Relacionando amistades
Llevaban esperando cinco minutos en la puerta del restaurante, y se podía notar que si no llegaban pronto, a Edward le daría un ataque al corazón.
-¿Quieres tranquilizarte? Si continúas así, empezarás a ponerme nervioso a mí.-se quejó Jasper.
-Lo siento, no lo puedo evitar. ¿Crees que voy demasiado formal?
-Vas muy bien, ni formal ni descuidado.
En ese momento paró un coche negro y bajaron dos señoritas. Edward empezó a tartamudear incoherencias, pero Jasper no lo escuchaba porque pensaba que sus ojos le estaban jugando una mala pasada.
Intuyó que la primera muchacha sería Bella porque era exactamente como Edward la había descrito. Tenía el pelo castaño ondulado, y los ojos de color marrón. Llevaba un vestido de color blanco que le llegaba por las rodillas y traía puesta una chaqueta del mismo color, era una joven muy bonita.
Definitivamente, no se estaba volviendo loco, ya que la señorita que la acompañaba era Alice. Iba preciosa, más que de costumbre. Llevaba un vestido de color azul turquesa que también le llegaba por las rodillas y unos zapatos negros con un pequeño tacón. Se había puesto una diadema muy finita del mismo color que el vestido.
Las dos chicas se acercaron rápidamente a ellos, Alice aún no se había percatado de quién era el amigo de Edward. Bella le dio un beso a su novio, mientras que Alice se sorprendía por las casualidades de la vida.
-Vaya, Jasper, no esperaba verte por aquí-le dijo sorprendida.
-Yo tampoco, Alice.
-¿Vosotros dos os conocíais?-habló sorprendido Edward.
-Si, de la academia. Yo soy bailarina de ballet.
Edward le hecho una mirada cómplice a Jasper, tendrían mucho de lo que hablar después de esa noche.
-¡Vaya casualidad!-dijo Bella alegre.
Hicieron las presentaciones rápido y entraron en el restaurante. El camarero los llevó hasta la mesa que tenían reservada, realmente era un lugar acogedor. La mesa se encontraba al lado de un gran ventanal desde donde se podía ver el lago, la vista era magnífica. Edward y Jasper se sentaron juntos, así quedaron enfrente de las chicas. Jasper tenía a Alice delante, y Bella estaba enfrente de Edward. Hablaron de muchas cosas, de la academia, de la Universidad a la que acudía Bella, de la obra en la que trabajaban Edward y Jasper y de los planes que cada uno tenía para el futuro.
-Vaya, la cena estaba deliciosa ¿no creéis?-dijo Bella, cuando terminaron de cenar.
-Estoy de acuerdo-le contestó Edward mirándola como si fuera un ciego que ve por primera vez la luz del sol.
-Algún día podemos quedar todos, con Emmett y Rosalie si queréis. También van a la academia, Jasper ya los conoce-añadió Alice.
-¡Es una gran idea! Podríamos ir al cine, o a tomar un helado-estuvo de acuerdo Bella.
-Si, así me los presentáis-les dijo Edward.
Jasper casi no había abierto la boca desde que habían entrado. Solo lo había hecho para pedir la cena, y de vez en cuando para contestar las preguntas que le hacían.
-Jasper ¿te encuentras bien?-le preguntó preocupado Edward.
-Si, estoy perfectamente.
-Es que no dices nada, Bella se pensará que eres un maleducado, Alice no lo creo, porque ya lo sabrá de la academia-bromeó Edward.
-En la academia habla mucho-le informó Alice.
-Será que hoy no tengo ganas de hablar, prefiero escuchar.
-Jasper, no creo que seas un maleducado, solo que eres poco hablador-le dijo Bella, para que el pobre chico no se sintiera mal.
-Gracias a Dios que alguien de esta mesa me entiende-dijo Jasper teatralmente.
Todos empezaron a reírse con ganas. Al rato, pagaron la cuenta y salieron del restaurante.
-¿Os apetece que vayamos a dar un paseo? Aún es temprano- dijo Edward.
-¡Si, vamos! Hace una noche estupenda-lo apoyó Alice.
Bella y Jasper no pudieron negarse, así que se encaminaron hacia el paseo marítimo que había al lado del lago.
Edward y Bella iban cogidos de la mano hablando muy animadamente sobre algún tema, mientras que Jasper y Alice simplemente iban caminando sin decir nada.
-Ya que no tienes ganas de hablar, hablaré yo ¿te parece bien?-le preguntó Alice, animadamente.
-Te escucho.
-La verdad es que no tengo nada para decir, solo era para ver si sacabas algún tema tú.
Jasper rió ante la ocurrencia de Alice.
-Lo siento, ando escaso de temas-le dijo intentando no reírse.
-Pues vaya-Alice se enfurruñó y se cruzó de brazos. Era tan graciosa cuando hacia eso, que Jasper no pudo evitarlo y empezó a carcajearse.
-¿Qué le pasa?-preguntó Edward al ver a Jasper y a Alice parados en medio del paseo marítimo mientras Jasper no podía aguantar la risa. Alice se contagió de la risa de Jasper y también empezó a reírse ella.
-Bueno, cuando acabéis, nos lo contáis, que nosotros también queremos reírnos-les dijo Bella.
-No…no es nada-intentó decir Jasper, pero la risa lo volvió a vencer. Se sentía un poco idiota, no sabía exactamente porque se estaba riendo tanto, pero le gustaba.
Cuando por fin pararon de reírse, los cuatro entraron en una especie de club donde había mucha gente bailando.
-¿Os apetece bailar un rato?-peguntó Bella.
-¡A mi sí! –le contestó Edward mientras la cogía de la mano y la arrastraba hasta la pista de baile.
-¿Quieres que bailemos, Jasper?-le preguntó Alice, ya que parados en medio de la sala entre una gran multitud de gente bailando, les hacía parecer tontos.
-Es que…verás…a mi no se me da bien bailar, te pisaré todo el rato-le contestó Jasper.
-En ese caso te llevaré yo-le dijo Alice sonriéndole mientras le tendía la mano.
-Vamos a intentarlo…-dijo Jasper no muy convencido mientras se la tomaba.
Se dejó arrastrar hasta el centro de la pista, y justo cuando llegaron, empezó a sonar una canción lenta. No tuvieron más remedio que acercarse y seguir el ritmo. Sin saber porqué, Jasper se sentía extremadamente bien así. No le importaba si la canción duraba eternamente. Tenía una mano puesta en la espalda de Alice, mientras que con la otra, sujetaba la otra mano de la muchacha. De lo cerca que estaban el uno del otro, podía sentir el aroma de la joven, olía realmente bien, a frutas. Finalmente la canción terminó, para dejar paso a canciones más animadas.
Un rato después abandonaron el club.
-Nosotras nos tenemos que ir ya, lo hemos pasado realmente bien ¿verdad Alice?
-Si, ha sido fantástico. Tenemos que volver a salir todos.
-Es una gran idea, nosotros siempre podemos salir, así que cuando queráis que salgamos nos avisáis.-les informó Edward
-De acuerdo- Bella se acercó para darle un beso a Edward. Y en ese momento Jasper sintió una punzada de envidia, le gustaría que Alice hiciera lo mismo. No quería aceptarlo, pero así era.
El coche que las había traído, ahora las esperaba en medio de la carretera.
-Buenas noches, chicos. Se despidieron Bella y Alice.
-Buenas noches, señoritas- Se despidió Edward.
Jasper simplemente no dijo nada. Se limitó a ver como Alice subía al coche y le decía adiós con la mano. Había llegado la hora de enfrentarse a Edward.
