Dedicado a Angelinarte que siempre está presente en mis fics :3 Gracias!
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Harry
Me despierto con el maldito despertador, lo golpeó e intento seguir durmiendo, pero por alguna razón no para de sonar.
-Está bien -gruño como si el diabólico aparato me estuviera regañando -, ahora... ahora me levanto.
Me levanto de la cama como puedo y me dirijo al baño frotándome los ojos. Al abrir la puerta escucho un grito femenino. Veo una silueta borrosa de una mujer y recuerdo que ahora Hermione vive conmigo.
Cierro la puerta al instante.
-¡Maldito hijo de puta! -chilla.
-¡No vi nada! ¡Lo juro! ¡Sin las gafas no veo nada! -me defiendo, aunque estoy a punto de tener un ataque de risa.
-¡Cabrón!
-¡Como si no te hubiera visto desnuda! -exclamó sin poder evitar soltar una carcajada.
-¡Cerdo inmundo! -me insulta furiosa desde el otro lado.
Me dirijo a la cocina todavía riendo y preparo el desayuno, decido prepararle a ella también para que deje de estar enfadada.
Dejó dos tazas humeantes en la pequeña mesa del living/comedor y dos platos con tostadas.
Prendo la tele y tomo un trago de café.
Hermione sale del baño ya vestida y atándose el cabello en una coleta. Le sonrió, ella me fulmina con la mirada.
-Siéntate, como buen compañero te preparé el desayuno -le digo señalando el espacio vacío del sofá.
Me mira desconfiada, pero estoy seguro de que el aroma de mi café la termina de convencer.
La observo beber, todavía no puedo creer que mi ex novia esté sentada junto a mí.
Sus ojos se clavan en mí furiosos, apartó la mirada al instante sin poder evitar sonreír y me concentro en la televisión hasta que terminamos de desayunar.
-¿Trabajas?
La miro sorprendido por escuchar su voz.
-Sí, hace un año me dieron un trabajo en el diario The sun, no pagan demasiado pero me han dado un pequeño espacio para compartír mis escritos-contestó -¿Tú? ¿Lograste terminar abogacía o cambiaste de carrera?
Suspira, llevándose una mano a su coleta despeinada.
-Si, terminé la carrera, y al instante me dieron trabajo en un centro de abogados, pero hace una semana me despidieron.
-Siempre las cosas pasan por algo -dije al ver que se avergonzaba por lo que acababa de confesar.
Ella frunce el ceño, como si no estuviera de acuerdo.
-Si no me hubieran despedido, no estaría aquí, y no creo que estar aquí cambie para mejor mi vida.
Sonrío.
-Nunca se sabe, tal vez encuentres un mejor trabajo por esta zona.
-Eso espero. Te dejo el dinero del alquiler -dice dejando el dinero sobre la mesa. -. Me voy, cuánto más temprano salga, más oportunidades voy a tener.
Toma su bolso y sale del departamento. Escucho un bufido, seguramente se dio cuenta de que todavía no han arreglado el ascensor.
Rio por ello, y escucho como baja por las escaleras con pasos pesados.
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A las ocho p.m. llego a casa, a penas llego al séptimo piso siento un olor a quemado terrible, y rezo por todos los cielos que sea del departamento A. Pero mis esperanzas se van a la mierda cuando Charlie, el vecino, asoma su cabeza hippie por la puerta.
-Rayo, creo que a tu novia se le ha quemado algo -dice con una sonrisa carente de algunos dientes.
-Hola Charlie -lo saludó con un suspiro.
Abro la puerta del departamento, y el olor me golpea la cara como una bofetada, y lo peor de todo es que no es solo el olor, si no que la casa se ha llenado de humo.
Corro hacia la cocina y me encuentro con la escena más loca de mi vida.
Una de las sartenes está prendida fuego salpicando aceite por todos lados y Hermione está a punto de apagarlo con agua.
-¡No! -grito, pero ya es tarde, ella ya ha lanzado el agua, tomo su brazo rápidamente y la obligo a agacharse al suelo.
Se escucha un ruido parecido a una explosión y las llamaradas se expanden hacia la cortina de la ventana que no tarda en prenderse fuego.
-¡Santa mierda! -exclamo desesperado.
Me levanto, tomo un trapo húmedo y lo lanzo al sartén como vi que hacían en la televisión. El fuego parece disminuir.
Siento como un balde de agua fría me empapa de pies a cabeza.
Veo a Charlie en calzones parado frente a nosotros, sonríe porque ha logrado apagar las cortinas, o mejor dicho lo que quedan de ellas.
Miro a Hermione furioso, ella está tan empapada como yo, una sonrisa comienza a surcarse en su rostro.
-¡No te atrevas a sonreír Hermione Granger! -exclamo.
-¿Nadie le va a agradecer al pobre Charlie?
-Gracias por ayudarnos -le dice Hermione -, realmente lo siento.
-Por fin traes a una novia bonita Rayo, la última no me agradaba.
-Después hablamos Charlie -suspiro notando que mi ropa está echa un desastre.
Charlie nos saluda con la mano y sale del departamento.
-Estás muerta -digo señalando a mi compañera con un dedo.
-Lo siento, estaba intentando hacer unas papas fritas pero...
-¿Cómo mierda puede suceder algo así haciendo papas fritas? -exclamo incrédulo.
Hermione toma la sartén y la levanta, un gran agujero ha quedado en el medio del objeto. Ella me mira a través del agujero y hace una mueca simpática intentando hacerme sonreír.
-Vamos a tener que escribir las reglas de esta casa, ¡ya! -exclamo haciendo que su sonrisa se borre.
-Lo siento... solo intentaba devolverte el favor por haberme hecho el desayuno...
Sus palabras calman un poco mi malhumor, pero aun así, la obligo a sentarse en el sofá.
-Regla número 1: Hermione no cocina.
La chica me mira con la boca abierta.
-¡Pero Harry fue solo está vez! ¡No volverá a pasar! -se queja desesperada.
-No, desde ahora me esperas a mí o ordenas pizza -digo severamente escribiendo la regla en mi libreta.
Hermione bufa.
-Regla número 2: ¡No entrar al baño sin golpear! -dice enfadada.
-Bien. Regla número 3 porque sé que eres capaz: No traer a ningún chico aquí.
Me mira con los ojos muy abiertos.
-¡¿Crees que lo haría?! ¡Tú eras el infeliz que siempre andaba con una chica distinta!
La ignoro enfadado, apretando con fuerza el bolígrafo.
-Regla número 4 exclusivamente para ti: ser limpio y ordenado.
-¡Ah bueno! -grita -¡¿Por quién me tratas?!
-¡Estuviste a punto de quemar mi departamento! -grito sin poder contenerme más.
-¡Nuestro departamento idiota! ¡Ahora es nuestro! -chilla.
-¡Aun así! Tienes que respetar estas reglas Hermione, no podemos convivir así. ¡Serás ordenada, te guste o no te guste!
-¿Qué significa ordenada para ti? ¡Eres un obsesionado de la limpieza!
-¡Solo pido que no dejes cosas tiradas y que laves los platos maldita sea!
-¡Chicos! ¡Charlie quiere dormir! -se escucha al vecino desde el pasillo.
-¡Lo siento Charlie! -me disculpo.
-¡No seas tan tacaño con tu musa Rayo! -exclama antes de meterse a su departamento otra vez.
Hermione me mira con sus ojos llenos de ira.
-Regla número 5: pagar cada cosa que se te rompa... Regla número 6...
-¡¿Sabes qué?! ¡Metete las reglas por el culo! -grita levantándose del sofá y caminando furiosa hacia su habitación.
-¡Hermione ven aquí!
Me levanto del sofá y en un ataque de ira golpeo la pared, haciendo que un trozo de esta se saliera. Furioso y enojado por la situación económica de mierda que estoy, tomo el trozo y lo lanzo por la ventana. Segundos después se escucha la alarma de un auto y al instante a un gato aullar.
-¡Seas quién seas te voy a matar! -se escucha el grito de un hombre.
Y sé que definitivamente no es mi día.
