Lo siento por la tardanza, han pasado muchas cosas. Gracias x todos los reviews :3
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Harry
Hermione apoyó su cabeza en mi pecho y cerró los ojos.
-¿Piensas dormir en mi habitación hoy? -murmuro con una sonrisa llevando un mechón de cabello detrás de su oreja.
Me sonríe.
-Creo que desde ahora está también será mi habitación.
-¿Ah sí? Bueno, creo que deberíamos comprar un colchón más grande entonces -me rio, estamos demasiado enredados y apretados en la cama.
-A mí me gusta así, es una excusa para pegarme a ti -dice abrazándome con más fuerza.
-Mione...
-¿Hmm? -susurra ella somnolienta. Es la primera noche en que volvemos a estar juntos.
-¿Recuerdas que mencionaste eso de ser novios formales? Bueno, ¿qué te parece si mañana tenemos una cita? -pregunto, ella abre los ojos sumamente divertida.
-¿Una cita?
Asiento.
-¿A dónde iríamos? -exclama claramente emocionada, cualquier rastro de cansancio se ha borrado de su rostro, algo que me hace reír.
-A donde quieras.
-¡¿De verdad?! Entonces... ¿al McDonald's? ¿Al parque de diversiones?
-¿Es una broma? -le pregunto con una sonrisa, es tan dulce que a veces me cuesta creerle -Te propongo cualquier lugar y tú me pides ir al... ¿McDonald's?
-Hace mucho que no me como una Big Mac -suspira ella.
-¿Una Big Mac? ¿Acaso no sabes todas las calorías que tiene eso?
Hermione se ríe.
-Está bien, si quieres podemos ir a uno de esos restaurantes finos que te gustan y comer lechuga.
-¡Hey! -exclamo -¡Hay otras comidas saludables y ricas que podemos comer allí!
-No hay nada más delicioso que una Big Mac. Asique mañana iremos al parque de diversiones y luego a comer una hamburguesa.
-Bueno está bien, y en ese orden, recuerda que la última vez vomitamos en la montaña rusa por haber comido antes.
Y las carcajadas vuelven, y las risas se convierten en besos, y los besos en caricias, y las caricias generan suspiros, que hacen que quiera aferrarme a ella y no soltarla más, pero cuando la tengo sobre mí, solo en ropa interior la detengo.
-¿No me deseas? -susurra ella mirándome con esos ojos oscuros.
Observo sus pechos, cubiertos por aquel sostén blanco, luego mis ojos bajan y veo su vientre plano, y más abajo aquellas braguitas, y mierda, la deseo con todo mí ser, quiero hacerle tantas cosas. Y aun más después de la pelea que hemos tenido, por alguna razón cada vez que nos peleamos, luego, las reconciliaciones son maravillosamente placenteras. Siento mi erección crecer, traicionándome.
-¿Por qué me detienes Harry?
Su voz hace que las cosas se pongan más difíciles.
-Todavía sigo necesitando demostrarte que lo nuestro no es solo sexo -murmuro.
Hermione se acerca con una sonrisa y deposita un beso en mi boca.
-¿Y eso en qué consistiría? ¿Me dejarás sin sexo por cuánto tiempo?
-Todo lo que soporte -contesto mientras ella me mira divertida.
-No será fácil, y menos viviendo en el mismo departamento -suspira acercándose, su cabello me hace cosquillas en el rostro -, eso lo hace divertido, quiero que sepas que no te haré las cosas tan fáciles.
Me quedo con la boca abierta.
-¿Qué? Hermione eso no se vale...
-Me gusta provocarte -dice ella y se mueve sobre mi erección. Cierro los ojos y suelto un suspiro -Basta. No te haré caso.
Se ríe.
-Eres tan dulce... como un osito de peluche... -dice y me llena la cara de besos.
-¡Es hora de dormir! -exclamo pero ella no me hace caso, la tumbo en la cama y le hago cosquillas hasta que deja de luchar.
I
La tarde del domingo parece ser más cálida de lo normal para estar en pleno invierno. Hermione se alegra por ello y parece estar de muy buen humor, cosa que no tarda en contagiarme.
Le propongo ir a un parque de diversiones cercano, pero ella se niega diciendo que el que está a afueras de la ciudad es mucho mejor.
Al principio hago lo que ella me pide, creyendo que solo es un capricho y que el parque seguramente es igual al que propuse, pero cuando bajamos del autobús y veo la monstruosidad de sus atracciones me quiero ir.
-¡Harry! -exclama ella y me toma de la mano cuando intento escapar.
-¡Estás loca Hermione! ¡Esos juegos están muy... muy altos!
De tan solo mirar la montaña rusa de metros y metros me dan nauseas.
-Harry. Tú mismo dijiste que iríamos a donde yo quisiera -dice enojada y caprichosa.
Como siempre logra hacer, me convence, y me arrastra a aquellos juegos diabólicos.
-Como soy buena novia primero iremos al Tren Fantasma para que te prepares para lo demás -dice ella con una sonrisa al ver lo asustado que estoy.
-Mione este parque es... dios mío -digo llevándome una mano al cabello.
-Cállate y vamos.
Nos metemos dentro del Tren Fantasma, es más aterrador de lo que imaginé. Hermione se abraza a mí y los dos terminamos gritando como unos desquiciados.
Cuando bajamos del tren, la gente que está haciendo fila nos mira y sonríen.
¿Nuestros gritos se escucharon hasta afuera? Estoy demasiado avergonzado, miro a Hermione en busca de la misma expresión, pero ella solo sonríe, como si fuera el mejor día de su vida.
Me lleva hacia el barco pirata, un gran barco de madera el cual se mueve a gran velocidad hacia todas partes, comienzo a disfrutarlo hasta que un niño vomita mi camiseta. La madre se disculpa, pero aun así no puedo evitar estar enfadado.
Cuando nos bajamos del barco, Hermione toma mi mano.
-Espera -dice y saca de su mochila una de mis camisas limpias.
Ella me la tiende, y al ver mi rostro de sorpresa sonríe.
-Siempre suelo ser algo descuidada, pero quería estar preparada para nuestra nueva primera cita -dice.
Me acerco y tomo su rostro, y la beso por un buen rato, escuchando varias quejas de padres a nuestro alrededor.
-Eres hermosa -susurro dándole el último beso.
-Ahora sácate esa cosa sucia y ponte la camisa -dice ella riendo.
Le hago caso y cuando estoy limpio otra vez nos subimos a varias atracciones hasta llegar a la montaña rusa.
-Esto va a ser... ¡grandioso! -grita Hermione como una niña.
-Horroroso querrás decir...
-Vamos Harry, será divertido, lo prometo...
Nos subimos al carrito con varias personas más, y cuando comienza a moverse me doy cuenta de que ya no hay vuelta atrás.
Me aferro a la barra de seguridad, y el carrito comienza a ganar velocidad, girando hacia los costados, ascendiendo, bajando. Estamos todos gritando, hasta Hermione se ve realmente asustada.
-¿Estás bien? -le pregunto al ver su cara pálida.
-Harry veo puntitos negros... -susurra con la mirada perdida.
-Ya termina Herms... solo un poco más y se detiene -intento tranquilizarla, aunque yo ya estoy bastante alterado, estoy tan amarrado a la seguridad que ni siquiera puedo levantar un dedo hacia ella.
Cuando bajamos, la ayudo a sacarse la seguridad de encima.
-¿Cómo estás?
-Todavía mareada... -murmura y es tan seria su mirada que me asusta.
La tomo en brazos y la llevo por el parque.
-Necesitas comer algo... -le digo preocupado mientras veo como apoya su rostro en mi pecho.
-No quiero comer, no podremos seguir con los juegos luego.
-Ahora mismo te comerás una Big Mac, no me importa si quieres o no -digo seriamente y la veo sonreír.
Camino un gran trecho por el parque hasta llegar al gran McDonald's.
-Harry bájame, me da vergüenza -dice antes de entrar.
Hago lo que me dice, pero aun así la rodeo con un brazo. Entramos y gracias a dios encuentro rápidamente una mesa, la obligo a sentarse y voy a ordenar.
-¿Cómo es que a ti no te sucedió nada y a mí sí? -suspira cuando dejo la bandeja sobre la mesa. Hermione abre su Big Mac y le da un gran mordisco. Yo decido empezar a comer las papas.
-Admito que en un momento me sentí bastante mal.
-Fue aterrador -dice con una sonrisa -, nunca me había subido a algo así, vueltas, vueltas y vueltas, se me podría haber parado el corazón.
-Se te podría parar el corazón con esto, hace mucho que no comía algo tan pesado -me quejo cuando dejo el resto de la hamburguesa en la mesa que es del mismo tipo que la de Mione.
Se ríe.
-Tú porque vives de ensalada.
-¡Hey! ¡Eso no es así!
Nos reímos, y cuando nos terminamos la comida, ella me convence y terminamos comprado dos helados.
-Hoy engordaré el doble de mi peso -suspiro tocándome el estómago mientras mi novia se ríe.
-Que lastima, pensaba adelgazar lo que comimos esta noche con una buena dosis de... sexo -dice ella guiñándome un ojo.
Me quedo con la boca abierta.
-Ahh es verdad... cierto que estás en abstinencia, lo siento...
-Eres mala.
Salimos del McDonald's, y notamos que ya es de noche.
-¿Podemos ir a las sillas antes de ir a casa? Van bastante lento, no creo que vomitemos allá arriba...
Levanto la mirada y veo aquel juego, son unas sillas que se mueven en forma circular lentamente.
Decido aceptar, y juntos caminamos hacia el juego, el cual está lleno de parejas.
Nos subimos y me siento junto a ella en la silla, que después de unos momentos comienza a ascender. Y cuando estamos en lo más alto, Hermione toma mi mano.
-¿No es precioso? -me pregunta.
El parque se ve lleno de lucecitas, y desde allí arriba es un espectáculo maravilloso de ver.
-Gracias por la cita -dice mirándome -, y por soportarme, sé que a veces suelo ser bastante... caprichosa.
Sonrío.
-Sí, eres bastante caprichosa, pero creo que esa es una de las cosas que más me gustan de ti -contesto llevando una mano a su rostro.
-No mientas -susurra.
-No miento -murmuro.
Me acerco y la besó con dulzura hasta que la silla termina su recorrido.
