Capitulo un tanto dramatico, prometo que sera el unico capitulo así, que el siguiente tendrá mas humor, pero necesitaba agregarle una pizca de dramatismo para que la historia tuviera un conflicto, como lo tiene cualquier pareja, en especial ellos que son taaan opuestos xD jajjaj
.
.
Hermione
-Hermione -la voz de Harry a través del teléfono me hace sonreír.
-Hey, ¿cómo estás?
-Bien, quería preguntarte, hoy dijiste que querías ir al karaoke, bueno, mis amigos del trabajo dijeron que también tienen ganas de ir, ¿te molestaría hacer una salida grupal?
-No, para nada, cuantos más seamos mejor -respondo con una sonrisa.
-Genial. ¿Entonces nos vemos a las ocho en el que está a la vuelta de casa?
-Perfecto.
I
Cuando salgo del trabajo tomo un taxi para llegar más rápido a casa, me ducho y me visto. Opto por unos shorts negros y una remera corta del mismo color, pinto mis labios de rojo sabiendo que a Harry le encanta.
Miro el reloj. Ya estoy llegando tarde, y sé que Harry se enojará por eso, ya que suele ser la persona más puntual del mundo.
Sonrío. Todavía no comprendo cómo hemos podido vivir todo este tiempo juntos sin matarnos.
Alimento a Crooksy y luego salgo a la calle. La noche es fría y me he olvidado el abrigo, pero estoy tan atrasada en tiempo que sé que no puedo permitirme subir los siete pisos otra vez.
Camino haciendo ese característico sonido con mis tacones favoritos, me muerdo el labio cuando me doy cuenta de que no he pensado que tal vez pase a Harry de altura con ellos puestos. Intento no preocuparme y sigo, en el camino me encuentro con muchos tipos que me dicen groserías a las que yo contesto con el dedo del medio o con insultos.
Cuando por fin llego al bar, suspiro. El ambiente de música y diversión me invade y me siento mucho mejor. En el pequeño escenario hay un hombre cantando y debajo mucha gente abrazada cantando y bailando. Cuando Harry y yo íbamos a la secundaria siempre frecuentábamos estos lugares con identificaciones falsas, lo pasábamos tan bien que siempre nos hacíamos dos o tres amigos.
Busco con la mirada a mi compañero de piso y lo encuentro, está en una de las mesas apartadas del escenario con un grupo de personas.
Cierro los ojos y me muerdo los labios dándome cuenta de que tal vez he exagerado un poco con mi ropa, ya que Harry y sus compañeros están vestidos con trajes, y ropa elegante. Pero eso no es lo peor, sino que, el que ha sido mi gran compañero sexual por semanas está hablando y riendo con una morena totalmente despampanante.
Siento esa cosa en el pecho que no siento desde aquellos días, ¿celos? Tomo aire, intentando convencerme de que no es nada, que solo son viejos compañeros de trabajo, y que ya no soy más una adolescente para montar una escena de celos.
Me acerco totalmente arrepentida de haberme vestido como una chica de dieciséis años y siento como las miradas de la mesa comienzan una a una a colocarse en mí.
No son las miradas que estoy acostumbrada a sentir, es un clima que no me gusta para nada, me detengo frente a ellos, y Harry al fin gira percatándose del silencio repentino.
-Hermione -dice y sus ojos me recorren.
-¿Quién es? -pregunta uno de los hombres frunciendo el ceño.
-Es Hermione Granger una gran amiga de la secundaria y mi compañera de piso -dice él y me hace espacio para que me siente junto a él.
Me siento, algo enfadada por esa vaga presentación. ¿Su amiga? ¿Su compañera de piso? Una compañera de piso con la que tienes sexo todos los días. Maldito.
La mesera se detiene en nuestra mesa.
-¿Qué van a pedir?
-Tres botellas de champagne por favor -dice una de las chicas.
¿Champagne?
-¿Algo más? -pregunta.
-Una botella de tequila para mí -suelto, sabiendo que necesitaré un buen trago para soportar esas miradas reprobatorias y las mentiras de Harry.
-¿Crees que sea bueno pedir... tequila? -susurra Harry.
-¡Harry! ¡¿En serio?! Cuando estábamos en secundaria a Harry lo llamaban el rey del tequila, no había nadie que soportara tantos tragos como él -comenté con una sonrisa y los demás me miraron con la boca abierta.
-Hermione... -se quejó el susurrando.
-Siempre fuimos los mejores amigos -digo pasando un brazo alrededor de él.
-¿De verdad? ¿Nunca sucedió nada entre los dos? -pregunta uno de sus compañeros.
-¡No! ¿Cómo crees? -me rio falsamente -Entre Harry y yo solo hay amistad. ¿O no Harry?
El me mira molesto por mi actitud. La mesera trae las botellas.
El tequila se siente maravilloso, nunca me ha alegrado tanto beber. Poco a poco comienzo a sentir ese alivio, y por fin un poco de felicidad comienza a aparecer.
-Hermione deja de tomar -me regaña mi amigo quien intenta sacarme la botella, pero de alguna manera logro ser más rápida que él.
-Nop. Yo la pagué, es mía.
El parece enfadarse porque prácticamente me da la espalda y continúa hablando con sus compañeros de trabajo como si no existiera.
Hace mucho tiempo que no me sentía excluida de esa forma, y sé que si no fuera por el alcohol estaría bastante deprimida por ver a Harry comportándose así.
Tres tragos más y ya me siento lo suficientemente alegre. Estoy segura que esa gente aburrida no querrá participar del karaoke asique ni siquiera me gasto en preguntar. Me levanto sin que ellos se percaten de mi huida y me dirijo hacia la gente divertida que está saltando y bailando en la pequeña pista.
Un hombre obeso está cantando una canción de Ricky Martin, y yo me las arreglo para bailar, olvidándome por un momento de Harry y sus amigos elegantes.
El hombre deja de cantar y el encargado pregunta por el micrófono si alguien se atreve a cantar, levanto la mano y todos aplauden. Me subo al escenario como puedo y tomo el micrófono.
-¿Qué te gustaría cantar? -me pregunta el tipo.
-¿Algo de Prince tienes?
Me sonríe y asiente y pone a todo volumen una de las canciones que reconozco como Get Off.
Comienzo a cantar, demasiado bien como para estar borracha, y la gente comienza a aplaudir y a cantar junto a mí.
-¡Gett off, 23 positions in a one night stand!
Muevo mis caderas riendo, y comienzo a hacer esos movimientos de cabello que vuelven locos a los chicos.
-Gett off, I'll only call you after if you say I can.
Los gritos alentadores del público y los silbidos de los chicos aumentan increíblemente y hasta un hombre se sube al escenario y se pone a bailar junto a mí.
-¡Gett off! ¡Let a woman be a woman and a man be a man!
Tomo la corbata del chico y lo acerco a mí, él me toma de las caderas sensualmente y sonríe.
-Gett off, ¡if you want to, baby HERE I AM! -grito con todas mis fuerzas mientras el chico me sostiene y yo me echo hacia atrás exageradamente mirando el mundo de cabeza. Estoy riendo tanto que me cuesta comenzar la siguiente estrofa.
Veo a Harry empujar a todo el público hasta subirse del escenario y separarme del moreno que ha estado bailando conmigo.
-¿Qué sucede Harry? ¿Quieres cantar conmigo? -exclamo.
-Estos shows son solo para casa, ¡estás borracha Hermione! ¡Deja de hacer un espectáculo frente a todos!
-Hey amigo, si ella quiere cantar... -pero el moreno no pudo decir mucho porque Harry le dio un fuerte golpe hasta dejarlo en el suelo.
-¡La vuelves a tocar y te mato!
Intento soltarme del agarre de Harry, pero estoy demasiado mareada para ser una buena resistencia.
-¡Déjame! ¡Quiero seguir cantando! -chillo, pero él me coloca en su espalda y me lleva hacia afuera.
El frío de la noche me golpea como una bofetada, me arrepiento de no haber traído abrigo y lloriqueo. Harry comienza a caminar hacia casa.
-¿Cómo puedes... cómo puedes bailar así delante de los demás? -pregunta el totalmente molesto.
-¿Cómo puedes tú decir que solo soy tu amiga y... y hablar con esa pechugona morena? ¡Bájame!
Pero Harry no me hace caso y yo golpeo su espalda débilmente mientras las lágrimas caen.
-Eres una tonta.
-No. Tus amigos son unos idiotas, con esa elegancia de... y champagne... y esas miradas críticas que me dieron, ¡que se vayan a la mierda!
-Oye, es importante que mantenga relaciones de trabajo, lo sabes.
-Esa gente es horrible. Y por un momento sentí que eras igual a ellos...
-Hermione... no entiendo cómo pudiste venir vestida así y con esa actitud... ¿es qué nunca vas a madurar? No puedes comportarte así en público.
-¡Y yo no entiendo por qué no eres ese chico divertido que eras en secundaria!
-Crecí. Simplemente eso.
-¡Mentira! ¡En el concierto la pasamos tan bien! ¡Ese eres tú, no ese chico que finge ser un sorete delante de otros soretes!
Suspira y al fin me baja cuando estamos frente al edificio.
-Siempre son las mismas peleas, es algo tan repetitivo que estoy comenzando a cansarme.
Tomo la llave de mi cartera y abro la puerta furiosa. Me saco los tacones y se los lanzo.
-¡Yo también estoy cansada! Nunca podremos llevarnos bien Potter, ¿y sabes qué? ¡Solo es sexo! ¡Nada más!
Comienzo a subir las escaleras rápidamente y Harry me sigue.
-¡Tal vez tengas razón! ¡Tal vez es verdad, es solo sexo! -grita -¡Porque es imposible que pueda haber amor entre nosotros dos! ¡Nunca podríamos ser una pareja seria con tu inmadurez!
Me muerdo el labio con fuerza hasta sentir sangre, entro al departamento y agarro mi maleta.
-¿Qué haces? -pregunta él mientras me observa meter la ropa en la valija.
-¡Me voy! -grito -No pienso seguir viviendo con alguien que puede entablar amistad con gente así, tan falso y sorete...
-¡No soy un sorete! ¡Deja de decirlo!
-Sorete.
-¿Te irás, de verdad? ¿o es una de tus sosas bromas? -dice siguiéndome por el departamento.
-No es una broma Harry. -contesto enojada mientras meto mi ropa interior en la maleta.
-Estás loca. ¿A dónde irás? ¡No tienes ningún lugar! -exclama.
-No te importa eso -digo al borde de las lágrimas, todavía sintiéndome tambaleosa por la mierda del alcohol. Llamo un taxi.
-Hermione, lo entiendo, tal vez me pasé con mis palabras... pero... no puedes irte -dice persiguiéndome mientras salgo del departamento.
-Claro que puedo irme, y no puedes detenerme, no eres mi novio... no eres nada, solo un estúpido ex. Siempre ha sido así -suelto.
Bajo las malditas escaleras descalza y con la enorme y pesada valija. Harry me pide que me quede, pero tengo demasiada cólera como para ceder.
Gracias a dios el taxi ya está afuera.
-Te enviaré mi parte del alquiler a través de algún cadete... -murmuro.
-Hermione... -dice tomando mi brazo -No te vayas...
-Déjame.
Me subo al taxi y le doy al conductor la dirección que me sé de memoria. El auto comienza a moverse, apoyo mi rostro en la maleta y suelto unas cuantas lágrimas hasta quedarme dormida.
