus escamas principales para que Khrono te crea cuando le cuentes la hazaña.
– Supongo que no le molestará mucho, además le volverá a crecer.
Más tarde, a los pies de un árbol seco...
– Ese chico se tarda más de lo que esperaba – exclama desesperado el dragón estatura relativamente baja recogiendo algo de leña –.
– No exasperes, Spike puede estar tratando de poner en práctica sus nuevos trucos. Discord siempre ha tenido fama de busca pleitos, por eso no debería sorprenderte que le esté pasando un poco de su personalidad a nuestro discípulo.
– Entiendo que tenga que aprender algunas cosas que pueden ser útiles con ese pony-dragón deforme, pero se va más allá de lo que tiene permitido, lo está echando a perder.
– Enseñarle a un chico a tener sentido del humor no es echarlo a perder. Echarlo a perder es enseñarle que solo piense en sí mismo.
– No me olvido de esa lección de mi hermano, pero eso no cambia las cosas. Todavía no adquiere la disciplina necesaria para ser un verdadero dragón.
– Por eso mejor lo esperas sin gastar tus energías en hablar de ello, le serás de más beneficio i estás descansado y calmado.
– Calmado es algo muy aburrido.
– Todavía sigo sin entender por qué tomé la decisión de presentarte a Spike, siempre te quejas porque no se comporta como un dragón normal cuando esa es una de las razones por las que el Maestro lo eligió.
– Supongo que es porque te caigo bien, de otro modo me habrías incinerado a la promera oportunidad.
– Supongo que sí... Mira – señala con la cola –, Spike está llegando.
– ¡Hey, muchacho, tenemos mucho qué hacer, ven más rápido!
– Creo que se lastimó un poco en su excursión con Discord.
– Eso no importa, lo importante es que haya vuelto con la leña.
Al llegar, Spike estaba avergonzado por los regaños que le escupía Khrono, Rhodas y Discord se entretenían jugando damas con unas pequeñas rocas que habían organizado en un tablero pintado en el suelo con sus garras.
Tras el regaño, que incluyó palabras soez más allá del vocabulario del joven dragó, Khrono tomó algo de aire para continuar con la instrucción de su discípulo. Aprovechó el estar calmado por haberse desquitado verbalmente, ahora tocaba desquitarse físicamente, lo cual hizo que se le ocurrieran un montón de nuevos "ejercicios" para fortalecer sus todavía no ganadas alas y las garras que emplearía en diversos combates con él.
Tras una jornada agotadora, Spike se echó en la boca toda el agua que pudo contener con sus maltrechas garras repetidas veces. Al ver que no podía mover bien sus dedos para retener el valioso líquido optó por sumergir su cabeza entera en un riachuelo, pero su percepción de profundidad en el agua no fue lo suficientemente exacta para calcular y su frente se dio un golpe directo contra las piedras del fondo del riachuelo.
– ¡Maldita sea! – jura sosteniéndose la cabeza – Menos mal que tengo la tengo bastante dura, Twilight siempre decía eso cuando era pequeño.
Se sentó a la orilla y contempló por un instante el paisaje.
– No está tan mal – de decía a sí mismo –. Si quitáramos el peligro de los animales salvajes, el clima que cambia bruscamente, los parásitos que se meten en tu cuerpo, los mosquitos, las sanguijuelas, las plantas venenosas y los árboles tétricos... Este sería un buen lugar para vivir, creo que incluso sería capaz de quedarme aquí a pesar de las cosas malas. Solo me haría falta encontrar un buen lugar dónde poner mi casa, otro para un campo de juegos y uno más para buscar diamantes.
– Suena bien, podrías tener un rincón de paraíso en este lugar – añade Discord –.
– ¿Desde cuándo estuviste escuchando?
– Desde el principio, me pidieron que te echara un ojo – señala un ojo pegado en la espalda del dragón – para asegurarnos de que no te pasara nada y eso hice.
– Eso es muy considerado de su parte, asqueroso, pero considerado – respondió quitándose el ojo de la espalda – ¿fue Rhodas, o Khrono, quien te dijo que me vigilaras?
– Solo digamos que son unas amigas que se preocupan mucho por tu bienestar.
Las mejillas del dragón se tornaron ligeramente rosadas al escuchar eso, se sentía bien al saber que a sus amigas les importaba tanto como para pedirle a alguien tan impredecible y de poca confianza como Discord... Bueno, no parecía que lo hubieran pensado bien al elegir a quién pedírselo, pero fue un bonito gesto de su parte. Ahora le daba más curiosidad por saber quién específicamente le había pedido que hiciera eso, por eso trató de sacar un poco más de información de Draconequs.
– ¿Y se puede saber a más detalle quién te pidió que me vigilaras?
– Ya veo por dónde vas, pero mejor te mantengo con la duda, eso hacen los amigos.
– No te entiendo, un amigo le cuenta todo al otro.
– ¿Pero no dicen ustedes que – saca un libro que en la portada lleva "Reglas de la Amistad, por Twilight Sparkle" – a un amigo siempre hay que darle el beneficio de la duda?
– Creo que no lo has captado todavía.
– Es que estas cosas de la "amistad" todavía me son nuevas, no he tenido amigos antes de Fluttershy.
– Bueno – dice levantando una ceja –, creo que es mucho exigir que me digas eso si no quieres hacerlo.
– ¡Vaya, sí que eres bueno para entender a otros, debes ser muy bueno en esto de la "amistad"!
– Una cosa más.
– Dime.
– ¿Por qué dices "amistad" de esa forma tan rara?
– Porque amistad no se oye nada especial, y sabes que no me gustan las cosas comunes, si tengo amistad, prefiero que sea una "amistad" especial.
– Eh... Como digas.
Por unos momentos Spike dejó de preocuparse por lo que dijera Discord y se puso a pensar en otra cosa que podría cambiar el concepto que tenía del Dracónequs.
– ¿Puedo hacerte otra pregunta Discord?
– Creo que la acabas de hacer.
– Entonces mejor que sean dos preguntas.
– Bien pensado, dime qué es lo que quieres saber y talvés, solo "tal vés" te lo diga.
– ¿Hay algo que no me hayan dicho sobre los dragones?
– No entiendo, creí que te llevabas bien con los dos que te entrenan y confías en ellos.
– Bueno... Son dragones muy conocedores y todo, pero no siento que me estén diciendo todo.
– ¿Te refieres a la muy conveniente coincidencia de encontrarse contigo justo a tiempo para enseñarte lo que necesitas para ayudar a enfrentar un nuevo enemigo para Equestria?
– ¡Vaya, no puedo creer que le dieras al clavo a la primera!
– Créeme, se muy bien cómo se siente.
– Oh, Tirek ¿no es así?
– Sí, pero si algo aprendí en mis "agradables" charlas con Celestia eso fue que todos tenemos algo que hacer por los demás, de lo contrario no podremos sentir que les devolvemos lo que hicieron por nosotros.
– Eso fue profundo. Creo que estoy pensando mucho en mi y no estoy reconociendo que le debo mucho a todos los ponies que confiaron en mí y me dieron un lugar dónde vivir y amigos para que no me sienta solo.
– Perdón – saca la cabeza de una bolsa de papel – Estaba oliendo las sobras de uno de los emparedados de margaritas que Fluttershy me preparó.
– ¿Todavía guardas la bolsa aunque no tengas emparedados?
– La verdad, no lo hago. Estoy oliendo las sobras de uno de los emparedados, el otro todavía no me lo como.
– Entonces mejor ponte a olisquear el que todavía no te has comido.
– Pero si lo hago se gastará.
– Eso no tiene sentido – suspira el dragón reconociendo que su interlocutor no aplicaba la lógica a la que Twilight le había habituado –.
Sweet Apple Acres...
Twilight estaba discutiendo con sus amigas qué hacer con respecto a la sirena que encontraron.
– Entonces ¿Están de acuerdo en que se lo digamos al Maestro Dragón?
– Yo pienso que debemos dejarlo tranquilo por un tiempo – sugirió Rarity –.
– No creo que eso sea lo mejor, tenemos que decirle la verdad de inmediato – Contrarió Applejack –.
– Eso puede parecerte lo correcto, querida – le respondió la unicornio –, pero debes tomar en cuenta los sentimientos del Maestro porque el despertarle falsas esperanzas a tan corto tiempo de escuchar malas noticias puede hacerlo sentir terrible. Si algo se acerca de los dragones es que tienen sentimientos mucho más intensos que los nuestros, son seres muy sensibles.
– ¿En serio sabes sobre los "sentimientos" de los dragones?
– Claro, cariño, eso lo aprendí tras pasar tanto tiempo en mi taller de costura con Spike, siempre ha tenido emociones y sentimientos muy fuertes, por eso es que siempre se me hacía difícil tratar con el pequeñín, tenía miedo de derrumbarlo.
– OOOOoooH – Dijo Pinkie Pie emocionada –, nunca imaginé que los dragones fuesen sensibles, siempre pensé que sus escamas eran muy duras.
– Ejem... Como iba diciendo, no podemos ir y decirle algo así al Maestro Dragón, podríamos hacerlo sentir terrible si no tenemos certeza de que sus demás amigas estén bien.
– Applejack tiene razón en que decírselo sería lo correcto – reconoce Twilight –, pero Rarity también hace bien en tomar en cuenta los sentimientos de otros... Esto se pone muy difícil, pero tenemos que hacer algo – mira por la ventana –. Supongo que sería bueno presentarnos con algo más que una simple esperanza...
– ¿Estás queriendo decir lo que pienso que dirás? – comentó Rainbow Dash –.
– No lo creo, – comentó Pinkie – a menos que pienses que dirá algo que tu pensabas decir antes de que cambiaras lo que pensabas que iba a decir antes de que dijera algo que cambiara lo que pensabas que iba a decir, entonces podrías saber lo que ella va a decir, excepto si ella desde un principio planeaba decir algo completamente diferente a lo que pensabas que iba a decir sin hacerte sospechar que iba a decir algo que no pensabas que iba a decir . Aunque también podía decir algo que pensabas que iba a decir para cuando cambies de opinión sobre lo que planeaba decir en un principio, así diría lo primero que pensaste en vez de lo segundo que pensaste.
– Eeeeeh... – dudaba la pegaso –. Sí, lo que digas Pinks. Entonces ¿qué … ibas a … decir... em, Twilight?
– Iba a decir que tenemos que echar un vistazo al mundo humano para obtener información y cerciorarnos de qué es lo que hace ese Roba mentes para que así tengamos una buena estrategia.
– ¿Osea que tu idea es arriesgarte en un mundo extraño con un enemigo extaño a indagar sobre sus extraños poderes? – inquirió Rainbow Dash –.
– Bueno, yo tenía en mente que me acompañaran esta vez.
– ¡Cuenta conmigo! – dijo Rainbow entusiasmada – ¡Ya me muero de ganas de conocer a alguien tan asombrosa como yo !
– Mis cascos están listos para una aventura – se unió la granjera –, además alguien tiene que cuidar que la atleta del equipo no se meta en líos, me debe un desempate después de todo.
– Un detalle como ese es una gran muestra de generosidad – dijo quien ya sabemos – y la generosidad es lo que me caracteriza, las acompañaré.
– Um, bueno, yo también quisiera ir, aunque no sea de mucha ayuda, solo si no les molesta que vaya con ustedes – es demasiado obvio quién lo dijo –.
– Alguien tiene que ayudarles a organizar la fiesta de la victoria, para eso siempre estará su tía Pinkie Pie.
Con eso, las Mane 6 se prepararon lo más rápido que pudieron y tomaron rumbo al castillo de Twilight para iniciar el multidimensional viaje.
Mientras, una de la CMC se acercó a la ex Dazzling.
– Hola, quiero preguntarte algo.
– Solo si tienes lo que te pedí – exige la sirena en la bañera –.
– No lo haría si no tuviese una amiga que sabe cocinar como las profesionales.
– ¡Fabuloso, hoy es MAAARTEEEES!
Quién está hablando con Sonata?
Qué pasará con las Mane 6 en el mundo humano?
Cómo hará Spike con lo que le enseñe Discord?
Será posible que un día el autor se lama los codos?
Algunas respuestas y más dudas en el próximo capítulo.
Se despide Old Grimie.
