Hermione
-¡Mira Harry! -exclamo sentándome junto a él en el sofá y mostrándole la invitación-¡Una fiesta de los graduados de secundaria!
Harry toma la tarjeta y la lee con una sonrisa.
-Hace mucho que no veo a los chicos.
-Me pregunto qué dirán cuando sepan que me embarazaste -le digo divertida.
-¿Qué te embaracé? Suena bastante ofensivo -dice acorralándome contra el sofá, aunque ahora mi vientre se ha puesto tan inflado que apenas puede acercarse a mi boca.
Nos esforzamos para darnos un beso entre risas. Ya estoy en mi último mes de embarazo, y siento que voy a explotar, y lo peor de todo es que constantemente tengo ataques de ansiedad y me como todo lo que hay en el refrigerador.
Ambos no vemos la hora de que la bebé nazca, estamos ansiosos por conocer su carita. Y sé que los antojos y esas cosas se irán una vez que el bebé salga, o eso quiero creer.
-¿Estás segura que quieres ir a la fiesta? Tal vez te sientas mejor quedándote en casa, podríamos ver alguna película y hacer palomitas -me pregunta el rozando su nariz con la mía.
-¡Es una fiesta Harry! ¿Crees que Hermione Granger se perdería una fiesta? ¡Nunca!
Se ríe de mí y niega con la cabeza.
-Cuando tengamos a la bebé pasarás mucho tiempo sin fiestas, ni conciertos ni...
-Hay que aprovechar el ahora, ¡Nos está invitando a una fiesta! ¡no pienso perdérmela!
I
Tuve que comprarme un vestido nuevo de embarazada, es totalmente frustrante. Esa figura sexy que tanto me gustaba mostrar ahora está totalmente deformada. Intento pensar que es el último tiempo, y que dentro de poco estaré tan delgada como antes, aunque no sé si podré recuperar la misma figura. Haber estado embarazada deja marcas.
Me miro en el espejo dudosa y Harry aparece desde atrás y me abraza con una sonrisa.
-Estás preciosa. Deja de quejarte.
-Estoy obesa.
-¿Otra vez con eso?
-¿Crees que se reirán de mí? -le pregunto algo desmotivada.
-Si lo hacen los golpearé no te preocupes. ¿Ahora podemos irnos?
Entramos al viejo gimnasio de la secundaria, que está adornado como lo había estado en nuestra fiesta de graduación. Las canciones viejas de Britney Spears se escuchan a todo volumen casi haciendo rebotar los vidrios. Es casi como retroceder en el tiempo. Aunque apenas puedo reconocer a mis crecidos compañeros.
Dean es el primero en acercarse, tiene un vaso de alcohol en la mano y esa sonrisa amistosa de siempre.
-¡La has embarazado! -exclama divertido y le da una palmada a Harry riendo.
Eso es suficiente para llamar la atención de los demás, todos nos rodean.
Veo a Luna, a Fred, George, Seamus, Neville... todos se acercan y tocan mi vientre con cariño.
-¿Qué es? -me pregunta Luna con una dulce sonrisa.
-Una niña -respondo y veo a una cabellera rubia desde lejos. Es la única que sigue igual a la última vez que la vi. Se acerca con ese paso de súper modelo, con esas piernas perfectamente bronceadas, y esas caderas estrechas. Se detiene frente a mí con esa sonrisa que siempre he detestado.
-Hermione -dice y su mirada se coloca en Harry -Harry, cuanto tiempo.
Me muerdo la lengua de la rabia pero me las arreglo para sonreír.
-Sophie, si ha sido bastante tiempo, ¿no lo crees?
Su mirada azul baja hacia mi vientre, levanta las cejas en un gesto desagradable.
-Creí que habían terminado -dice venenosa.
-Oh, pero nos volvimos a encontrar.
-Genial.
-¡Bueno que la fiesta siga! -exclama Fred intentando romper la atmosfera tensa.
Todos son conscientes de que Sophie fue la razón de nuestra ruptura hace mucho tiempo, todos en el colegio se habían enterado aquel día.
Harry me lleva hacia la barra de tragos.
-¿Qué te sucede? Tranquila -me dice sirviéndome un vaso de agua.
-Olvidé que esta zorra iba a venir -suspiro antes de beber.
-Tienes que tranquilizarte, y nada de hacer una pelea por cosas idiotas que pasaron en la secundaria. Puede hacerle mal al bebé.
Asiento.
-¡Harry ven! -le grita George que está junto a Fred encargándose de la música de la fiesta.
-Ve. No pelearé, no te preocupes.
Harry besa mi frente y camina hacia los chicos. Rápidamente se ponen a conversar y a reírse a carcajadas. En la escuela eran tan inseparables, no puedo evitar volver a sonreír.
Mi mirada viaja hacia la pista donde muchos están bailando. Sophie está bailando con la que solía ser su mejor amiga en el colegio, bailan de una forma tan sucia que logran hacerme enfadar de nuevo. Reconozco que he bailado de una forma sexy muchas veces, pero lo que estaban haciendo las dos en plena fiesta era una vergüenza. Tomo mi vaso de agua deseando que fuera vodka y suspiro. Lunita se sienta junto a mí y toca mi vientre de nuevo, parece maravillada con la idea del bebé.
-¿Cómo has estado Luna? -le pregunto -¿Qué has hecho de tu vida?
-Soy veterinaria -responde con una sonrisa -, tengo una pequeña clínica a unas cuadras.
-Ohh, ahora sé dónde llevar a mi gato a vacunar -comento sorprendida.
-Tráelo cuando quieras. Los gatos son mis favoritos.
-Y dime, ¿algún chico o algo?
Luna ríe y niega con la cabeza.
-Creo que todavía no he encontrado a mi media naranja, un alma libre, pacífica, divertida... -dice ella pensativa -, si tienes algún conocido a sí me avisas...
-Pacifico... libre... ¿divertido? -pienso y comienzo a reír -Creo que tengo alguien pero... no lo sé...
Charlie, ¿cómo se vería con ella? Sería sumamente extraño y loco, pero por cómo es Luna tal vez sean perfectos el uno al otro.
-Debes presentármelo.
-¡Vodka! ¡Genial! -exclama Sophie sentándose junto a mí. Se sirve un gran vaso del líquido sin echarle nada más y se lo lleva a la boca. -¿Qué? ¿Quieres? -me pregunta al ver que la estoy observando con sumo asco.
-¡Oh no! ¡Claro! Tienes un bastardo dentro, le haría mal.
¿Bastardo? Decido no hacerle caso, se lo prometí a Harry, no debo angustiarme por idioteces.
-Hermione, ¿eres feliz?
-Sí.
¿A qué viene todo esto? ¿Será la borrachera?
-La felicidad se puede ir en un instante... ¿no lo crees? Cuando menos te das cuenta se te escurre de las manos -dice y bebe otro sorbo con una sonrisa -Y más cuando tienes que llevar esa gran panza a cuestas... debe ser muy difícil mantener a Harry a tu lado con tantas mujeres dando vueltas por ahí, Harry es demasiado guapo. ¿Cómo le haces? Dime, el sexo debe ser... mmm... ¿algo soso? ¿ya no lo hacen tan seguido no es así?
No puedo creer todo lo que estoy escuchando. Proceso las palabras que me ha dicho mientras ella me dedica una sonrisa maliciosa.
Parte de lo que dice es verdad, Harry y yo cada vez tenemos menos sexo porque se vuelve algo dificultoso con mi cuerpo y el dolor de espalda que llevo siempre. Me duele no poder decirle que no es cierto, y esa sensibilidad maternal aparece, me siento demasiado triste, y Luna parece percatarse de ello.
-Creo que debemos ir a bailar Hermione -me dice Luna tomándome de la mano.
Estoy algo sofocada. Harry me saluda desde lejos, los gemelos lo han dejado temporalmente como el encargado de la música. Le devuelvo el saludo algo dudosa.
¿Se siente insatisfecho por mi culpa? ¿Habrá pensado en otras mujeres sexualmente?
Recuerdo lo fogosos que éramos cuando llegué al departamento y se me hace un nudo en la garganta.
Luna me obliga a comenzar a bailar, e intento alejar esos pensamientos malos de la cabeza. Quiero creer que Harry no es así, que es distinto.
Es tan divertido volver a bailar y estar con amigos que logro olvidarme de las feas palabras de la rubia teñida.
La forma de bailar de Neville nos arranca una carcajada a todos, los gemelos que no dejan de bromear... el momento es tan lindo que me siento adolescente y alocada otra vez, cualquier preocupación se elimina de mi cerebro.
II
-Debo ir al baño, últimamente apenas puedo retener líquidos -le digo a Luna y ella asiente, me acompaña al baño y me encierro en uno de ellos.
Cuando salgo Luna está retocándose el suave maquillaje.
-Dime más cosas de ese chico que quieres presentarme -me dice ella tomándome del brazo y me río.
-Es una persona muy divertida, y tiene un aura soñadora al igual que tú -le comento mientras salimos del baño.
-Oh genial, ¿qué más?
-Mmm... déjame pen...
Ambas nos detenemos al ver la escena a la que todos están prestando atención.
Harry sentado en el puesto de DJ, y Sophie tomándole el rostro dándole un pasional beso. Él la aparta de un empujón y ahí es cuando siento todas las miradas puestas en mí esperando una reacción.
La mataría si tuviera el cuerpo de antes, la mataría les juro que la mataría, pero con esta panza y las náuseas que me han dado verlos así, no tengo fuerzas ni para montar una escena. Y eso es lo que más me molesta, lo hace a propósito, porque sabe que no puedo hacer nada, es consciente de la debilidad de una avanzada embarazada.
Imágenes vuelan por mi cabeza, recuerdo aquella vez en que todo terminó por su culpa, y me pregunto si él lo habrá disfrutado como en el pasado.
-¿Herms? -susurra Luna suavemente -No llores. No fue Harry... ella...
-Debo tomar aire.
En vez de salir corriendo, simplemente me saco los zapatos y camino hacia la salida.
El aire veraniego es agradable, comienzo a caminar, y me doy cuenta después de unas cuadras que me estoy dirigiendo a casa.
Lo escucho correr agitado detrás de mí, Harry me toma de la mano y me mira expectante.
-¿Sabes que no fui yo, verdad? -me pregunta con la voz quebrada.
-Lo sé. Quiero creerlo.
-Los demás lo presenciaron Fred...
-No me importa realmente. Estoy cansada quiero ir a dormir -murmuro.
-Hermione... te juro que yo no...
-¡No me importa! Me ha avergonzado delante de todos, esa zorra... besándote, haciéndome sentir como mierda, con este estómago pesado y este vestido gigante, es muy cruel. Nadie lo olvidará y seamos sinceros Harry, seguramente te gustó.
-¡No me gustó! -insiste, obligando a detenerme -, y si es una zorra, ¡una maldita zorra! Justamente por eso no debes preocuparte, todos allí se dieron cuenta de lo que realmente ocurrió.
-Si ese día te gustó, ¿por qué no lo habría de hacer ahora? -suelto enojada.
-¡Porque te amo! -grita enojado y me toma del rostro-¡¿Cuándo es que lo vas a entender?! ¡A mí no me importa nadie más!
Me quiebro, sintiendo las lágrimas caer seguidas por una serie de sollozos
-No sabes la impresión que me dio ver cómo te besaba esa zorra -lloro -, no sabes lo duro que es, ¿qué harías si vieras a alguien besándome de ese modo? ¿y si es así de guapo?
Harry me mira con tristeza, sé que le hace mal verme llorar, pero apenas puedo controlarme.
-Lo hubiera matado. Te entiendo. Lo siento, si te sirve de consuelo cuando te fuiste le grité y Luna se acercó y le pegó una bofetada. Nos dejó a todos sorprendidos. Creo que después de eso no se atreverá más a acercarse a nosotros.
Me río, una especie de risa y llanto a la vez.
-Estoy muy sensible. Me siento obesa, gigante... esa zorra... las cosas que me dijo...
-No le hagas caso Mione, estás hermosa, aun con la panza los tipos no te quitaban los ojos de encima, casi me vuelvo loco -me dice y sonrío.
-Me gusta tu lado celoso Harry, pero... yo... me siento muy mal, cualquier... cualquier novia se pondría así al ver algo como eso... ella es tan delgada... y... sexy...
Harry suspira y apoya su frente contra la mía. Me sonríe.
-Me gustas tú.
-Pero...
-Me gustas tú.
-Harry...
-Me gusta Hermione Granger. Nadie más.
Apoyo mi mejilla contra su pecho y el me abraza con dulzura.
-Debí imaginarme que algo así iba a pasar, lo siento, te prometo que la próxima vez estaré más atento...
-Se supone que estas cosas de adolescentes tendrían que dejar de pasar, ahora esa imagen me perseguirá por la noche -murmuro mojándole la camisa. Me acaricia el cabello suspirando. -Ella me ha dicho que seguramente ya no tenemos tanto sexo... ¡y es verdad! Seguramente estás insatisfecho por mi culpa y...
-¿Insatisfecho? Tengo a la novia mas bonita y sexy de todas, y estoy esperando un bebé con ella, una bebita, que seguramente será tan divertida y hermosa como su madre...
Sonrío y lo abrazo con mas fuerza.
-Te amo demasiado Harry.
-Tomemos un taxi y vayamos a casa, pediremos helado y veremos el Señor de los Anillos, ¿qué te parece? Nada mejor que una maratón.
Asiento y durante todo el camino a casa el me abraza. Sentir su calor, su abrazo me hace sentir mucho mejor, aunque todavía sigo sintiendome algo triste.
-Escucha Mione -el suspira mientras subimos por el ascensor que recientemente han arreglado -, yo... no sé si es el mejor momento, pero ya lo había preparado antes de salir y yo...
-¿De qué hablas Harry? -le pregunto sorprendida, esa expresión preocupada es tan impropia de él...
Harry saca las llaves y abre la puerta. Enciende las luces y Crooksy aparece caminando hacia mí. Maúlla y veo que en su cuello hay una cinta roja con un anillo dorado colgando de esta.
Me inclino y le saco aquella cinta y miro el anillo de compromiso atónita.
-Se suponía que vendríamos felices de la fiesta y esto... sería genial pero... lo siento.
Me levanto y estoy a punto de decirle algo, pero él se inclina, de esa forma como en las películas y me mira con esos dulces ojos verdes.
-Sé que ahora debemos ocuparnos mucho del bebé pero... en un tiempo, ¿te querrías casar conmigo? -me pregunta tomando mi mano -Tienes que creerme, eres la única a quien quiero y yo...
Antes de que pueda seguir hablando me lanzo a él y lo beso hasta el cansancio.
Harry se ríe y me abraza con fuerza en el suelo.
-Sé que a veces es complicado convivir juntos -le digo -, pero eres la persona que más me ha hecho feliz, y la que siempre ha estado ahí Harry... te amo con todo mi corazón, y yo sí quiero casarme contigo, no me importa nada mas -suelto rozando mi nariz con la suya.
Me sonríe.
-¿Entonces es un sí?
Hago una mueca y finjo pensarlo por un momento.
-¿Hermione?
-Espera, creo que me he arrepentido -bromeo levantándome, él se ríe y me tira hacia él.
-¿Ah sí? Lo siento ahora te casarás obligada, te he raptado -me dice y muerde mi nariz.
-¡Hey! ¡Si no me quiero casar contigo no puedes hacer nada! -exclamo riendo y lo empujo logrando escapar.
Aunque con mi pesado estomago soy demasiado lenta y el me atrapa enseguida.
-Señora Potter hora de pedir helado de chocolate.
-¿Sabes? Si compras dos kilos de helado creo que aceptaré casarme.
Sonríe y besa mi mejilla haciendo sonido.
-¿Sabes? Te casarás conmigo de todas formas, ¡no sabes lo difícil que fue ponerle a Crooksy ese anillo! -exclama y me muestra los arañazos en sus brazos.
-Aw Harry, ¡eres tan dulce! ¡la idea ha sido hermosa! -le digo mientras me abraza desde atrás -Quiero darle caricias a Crooksy por el esfuerzo.
-¡¿Qué?! ¡¿A él?! ¡Se supone que yo fui el de la idea! -exclama con una sonrisa mientras me inclino y acaricio al dulce gatito.
Crooksy le bufa a Harry y el drama de siempre comienza.
Si mi vida ya es alocada con los tres viviendo en el mismo techo me imagino cuando llegue la bebé. Será un lío.
Un bonito lío.
