N/A: Penúltimo capitulo T________T

Disclaimer: Todos los nombres que aparecen en el fic pertenecen a FOX, Hart Hanson, Stephen Nathan y obviamente Kathy Reichs.

Cap 10

Un rayo de luz se coló por la ventana de aquella habitación de hotel la mañana siguiente iluminando levemente a la pareja que dormía plácidamente abrazada. Eran las 9 de la mañana en París, y ellos habrían continuado en esa posición, si no fuera porque la luz del sol le llegaba a Booth directamente en los ojos, los abrió lentamente luego de unos segundos, por un momento pensó que todo había sido un sueño, un bonito sueño como los que estaba acostumbrado a tener los últimos meses, pero cuando la sintió a ella abrazarse más fuerte a él, se dio cuenta que era lo más real que había tenido en toda la vida.

-Mmm…buenos días, cielo…- murmuró ella aún con los ojos cerrados.

-Buenos días Tempe…¿Has dormido bien?-

-De maravilla- se abrazó a él- Y no podría dormir mejor… con tal hombre a mi lado-

-Me siento halagado…- le dijo sonriendo

-Y yo hambrienta…mmm…. ¿Pedimos el desayuno? ¿Qué vas a querer?-

-Quiero…mmm… una Temperance Brennan bañada en chocolate-

-¿En serio?- se sentó sobre él y le besó- ¿A mí? Te dije que más carbohidratos, Seeley…- sonrió-

-Carbohidratos, proteínas, fibras… da igual-

-Una dieta equilibrada… menos chocolate y más… - se acercó a su oreja y susurró- …más ejercicio- sonrió pícara.

-Prefiero algo de chocolate… y muchísimo ejercicio…- le respondió

Pidieron el desayuno: frutas, café y tostadas con mermelada, y siguieron disfrutando de aquella pequeña estancia en París. Visitaron la torre Eiffel, los campos Elíseos, pasearon en barco por el Sena, observaron toda la colección del museo Louvre… todo era fantástico, hermoso. Lo mejor de todo aquello, a pesar de las vistas, era pasear de la mano, besarse a la luz de pleno día, poder mirarse con sinceridad a los ojos sin temer ser observados.

La vuelta al hotel estuvo llena de romanticismo y algún pequeño contratiempo, como por ejemplo perderse en una línea de autobuses.

-Desearía que esto no hubiese acabado nunca- decía Booth mientras empacaba.

-Es evidente- le ayudaba, tendiéndole la ropa- Quizá deberíamos comprarnos una casita aquí…-

-Quizás… más adelante… quien sabe… por ahora de vuelta al mundo real…- le dijo con evidente tristeza.

Ella le miró sonriendo y se acercó, cogiéndole la mano.

-Ha sido el mejor regalo que me han dado nunca…la mejor sorpresa….-

-Me alegro de que te gustara…- le dijo besándola dulcemente.

-Corto, pero intenso. Agradable.- le arreglaba el cuello de la camisa- Bonito… -

-No sé como lo haré para estar lejos de ti cuando volvamos…-

-Soy adictiva- rió- No, habrá que disimular como siempre.-

-Lo sé…y no me gusta, pero si es la única forma en que podamos seguir estando juntos tendré que acostumbrarme…-

-Pronto lo diremos. No podemos escondernos siempre, aunque tendremos que atenernos a las consecuencias…-

-Cuando regresemos comenzaré a averiguar si hay alguna esperanza de que no nos separen- le dijo mientras se acercaba a abrazarla.

-A mí me gusta trabajar contigo, Agente especial Seeley Booth- le sujetaba la camisa, sonriendo, mientras con la otra mano bajaba poco a poco.

-¿Solo trabajar?... yo pensé que servía para muchas otras cosas…-

-No tengo porque nombrar las otras cosas, pues es más que evidente- le besó.

-Me alegro que así lo sea…- fue su turno de besarla ahora.

En ambiente comenzó a cambiar la ternura por la pasión. Aunque, nada más las manos de Booth se posaron en el cuerpo de Brennan, el reloj les hizo recordar algo.

-¡Mierda! Llegamos tarde, Seeley. ¡El avión!-

-¿Cuál avión?- le dijo haciéndose el desentendido.

-El avión para volver a casa- susurró entre varios besos- No vamos a llegar…-

-Estoy segurísimo de que hay más vuelos en las próximas horas-

-¿Estás hablando en serio?- sólo pudo reír- ¿Vas a dejar que perdamos el vuelo?-

-No…- le dijo separándose de ella- Creo que mejor nos vamos al aeropuerto…-rió- mientras más rápido lleguemos a casa mejor ¿No?- se acerco a su maleta.

-Claro…-

Cargaron las cosas en el taxi que, lo más rápido que pudo, los condujo hacia el aeropuerto. El avión salía justo a las 23:00, y ya pasaban como diez minutos. Sólo les quedaba el consuelo de que los vuelos suelen retrasarse. Pero para su mala suerte, este no era el caso. Se quedaron ante el panel de vuelos, comprobando que efectivamente habían llegado tarde. Brennan miró a Booth, y él a ella. ¿Y ahora qué? Es lo que reflejaban sus miradas. La doctora se acercó a la recepción.

-Perdone, mire, hemos perdido el vuelo y nos gustaría saber si hay alguna solución para coger el siguiente.-

-Comprar otro.-

-¿Y el dinero de estos billetes?-

-¿Habéis llegado tarde, no? Yo no puedo hacer nada. Reclamar a la compañía si queréis. Soy, simplemente, una trabajadora.

-¿Ésta mujer está enfadada con nosotros?- preguntó a Booth en voz baja- No le he hecho nada.-

-Pues ni idea… lo arreglaré- le dijo, luego se dirigió a la recepcionista- Disculpe, soy el Agente Especial Seeley Booth y quiero cambiar estos boletos para el siguiente vuelo- le sonrió- el mismo destino por favor-

-Y yo soy la doctora Temperance Brennan.-

-¿Y?-

-¡Booth!- se quejó Brennan- No le impongo… ¿Por qué no le impongo?-

-Aquí tiene, señor.- le tendió los billetes.

-¡Que sepa que si alguna vez la asesinan, no buscaré pruebas de quién lo hizo!-

-Pero Tempe…- le dijo Booth riendo- Como le dices eso-

-Porque hemos perdido el vuelo, tenemos que estar aquí dos horas esperando y estoy cabreada- comenzó a caminar hacia las maletas.

-¿Segura que es por eso y no porque te ignoró completamente y cayó ante mis encantos?- le dijo riendo más fuerte que antes.

-¡Déjame, Seeley!- buscó un banco para sentarse.

-Bien, te dejo… cuando te calmes hablaremos ¿vale? Voy al baño…-

-Eh, oye, no te vayas y me ignores tú también.-

Le siguió hasta el baño de los chicos y entró sin ninguna vergüenza. Un hombre que se lavaba las manos la miró extrañado.

-¿Va a estar ahí mucho rato?-

-No, yo ya iba a salir…- le respondió confundido.

Brennan dio pequeños golpecitos a las puertas.

-Seeley… perdóname, no estoy enfadada, sólo un poco molesta.-

-¿Y por qué estás molesta exactamente? ¿Tengo yo algo que ver?-

-¡¡No!! Tienes razón, esa mujer tuvo la culpa… ¿Vas a salir?-

-Si… ya salgo… no pienso quedarme todo el tiempo encerrado aquí…-

Ella se acercó al espejo de aquel sitio y se miró, colocándose algunos mechones rebeldes en su sitio. Cuando Booth salió lo vio allí reflejado. No sabía si sonreírle o volverle a pedir que la perdonara. No se había comportado bien y además por algo tan insignificante como aquello.

-Soy una novia un poquito estresante ¿Verdad?- se dio la vuelta con una tímida sonrisa.

-Sinceramente… un poco- le respondió mientras se acercaba a lavarse las manos.

-¿No me vas a perdonar?- le miró inocentemente.

-No tengo nada que perdonarte…- le sonrió

Ella se acercó a él y le besó la mejilla.

-Seré buena…-

-Eso espero…- le dijo besándola tiernamente.

-¿Quieres que te demuestre lo buena que puedo ser?- sonrió pícara, aproximándose a él cada vez más.

-¿Aquí? ¿Ahora?...- miró hacia la puerta algo nervioso.

-¿Tienes miedo? ¿Tú? ¿Qué pasó con el momento ascensor?- le cogió de la camiseta.

-Es… esto es distinto…puede… puede venir alguien…-

-¿Si? Bueno… podemos dejarlo para otro momento entonces…- acarició sus abdominales por debajo de la ropa.

-Eh…bueno… yo… la puerta…-

-Dime alguna frase completa, cielo- sonrió, dirigiéndose a la puerta y cerrándola con pestillo.

-¿Qué… qué vas a hacer…?-

-¿A ti que te parece?- se desabrochó el primer botón de su blusa- ¿Me ayudas o quieres que pare?-

-No… o sea si… ¡mierda! Me has puesto nervioso…-

-Eso me halaga, saber que tengo ese poder sobre ti…- sonrió, besándole, y haciendo que pusiera sus manos sobre la cintura de ella.

-Lo admito… me tienes controladito…-

-¿Me ayudas entonces?-

-Mmm… ya que insistes…- le dijo antes de besarla.

Booth no supo cómo ni cuándo, Brennan lo tenía entre ella y la pared, estaba nervioso, sí, el ascensor era una cosa, pero definitivamente el baño público de un aeropuerto donde transitaban millones de personas era algo muy, pero muy distinto, aunque no podía negar que le gustaba… y bastante.

De forma desinhibida se deshizo de los jeans de su novio. ¿Cómo resultaría eso? A parte de un poco incómodo, claro. Booth bajó sus manos a la cremallera de los pantalones de Brennan y con algo de destreza intentó bajarla, pero esta se le resistía. Rieron. Y lo volvió a intentar sin éxito.

-¿Necesitas ayuda, cielo?-

-Si quieres ayudar no tengo problema…- le sonrió.

Le apartó las manos y se quitó ella misma los pantalones. No hizo nada más. Booth comenzó a besarle el cuello, los hombros, el pecho…para estar poco convencido, se desenvolvía muy bien en aquella situación. Ella le acariciaba el pelo de forma que sabía que le volvía loco. Hasta el momento todo iba bien. Nadie había querido entrar en el baño, aunque esa suerte era cuestión de tiempo. Ella se sentó sobre el mármol del lavamanos y dejó que Booth se deshiciera del resto de su ropa.

¿Porqué siempre lo prohibido es lo que más te atrae?- pensó él, ya se les estaba haciendo costumbre esto de andar satisfaciendo sus necesidades en lugares públicos, dónde en cualquier minuto podían ser descubiertos y terminar en la cárcel, ¿Qué dirían todos sus amigos si aparecieran sus nombre en la televisión, diciendo que había sido arrestados por exhibicionismo?. Todos sus pensamientos se borraron cuando sintió las manos de ella acariciar lentamente su cuerpo.

Y después de varios golpes, silencio.

-No me lo puedo creer…-susurró ella, recogiendo la ropa del suelo.

-¿Qué esperabas?... estamos en un baño público- le dijo mientras se arreglaba- entra ahí y no abras hasta que yo te lo diga…-

Brennan así lo hizo. Booth abrió la puerta y el hombre que había tras ella entró.

-¿Estaba atascada?- preguntó.

-Si…- le dijo- Deberían arreglarla…-

-Estoy de acuerdo- entró a uno de los cubículos.

Booth se miró al espejo, y recordó que Brennan estaba en uno de los cubículos, se dirigió hacia allí para no levantar sospechas, ya que llevaba ya un rato en el baño, dio unos golpecitos a la puerta y esta se abrió lentamente.

-Hola…- susurró ella con una sonrisa, sentada encima del baño con las piernas cruzadas- Pensé que te habías ido sin mí…- hablaba en voz baja.

-¿Cómo crees?- le dijo sonriendo- tendremos que quedarnos aquí unos minutos para esperar que salgan- trato de acomodarse en ese pequeño espacio.

-¿Estás bien?- se abrochaba los botones de su blusa, pues había terminado de vestirse- Es muy molesto que nos interrumpan así…-

-Algo incomodo… ya sabes…-

-Ven conmigo- le cogió la mano, intercambiando sus posiciones, y se sentó sobre sus rodillas- Te debo una disculpa por hacerte esto…-

-No te preocupes… ya lo arreglaremos después- le guiñó un ojo mientras la abrazaba.

-Arreglémoslo ahora- le miró.

-¿Ahora?....- le dijo nervioso.

-¿Es un problema?- susurró a su oído mientras bajaba las manos por su espalda.

-Sí… o sea no… en verdad es complicado…-

-Lo es- sonrió- Venga, cielo, es sólo un momento- le sujetó el rostro para besarlo.

-¿Qué pasa si…- no pudo terminar la pregunta porque ella lo estaba besando.

Era tan incómodo como podía resultar practicar ciertas cosas en un lugar tan pequeño. Las caricias que solían ser eternas, sólo llegaban a la mitad de su trayecto y sobre todo era complicado encontrarse en tal circunstancia. Tanto, que en un intento de movimiento por levantarse de Booth, Brennan se golpeó contra la puerta.

-Seeley- gritó- Mierda- habló en voz baja ahora. Ambos rieron en silencio. Ella volvió sobre él- Esto nos supera…-

-Shhh…- le dijo riendo- Si no te callas nos van a descubrir…-

-¡¡No ha sido mi culpa!!- le miraba fingiendo enfado- Por favor… - dejó que él la tomara- …apuesto a que el hombre que entró nos está espiando…-

-Entonces iré a mirar…-

-No te vas a ningún lado ahora- le agarró por los hombros- Eres mío- sonrió.

N/A: Chan Chan!! Jajajaja el resto queda a su imaginación… mañana el final