N/A: Agradecemos un montón los comentarios XD, nos hacen felices y nos incentivan a seguir escribiendo :D
Disclaimer: Todos los nombres que aparecen en el fic pertenecen a FOX, Hart Hanson, Stephen Nathan y obviamente Kathy Reichs.
Cap 5
El más pequeño despiste iba a venirle como un traje hecho a medida. Cuando vio a la doctora abrir la puerta de su edificio, no dudó en ir tras ella. Era de noche, cerca de la una de la madrugada. La poca visibilidad y la espesa niebla hicieron más fácil todo el trabajo. Sólo necesitó un par de minutos, un pañuelo bañado en cloroformo y Brennan cayó a sus pies. "Siempre he querido esto de una mujer…" pensó con una sonrisa triunfante.
El agente Booth estaba en un turno de vigilancia, sentado en su coche bebiendo un café caliente. Había mirado su teléfono, esperaba tener una llamada de Temperance cuando saliera del trabajo, y en cierto modo le desilusionó bastante. Un golpe hizo que se rompiera la ventanilla de atrás y rápidamente sacó su pistola. "Una piedra…" pudo comprobar. Salió del coche y miró hacia los lados.
-¡Agente Seeley!-
-¿Quién eres?- preguntó él con el arma en la mano.
-Sólo quiero avisarle de que la Doctora Brennan es mía.-
-¿A sí?- le dijo apuntándole – No estaría tan seguro-
-Mejor intente comprobarlo ¿No?- rió- ¡Llámela! Uy, no…si tengo yo su móvil- y se lo sacó del bolsillo, enseñándoselo.
-¿Qué le hiciste imbécil? ¿Qué diablos quieres?-
-Quiero que te apartes de ella ¿Me oyes? –
-¿Dónde la tienes?-
Un disparo en el hombro hizo que Booth se desequilibrara y cayera al suelo. El hombre desapareció entre la neblina. Una llamada al Jeffersonian hizo que pronto apareciera allí Cam y Ángela.
-¿Qué ha pasado?- preguntaba Cam, asustada, aplicando algo de presión en la herida- Te llevaremos al hospital.-
-No… no es necesario, llévame a la casa de Huesos, si ese bastardo le ha hecho algo ¡¡¡lo mato!!!-
-¿Pero qué estás diciendo? ¡Te han disparado!-
-¡¡No me importa!!- gritó- yo no importo, tengo que encontrarla-
Cam, oportuna como siempre, andaba con suficientes artículos como para limpiar y curar la herida, además de calmantes y otro tipo de pastillas; a pesar de su evidente apuro Booth no pudo llegar lo antes posible a casa de Brennan como lo habían planeado, les tomó al menos media hora en curaciones y otra media hora en llegar al departamento de ella, Seeley estaba más que preocupado, casi histérico ¿Qué pasaría si ese loco maniático le hacía algo a su Brennan?.
Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia…
-Doctora…-
Acariciaba su pelo delicadamente y cuando ella abrió los ojos y se encontró amordazada intentó soltarse. Él reía al verla pelear.
-No luche. Mire. Si no grita… le quitaré la cinta de la boca y podremos hablar. ¿Me lo promete?
Brennan asintió con la cabeza.
-¿Vas a matarme?-
-¿Cree que haría tal cosa? No. Yo la amo…-
-Es difícil de creer…-
-Nada de lo que yo le haga le dolerá- y sonrió.
Booth, aún dolorido, buscaba en toda la casa la mínima prueba que pudiera darle una pista del paradero de Brennan, cuando el móvil le comenzó a sonar.
-Booth- respondío cortante
-No me busques…- murmuró la doctora en voz baja.
-¿Huesos? ¡¡¿Huesos dónde estás?!!-
-Booth, no me busques. Por favor. Es mejor que no lo hagas. Estoy bien.-
-¡¡NO!!... no vuelvas a decirme eso, voy a encontrarte y cuando lo haga voy a matar a ese imbécil-
-No quiero que te ocurra nada…- y se cortó la comunicación.
-¿Era Brennan? ¿Dónde está? ¿Qué ha dicho? ¿Está bien?- las preguntas de Ángela mostraban su evidente preocupación.
- Sí era ella- les dijo mientras se agarraba la cabeza con las manos evidentemente preocupado- me dijo… me dijo que no la buscara-
-¿La vamos a buscar, verdad? ¿Vamos a hacerlo?-
-Sí… haré que rastreen la llamada-
Brennan observó la habitación detenidamente. Era fría, pero acogedora. Tenía de todo. Una cama, una pequeña mesa, pocos electrodomésticos para defenderse en la cocina, hasta una televisión… había cualquier cosa que pudiera necesitar para sobrevivir. Ahora, por suerte, no estaba atada. Intentaba encontrar alguna solución que la sacara de allí, pero la presión le impedía pensar. Aquel hombre misterioso entraba a verla cada media hora y la desconcertaba. Ni siquiera sabía la localización de aquel apartamento.
La puerta se volvió a abrir.
-Veo que está cómoda, doctora.-
-Quiero salir de aquí. ¿Piensas tenerme encerrada toda la vida?-
-No, sólo hasta que consiga que te enamores de mí.-
-Eso no pasará.-
-Me llamo Stephen.- se acercó a ella- Pero puedes llamarme Poe.- y le acarició el rostro.
Intentó que la relación mejorara con un beso. Quiso besarla, pero ella le esquivó. Entonces la golpeó en la cara. Y lo volvió a intentar. Esta vez no se movió.
-Buena chica…-
-Dijiste que no me querías hacer daño.-
-No si haces lo que yo te diga… túmbate ahí.- y señaló la cama donde había estado amordazada horas antes.
Booth estaba como loco, al no poder conducir a causa del disparo, no encontró nada mejor que apurar a gritos a los agentes que lo trasladaban hacia el lugar en que tenían a Brennan, por más que insistieron no consiguieron en hacerle entender que debería quedarse en la SUV debido a su estado, él, terco como una mula hizo caso omiso a las advertencias lo único que quería era sacar a Brennan de ese horrible lugar y de paso atrapar al maldito estúpido ese.
Una casa vieja y alejada era el lugar escogido por el psicópata. Nadie podría escuchar nada ahí. Booth salió lo más rápido que pudo, rodeado de un montón de agentes que entraron primero. Nada. Nadie. Total silencio. Cuando vieron la habitación que estaba cerrada, derrumbaron la puerta. Brennan estaba ahí, en el suelo, con algunas pequeñas heridas y sin su blusa; al parecer inconsciente.
Booth entró y al encontrar a Brennan en ese estado se quitó la chaqueta rápidamente y la cubrió, trato de que despertara pero no había caso, llamaron a la ambulancia y se la llevaron al hospital donde Ángela y Cam estaban esperando, del psicópata ni rastro, pero eso no impidió que Booth jurara silenciosamente que iba a matarlo por hacer sufrir a su huesos.
Temperance abrió los ojos. Estaba aturdida. Se llevó la mano a la frente y comprobó que tenía un vendaje. Aquella habitación ya no era la misma. Parpadeó un par de veces.
-¿Booth?-
Booth estaba en la sala de urgencias, aunque los vendajes de Cam habían ayudado mucho, tuvieron que hacerle nuevas curaciones, le dolía un montón, pero había valido la pena el sacrificio, Brennan estaba a salvo, luego de unos minutos le inmovilizaron completamente el brazo para que la herida no volviera a abrirse, fue ahí cuando una enfermera lo llamó, Brennan había despertado y quería verlo.
-¿Qué te ha pasado?- preguntó ella nada más verle entrar.
Su voz sonaba débil y con tan solo mirarla Booth podía acordarse de ese tipo y desearle lo peor.
-Nada- le dijo- Solo un rasguño… ¿Cómo te sientes?-
-¿Te han hecho esto por mi culpa?-
-No…fue culpa mía-
-No sé qué ha pasado…- se incorporó.
-¿Pudiste verle la cara? ¿Es alguien que conozcas?-
-Acércate, Booth…-
Booth un tanto sorprendido por la petición de Brennan se acerco hasta sentarse en el borde de su cama y esperó hasta que ella hablara.
-No sé quien es.-
-Maldito bastardo mira como te ha dejado… lo encontraré…-
La conversación fue interrumpida por la entrada del doctor que atendía a Brennan. Después de saber que había despertado, quería darle el resultado de los análisis y las exploraciones.
-Bien Doctora Brennan, tengo los resultados de sus análisis y hemos encontrado vestigios de actividad sexual…-
-¿QUÉ?- dijo Booth- ¡¡voy a asesinarlo!!-
-Me podría decir cuánto tiempo estuvo secuestrada por favor-
-Pues… no lo recuerdo, pero… creo que 24 horas…-
-Bien, entonces no debe preocuparse, según los exámenes lo última vez que usted tubo actividad sexual fue hace aproximadamente 40 horas, si me firma estos papeles puede irse ahora mismo-
Booth se quitó un peso de encima al comprobar por lo menos que el maldito psicópata ese no había abusado de ella, suspiró aliviado.
Tenía muchísimas ganas de pisar su casa, de acostarse en su cama y no moverse de allí por nada, excepto ir a trabajar, claro. Se quitó esa incómoda bata de hospital y salió. El recibimiento de Cam y Ángela estuvo lleno de abrazos.
-Debería irme a casa.-
-Sí, doctora Brennan. Es importante que descanses y no te acerques al Jeffersonian.- añadió Cam.
-¿Qué? Quiero trabajar.-
-Ni lo sueñes Huesos, de tu casa no sales hasta que me haya encargado del imbécil este- le dijo Booth que hacía lo posible por no moverse mucho para no sufrir de dolor.
-Tú tampoco deberías salir-
-Escuchad, os llevo ¿De acuerdo? Cada uno a su apartamento, reclutados- sonrió Cam.
-¿Yo? ¿Reclutado? ¿Por qué?- protestó Booth.
-¿Cómo que por qué? Te han disparado.-
-¿Disparado?- se sorprendió Brennan.- Un rasguño…claro…-
N/A: Again… push the buttom plz XD
