N/A: ¿Querían uno largo? AKI TIENEN!!!!!!... soñé con París… y tatan
2 caps y no hay más..pero se vendrá uno nuevooo jaja
Disclaimer: Todos los nombres que aparecen en el fic pertenecen a FOX, Hart Hanson, Stephen Nathan y obviamente Kathy Reichs.
Cap 9
Era lunes por la mañana y Booth acababa de dejar a Parker en su colegio, por esos milagros de la vida Rebecca le había permitido tenerlo con él un día más, pero la felicidad tenía su precio, no había visto a Brennan en esos días, ella había decidido quedarse trabajando en algunos casos del limbo y en un par de capítulos de su nueva novela, además había recalcado que no quería interrumpir en los pocos momentos que tenía con su hijo, así que no lo quedó de otra que resignarse y pasar el fin de semana solo con su pequeño. Ya era lunes así que tenía permitido ir a verla, pero en vez de eso decidió llamarla a su móvil, en un par de días más se cumplirían un mes desde que estaban juntos y él tenía preparada una sorpresa bastante especial.
-Brennan- respondió ella sin mirar, como normalmente hacía cuando estaba concentrada en unas fotos del trabajo.
-¿Qué manera son esas de saludar a tu hombre?- le dijo aguantándose la risa.
-Oh…hola, Seeley. No sabía que eras tú.- sonrió.
-Buenos días- le dijo- ¿Qué tal estás?-
-Pues trabajando, como siempre… ¿Y tú? ¿Qué tal el fin de semana con Parker?-
-Increíble, hicimos un montón de cosas entretenidas… habría sido perfecto si hubieses aceptado acompañarnos-
-Prometo pasar un fin de semana con vosotros ¿Vale? Te he echado mucho de menos…-
-Yo también…- le dijo - ¿Soñaste conmigo?- preguntó esperanzado.
-No sé qué ocurre, ¿Sabes? Con esto de los sueños…pero se repite mucho la escena del ascensor… ¿Te acuerdas? Me muero de vergüenza cuando vuelvo a trabajar con cara de boba…- rió.
-Eso ocurre cuando tienes un graaaan deseo de volverlo a repetir… ya sabes estoy disponible-le dijo riendo
-Quiero repetirlo- dijo inconscientemente- ¡No! No quería decir eso. Olvídalo. ¿Vas a venir a verme?-
-¿Quieres que vaya?- le preguntó mientras entraba al Jeffersonian y se dirigía a su oficina sin que ella lo notase.
-Por supuesto. Estoy muy sola aquí…-
-¿Sola?- le preguntó- ¿acaso no hay nadie en el Jeffersonian?-
-Aquí conmigo no… todos están trabajando con sus cosas. ¿Y tú? ¿Dónde andas?-
-Bueno… por ahí- le dijo entrando a su oficina.
-Ehhh… - se dio la vuelta sorprendida y contuvo las ganas de besarle- ¿Te has escapado del trabajo?-
-No, he venido a cumplir mis deberes - le dijo sonriendo
-Bueno, está bien, aquí no se puede utilizar el ascensor ¿Eh?- rieron- Venga, en serio, ¿Me necesitas para algo?-
-¡¡Eres una mente sucia!!... he venido a cumplir mis deberes como trabajador del FBI- le dijo- tenemos un caso… ¡¡En Francia!!, ¿Puedes creerlo? ¡somos famosos hasta en Europa!-
-¿En serio? ¿Y cuándo salimos?-
-Esta noche-
-¿¿Tan rápido?? Pues tendré que ir a casa a hacer las maletas…-
-Así es el trabajo Doctora Brennan… cuando el deber llama hay que acudir…-
Sorprendida de que los reclamaran desde tan lejos, Brennan se imaginaba con Booth de viaje por Francia. Un caso misterioso del cual al parecer ninguno de sus compañeros sabía, la llevaba a cruzar el gran charco.
A las diez de esa misma noche estaban embarcando.
Booth estaba contento, iría a Francia con Brennan y quizás que cosas podrían pasar ahí, mal que mal iban a París, y en la ciudad del amor todo puede pasar. Se alejarían del mundo por unos días y se olvidarían del estúpido ese que les estaba haciendo la vida imposible, al pensar en él no pudo evitar enojarse, pero decidió que eso no interferiría en su viaje así que lo olvido.
Minutos después de ubicarse en sus asientos, Booth la abrazó fuertemente.
-Extrañaba esto- le dijo
-Y yo…- susurró ella, recostando la cabeza sobre su hombro- Estaría así siempre- y sonrió.
-¿No me vas a dar un besote?... pensé que me habías extrañado los últimos mmm 3 días-
-Claro…- se viró, sujetándole el rostro entre las manos, y le besó apasionadamente durante unos minutos- Uno y los que hagan falta.-
-Mmm, eso me gustó…-
-Pues puedo hacerlo mejor, ya lo sabes- sonrió pícara y volvió a su posición anterior, con la cabeza sobre el hombro de Booth.
-Creo que deberías descansar, una vez que lleguemos a París estarás agotada- le sonrió
Durmieron durante parte del viaje. La llegada fue bastante rápida con la aerolínea que habían escogido. Booth pidió un taxi que los llevó hasta su hotel. Una vez allí, Brennan descubrió que compartían habitación; eso sí que no lo esperaba, en los casos nunca solían compartirla.
-¿Y esto…está permitido?- dijo ya adentro, observándolo todo- ¿Qué durmamos en la misma cama? ¿Juntos?-
-No dormiré contigo- le dijo serio- dormiré en el sillón-
-¿Ah no?- le miró, sentándose en el borde de la cama- Entonces nada…-
-¿Estás segura que nada?-
-No, claro. Yo quiero dormir contigo… pero si no se puede…-
-¿Quién dijo que no se podía?-
-Acabas de decir que vas a dormir en el sillón… Booth, me mareas.- sonrió- ¿Dormirás conmigo?-
-Si… digo si quieres-
Tiró de él hasta tenerlo cerca y poder besarle.
-Te gusta jugar conmigo…- murmuró, frunciendo el ceño.
-¿Ahora me dirás que no te gusta?- le preguntó mientras le besaba el cuello.
-A veces sí- colocó las manos sobre el torso de Booth- Espera ¿Y el caso? ¿Dónde tenemos que ir?-
-Pues, si te lo digo ahora… ¿prometes no golpearme, gritarme, asesinarme, ni nada que tenga que ver con daño físico, psicológico o emocional?-
-Lo prometo. ¿Qué ocurre?-
-¿Lo prometes?...¿Segura?- le dijo mientras se iba a sentar al sillón.
-¡Suéltalo, Booth!-
-Es que… mmm… no hay ningún caso- le dijo mirando al piso mientras jugaba con sus manos.
-¿Y me has traído aquí para…?- le miraba tiernamente, esperando su respuesta.
-Bueno es que yo… yo solo quería pasar unos días contigo lejos de todos los problemas, pero si te lo decía seguro no querías venir por preferir ir a trabajar…- le respondió sin mirarla.
-Habría aceptado, cielo- dijo ella para su sorpresa.
Nunca había llamado así a nadie, simplemente no le salía, y pensó que ahora era un buen momento. Booth era muy bueno con ella y con él estaba comenzando a creer en ese suceso tan extraño como es enamorarse.
-¿Cielo?- le dijo sonriendo mientras la miraba a los ojos.
-¿No te gusta?- su rostro señaló confusión- No se… pensaba en llamarte así porque resulta dulce y romántico ¿no crees?-
-Si me gusta- le sonrió nuevamente pero ahora de una forma más dulce- Solo que no se… siempre me has llamado Booth a secas, es extraño, pero me gusta-
-Gracias por esto entonces, cielo- recalcó lo último- Necesitaba pasar verdaderamente unos días a tu lado, como bien dices, lejos de todos los problemas.-
-No sabes qué alivio me da, en un momento pensé que quizás querrías matarme- le dijo mientras se acercaba a ella para abrazarla.
En París todo era romántico y acogedor. Paseos, abrazos, besos robados en algún rincón, manos entrelazadas mediante unos dedos que se buscaban, encontrándose. Con afán de sentirse cerca, caminaban siempre juntos, rozándose de algún modo. Ahora se encontraban libres, no tenían que fingir bajo ningún concepto, y podían demostrarse todo y cuanto se necesitaban.
Esa noche, Booth la sorprendió con una cena. Ella, con el atuendo que eligió. Con un vestido negro ceñido, tacones y el pelo suelto no parecía la misma mujer. Estaba acostumbrado a verla de forma distinta, mucho más… informal. Y ahora estaba alucinado, era preciosa y elegante.
-Es increíble- susurraba ella- Lo bien que lo tenías preparado…- sonrió.
-Es que soy una persona muy organizada- le dijo el guiñándole un ojo.
-No lo dudo- le acarició la mano- ¿Y harías una cosa por mí?-
-Lo que quieras – la miró a los ojos mientras cogía su mano y entrelazaba sus dedos con los de ella.
-Explícame lo que sientes por mí. Yo intentaré hacerlo también, más a mi modo.- sonrío.
-Vaya… me la has puesto difícil- le dijo sonriendo nerviosamente- bueno… haber…la verdad es que no sé como explicártelo, es algo… algo confuso, pero también es algo grande… y bonito, cada vez que te veo mi corazón empieza a latir más rápido y debo admitir que a veces me pones nervioso, aunque ya debería acostumbrarme a estar contigo, son reacciones inconscientes, cada vez… que tenías una cita con alguien sentía que mi corazón se rompía y que no podía respirar, quizás pienses que es estúpido y que no hay manera de que eso suceda en realidad pero yo… simplemente lo sentía, cada vez que estas triste, yo estoy triste también, si estás feliz sucede lo mismo… y cuando sonríes… bueno… cada vez que lo haces mi día se alegra instantáneamente, creo que debes saber que soy algo celoso y posesivo… sé que no te gusta pero… eso solo me pasa cuando… cuando… de verdad estoy enamorado…-
-¿Todo eso?- sonreía- ¿Sabes la reacción de las pompas de jabón? Pues funcionan al provocar la espuma y extenderla sobre una superficie redonda y vacía, que cuando se sopla produce una ligera pompa transparente. Pues el amor debe ser así. Funciona al provocar una especie de energía que se extiende sobre dos seres y cuando se siente la llamada el corazón tiende a volar libremente, como la pequeña pompa de jabón. Yo nunca he soplado hasta ahora. He intentado hacer pompas, pero explotaron demasiado pronto… así que puedo decirte que ahora mismo acabo de aprender a hacerlo-
-¿Eso quiere decir que me amas?-
-Sí- asentía a la vez con la cabeza.
-Yo también te amo- le dijo antes de acercarse a besarla.
Era una cena magnífica. Las confesiones de ambos sólo habían aumentado lo que no podía ser mejor. Después de terminar, marcharon a la habitación. Allí jugaban y bromeaban. Se peleaban con las almohadas y disfrutaban como dos niños pequeños, riendo a carcajadas. Las sensaciones de ambos eran inexplicables. Booth pidió una botella de champagne.
-Espera, espera…- se quitó los zapatos- antes de brindar, dame un beso…- se acercó a él sonriendo.
-Te doy el mundo entero si me lo pides- le dijo después de compartir un largo y apasionado beso.
-Eso es físicamente imposible- murmuró, abrazada a él.
Su mirada inocente le derretía. Era extraño que hubiese aguantado tanto tiempo sin su característica literalidad y su empirismo tan científico.
-¿Quieres comprobar?- le preguntó mientras la cogía por la cintura y la llevaba hasta el balcón de la habitación, donde miró hacia el cielo mientras la abrazaba- ¿Cuál te gusta más?- indicó las estrellas.
-¿Me vas a bajar alguna?- sonrió- Si es así, quiero la que más brille…-
-Elige una y yo te la regalo-
-Esa- señaló una que estaba sola, alejada de un grupo numeroso y brillaba con intensidad- Me gusta esa. A ver… ¿Necesitas que te ayude a subir?- rió.
-Nah, soy un niño grande puedo solo- le dijo
-Pues venga…-
-Ok… ya es tuya, acabo de regalártela- le sonrió- Cada vez que estemos lejos lo único que debes hacer es mirarla porque yo también la estaré mirando desde donde esté-
Ella lo abrazó. No entendía muy bien el mecanismo de su regalo, pero sabría cómo utilizarlo. Era algo perfecto. Algo de los dos. Sonrió tranquila, apoyando su cabeza sobre el hombro de Booth.
-Deberías enseñarme a bailar…- susurró.
-¿Ahora?- le preguntó
-Cuando tú quieras hacerlo.-
-Espérame un segundo- le dijo mientras volvía a la habitación y encendía la radio que estaba a un costado de la televisión, segundos después empezaron a sonar los primeros acordes de la canción perfecta para ese momento, Booth volvió hacia el balcón donde ella lo esperaba, la tomo por la cintura y la acerco a su pecho.
-Sólo me dejo guiar ¿No?-
-Correcto…- la canción era realmente hermosa y el ambiente era perfecto, ¿Quién habría pensado que algún día estaría en París, con Temperance Brennan bailando en el balcón de una habitación de hotel?.
"You've got the best of both worlds, You're the kind of girl who can take down a man, And lift him back up again…"
Booth había escuchado varias veces esa canción, y cada vez que lo hacía le recordaba a ella, por lo que era una de sus favoritas, estaba feliz, se felicitó a sí mismo, esta había sido lejos la mejor idea que se le había ocurrido en toda su vida.
Habían encontrado uno en el otro, a pesar de ser totalmente distintos, una parte que ansiaban. Se admiraban mutuamente. Se entendían. Se compenetraban. Desde que Booth la había conocido, deseaba de ella algo más que su compañía profesional. Y Brennan….Brennan había comenzado a sentir por él lo que no había sentido por ningún hombre nada más conocerlo.
La música se intensificaba y las manos del agente recorrían la cintura de la doctora, de forma sensual. Mientras bailaban al ritmo de la melodía que seguía sonando.
"that's no concern when we're wounded together and we tore our dresses, and stained our shirts but it's nice today, oh the wait was so worth it..."
Si- pensó Booth- había valido la espera, esos cuatro largos años en que estuvieron tan cerca pero lejos a la vez, definitivamente habían merecido la pena, todas las pequeñas discusiones, las risas, los abrazos, los inevitables celos que le venían cada vez que la veía con otro, y lo más importante había valido la pena la bala que recibió por salvarla a ella.
I'm gonna love you more than anyone, I'm gonna hold you closer than before
And when I kiss your soul, your body be free, I'll be free for you anytime
I'm gonna love you more than anyone…
Look in my eyes, what do you see?, Not just the color, Look inside of me
Tell me all you need and I will try, I will try
Ahora la canción había cambiado, pero seguía manteniéndose en baladas. Ella subió las manos hacia el torso de él y se dejó llevar. Ahora manejaba mejor el baile. O la manejaba mejor a ella. Sus ojos le transmitían a Booth mil palabras escondidas; con tan solo una mirada era capaz de comprenderla, de sentirla…
-¿Lo hago bien?-
-Maravillosamente bien… como una bailarina profesional- le dijo sonriendo dulcemente.
-¿En serio? Pensé que sería peor. Ya sabes, se muchas cosas pero soy un poco patosa…-
-¿Quién te ha dicho semejante mentira?... eres perfecta en toso sentido…-
-Eso lo dices tú porque me quieres- sonrió.
-No… yo no te quiero…-
-Entonces no se qué hacemos aquí…-
-Yo no te quiero…- le dijo mirándola a los ojos- Porque te amo…-
-Seeley…- se sujetó bien a él y le besó- Prométeme que estarás siempre a mi lado-
-Lo prometo… haré todo lo que esté a mi alcance para que jamás estés lejos de mi…-
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N/A: COmenteeen :D el botoncito les espera
