Hermione

-¿Harry? ¿Sigues enojado? -pregunto, observando su expresión seria, han pasado unos días, pero todavía sigue rascándose la piel por las pulgas de Crooksy. Ya le he echado al gato un polvo para que las pulgas desaparezcan, pero mi compañero de piso sigue tan molesto como siempre.

Al principio me enfadé por como trató al pequeño animal, pero después de ver cómo había quedado su piel, sentí pena por él.

Ahora Crooksy se ve más tranquilo, como si ya se hubiera vengado lo suficiente de Harry, aunque cada vez que lo ve, comienza a mover su cola naranja enfadado.

-Estoy bien -contesta cortante y se rasca el cuello.

Estamos sentados en el sofá, él tiene un libro entre sus manos y yo unas planillas que debo completar para el trabajo, pero estoy cansada, y ver a Harry tan furioso me pone aún más frustrada.

Me levanto del sofá y pongo unos de mis CDs favoritos y más viejos. Las Spice Girls comienzan a sonar, y subo el volumen al máximo.

Harry frunce el ceño, yo me rio por eso, y tomo el control remoto para usarlo como micrófono.

-¡If you wanna be my lover, you gotta get with my friends! -grito parándome sobre el sofá, el me sigue mirando como si estuviera loca -¡Make it last forever friendship never ends! ¡Harry estoy segura que la sabes!

Él no puede evitar una sonrisa cuando pongo el control remoto cerca de su boca.

-If you wanna be my lover, you have got to give... -canta algo bajito.

-¡¿Vamos que es esto?! ¡¿Dónde está el adolescente divertido que fue por años mi mejor amigo?! -exclamo exageradamente.

Se ríe. Es la primera risa que logro sacarle desde hace mucho.

-¡No me gustan las Spice Girls! -grita sobre la música.

-¡¿Cómo qué no?! ¡En secundaria tenías el mp3 lleno de esa música! ¡No finjas Potter!

Tomo sus manos y lo obligo a pararse en el sofá. Le doy el micrófono y yo comienzo a bailar ridículamente. Harry me mira moviéndose vagamente.

-¡Vamos canta!

-¡What do you think about that, now you know how I feel! -canta con un poco más de ganas -¡Say you can handle my love, are you for real...!

-¡Muévete Potter!

Harry comienza a reír y a bailar, es tan malo bailando que no puedo evitar comenzar a reír, pero él no se enfada, ya lo ha aceptado desde hace tiempo.

-¡If you wanna be my lover, you gotta get with my friends! -gritamos juntos en el control remoto -¡Make it last forever friendship never ends! ¡If you wanna be my lover, you have got to give, taking is too easy, but that the way it is!

Comienzo a hacer la coreografía que me la sé de memoria y Harry me imita haciendo lo que puede.

Cuando la canción termina ambos nos recostamos en el sofá riendo y sintiendo la garganta rasposa.

-Oh por dios, había olvidado lo duro que era participar en uno de tus espectáculos -dice el con una sonrisa.

-Estás viejo Harry...

Me mira con la boca abierta.

-¿Qué? ¿Viejo?

-Antes te movías más rápido -bromeo, y él me saca la lengua, le devuelvo el gesto.

-Estaré más viejo, pero tú no has madurado para nada... -dice el divertido.

-He madurado pero no he dejado la diversión atrás -me defiendo cruzándome de brazos.

Me sonríe por mi respuesta ingeniosa. Echa la cabeza hacia atrás apoyándose en uno de los brazos del sofá, lo imito recostándome en el otro. Y de un momento a otro estamos pegándonos patadas para ver quien tiene el mayor espacio.

Terminamos riendo con las patas despatarradas y enredadas.

-No me has contado nada de tu vida social -comento.

El me mira a través de sus gafas.

-¿Qué quieres saber?

-¿Has tenido muchas novias? -pregunto curiosa.

Se ríe.

-No, he estado con varias chicas, pero una relación formal... se podría decir que solo con una -contesta el.

-¿Y qué sucedió?

Creo que me siento demasiada curiosa al respecto, pero no puedo evitar preguntar.

-Bueno... llevábamos un año juntos y me engañó -suspira observando el techo.

-Oh -digo incómoda -, bueno... a mí también me han engañado...

-¿Has tenido muchos novios?

-Sí, pero todos duraron menos de un mes -contesto con una triste sonrisa.

-Siempre fuimos idiotas para el amor, ¿no lo crees? -reflexiona el, mirándome con una sonrisa.

Me rio.

-Unos completos idiotas. Creo que el amor no se me da muy bien. Tal vez tienes razón, nunca he dejado de ser una adolescente, tal vez sea eso -confieso recordando mis desastrosas relaciones.

-Y yo nunca he dejado de ser un obsesionado con el orden y tan... ¿temperamental?

Rio totalmente de acuerdo.

-Es difícil encontrar alguien que te ame por lo que eres -suspira.

Nos quedamos en silencio, y sé que Harry está tan pensativo como yo.

-¿Quieres una taza de chocolate caliente? -me pregunta.

Asiento.

Después de unos minutos, Harry aparece con dos tazas humeantes de chocolate.

-Mmm... delicioso, solo tú logras hacerlo así... -suspiro deleitada.

-Otra vez esos bigotes de chocolate... por dios Hermione -dice acercándose y borrando con la yema de sus dedos el rastro de chocolate.

Siento como mi corazón se acelera con aquel roce, hace tanto que no me tocaba que había olvidado lo bien que se sentía.

-Ya está -dice con una sonrisa -, asegúrate de que nunca te pase en el trabajo...

Me rio, aunque estoy temblorosa por dentro.

Harry bebe de su chocolate, ajeno a los latidos de mi pecho, y agradezco por eso.

Porque sé que solo debe ser por no estar con un hombre hace mucho tiempo.

Sí. Solo debe ser eso.