La gran casa
-¿Hoy también os vienen a buscar?-les preguntó Edward a las chicas cuando salieron del club
-No, hoy no.
-Pues si queréis os acompañamos a casa.
-Está bien, pero Bella vive en una punta de la ciudad y yo en la otra-les informó Alice.
-En ese caso, yo acompaño a Bella y Jasper que te acompañe a ti.
-De acuerdo-contestó Alice.
-Jazz mañana nos vemos en la obra ¿no?
-Si, a las seis allí. Hasta mañana Edward, hasta pronto Bella.
-¡Adiós!-contestaron Edward y Bella a la vez.
Jasper y Alice se encaminaron hacia la casa de esta, de ese modo descubriría donde vivía Alice.
-Me gusta como suena tu nombre abreviado, Jazz- le dijo Alice con una risita.
-Si es gracioso.
-Y no sabía que trabajabas en una obra, nunca me cuentas nada-le dijo Alice cruzándose de brazos.
-¿Cómo que no te cuento nada?
-Nunca me has dicho que trabajas en una obra, Jazz-dijo poniendo énfasis en la última palabra.
-Pues si, antes trabajaba todos los días, ahora nada más los sábados.
-Está bien, algún día iré a verte.
-¿Qué?
-Si, quiero verte lleno de polvo, seguro que estarás igual de guapo que siempre-le contestó Alice moviendo las cejas.
-Si tantas ganas tienes de verme lleno de polvo, ven mañana-la desafió Jasper.
-De acuerdo-le contestó Alice sacándole la lengua.
Estuvieron hablando de diferentes temas hasta que llegaron a casa de Alice.
-¿Esta es tu casa?-le preguntó Jasper agrandando los ojos.
-Si.
Delante de ellos se encontraba una gran casa de color marrón claro de dos pisos. Tenía muchas ventanas y un gran jardín con muchos árboles. Y eso solo era la parte de delante. Por detrás tenía un pequeño estanque y unos bancos para sentarse.
-Vaya, es grandiosa.
-Si, pero no me gustan las casas tan grandes.
-¿A no?
-No, me gustaría vivir en una casa blanca, pequeña…y con un porche. Desde siempre he soñado con una casa así.
-Es genial.
-¿Tú nunca has soñado con tu casa ideal?
-No. Más bien he soñado con mi chica ideal, y sinceramente, se parecía bastante a ti-le dijo mientras miraba a Alice.
Alice se abalanzó sobre él para abrazarlo.
-Gracias Jazz.- le dijo mientras le daba un beso-¿Sabes? Hoy les he contado a mis padres que estoy contigo.
-¿Y…como se lo han tomado?-preguntó Jasper temiendo la respuesta.
-Mi padre bien, mi madre…bueno…también, aunque ella cree que lo nuestro no va enserio. Yo le he dicho que sí, pero piensa que no sé lo que quiero. Así que la he dejado por imposible.
-Bueno, es un alivio saber que no les ha sentado tan mal.
-Me han dicho que les gustaría conocerte. Bueno mi padre, porqué mi madre ya te conoce. Podrías venir un día a casa.
-De acuerdo, pero antes tienes que venir tú a la mía. ¿Por qué no vienes el domingo a comer y por la tarde nos vamos a casa de mi abuela y te enseño como toco el piano?
-¡Si!
-Se lo diré a mi madre para que prepare algo bueno para comer.
Alice rió, y le dijo:
-Será mejor que entre ya- Y se puso de puntillas para besar, una vez más, los labios de Jasper.
-Hasta mañana, Alice. Recuerda que me has dicho que vendrías a verme-le dijo sonriendo.
-Lo intentaré, hasta mañana Jasper.
Esperó hasta que Alice entró en la gran casa y después se dirigió hacia la suya, que en realidad no quedaba tan lejos de aquella urbanización tan lujosa.
