15. El dolor de poner fin.
¿Qué es más duro? ¿El instante de la muerte o ese momento en el que te das cuenta en el que esa persona querida nunca volverá a estar junto a ti?
Hikari era consciente de que no volvería a ver a su padre, de que no vería como su hermano y ella formarían una familia, no conocería a sus nietos, no podría disfrutar de ninguna otra melodía. Pero siempre estaría con ella, en su corazón, porque de allí nadie lo podría sacar.
La castaña observó aquel hombre de traje frente a ella y sintió como su hermano le apretaba la mano. Su padre había escrito su testamento y nunca se imaginaron las consecuencias que tendría para ellos.
-¿Podríais ayudarme, no os parece? –dijo Taichi entrando a duras penas con las distintas maletas y mochila por la puerta de su apartamento de Baton Rouge.
-Claro, cuñado.
Takeru dejó su cerveza en la mesa y se encaminó a ayudar al moreno, mientras Matt y Davis ni se inmutaban. El rubio cogió las maletas y las llevó a la habitación del castaño.
-Gracias por ayudar, no como esta panda de incompetentes- se quejó-. Matt eres un guarro, podías haber limpiado un poco estos días.
-Habló el señor don limpio. Parte de la basura que hay por casa la dejaste tú antes de irte, así que estaba esperando a que volvieras para hacerlo juntos- el mayor de los rubios le guiñó el ojo al moreno-. O podemos contratar a alguien, no creo que a partir de ahora el dinero sea un problema pa…
El Yagami lo fulminó con la mirada, casi se iba de la lengua. Debía guardar el secreto hasta que Tai y su hermana decidieran comentarlo y aceptar las consecuencias que ello conllevaba.
-¿Qué has querido decir? –preguntó Davis.
-Nada, son bromas de compañeros, ¿verdad?
-Claro.
Los dos mayores se rieron tontamente, haciendo más obvio que mentían.
-Oh, Takeru, mi hermana me dijo que te avisaría cuando ella regrese. Está bastante atareada con todo.
-Deberías estar allí con ella, ¿no te parece?
-Davis, no sabes lo cabezona que puede llegar a ser mi hermana. Me obligó a volverme, sino me hubiera enviado por trozos. Ella necesita tiempo.
Tai se levantó a por una cerveza, mientras el mayor de los rubios cambia el tema. Él no era quien debía dar la noticia.
-Buenas tardes, mi nombre es Chase Roberts. Usted debe ser Hikari Yagami, la hija de Yuuko. –una varonil voz con cierto toque juvenil sonó al otro lado de la línea.
-Correcto. Encantada de conocerle.
- No quiero ocupar mucho de su tiempo. En estos momentos me estoy encargando de todo hasta que pueda usted incorporarse aquí. Espero que sea lo antes posible, pero debe tomarse el tiempo que necesite. Solo quería notificarle que todo va correctamente y que todos los empleados estamos muy apenados por la pérdida de su padre y los acompañamos en el sentimiento.
-Gracias señor Roberts, eres muy amable. Espero estar allí en unas semanas. Necesitaré de su ayuda para poder aprender y aclimatarme al trabajo.
-Para eso estoy, señorita Yagami. Me comunicaré con usted diariamente para informarle, ¿le parece bien?
-Perfectamente. Muchas gracias.
Kari cortó la llamada y cerró los ojos con fuerza.
-Mierda, mierda, mierda,…-susurraba y apretaba los puños, mientras lágrimas se deslizaban por sus mejillas.
La castaña observó el piano y la cadena que había sobre él. La cadena que había sostenido hasta el último momento su padre. La tomó, la examinó minuciosamente y se la puso. Después acarició la superficie del piano, reviviendo los últimos momentos de vida de su padre.
-Tú vendrás conmigo, espero que haya sitio para ti.
El timbre del apartamento sonó y Daisuke, que se encontraba viendo la televisión, se levantó refunfuñando de que alguien le molestara cuando el partido de fútbol estaba tan interesante. Abrió la puerta y se encontró a una castaña mojada por el aguacero que estaba azotando la ciudad.
-Hikari, pasa, pasa. ¿Qué tal estás? T.k. no me había dicho que habías vuelto.
-Él no lo sabe. ¿Está en su habitación?
-Sí, dijo algo de hacer un trabajo. Pidele algo de ropa, te puedes enfermar.
Ella asintió y se dirigió hacia la puerta de la habitación del rubio, pero una mano en su muñeca la detuvo.
-¿Estás bien? Sabes que puedes contar conmigo.
-He estado mejor y traigo malas noticias. Pero, podré con ello- el castaño asintió-. Gracias, Davis. Te daria un abrazo, pero te mojaría.
Llamó a la puerta antes de abrirla y ver como el rubio se giraba para verla. Rápidamente, se acercó a abrazarla y depositó un beso en su pelo.
-Antes de nada, debes cambiarte pequeña.
-No es necesario. Tardaré poco, tengo que hacer unas cosas.
-No te esperaba, ¿qué ocurre? Ni si quiera me dijiste que volvías.
Sus ojos se conectaron y ella se maldijo internamente. Se había enamorado de esos ojos azules y ahora debía dejarlos ir.
-Me voy, T.k. Me mudo a Londres.
La boca del rubio se abrió y la sintió seca. No se esperaba aquello.
-Tiene que ser una broma... ¿Por qué?¿Es por tu padre?
-Si y no. En ningún momento me he querido ir tan lejos, menos aún desde que te conozco. Eres lo mejor que me ha pasado -una lágrima recorrió la mejilla de la joven, pero los dedos de Takeru la limpió-. Como sabes mi padre era un hombre de negocios. Las dos sucursales de su empresa le han permitido enriquecerse, pero con la enfermedad ha tomado una decisión que me perjudica. Tai se pondrá al frente de la de Oklahoma, yo de la de Londres.
Oír el nombre de la ciudad británica hizo que T.k. cerrara con fuerza los ojos, negándose a creer lo que estaba escuchando.
-Iré contigo- Hikari sonrió tímidamente y negó.
-No soy un motivo suficiente para que dejes todo lo que tienes aquí, tu familia, tus amigos, tus estudios, tu vida.
Más lágrimas se escaparon de sus ojos y él la abrazó.
-¿Por qué no podemos ser felices juntos? Nunca he querido a nadie como te quiero a ti- le besó la frente a su novia y suspiró.
-Por ahora el destino no quiere que seamos felices, habrá que seguir luchando por ello.
-¿Esto es un adiós, Kari? -escaneó como la joven se ponía más tensa de lo que ya estaba.
-Prefiero que pongamos punto final a esto ahora. Me iré la próxima semana, pero es mejor que esto acabe aquí, evitaremos hacernos más daño -escaneó su cara por si era la última vez que le veía.
El silencio reinó durante unos minutos, mientras se miraban, negándose a decir adiós. Hikari dio un paso hacia atrás, pero el rubio volvió a avanzar para abrazarla. Sintió como el cuerpo de su ahora ex novia se agitaba, mientras sollozaba.
-Te voy a echar demasiado de menos. No creo que nunca conozca a nadie como tú.
Ella se tranquilizó y levantó la mirada.
-No serán como yo, pero pueden ser mejores. También te echaré de menos, pero te mereces ser feliz.
La castaña se soltó lentamente, depositó un suave beso en los labios del rubio y se giró para salir por la puerta. Pocos pasos después se paró y se dio la vuelta, encontrándose la mirada azul del que había sido su chico hasta ese momento. Pero, también estaba a la vista de Daisuke.
-Un último consejo si me lo permites, T.k.- él asintió-. Cuando conozcas a una chica asegurate de que conozca tu verdadero yo, del que yo me he enamorado tan locamente. Todas las chicas se enamoran de ti físicamente, pero te puedo decir que lo que hay dentro vale mucho más que lo que hay por fuera.
-Te amo, Hikari.
Ella sonrió con ganas, dejándole una última imagen en la que no dominaban las lágrimas y un último susurro.
-Te amo, Takeru.
Se giró, con la mano hizo un gesto de despedida para Davis y salió del apartamento y de su vida. Davis se levantó del sofá, sin entender del todo que había ocurrido y se acercó a su amigo. Las lágrimas empezaron a salir de los ojos del rubio y su amigo lo abrazó. Hacía años que no lloraba, desde la muerte de su padre.
Al otro lado de la puerta la castaña no pudo aguantar más. Se apoyó en la pared y se dejó caer mientras lloraba. Había dicho adiós a una de las personas más importantes de su vida, a aquella persona que había querido como a nadie.
Y yo que dije que acabaría mis historias este verano... La verdad es que he tenido un verano más movidito de lo que esperaba. Este capítulo lleva escrito meses, pero a mi ordenador le apetecía no dejarme leer ningún archivo, hasta que hoy lo he podido solucionar.
Sin miedo a nada está llegando a su final. Uno o dos capítulos como mucho. ¿Final feliz o final triste? Tengo un final para la historia, espero que pronto pueda subir el final, pero no prometo nada. ;)
Muchas gracias a aquellos que siguen la historia. Muchas gracias anaiza18, Veritho Frankqui y NievesJS13 por vuestros reviews. Espero actualizar pronto mis dos fics.
Cuídense! :)
