Prestigio
Alice llegó en un coche muy elegante de color rojo y le abrió la puerta el chófer. La ayudó a bajar y le entregó un paraguas para que no se mojara.
-Buenos días a todos-les dijo cuando llegó hasta ellos.
-Buenos días Alice-le dijeron Rosalie y Emmett a la vez. Jasper sin embargo no dijo nada. Emmett y Rosalie entraron rápidamente, al parecer tenían frío. Jasper le aguantó la puerta a Alice para que entrara.
-¿Tú nunca saludas ni te despides de nadie o qué?-le preguntó Alice.
-¿Te molesta que no te haya saludado?
-No lo digo solo por hoy, sino por el viernes, tampoco me te despediste de mí- le dijo haciendo un mohín.
-¿Y eso te molesta?-le preguntó indirectamente.
-Simplemente no me gustan las personas maleducadas, eso es todo.
-Así que, según tú, soy un maleducado.
-Un poco, al menos eres un maleducado conmigo.
-Bueno, para que la señorita no se enfade, ahora me despediré y la saludaré siempre.
-Gracias, eso era lo que quería oír-le dijo Alice muy animadamente-no sé si te has dado cuenta, pero tu clase está arriba y vas a llegar tarde.
-Cierto-no se había dado cuenta de que a él le tocaba piano y se encontraba en el aula de ballet-empezó a correr pasillo abajo, pero se detuvo, se giró y empezó a gritar:-¡¡¡Alice!!!
La aludida se asomó por las grandes puertas de cristal.
-¿Qué?
-¡Solo quería despedirme de ti! ¡Hasta luego Alice!-dijo gritando y moviendo enérgicamente la mano.
Alice giraba la cabeza de un lado a otro sin poder evitar una sonrisa. Ese chico era realmente extraño y ese día iba realmente guapo.
Jasper llegó a su clase al mismo tiempo que el profesor Griffin, de modo que no llegó tarde. Se sentó al lado de Emmett y se dispuso a prestarle atención al profesor.
-Jasper, ¿alguna vez has ido a cenar con tus futuros suegros?-le susurró Emmett.
-Emmett, si no sé quienes son mis futuros suegros ¿Cómo quieres que haya ido a cenar con ellos?
-Es verdad-le contestó Emmett desilusionado.
-¿Lo dices por la invitación del señor Fox?
-Si, es una cena oficial con los padres de Rose y no sé como me tengo que comportar.
-Tienes que ser tú mismo, y demostrarles que realmente te importa Rose, es lo que yo haría.
-¿Y si no les gusto?
-Pero si ya te conocen ¿no?
-Su padre si, su madre no.
-Haz alguna de tus bromas, pero no te pases, intenta hablar de todos los temas posibles sin hacerte pesado…no sé. Es que yo no tengo experiencia en este campo.
-Según dice Rose, si su novio fuera de la clase trabajadora, a la señora Fox le daría un infarto. El prestigio de su hija y de su familia hubiera quedado por el suelo…ups, lo siento Jasper, no quería ofenderte…-le dijo dándose cuenta de que había metido la pata hasta el fondo.
-Tranquilo Emmett-le dijo Jasper con gesto ausente pensando en lo que le acababa de decir su amigo, si la madre de Rose era así, sería probable que los padres de Alice también lo fueran. Su gozo en un pozo, ahora no sabía si debía decirle nada a Alice.
Emmett continuaba hablando pero Jasper no lo escuchaba. La clase de piano terminó, Jasper no había prestado atención, solamente había estado pensando en las palabras de su amigo: El prestigio de su hija y de su familia hubiera quedado por el suelo…
-¡Jasper!-lo llamaba Emmett-vamos llegaremos tarde y la profesora Reaser no nos dejará entrar en clase.
Estaba totalmente ido, no prestaba atención a nada. Cuando llegaron a la clase las chicas ya estaban allí. Se sentó al lado de Alice, como siempre.
-¿No me has dicho que me ibas a saludar siempre?-le dijo Alice haciéndose la enfadada.
-Si…hola Alice-le contestó secamente.
-¿Te ocurre algo?
-No.
-¿De verdad?
-No me ocurre nada ¿Qué me tendría que ocurrir?-le contestó bruscamente, no quería hablar y menos con ella.
-Lo siento no quería molestarte-le dijo la chica mostrando enfado, ahora de verdad. Ella no le había hecho nada, no tenía derecho a hablarle así. Toda la alegría que le había visto hacía escasamente una hora, había desaparecido.
Se pasaron toda la clase callados mirando a la profesora, pero ninguno de los dos la veía realmente.
Jasper no dejaba de darle vueltas a las palabras de Emmett, estaba enfadado, no con Alice, sino consigo mismo por haber creído que funcionaría.
Por su parte, Alice estaba enfadada por el comportamiento de Jasper. ¿Por qué había veces en que se comportaba realmente bien con ella, y en cambio otras parecía que no la quisiera ni ver? Esos cambios de humor hacían que se sintiera realmente mal.
Sonó el timbre que indicaba que había llegado la hora del almuerzo. Emmett y Rose se acercaron a ellos, que no se habían movido de sus asientos.
-¿Qué pasa?-les preguntó Rosalie.
-Nada ¿vamos a almorzar?-le contestó Alice sonriendo o al menos intentándolo, mientras se levantaba y recogía sus cosas.
-Vamos, os esperamos fuera.
Alice, al ver que Jasper no se movía le preguntó secamente:
-¿No vienes?
-No, id vosotros, yo… me quedaré aquí.
-Como quieras.
Y la vio salir del aula lentamente.
A los cinco minutos de estar allí sentado, un profesor le hizo salir de la clase porque tenía que cerrar. Salió sin decir nada y se sentó en un banco que había en el pasillo. A esa hora todos los estudiantes salían de la academia, por lo tanto, dentro, solo estaba él. Volvió a sonar el timbre indicando el inicio de las clases y fue hacia el aula 40.
Las clases de la mañana pasaron lentamente, Jasper se pasó todas las horas pensando en lo que le había dicho Emmett. Alice lo ignoraba por completo y por si fuera poco la profesora Garret lo hizo salir a la pizarra. Estaba pensando en no presentarse esa tarde, pero debía ser fuerte y aguantarlo.
Por la tarde la cosa no mejoró demasiado, Alice seguía sin hablarle y él seguía sin prestar atención. Finalmente sonó el timbre que indicaba que ya podían marcharse a casa. Rápidamente recogió sus cosas y salió del aula sin esperar a Emmett, necesitaba salir de allí cuanto antes. Como cada tarde, pasó por delante del aula de ballet, pero esta vez, sin intención de pararse.
-¡Jasper!-escuchó como Alice lo llamaba.
No sabía si debía detenerse. Decidió hacerlo, era hora de hablar con Alice.
Uiuiuiii, que pasará?
Mañana lo averiguareis! n.n
Besitos!!!
