Cinco minutos

Las clases pasaron rápidamente, en las clases generales Alice y Jasper no se separaban el uno del otro, y en la hora del almuerzo fueron a sentarse en aquel banco donde habían hablado el primer día que Jasper estuvo en la academia. Hablaban, reían, se abrazaban, se besaban y ya habían cogido la costumbre de ir de la mano.

Cuando terminaron las clases de la tarde, Jasper se dirigió como cada día al aula de ballet para estar un rato con Alice. Para variar, la encontró bailando. Entró sin hacer ruido, se sentó en una esquina del aula y la observó en silencio. Era realmente impresionante verla bailar. Ponía todo su empeño, se notaba que realmente le gustaba. Cuando terminó, tragó una gran bocanada de aire para después expulsarla, y se dirigió a paso ligero hacia donde se encontraba Jasper. Le dio un beso en la mejilla y se sentó a su lado.

-Aún me tienes que enseñar como tocas el piano-le recordó.

-Es cierto. Cuando quieras me lo dices y te llevo a casa de mi abuela, es que lo tengo allí guardado porque en mi casa no hay espacio.

-Está bien.

-¿Le has contado a tus padres…?-no sabía como debía terminar la frase.

-¿Lo nuestro?-le ayudó Alice, que parecía que lo había asumido mejor que él.

-Si.

-No, no se lo he contado. No creas que me avergüenzas ni nada por el estilo porque no es así-parecía que le había leído el pensamiento-es que mi padre está fuera estos días y no volverá hasta el jueves y quiero decírselo a los dos juntos. ¿Te molesta que lo haga así?

-No, para nada, solo era para saberlo.

-¿Tú si se lo has contado?

-Si, realmente se lo han tomado bien. Muy bien.

-Vaya, eso es genial.

-Hoy he leído en el periódico que tu padre ha comprado otra empresa.

-Si, se pasa la mitad del tiempo fuera comprando más y más empresas. No entiendo para que necesita tantas. Por eso está fuera. No me gusta que no esté en casa. Digamos que él me comprende más que mi madre.

-Entiendo. Yo no he tenido ese problema, mis padres nunca viajan.

-Me gustaría conocerlos, dicen que tu padre es un gran doctor y que tu madre es una mujer muy cariñosa.

-Si, es cierto. Algún día te los presentaré.

-Si tengo que esperar tanto para conocerlos como para que me enseñes como tocas el piano, ya puedo esperar sentada.

-Qué graciosa-le dijo en tono irónico

Alice le sacó la lengua.

-¿Hoy también vendrá tu madre?

-Supongo, viene cada día. ¿Por qué lo dices? ¿No te cayó bien?

-No es eso, solo es que no me esperaba que la mujer que vino fuera ella. Parece muy…autoritaria.

-Lo es. Pero en el fondo es una buena madre.

-¿No vas a seguir bailando? Si entra y te ve sentada pensará que soy yo el motivo por el cual no bailas.

-¿Y no eres tú el motivo por el cual no bailo?-le preguntó mientras acercaba su rostro al de Jasper.

-No sé…espero que no-le contestó mientras alargaba el cuello para llegar hasta los labios de Alice.

Podrían pasarse así horas y días sin importarles nada.

Jasper estaba descubriendo una faceta suya que no conocía. Cuando estaba con Alice todo parecía más fácil.

-Creo que me voy a ir ya, no quiero que dejes de bailar por mi culpa-le dijo Jasper cuando se separaron, poniendo cara de disgusto fingido.

-Es temprano, quédate un ratito más-le dijo Alice haciendo un puchero.

¿Cómo negarse a aquella cara?

-Está bien…cinco minutos más.

Y esos cinco minutos se convirtieron en media hora.


Pues hoy hasta aquii! Mañana prometo subir más :)

Espero que os hayan gustado, y que me dejéis vuestras opiniones!

Muchisimas gracias a toda la gente que me deja un Review, ya sabéis que me pongo cntenta hasta con uno chiquitito n.n

Besos!^^