N/A: Se nos acaba el fic snif :S
Gracias por todos los comentarios que nos han llegado, la verdad nos sorprenden y nos incentivan a seguir escribiendo…
Estamos en proceso creativo… en pleno brainstorming!... pronto regresaremos XD… muy pronto
Gracias por leer
Atte Cómplices
Kata&Mara :D
Disclaimer: Todos los nombres que aparecen en el fic pertenecen a FOX, Hart Hanson, Stephen Nathan y obviamente Kathy Reichs.
Cap 11
Llegaron por la mañana. A pesar de perder el vuelo, no había sido una pérdida de tiempo para ninguno, de eso estaban seguros. Cargados con las maletas de Brennan, él le ayudó a subirlas a su apartamento. Abrió la puerta y todas sus bolsas cayeron al suelo.
-Bien, siempre igual- rieron.
Y entraron, dejando todo en un rincón.
-Supongo… que te tomarás el día libre- le dijo él mientras comenzaba a besarla suavemente.
-Te gusta mucho eso de suponer- sonrió- ¿Después de estar tanto tiempo sin trabajar? Que difícil…-
-Mmm bien…- le dijo mientras acercaba sus labios a los de ella, pero cuando estaba a punto de besarla se separó – Puedes ir a trabajar si quieres…-
-Te gusta vengarte de mi ¿Verdad?- le empujó graciosamente y le besó.
De pronto, la cara de Booth cambió e hizo que Brennan se diera la vuelta.
-¿Angie?-
-La misma… veo que estás bastante ocupada…-
-No. Lo cierto es que… esto no es lo que parece. Yo… y Booth… me ayudaba a subir las maletas.-
-Y tú se lo estabas agradeciendo ¿No?...-
-No, claro que no. Bueno, sí. Se lo agradezco. No se… por primera vez en mi vida no sé qué decir….-
-Podrías decirme la verdad…- le dijo tratando de mantener un tono serio.
-Le quiero- dijo encogiendo los hombros como una niña pequeña, temiendo cualquier respuesta.
-¿Desde hace cuanto?-
-Desde que le conozco…- bajó la cabeza, el suelo la distraería en aquel momento.
-¿Y por qué no dijiste nada cuando te lo pregunté?-
-No quería admitirlo. Lo siento, Angie…-
-No lo puedo creer…- se sentó en el sillón, apoyó la cabeza en el respaldo…se puso a reír.
Booth que no había dicho nada miraba atónito la reacción de Ángela, y comenzó a unir las piezas del puzle y ¡bingo!
-Eres increíble…- se acercó a ella y la abrazó fuertemente.
-¿Qué? ¿Ahora qué pasa? ¿Qué tiene tanta gracia?-
Booth y Ángela no paraban de reír de la evidente cara de confusión de Brennan, luego de que se calmaron un poco, Ángela se levantó y fue a abrazar a su amiga.
-Cariño, estoy tan feliz por ti…-
-¡Pero si estabas enfadada! ¿Ahora estás feliz? No consigo entenderte…-
Ángela miró a Booth y volvieron a reír.
-¡¡¡Lo tenía todo planeado!!!- le dijo Booth – Ángela realmente eres increíble, deberías considerar unirte al FBI-
-¿Planeado? ¿Acaso salió contigo para que salieras conmigo? No sé cómo se te ocurrió eso…-
-Les explicaré- dijo con orgullo ya que su plan había salido a la perfección- Cariño, se nota a kilómetros de distancia que estás enamorada de Booth – Él rió ante ese comentario – Tú no te rías que eras bastante más evidente que ella… entonces me dije "Ángela tú que eres tan buena y tan sexy deberías darles un empujoncito" y bueno, seguí mi propio consejo y aquí estamos…-
-Es alucinante, Angie- sonrió- Pero… ¿No pensabas que fuera capaz de decírselo?-
-Te conozco… no se lo habrías dicho a menos que pensaras que de verdad lo estabas perdiendo…- le sonrió
-Nos separarán, Angie. Si el FBI se entera de que somos pareja, no podremos trabajar juntos ¿Sabes?-
-¿Alguien más lo sabe?- preguntó ella algo triste
-No. Decidimos no contarle nada a nadie.-
-Cam…- dijo Booth- Ella fue la primera en enterarse-
-¿¿Qué?? Acordamos no decirle nada a nadie. ¿Se lo dijiste a Cam? ¿Cuándo?-
-Lo supo el día que estuvo acá… ya sabes cuando me desperté…-
-¡Y tuviste que decírselo! Ya te vale, Seeley… ya te vale…- abrió la puerta, saliendo de su apartamento.
-¡!Lo descubrió ella sola!!- mientras corría para alcanzarla, dejando a Ángela sola en el departamento.
Bajaba con rapidez las escaleras y justo al salir de su portal alguien tiró de su brazo y la llevó hacia la calle paralela.
-Estaba esperándote. ¿Dónde has estado todo este tiempo?-
-¡Suéltame!- se movía bruscamente.
-Escucha, doctora, te he estado buscando y escondiéndome… pero ahora ya estás aquí y no voy a dejar que te escapes-
Booth llegó al portal, miró hacia todos lados pero no la encontró, había desaparecido, era como si se la hubiese tragado la tierra.
Brennan vio como Stephen sacaba una pistola de su bolsillo y apuntaba directamente a su frente.
-Me vas a matar…-
-Esta vez sí-
-¡¡Seeley!!- gritó. Sabía que él la había seguido, pero no sabía si la escucharía. De pronto le cubrieron la boca.
-No, Temperance. Esta vez no.-
Booth escuchó su voz, algo estaba mal, quizás ese estúpido depravado había vuelto, corrió hacia donde la había escuchado cuando llegó allí la vio, tenía una pistola apuntando a su cabeza, fue ahí cuando recordó que él no llevaba su arma.
-No, Agente Booth- movía la cabeza- Si se acerca, la mato. Podría haberlo hecho ya, pero me gusta verla sufrir- movió su dedo hacia el gatillo.
-Baja el arma- le dijo- Déjala ir…-
-¿Y qué gano yo con eso? Si no es para mí, no es para nadie. ¿Comprende?- Brennan cerró los ojos.
-Entonces… entonces no es para nadie…-
-Claro…- miró hacia Temperance.
Booth, aprovechando el despiste, se acercó a él para pegarle y hacer que cayera al suelo. Se vieron envueltos en un forcejeo y una pelea, mientras Stephen intentaba controlar la pistola. Brennan, nerviosa, buscaba algo con que poder ayudar a su novio. Y ya lo tenía. Un trozo de madera que aguardaba al lado del contenedor.
La adrenalina fluía por las venas de Booth, ya no le importaba no tener arma, lo único que le interesaba era darle su merecido a Stephen, hacerlo pagar por todo lo que había hecho, pero recordó que ella aún estaba ahí
-Temperance… ¡Vete!...-
-¡¡¡No!!!-
Se acercó hacia ellos, dispuesta a golpear bien fuerte a ese psicópata. Y así lo hizo, pero no lo suficientemente rápido para que la pistola no se disparase.
-¡¡Seeley!!- se arrodilló a su lado y le dio la vuelta, despacio- Cariño… - él la miraba mientras ella intentaba presionar en la herida- Dos veces y por mi culpa… ¡Seeley! – buscaba su móvil para llamar a una ambulancia, que por suerte lo llevaba en el bolsillo.
-No… no ha sido… tu culpa…-
-No hables, cariño, por favor…- decía mientras las lágrimas resbalaban por su rostro- Lo siento. Perdóname… soy una estúpida, no… no volveré a enfadarme contigo…-
-Es…es mi culpa…- le dijo con lágrimas en los ojos- Prometí… que nunca te dejaría… perdóname…-
-Olvídalo, Seeley- puso un dedo sobre sus labios- No digas nada. La ambulancia está a punto de llegar.-
-Lo siento…- le dijo antes de quedar inconsciente.
Brennan tenía la leve sensación de que los minutos pasaban más lentos de lo normal, el trayecto al hospital fue larguísimo, al menos eso parecía. No paraba de llorar, no podía creer lo que estaba sucediendo, ahora que por fin lo tenía estaba a punto de perderlo para siempre, odiaba que lo último que le había dicho antes del disparo habían sido palabras de enojo. Había gritado a todos y cada uno de los doctores y enfermeras que intentaron separarla de él desde que habían llegado al hospital, jamás se alejo un centímetro de él, jamás soltó su mano por miedo a que cuando volviera a tomarla estuviera fría.
Ángela no tardo en llegar al hospital y logró convencerla de que le dejaran quitarle la bala, pero solo habían pasado un par de minutos cuando dejó caer su café y la angustia nuevamente se apoderó de ella, Ángela trató de calmarla, de que entendiera que los doctores necesitaban estar a solas con él unos minutos, pero ella no parecía entender ninguna razón, la abrazó y le aseguró que todo estaría bien. Tiempo más tarde habían trasladado a Booth a su habitación, así que ambas se dirigieron hacia el lugar, Brennan cogió una silla y se sentó a su lado, volvió a tomar su mano y suspiró aliviada al comprobar que todavía emitía calor.
Pasaron minutos, horas, y sin darse cuenta se quedó dormida sin soltarle la mano. Booth se despertó y la vio. Y no pudo evitar recordarlo todo. Se sentía dolorido y muy cansado, necesitaba cambiarse de posición pero no lo hizo sólo por no despertarla. Aunque ella no tardó en hacerlo por su cuenta.
-¡Cielo!- se levantó para colocarse a su lado- ¿Cómo estás?-
-Creo… creo que bien…¿Tu?...-
Se volvió a sentar en el sillón.
-Bien- bajó la cabeza- Siento todo lo que ha ocurrido, Seeley. Yo… -
-No… no digas nada…- le dijo mientras con todas sus fuerzas trataba de sentarse en la cama.
-¿Quieres que te ayude?-
-No… gracias… ya está- le dijo una vez ya sentado. -¿Cuánto tiempo llevo acá?-
-Dos, tres horas, no lo sé…me dormí.-
-Ven acá…- le dijo indicándole su cama- Deberías haber ido a descansar-
-No me voy de aquí- se acostó a su lado- Y si me ven en tu cama, las enfermeras me van a echar el sermón.-
-No dirán nada…- le dijo besándola en la mejilla- Si logré cambiar los tickets del avión puedo lograr que te dejen dormir aquí conmigo- rió
Temperance se abrazó a Booth, intentando no hacerle daño.
-Lo han detenido-
-Espero que lo dejen un buen tiempo en prisión… no quiero que vuelva a acercarse a ti-
-Me quedaré en tu casa unos días ¿Vale? Aunque en el Jeffersonian me echen de menos.-
-Pero… ¿Y el trabajo?... hace un rato querías ir… -
-Pues ahora me interesa más estar contigo.-
-Mmm… gracias por preocuparte…- le dijo antes de besarla.
Un par de días después Booth estaba en condiciones de ir a su casa, con un montón de medicina y 3 semanas sin trabajar, muy a su pesar acepto todas las recomendaciones del doctor, tendría que volver a su rutina de ejercicios de inmediato para empezar con la recuperación. Una vez en casa lo primero que hizo fue llenar la tina con agua y meterse ahí por un buen rato, necesitaba relajarse y estar en la cama no le acomodaba después de haber estado varios días completos en una.
Brennan dio un par de golpes a la puerta y entró.
-¿Puedo?- sonrió.
-Claro… ¿Qué te trae por acá?- le dijo bromeando.
-Tú, obviamente- se arrodilló a su lado, tocando el agua con sus dedos- Ha llamado tu jefe del FBI…-
-¿Sí?... ¿qué ha dicho? ¿Me aceptarán volver a trabajar antes?- le dijo ilusionado.
-No…no ha dicho eso. Me ha dicho que quiere hablar contigo pero que… no habrá cambios, cielo, podemos trabajar juntos a pesar de ser pareja.-
-Genial… espera…- le dijo pensativo - ¿Y él como lo sabe?-
-Se lo he dicho. No quería esconderlo más, cielo, y pensé que… que si se lo contaba… lo aceptaría.-
-¿Y te arriesgaste a que todo saliera mal?...-
-Evidentemente. Creo que estar contigo es algo demasiado importante como para llevarlo en secreto, prefiero que todos lo sepan.-
-Creo que por fin ahora podremos tener una vida normal ¿No crees?...-
-Sí. ¿Te puedo preguntar algo?-
-Pregunta lo que quieras…- le dijo mientras cogía su toalla para poder salir de la tina.
-¿Querrás tener un hijo conmigo?-
-¿Qué qué?...¿Creí que no querías tener hijos?-
-Es cierto, no quería, pero no había encontrado al hombre adecuado.-
-No sé qué decir… me has tomado por sorpresa…-
-Entonces no digas nada- sonrió- Voy a prepararte algo para comer.-
Booth fue a vestirse a su habitación, había decidido empezar con su rutina de ejercicios mientras la comida estaba lista, comenzó con los abdominales, luego de un rato se quitó la camiseta y se tendió en el piso a pensar mientras descansaba ¿Quería tener un hijo con ella?- pensó- claro que quería, es solo que aun estaba algo sorprendido, decidió hacer un poco de pesas antes de ir a comunicarle a su novia que quería tener millones de hijos con ella.
Brennan lo llamó a comer y le espero sentada en la mesa.
-Mmm…espero que te gusten los macarrones, que no soy muy buena cocinera-
-¿Qué no eres buena cocinera?... ¡¡Son los mejores macarrones de la historia!!- le dijo mientras aparecía en su cocina, sin camiseta, pues la había olvidado en su sala de ejercicios y con una botella de agua en la mano.
-¿Qué haces, Seeley? Si no te pones algo, no puedo concentrarme en la comida…-rió- Al menos no en la del plato.-
-Da igual… luego de que te diga… algo… ni ganas de comer te quedarán- le dijo mientras se acercaba a ella y la tomaba por la cintura.
-Quieres hacerme el amor, vale, pero todavía estás convaleciente…y yo ahora mismo soy como tu madre… ten cuidado- reía- ¿Qué quieres decirme?-
-Que no quiero tener un hijo contigo…- se acerco a su oído- Quiero cien…-
-Seeley…- le miró con los ojos aguados antes de abrazarle- Gracias- le besó- Te quiero.-
-No tienes porqué agradecerme- le dijo abrazándola- Yo también te quiero…-
FIN
N/A: chan chan!.. bueno? Malo? Asqueroso? Fantástico? Deje su comentario!!! Jajajaa
Nuevamente gracias por leer.
