N/A: Gracias de verdad, por los comentarios jajaa XD, sé que disfrutarán el cap, mi sexto sentido me lo dice XD
Disclaimer: Todos los nombres que aparecen en el fic pertenecen a FOX, Hart Hanson, Stephen Nathan y obviamente Kathy Reichs.
Cap 7
Faltaban minutos para las 6 am cuando el reloj biológico de Brennan la despertó, estaba feliz, había sido la noche más increíble de su vida, jamás había pensado que algún día ella y Booth serían pareja más allá de lo profesional, abrió lentamente los ojos y lo vio, a su lado dormía él, Seeley Booth su ahora compañero no solo en el ámbito laboral, se veía aun más atractivo cuando dormía, no pudo evitar sonreír ante ese pensamiento.
-Booth…- intentó despertarle con un leve susurro. Nada.
Se acercó más a él, acariciándole el pelo con las yemas de los dedos. Nada. Mordió su oreja con sus labios. Los ojos de Booth se abrieron. La miró fingiendo enfado y se abalanzó sobre su doctora con ganas de "venganza", llenándola de cosquillas. Ella reía y reía.
-¡¡Para!! Jajajaja. ¡Para, por favor, Booth! ¡¡Tu brazo!!- intentaba decir, casi asfixiada por no poder dejar de reír.
-¿Mi brazo?... mi brazo está perfectamente bien…- le dijo mientras seguía haciéndola reír.
-Ya basta, Booth… ¡Para! ¡Te lo ordeno!- intentaba zafarse de él.
-Y si no paro ¿Qué?...-
-Pues… pues yo… ¿Acaso dudas de lo que puedo hacerte? Soy muy peligrosa…-
-¿A sí?... compruébalo-
Brennan se colocó sobre él, sujetándole las manos con fuerza y besando su torso desnudo. Quiso demostrar, y con bastante éxito, que podía controlar la situación perfectamente. Se deslizó un poco más hacia abajo, besando su ombligo ahora. Y se detuvo, enroscándose la sábana al cuerpo y saliendo de la cama.
-No me hagas seguir. Puedo contigo…- sonrió.
-No creas que me vas a dejar con las ganas- le dijo mientras se paraba de la cama y la cogía de la cintura.
-Lo siento, agente Seeley…- rió- Me ha subestimado.-
-Pues… si no me quieres, no me queda de otra que llamar a alguien q me quiera- le dijo mientras "fingía" buscar su móvil.
-No hagas eso, Booth…- se acercó a él tiernamente, subiendo un pie encima de la cama y haciendo recorrer la mano de su chico sobre su muslo- No puedes serme infiel el primer día que estamos juntos…-
-¿Quién fue la que dijo que la monogamia no iba con su forma de ser?- bromeó
-Aprendo deprisa.- se sentó en sus rodillas, abrazándose a él como una niña- ¿Tú querrías compartirme? Porque yo te quiero todo para mi…-
-Wow Temperance jamás pensé que fueras posesiva- rió- Y no, no pienso compartirte, al primer estúpido que te mire por más de cinco segundos le disparo-
Ella sonrió complacida y le besó. El beso llevó a las caricias. Las caricias a más besos. Hasta que el sonido del móvil de Brennan les distrajo. Se estiró lo posible para cogerlo desde la mesita y contestó mientras los besos de Booth recorrían seductoramente su cuello.
-Brennan. Hola Cam. ¿Ahora? Sí, ya sabéis que mi trabajo… sí… voy en seguida. Llamaré a Booth para que vaya de camino.- colgó y sonrió- Me esperan en el…Jeffersonian…-
-¿Ahora?- la miró y ella sintió – Oh Dios que he hecho yo para merecer esto…- dijo evidentemente frustrado
Entre bromas y risas se vistieron, y se besaron, aprovecharon cada momento antes de salir sabiendo que lo que venía era duro, tenían que disimular.
En el Jeffersonian todos se acercaron a ella con información. Booth tardó un poco en entrar, por la evidencia más que nada, y cuando lo hizo se acercó al equipo con uno de sus típicos saludos. Ángela le miró con una sonrisa especial y continuó sus quehaceres.
-¿Y dónde está ahora?-
-No lo sabemos. En cuanto le localicemos, irá a por él la policía.-
Brennan miraba poco convencida. Cuando dirigió su vista hacia atrás vio que Booth la miraba. Sonrió, señalándole con un gesto que no lo hiciera.
Les estaba costando un montón disimular, ni siquiera se atrevían a acercarse mucho por miedo a perder el control en cualquier momento. Ángela no paraba de mirar a Booth algo embobada, Brennan se dio cuenta, y le lanzó una mirada asesina a él, por si se le ocurría acercarse a Ángela más de lo estrictamente necesario.
Aquel juego de miradas agresivas, románticas, pícaras, estaba resultando muy difícil. Brennan llamó a Ángela para que le acompañara al despacho. Cuando pasó al lado de Booth rozó con sus dedos la mano de él.
-Te estoy viendo…- le susurró con una sonrisa.- Se bueno.- y adelantó el paso hasta entrar en el despacho.
Ángela al pasar al lado de Booth no pudo evitar besarlo disimuladamente en la mejilla, él se sorprendió, solo le sonrió y se dirigió a la oficina de Cam para hablar un momento con ella sobre la última evidencia.
-Angie, necesito los rostros de las últimas víctimas. Hay que identificarlas. ¿Tienes algo?-
-¿Qué?- le preguntó- Lo siento cariño estaba un poco distraída- le dijo sonriendo
-Ya veo… distraída con… ¿Booth?-
-Pues sí, ¿Te conté que salimos a cenar juntos?—
-No... ¿Y cómo salió?-
-¡¡¡¡¡I-N-C-R-E-I-B-L-E!!!!!- le dijo con un brillo especial en los ojos- Lo invitaré a mi apartamento, quizás logre meterlo en mi cama antes de lo esperado-
-¿¿¿¿Qué???? Quiero decir… ¿En serio? Yo…. Booth… no creo que…. No se….-
-Ya sé… crees que voy demasiado rápido ¿No?- le preguntó
-¡No! No es que vayas rápido…es que vayas, solo eso. Booth es… no sé cómo decirte…-
-¿Cómo decirme qué?... él te ha dicho algo ¿Acaso no le gusto?-
-Angie, no se…yo creo que le gusta…-
-Tempe....- dijo Booth mientras entraba a la oficina de Brennan.
-¡Seeley! Que oportuno. ¿Qué pasa?-
-Pues, ¿me acompañas al Dinner por una tarta?-
-¿Y ustedes desde cuando se llaman por su nombre?- les preguntó Ángela evidentemente confundida.
-La verdad….no lo sé- respondió Brennan mirando a Booth- ¿Me esperas fuera? Ahora salgo.-
-Ok… estaré en la SUV-
-Angie, mira… lo que intento decirte… no sé cómo comenzar… ¿Por qué no le preguntas a Booth directamente lo que quieres saber? Saldrás de dudas.-
-Bien, se lo preguntaré cuando lo tenga en mi apartamento- le dijo guiñándole un ojo antes de levantarse de la silla y salir de la oficina de su amiga.
Después de que Ángela saliera, suspiró. "¿Qué pasará cuando se entere?" pensaba. Y con esa pregunta sin resolver cogió su bolso y se dirigió a la salida, donde él lo esperaba. Le miró pícara al subirse al coche pero su expresión duró poco.
-No sé cómo hablar con Angie de nosotros…-
-Lo sé, será difícil tener que decírselo a todos… más aún a ella… ¿Crees que si se entera Sweets pedirá que nos separen?- había tratado de evitar por todos los medios ese tema, pero en algún momento tendrían que hablarlo.
-Él no, pero su obligación es decírselo a los jefes tanto tuyos como míos, y la verdad, Seeley, nos acabarán separando…- puso su mano sobre la de él, en el cambio de marchas- ¿Es mejor mantenerlo en secreto?-
-No lo sé… quizás sea mejor no decirle a nadie por ahora-
-Pues ya te apañarás con Ángela cuando te pida que le acompañes a su apartamento y te acose mientras subáis en el ascensor…-
-¿Te pondrías celosa de tu mejor amiga?-le preguntó sonriendo
Brennan se cruzó de brazos y miró por la ventanilla.
-Llevo mucho tiempo pensando cómo sería estar contigo… y ahora que lo sé, no quiero que nadie me lo arrebate. Ni tampoco mi mejor amiga.-
-¿Cuánto tiempo?- necesitaba saberlo
-Mucho, Seeley. Mucho.- dijo un poco ruborizada
-Déjame decirte que en el único ascensor en el que me gustaría que me acosaran sería en el tuyo, y créeme no sería Ángela- le sonrió
-Eres genial…-
-Lo sé- le dijo mientras entrelazaba sus dedos con los de ella- ¿Qué tal si vamos por ahí?-
-¿Dónde? No se…nos estamos escapando del trabajo- sonrió- Yo nunca he hecho esto-
-Siempre hay una primera vez para todo Temperance…-
Booth condujo hacia otra dirección. Si Brennan no se equivocaban, se dirigían hacia su apartamento. No dijo nada, sólo se dejó llevar. En otras circunstancias no habría sido capaz de dejar de trabajar, pero ahora no le importaba.
Buscaron un aparcamiento. Entraron al portal. Se metieron en el ascensor. Y entre el quinto y sexto piso… él lo detuvo. Ella le miró extrañada.
-¿Qué haces?-
-Ya que mencionaste lo del ascensor… se me ocurrió que quizás… podríamos jugar un rato-
-Esto es… increíble. Alucino contigo. No tengo palabras…- decía sorprendida- ¿Qué quieres hacer aquí exactamente? Te recuerdo que en edificio vive mucha gente…-
-¿Es necesario que te lo explique?- le dijo mientras le besaba el cuello.
-¡Pero Booth!- sonreía sin poder evitarlo- Estás loco. ¿Qué…cómo…? Dios…- se rindió a sus besos, metiendo sus manos por debajo de su camiseta.
-¿Decías algo?- preguntó él mientras desabrochaba los botones de la camisa de Brennan lentamente.
-Que ya consigo seguirte…- le besó ella ahora- Y no es racional. Pero normalmente lo prohibido suele ser lujurioso y lo lujurioso siempre es lo más deseado.-
-¿Me deseas?-
-No. Para nada. Es sólo que me apetece que me pillen aquí con juegos eróticos…- bromeó.
-Ja…Ja…Ja… ¿Con ironías doctora Brennan?... creo que así no funcionaremos-
-Perdóname…- le besaba por toda la cara, quitándole la camiseta, sin dejar de acariciarle.- No estoy acostumbrada a ello….entonces no me salen bien- y sonrió.
-Mmm lo pensaré, todo depende de cómo te comportes- le dijo sonriendo seductoramente a la vez que sus manos encontraban el botón de los pantalones de ella.
De repente se encontró acorralada en la pared. Roces indescriptibles. Intentaba deshacerse del pantalón de Booth cuando él la subió en brazos. Aquello era nuevo para los dos. ¿Un ascensor? Parecía una auténtica locura. Movimientos acompasados marcaban el ritmo del amor.
-Es… esto no puede… no puede estar… pasando…- decía con voz entrecortada.
-¿Quieres que me detenga?- le preguntó mirándola fijamente a los ojos.
-¿Bromeas? Ahora no…- se sujetó a su cuello con ambas manos- Lo que se empieza se termina…-
-Correcto- le dijo Booth- Y yo SIEMPRE termino lo que empiezo- volvió a besarla.
La fría pared del ascensor producía una placentera sensación en la espalda de Brennan, eso más lo que Booth hacía con sus talentosas manos y maravillosos labios, la estaban llevando literalmente al cielo, él no paraba de besarla tratando de silenciar los gemidos de placer que emitían constantemente, si alguien los escuchaba seguramente serían arrestados por indecencia pública.
Cuando pusieron fin, quedaron mirándose durante unos minutos, intentando mantener la sensación que se siente al hacer algo tan prohibido. Se vistieron. Y pusieron en marcha el ascensor para poder salir. La casa de Brennan les esperaba. Un vecino les miró con sorpresa mientras ella abría la puerta. "Más rápido…" le decía él, notando que las miradas eran más que escandalosas. Una vez dentro, comenzaron a reír. Continuaron algunos pequeños besos.
-Nunca más ¿Me oyes? La gente nos miraba mal ahí fuera. Seguro lo escucharon todo…- y seguía riendo. Era una situación incómoda, pero bastante graciosa.
-¿Segura que nunca más?... y yo que pensaba en invitarte a la sala de interrogatorios…-
-¡Estás como una cabra, Seeley!- se abrazó a él- ¿Quieres tomar algo?-
-Mmm… Tal vez un café-
N/A: El botoncito los está esperando :D
