Buscando respuestas
Cap. 14: Haberlo dicho antes
Un verdadero gusto continuar con este fic, he estado ideando este cap por buen tiempo, no esta del todo como quisiera, pero al menos se acerca.
Sin más qué decir...
My Little Pony no es de mi propiedad, no hago este fanfic con ánimos de lucro.
Zona subterránea de Canterlot…
El Maestro estaba hablando con el joven dragón, el cual se encontraba depositando a las dos Dazzlings que habían rescatado del mundo humano. Con su forma original de sirenas, pero con la mente en un estado primitivo, estaban a gusto en un lugar donde se acumuló una buena cantidad de agua.
– Se ven mucho mejor que en el mundo humano – dijo Spike mientras veía al viejo dragón contemplarlas con una sonrisa de alivio en su férreo rostro.
– Estoy muy complacido con la naturaleza bondadosa que has desarrollado con esos mamíferos, la compasión no es algo muy frecuente en nuestra especie, al menos en los que crecen por la codicia.
– Solo espero que no nos guarde rencor por meter la pata de esa forma.
– No tienes razón para disculparte. Ellas estuvieron de acuerdo en hacer esto, incluso cuando eran muy pequeñas estaban emocionadas por jugar un papel importante en la historia de su Tierra… Unas pequeñas criaturas marinas que se cuidaban entre sí en un enorme océano lleno de peligros.
– También le cobraste cariño a unos equinos ¿verdad? – dijo Spike son tomar en cuenta el respeto que siempre le mostraba a los mayores por sentirse igual al Maestro –.
– Sí, trato de no mostrarlo mucho para que no se pierda el respeto por mi cargo en este mundo, pero puedes tutearme. Ahora que has hecho esto por mi, te reconozco como mi igual.
– Me siento honrado de que me muestres esa confianza, pero ahora hay algo que quisiera aprovechar para preguntarte, claro, si estamos en confianza.
– No tengo por qué objetar – aceptó el dragón ancestral mientras movía la cola en el agua jugando con las sirenas que, por los lazos que tenían con el prominente personaje, se sentían instintivamente seguras a su lado –.
– Es sobre el Robamentes, mis amigas pony fueron al mundo humano una vez más para contenerlo.
– Ya veo – dijo con una mirada que hacía notar una mezcla de seriedad y tristeza –, están haciendo lo posible por solucionar el problema y piensas que sería bueno prestarles algo de ayuda.
– No sé que pienses, pero me sería de mucha ayuda saber si tiene algún punto débil.
– Bueno, – se rascó las escamas bajo el mentón mientras trataba de recordar, las sirenas lo veían y guardaban expectativa silenciosa en lo que se concentraba el dragón plateado –.
– No es necesario que sea algo muy complicado, con un poco de información podría hacer algo. Si sabes si le gusta o no algo o alguien, o si le tiene miedo a algo, o al menos al número de calzado que usa.
– No es tan sencillo. Es un ser que puede viajar a múltiples universos, no requiere mucho alimento y nutre su mente con la de otros. Con el conocimiento que ha acumulado es un rival bastante duro.
– Eso no te lo discuto, pero debe haber algo que se pueda hacer, no vino hasta nuesttro mundo por alguna razón, esa razón debe poder llevarse hasta el otro mundo.
– Esa razón soy yo – dijo con tono triste –, pero me siento muy impotente porque no puedo ser de mucha ayuda.
– ¿Y eso por qué?
– Soy un dragón ancestral. Hace mucho tiempo aprendí a viajar entre mundos y le hice frente, pero estábamos igualados.
– ¿Y ahora no tienes poderes, o qué?
– Ahora estoy en mi mejor condición, pero un dragón ancestral no puede hacer algo como viajar a otros mundos. Un dragón que ha pasado tanto tiempo en un mundo adquiere una cadena que lo mantiene dentro de dicho mundo, a costa de nuestra libertad obtenemos un poder grande que está ligado a este mundo.
– ¿Y eso es útil para algo?
– No has visto al Robamentes por nuestro mundo ¿verdad?
– Eh, no.
– Eso es porque él ya sabe que he llegado a este nivel, pero eso no le impide acumular poder en otros mundos… Si sigue apoderándose de más mundos podrá superarme y no podré hacer más que la peor de las locuras si entra en este mundo.
– ¿O sea que hiciste un sacrificio por proteger este mundo?
– Y con gusto lo volvería a hacer – respondió acariciando a las sirenas que se acurrucaron entre sus escamas –, por proteger algo tan delicado, algo que me necesita – concluyó sonriendo al ver a sus protegidas –.
– Entiendo cómo te sientes, yo también quiero protegerlas, son mis amigas.
– Entonces estás haciendo aquello que deberías haber hecho desde un principio.
– ¿Desde un principio? – inquirió arqueando un ceja –.
– Creo que Celestia no te tuvo la confianza para decirte algo al respecto.
– Supongo, no hablo mucho con ella.
– Eso no debería sorprenderte, estoy más que seguro que note dijo nada para darte la oportunidad de disfrutar de tu infancia.
– Eso lo perdona todo, pero habría sido bueno que me lo dijera al menos un poco antes de que todo esto pasara.
– Y les envié un mensaje escrito explicándoles todo – interrumpió la gobernante de Equestria –.
– ¡Princesa Celestia!
– No te sorprendas, Spike, solo estoy aquí porque sentí tu presencia y la preocupación en tu corazón se hizo evidente, es casi imposible que algo tan perturbado pase inadvertido para mí.
– Eso debí pensarlo antes.
– Pero estoy aquí para hablar contigo al respecto.
– ¿Hablar de qué?
– De la razón por la que estás aquí.
– Para traer a las sirenas hasta donde el Maestro.
– No esa razón, sino de por qué fuiste criado con ponies en vez de dragones.
– Yo creí que simplemente fui otorgado a Twilight por petición de la familia Sparkle.
– Eso es en parte, pero hay más implicado… ¿No leíste el mensaje que les envié?
– ¿Qué mensaje?
– Aquel en el que les explicaba por qué estabas donde estabas. Hace tiempo Twilight me envió un mensaje consultando sobre tu origen, me contó que estuvo investigando mucho y no encontró algo que respondiera tus preguntas, por eso decidí que ya era hora de informarles al respecto.
– Un momento – Spike hizo memoria de la vez que salió en busca de respuestas a su crisis de identidad en la migración de dragones –… Eso me recuerda que, en la migración, uno de los dragones adolescentes me quitó un pergamino que enviaste, entonces…
El joven dragón se sostuvo la cabeza con una de las garras y se sintió como si todo le diera vueltas. Por unos segundos estuvo a punto de entenderlo todo, pero por no tomar el mensaje en sus garras acabó por desconocer la razón por la que tenía un estilo de vida tan diferente. De no haber ido a la migración habría tenido las respuestas que tanto anhelaba.
El impacto de la ironía fue tal que lo obligó a sentarse en el suelo. Se sentía como si las penas por las que pasó hubiesen sido en vano, intentó calmarse, pero no sería tan sencillo tras ver los cambios que había sufrido en los últimos años.
– Spike – preguntó la princesa con un tono tierno y preocupado, similar al de una madre al ver a su hijo en mal estado – ¿estás bien?
– No es algo malo – respondió pidiendo un momento con una garra para permitirse aplicar el consejo que una vez le dio una amiga, se puso a reír hasta llorar –.
– ¿Estás mejor? – preguntó otra vez Celestia con un rostro de preocupación –.
– Sí, en un momento así solo se puede reír… Todos estos años y simplemente pude preguntarte, es gracioso si lo vez desde un punto de vista rosado.
– Supongo que también tengo algo de culpa en esto. En la carta les ofrecí responder cualquier otra duda al respecto, pero no recibí nada, por eso supuse que lo habían aceptado.
– ¿De casualidad tienes una copia del mensaje?
– Siempre guardo una copia de la correspondencia cuando se trata de mis seres queridos, espérame y te la traeré.
– Te lo agradezco.
La princesa desapareció con un destello de luz blanca para buscar el respaldo de la misiva, los dos dragones esperaron en el mismo sitio. El mayor tomó la palabra tras haberse quedado un buen rato guardando un respetuoso silencio a pesar de haber sido interrumpido por un ser, desde su perspectiva, inferior, pero mantuvo la calma al ver a su igual en una situación difícil.
– Todos pensábamos que ya tenías claro lo que estabas haciendo en este mundo – le comentó el Maestro –.
– Yo también creí eso – respondió Spike –.
– Solo te pido algo, no olvides que puedes hacer lo correcto, pero la razón equivocada puede cambiarlo todo, incluso el resultado de la acción correcta.
– ¿Los adultos siempre hablan con acertijos? – preguntó nuestro protagonista rascándose la cabeza –.
– No es un acertijo, solo estoy diciendo las cosas como son.
– Pues a mí me suena complicado.
– Pues hazlo simple en tu cabeza. Además, todavía no veo alas en tu espalda.
– Tal vez no encontré algo qué sacrificar, ya tengo todo lo que necesito y no veo la necesidad de unas alas.
Mientras se buscaba la copia de la carta, los dragones hablaban sobre el Robamentes y algo que pudiesen hacer al respecto. Las cosas iban a ser muy diferentes en el mundo humano.
Mundo humano, Alpes suizos …
Scootaloo estaba sobre su scooter, pero con modificaciones, partes reforzadas y un casco de diseño aerodinámico. Lanzando un suspiro para tranquilizarse.
– OK… Hearts, hearts strong as horses...
Dijo arreglándose sus goggles y se arrojó a toda velocidad con su scooter y se metió en el portal recientemente abierto por la unicornio, quien por su parte abrió uno nuevo y saltó en su interior.
Monte Everest…
Una pony terrestre de pelaje amarillo y crin roja atada con un moño rosa se posó sobre el manubrio del scooter que le tocó. Estaba equipada con lo mejor en protección para deportes extremos, pero eso no reducía mucho el nerviosismo que sentía.
– ¿Estás lista, Bloomie? – le preguntó la unicornio saliendo de un portal que se abrió a un lado de la terrestre –.
– Eso creo.
– Espera, – la miró bien y le ajustó los protectores y dio especial énfasis en ajustar bien el moño que llevaba en la crin –, no queremos que se te vaya a perder. Tienes que verte bien para cuando volvamos a Equestria.
– No creo que se vayan a fijar en eso.
– Yo no diría eso, de seguro "alguien" – dijo pestañeando de forma coqueta – lo notará.
La pony amarilla parecía adquirir el mismo tono de su crin en sus mejillas cuando sonreía.
– Solo digamos que volveremos a tomar las cosas en donde las dejamos.
– Pero seguiremos siendo las mejores amigas.
– De eso no hay duda, ustedes dos son como familia… Hablando de eso – se acomoda sus goggles – somos Apples… We're Apples to the core.
Apenas terminó de decir la frase se lanzó por una parte muy empinada, en cuyo final se encontraba un portal abierto. La unicornio se quedó viendo atenta el trayecto que recorría su amiga hasta ver que había entrado a salvo en el portal.
– Con eso ya tenemos dos, solo falta una. – se despojó de su alforja y se colocó una mochila con unos contenedores de gas en los costados y un casco que cubría casi toda su cabeza, con excepción de su boca y su cuerno – Ya voy, esta vez me toca ser la hermana mayor.
Cercanías de la plaza principal del pueblo…
Twilight estaba toda hecha un desastre, varias cortadas, ojos rojos y la melena chamuscada, su cuerno daba indicios de que fue sobre exigido, ni siquiera un muffin concentrado podía restablecer bien sus energías, por lo que su estrategia ahora consistía en esconderse mientras pensaba en alguna solución. Su plan estaba en desarrollo, pero el Robamentes aparecía de repente cada vez que lograba recuperar el aliento tras esconderse en una nueva locación.
– No es una buena movida, a menos que trates de ganar tiempo para algo ya preparado – le reprochaba el Robamentes mientras caminaba hasta el siguiente punto en el que sospechaba encontraría a la alicornio –. Ambos estamos cansados, esto solo es cuestión de resistencia y voluntad.
– ¡No lo creo! - gritó Pinkie sacándole la lengua desde una ventana en el segundo piso de una edificio a medio demoler – Twilight siempre está preparada con un plan B, C, D, K, Y, y hasta con un plan æ.
– ¿Un qué?…
En ese mismo instante se le apareció de la nada Fluttershy con su mirada ya recargada por varios muffins concentrados. Mantuvo su vuelo a la altura del oponente, quien hizo un esfuerzo muy grande para levantar el brazo y tratar de bloquear el contacto visual, pero fue interrumpido por la caída de la pony rosa encima de su espalda. Pinkie lo sujetó lo mejor que pudo con una cuerda a prueba de escapes de unicornio y lo aseguró con un imperdible de los que solía usar para los pañales de los bebés de la familia Cake.
– ¡Agh, eso duele! – exclamó el Robamentes –.
– Oppsie, creo que uno de los imperdibles no está agarrándose de tu ropa.
Con el piquete que recibió, el Robamentes pudo recuperar la lucidez necesaria para reaccionar y agitar la cabeza de manera que el casco de cráneo que llevaba le obstruyera la visión. Una vez recuperada parte de su propia voluntad, se sacudió salió del nudo de la pony terrestre a costa de arrancarse un buen trozo de piel con el imperdible que se le había clavado en la carne.
Aprovechando el momento tomó a Pinkie por la cola y la usó para derribar a la pegaso que se esforzaba por mantener la mirada fija en él. Con una en el suelo y la otra en una mano amenazó.
– ¡Esto dejó de ser entretenido, quiero hacer frente a una verdadera amenaza, no un par de juegos desesperados y carentes de sentido!
– Disculpe… – lo interrumpió hablando tiernamente una unicornio con casco jalando un trozo de la muy desgastada capa que tenía en la espalda para llamar su atención – Es una de las amigas de mi querida hermana la que tiene en su mano. Por favor sea bueno y déjela en el suelo con cuidado para que no se lastime porque usted es muy alto.
– No tengo razón para hacer eso que me pides, pero lo haré como muestra de reconocimiento por tu valor – respondió poniendo a una todavía aturdida Pinkie en el suelo –.
– Gracias, ahora, volviendo al tema, oí que usted quiere enfrentar una verdadera amenaza ¿o me equivoco?
– No, estás en lo cierto.
– Entonces – sonríe maliciosamente iluminando su cuerno –, esto se debe acercar a lo que busca…
En alguna parte del cielo…
Scootaloo estaba en caída libre sujetando su scooter y ajustando un protector en su casco derecho.
– Espero que los protectores de Applebloom sean tan buenos como dice.
Tras un minuto de caída, llegó hasta donde un portal que la transportó inmediatamente a varios kilómetros de altura, haciendo que recorriera en mismo trayecto otra vez, pero ganando velocidad con cada caída. En la quinta vez que caía se iluminaron sus goggles con un tono verde y pudo ver parcialmente su objetivo.
– ¡YEEPE GA YAY! – gritó con entusiasmo al ver que un tercer portal se abría frente a ella –.
Con el Robamentes…
Sweetie abrió una serie de portales en un área bastante amplia. Detrás del hombro derecho del Robamentes salió Scootaloo a toda velocidad y de un golpe le dislocó la articulación haciéndolo arrodillarse por el impacto, inmediatamente saltó hacia otro portal que Sweetie le abrió en frente para evitar que su contrincante la atrapara con su mano izquierda.
– Eso fue muy ingenioso, portilla, pero no creo que hayas tenido tiempo para sincronizar tantos portales.
– Nunca subestime a una pony que protege a su familia, además… Ya no soy una portilla, soy una yegua que quiere hacer su parte.
– ¿Y piensas derrotarme con la ayuda de tu amiga?
– De hecho… Quiero hacerlo con la ayuda de ambas – corrigió y en el mismo instante abrió otro portal por el que salió AppleBloom con un sonoro "YEEEEHAA" impactando la cabeza del Robamentes dejándolo en el suelo y con el cráneo sobre su su cráneo roto, este se deshizo al levantarse –.
– Un trío puede hacer mucho más que un dúo, pero eso significa mayor dependencia sobre el eje del movimiento – dijo tratando de alcanzar a Sweetie, quien por reflejo saltó hacia un portal y apareció en el zoológico de la ciudad, saltó hacia otro portal y apareció en el segundo piso desde el que Pinkie anteriormente saltó para atacarlo –.
– Como le dije, nunca subestime a una pony que protege a su familia.
– Esto está más a la altura, tomando en cuenta que estoy bastante cansado.
– ¿Trata de justificar su derrota para no pasar vergüenza?
– No es eso, sino que estoy aclarando algo para que tengan cierta ventaja por conocer mi condición actual.
– Eso lo haría alguien muy confiado.
– Precisamente, pequeña portilla. – en ese mismo instante acomodó su hombro y frunció el ceño con los ojos cerrados manteniendo la concentración, lo cual mostraba que iba a emplear sus energías en algo fuerte –.
Sweetie empezó a acercar varios portales hasta donde estaba el Robamentes, aprovechó el momento y abrió uno, del cual saldría Scootaloo tras adquirir las velocidad necesaria. Pero el oponente al que se enfrentaban ya no estaba desprevenido, sino que había concentrado bastante energía en optimizar su sentidos para poder reaccionar lo suficientemente rápido y atrapar a la pegaso que iba a impactarlo por segunda vez.
– Nunca subestimen a alguien que siempre busca aprender algo nuevo – dijo con satisfacción en su rostro atrapando también a Applebloom con la otra mano sin siquiera ver de dónde salió –. Tu eres del tipo que ataca siguiendo patrones por naturaleza, por eso puedes coordinar algo tan elaborado como dos objetos en múltiples portales, eso es muy eficiente para atacar en secuencia, pero no cuando ya se han leído los patrones de ataque.
La unicornio no se movió de su sitio, sino que mostró una sonrisa cuya causante se hizo evidente cuando el Robamentes esquivó una embestida por detrás de parte de Twilight, quien en verdad no quería impactarlo, sino que se tele transportó cuando él la esquivó, poniéndose en la mejor posición para ser impactado por un tubo de ensayo con un líquido violeta que explotó al chocar con su torso.
El Robamentes cayó en el suelo temblando y sujetando su estómago, en pocos segundos se desplomó por completo, quedando casi inconsciente.
– ¡YAY ! – exclamaron las dos crusader chocando cascos de un salto –.
– ¡Increible, no puedo creer que haya funcionado tan bien! – gritó con alegría Sweetie apareciendo de un portal –.
– Gracias, estoy muy orgullosa de ustedes tres – reconoció Twilight abrazándolas a las tres al mismo tiempo –.
– Es lo mínimo que podíamos hacer – respondió Applebloom –, siempre quisimos ayudar.
– Y lo hicieron, ahora solo tenemos que abrir el portal de la dimensión artificial otra vez y todo esto habrá acabado – dijo señalando la ubicación de los cristales rompiendo el abrazo–.
– Cuenta con ello – respondió la pegaso corriendo hacia el cristal más cercano –.
– Yo me encargo de los del otro lado – corrió la pony terrestre –.
– En cuanto a ti, Sweetie Belle, estoy muy orgullosa de ti – dijo aprovechando el momento de descanso – te has convertido en una unicornio ejemplar.
– ¿En serio?
– Claro que sí, otros unicornios habrían aprendido algo como tele transportarse y habrían dependido solamente de eso para enfrentar al Robamentes, pero tu hiciste algo mejor al adaptarte a las circunstancias y emplear la telequinesis para no solo transportarte, sino transportar a tus amigas. En verdad te estás convirtiendo en un unicornio muy poderoso, por eso estoy muy orgullosa de ti, me alegra haber sido parte de tu formación.
– Gracias – dijo con la sonrisa más sincera que pudo dibujar en su rostro –, voy a alistar las piedras que faltan, dentro de poco terminaremos.
Un poco más tarde estaban las cuatro en posición, con el paralizado en el suelo con uno de los cristales atado a su espalda.
– Tu idea de usar un paralizante de aplicación cutánea fue muy buena, Sweetie – la felicitaba su mentora –.
– Gracias, pero no la habría podido hacer sin la ayuda de Applebloom, ella conoce muy bien las cosas de laboratorio.
– Y esos movimientos de scooter con los portales fueron la mejor idea que Scootaloo haya tenido – dijo sonriendo la pony granjera de moño rosa –..
– No digas eso, harás que me ruborice.
– Las tres hicieron un magnífico trabajo, pero ahora tenemos que concentrarnos en encerrar a este villano antes de que se recupere.
La alicornio dio la señal y las otras tres ponies estaban activando las piedras. Twilight vio un ligero movimiento de parte del condenado y alcanzó a ver los labios moviéndose.
Se acercó y se dispuso a escuchar las últimas palabras de su enemigo, quien dijo, en un tono casi inaudible, algo que la dejó estupefacta.
– P-por favor, detente... te equivocas.
La última palabra la dijo con otra voz, una voz que le resultó familiar, con la excepción de que no estaba acompañada de la usual alegría que siempre la encendía.
– PppPPppInkie – dijo con la voz temblorosa –. Eso significa...
– ¡AGH! – gritó la pegaso naranja seguida de un gruñido de la pony terrestre amarilla que fue azotada contra el suelo –.
Inmediatamente, el Robamentes se apareció en frente de la alicornio viéndola rostro a rostro con una sonrisa macabra que revelaba unos dientes manchados con sangre de un tono más cercano al violeta que al rojo.
– Son dignos de reconocimiento los esfuerzos que han hecho, pero eso no cambia el resultado de la ecuación presente en nuestra situación.
– ¡Cómo pudiste hacer algo tan horrible! – masculló Twilight tratando de no soltar las peores palabrotas que conocía –.
– ¿Hablas de intercambiar lugares con la pony rosada a último momento? Nunca hice eso.
– ¡De qué hablas, desgraciado!
– Me refiero a que – articuló una sonrisa de sádica satisfacción – intercambié lugares con ella antes de que empezaran a usar los portales.
El Robamentes lucía satisfecho con el resultado de su estrategia. Aprovechó el momento en que apareció Sweetie Belle abriendo los portales para adoptar la forma de Pinkie y darle a ella su apariencia para luego manejarla como si de una marioneta se tratara. Twilight no podía sentirse más indignada.
– ¡Eres lo peor de lo peor, ni la basura estaría tan bajo como tu lo estás ahora! – resopló con furia al ver que Sweetie estaba siendo sometida por la telequinesis del Robamentes – ¡Déjala en este mismo instante, O SINO!
– ¿O sino qué? – dijo con tono altanero – Ya no puedes hacer nada al respecto sin poner en riesgo la vida de tus queridas aprendices... Eso me hace pensar que fallaste como maestra.
El villano tomó con su mano derecha el cuerno de la princesa y empezó a asimilar su mente, de alguna forma había desarrollado un gusto morboso al ver a alguien que soltara lágrimas de sufrimiento ante tal experiencia, saboreó cada segundo, cada pensamiento.
– ¡Detente MALDITO ABUSIBO! ¡ESO NO SE LE HACE A UNA PRINCESA! – gritaba Sweetie haciendo coraje por la impotencia que sentía –.
– No te apresures, pronto llegará tu turno, luego el del resto de ustedes.
– Sweetie – dijo Twilight con las pocas fuerzas y lucidez que le quedaban – no olviden cumplir con su promesa.
Con una lágrima causada por el dolor emocional y físico, Twilight usó lo último que le quedaba para iluminar el lugar y hacer que sus aprendices de desvanecieran para aparecer en la casa de la familia Pie.
Las otras dos estaban apenas recuperándose del golpe mientras Sweetie gritaba por la dolorosa combinación de coraje y tristeza.
– ¡Maldición, no voy a dejar solas a mi hermana y a sus amigas! – declaró Sweetie tratando de ponerse en pie, pero era detenida por su amiga –.
– No podemos, Twilight se sacrificó por algo.
– Applebloom, siempre has sido la que nos dirige y nos ayuda a decidir, pero esta vez no importa cómo estén las cosas...
– ¿Tampoco el respetar la última voluntad y la razón de las acciones de tu mentora? – inquirió Scootaloo poniéndose de pie – Ella se sacrificó para darnos una ventaja y escapar, sé que es muy duro hacer algo como huir, pero no seremos de ayuda si solo estamos corriendo a que nos devoren la mente.
– Además – agregó la terrestre –, Twilight no solo estaba pensando en nosotras.
Por un momento agacharon la cabeza, era difícil de asimilar, pero la mezcla de sentimientos fue demasiado intensa como para ignorarla. Por un momento sintieron algo cálido en su interior, además de un sentido del deber, resignación, ansiedad y miedo. Ya estaban probando aquella sensación que no es para los niños.
– No sé si reír o llorar – dijo Sweetie –.
– Apllejack lloraría por dentro – dijo Applebloom con una sonrisa y ojos como cataratas –.
– Y Rainbow de seguro diría algo genial para mejorar el ambiente – dijo Scootaloo con el mismo gesto –.
Las tres se abrazaron y trataron de desahogar lo que guardaban dentro, era demasiado para ellas. Lástima que el momento duró poco, porque se hizo presente el causante de la crisis que estaban afrontando.
– La pubertad y todo lo que implica siempre es difícil, no importa en qué mundo hayas nacido.
Se acercó paso a paso, como si lo disfrutara, a las crusaders. Le sorprendió verlas desafiantes y adoptando una postura de combate a pesar de no estar ni siquiera cerca de las condiciones adecuadas para poner resistencia, pero su voluntad podía más de lo que sus limitados cuerpos ofrecían.
– No se angustien, esto será rápido.
Las tres cerraron los ojos esperando lo inevitable, aceptando lo que se acercaba. Mas, al cerrar los ojos, sintieron cómo les salpicaba una sustancia que habían conocido hace poco, una de tono violeta intenso...
Un gruñido provocado por el dolor de una garra desgarrando tejidos hizo que las tres adolescentes abrieran los ojos como tres pares de platos para no perderse ni un segundo de la escena que recordarían el resto de sus vidas junto con el incidente del río. Sus rostros se iluminaron al gritar emocionadas y llenas de esperanza.
– ¡SPIKE!
Bueno, eso es por ahora. Debo admitir que me costó mucho idear el contenido de este capítulo, pero disfruté mucho escribiéndolo y corrigiéndolo. Dos cosas:
- Lamento la tardanza, no siempre puedo hacer las cosas al ritmo que quisiera.
- Gracias por seguir leyendo este fic, tantas visitas y los reviews (a pesar de no ser muchos) me animan mucho.
Sin más qué decir, hasta la próxima.
