Agradezco enormemente a todos mis lectores, los que siempre dejaron su apoyo y sus reviews, gracias. Me encantó compartir esta historia con ustedes! ¡Viva el Harmony!
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Hermione
El llanto de Lily nos despierta a los dos. Harry me mira soñoliento con aquellos lindos ojos verdes, me sonríe y me abraza contra él para volver a dormir.
-Lils deja dormir a tus papis un poco más -murmura y suelta un suspiro.
-Sabes que eso no funcionará -le digo acurrucándome contra su pecho, se siente tan calentito...
-Creo que te toca a ti ir a buscarla -me dice Harry prediciendo la pelea que se viene.
-¿Eh? ¡Te toca a ti!
-Vamos Hermione... debo trabajar temprano...
-¡Yo también!
Harry se queja, pero al final se termina levantando, se acerca a la cuna de la bebé, y la alza en brazos, ella se calma al instante que su padre la abraza contra él. Harry vuelve a acostarse en la cama y pone a la bebé entre medio de ambos.
-Creo que a ella le gusta dormir con nosotros -le digo a Harry con una sonrisa, mientras acaricio la regordeta mejilla de Lily.
Él se ríe.
-Es caprichosa como su madre, no me sorprende...
-Vamos a dormir... -murmuro -, lo necesito...
Harry hace un ruido dándome a entender que está de acuerdo y ambos nos quedamos en silencio por un momento, exhaustos, pero en cinco minutos Lily vuelve a llorar volviéndonos locos a ambos.
I
-Quiero tomarme unas vacaciones de ser padre -bromea Harry mientras le cambia el pañal por la mañana.
Me rio mientras sirvo el desayuno. La verdad es que unas vacaciones me vendrían bien, últimamente evito los espejos, ya que estoy segura de que mi aspecto debe ser horrible. Lily me sonríe desde la mesa donde Harry la cambia.
Es tan hermosa. Tiene los ojos de Harry y mi cabello castaño, la sonrisa simpática de la abuela, y cuando se enoja frunce el ceño al igual que mi padre... cada vez que me siento deprimida, la veo sonreír de esa forma y todo se me pasa. Ella hace que valga la pena.
Aunque hay veces donde me desespero, en especial, cuando llora por más de media hora y no sé qué hacer...
Me tapo los oídos cansada mientras camino por la habitación, hasta Crooksy se ha puesto nervioso por el ruido, tanto que se ha escondido debajo de la cama.
Harry que ha vuelto del trabajo entra a la habitación y me mira preocupado.
-¡No se calla Harry! ¡Le he intentado dar de comer! ¡La he intentado dormir! ¡Jugar! ¡Pero nada parece servir! -exclamo casi de forma maniaca.
Harry se acerca a la cuna y toma a Lily entre sus brazos y comienza a mecerla suavemente. Las manos de la bebé se colocan en el rostro de su padre y así se calla.
-¡Es injusto que contigo se tranquilice! -me enojo recostándome en la cama y tapándome con la sabana completamente.
-Oye, no te pongas así... conmigo también llora varias veces...
-Estoy estresada, déjame descansar un poco, vete.
II
Días después cuando vuelvo de trabajar me encuentro con el departamento lleno de velas.
Harry está allí, esperándome en el sofá. Cierro la puerta sorprendida y dejo mi bolso en el suelo.
-¿Qué es todo esto?
-Tu madre dijo que podía cuidar a Lily un par de horas... hace mucho que no estamos solos -me dice con una sonrisa, toma mi mano y me obliga a sentarme en el sofá junto a él -Quiero mimarte un rato... últimamente ambos estamos muy exhaustos...
Su boca atrapa la mía y yo suspiro de placer, hace tanto que no tenemos tiempo libre, a solas...
Mis manos van a su cuello y lo atraigo más, hasta que se recuesta sobre mí en el sofá.
-Harry... -murmuro mientras sus besos viajan por toda la extensión de mi cuello. Sus manos pasan por debajo de mi camisa y recorren mi piel con sensualidad mientras comienza a dar pequeñas mordiditas en mi piel. Me arqueo entre gemidos, sumisa de su toque...
Sus manos me arrancan la camisa, el sostén, y sus manos se amoldan a mis pechos, los acaricia, los pellizca mientras su boca muerde mi ombligo juguetonamente. Sube y sube hasta que su lengua atrapa uno de mis pezones.
-¡Ah!
-He extrañado esto... -jadea rodeándome con sus brazos, apretándome contra él mientras chupa, succiona. Me aferro a su cabello y cierro los ojos con deleite, y maldita sea yo también lo he extrañado, demasiado.
Me saca los jeans, las braguitas... abro los ojos mientras los suyos me recorren con fervor.
-Es injusto que solo yo esté desnuda -murmuro y él me sonríe, se saca la camisa con rapidez -Me quedaré así.
-¿Qué? ¡Desnúdate ahora Potter! -chillo pero él me toma entre sus brazos y me lleva a la habitación, donde me recuesta en la cama y me tortura.
Sus dedos se colocan en mi feminidad y me tocan, me provocan a un punto peligroso. Me aferro a Harry gimiendo, pidiéndole que me tome pero él se niega deseándome hacer sufrir hasta el final.
-Harry... -jadeo enojada, siento que estoy en la cima y no quiero llegar así, deseo tanto sentir su cuerpo...
Al fin se detiene.
-Sácate los jeans.
-Oblígame -me dice con una sonrisa traviesa.
Oh. Asique eso es lo que quiere. Me lanzo a él como un león a su presa y él se ríe apretándome contra su erección. Jadeo.
-Basta Harry... déjame sacarte esto...
Y al fin logro sacarle las últimas prendas, me subo a horcajadas a él y me mira con deleite.
-¿Te moverás para mí? -me pregunta con una sonrisa colocando sus manos cálidas en mis caderas.
-Ayúdame a no perder el ritmo Harry -susurro y el traga saliva, ansioso...
Dejo que entre en mí de a poco, mis ojos nunca se pierden de los suyos, cada vez que me mira de esa forma, Harry me hace erizar la piel... transmite tanto deseo...
Sus manos comienzan a apretar aún más mis caderas y comienzo a moverme con la ayuda de él. Se siente tan bien... tan liberador...
-No lo soportaré mucho -digo jadeante moviéndome más deprisa.
-Lo mismo... lo mismo digo -gruñe obligándome a hacerlo más duro y violeto.
El sudor comienza a recorrer nuestros cuerpos, hago que mi cuerpo baje hasta capturar su boca y las manos de Harry se posicionan en mi trasero, deseando sentir más al igual que yo. Apenas podemos besarnos, el placer nubla mi mente, volviéndome torpe, desesperada por la sensación que recorre mi vientre, por alcanzar esa víbora de placer que corretea por todo mi cuerpo.
Harry tira de mi cabello para tener mi cuello libre y muerde allí con brutalidad, haciéndome gritar más de lo que debería. Mis pechos se hinchan hasta un punto doloroso, haciendo que el roce contra la piel de Harry se sienta exquisito.
-Mas, mas -pido entre gritos, con la respiración agitada, el me aprieta más y termina rodando hasta quedar posicionado sobre mí, entre mis piernas, adueñándose de la situación.
-Oh por dios... -jadeo cuando me siento venir, y Harry embiste más duro. Clavo mis uñas en su espalda y me corro como hace mucho tiempo. El me sigue, igual de jadeante.
Caemos en la cama agitados, miro a Harry y le sonrío.
-Desde ahora deberíamos buscar más tiempos libres...
Me sonríe.
-Será un placer Señora Potter...
-¡Por ahora soy Granger!
Luego de ese día, ambos nos tomamos un tiempo para estar juntos, y todo mejora, el cambio es tan notable que hasta Lily parece alegrarse con ello. Comenzamos a acostumbrarnos a ella, a saber lo que necesita, a conocer sus caprichos. Nos convertimos en padres, la vemos crecer, la vemos dar sus primeros pasos, la vemos perseguir a Crooksy por toda la sala hasta volverlo loco, la llevamos a pasear, le compramos dulces, hasta vemos horas y horas de Barney por ella. Su risa... escuchar su risa me hace tan feliz... una sonrisa idéntica a la de Harry, de esas que te llegan hasta el alma... la consentimos, es nuestra pequeña princesita, y a pesar de que al principio del embarazo estaba sumamente asustada y arrepentida, ahora es todo lo contrario, sé que su llegada nos iluminó la vida a ambos, somos tan felices que a veces todo me parece un sueño...
III
La pelea de "¡Soy Granger no Potter!" se acaba cuatro años después, nuestra ceremonia de casamiento da inicio, y todos están allí, familiares, Charlie y Luna que han comenzado a ser pareja después del nacimiento de Lily, y todos nuestros amigos de secundaria...
En el momento en que entro vestida de blanco y camino hacia el altar, miles de caras sonrientes me miran, pero la sonrisa más brillante, bonita y sincera es la de Harry, que me espera ansioso y con un traje negro que le queda de maravilla.
Cuando llego a él toma mi mano con dulzura, y me da un dulce beso en los labios.
El procedimiento es el mismo de siempre, el padre habla hasta que pide que traigan los anillos. Y me sorprendo al sentir que alguien tira suavemente de mi vestido.
-Mami -dice mi hija de cinco años, Luna y Charlie, sus padrinos, le han comprado un vestidito blanco que le queda de maravilla, y cuando veo que sostiene los anillos con una sonrisa mis ojos se llenan de lágrimas. Aquello claramente ha sido idea de Luna o mi madre.
-Gracias cariño -le digo besando su mejilla regordeta, ella se ríe.
Y cuando Harry me pone el anillo, antes de darme el primer beso de casados, se acerca y me dice con una sonrisa:
-Te prometo que esta vez es para siempre Hermione.
Y algo en sus ojos brillantes y verdes me dice que es verdad, hemos pasado tantas cosas juntos... bromas en la escuela, recitales, peleas estúpidas, rupturas, reconciliaciones, sexo, descuidos... una hija...
Me besa y sé que ese es el primer paso hacia nuestra nueva vida...
-¡Vamos rayito! ¡Póngase la familia en la foto! -exclama Charlie tomando su cámara y posicionándose después de la ceremonia.
La mano de Harry se posa en mi cintura atrayéndome a él dulcemente, Lily me abraza con la misma dulzura, sosteniendo a Crooksy, que al pobre le han puesto un mini trajecito de bodas que se empecina por sacarse.
-¡Bien! ¡Tres...dos...uno! -exclama Charlie llevando el dedo al botón de la cámara.
Crooksy enojado por todavía tener el atuendo, salta hacia Harry hasta agarrarlo de la cara.
Esa es la foto más graciosa que tengo de la familia, colocada en mi mesita de luz.
Mi linda, alocada, y mágica familia...
No puedo pedir más.
Soy feliz. Total y locamente feliz.
FIN
