La comida
El sábado pasó rápido, Esme había estado pensando toda la tarde que le podría preparar a Alice. Se decidió por preparar una lasaña casera. Era la comida favorita de Jasper, seguramente que a Alice también le gustaría.
El domingo por la mañana, su madre lo despertó temprano ya que quería que la ayudara a limpiar la casa a fondo.
-Mamá, no es para tanto…solo son las nueve, déjame dormir una hora más…-le dijo Jasper tapándose con la colcha.
-Hijo necesito que tú y tu padre me ayudéis a limpiar, así que arriba.
Se levantó sin ganas, por que cuando su madre decía algo, esa cosa iba a misa.
Desayunó rápido y fue con su madre para que le dijera lo que tenía que hacer. Le tocó limpiar su habitación y barrer el piso de arriba.
No se había dado cuenta de lo desordenada que tenía su habitación, en el fondo del armario encontró cosas que no veía desde hacía años, por ejemplo una carta que le había escrito a María cuanto tenía trece años declarándole sus sentimientos, que nunca le llegó a dar. La cogió y la tiró a la basura.
Cuando terminó de ordenar la habitación y de barrer, fue con su madre para preguntarle si tenía algo más que hacer. Su madre le dijo que no, que se fuera a arreglar. Jasper subió y se duchó.
Se puso la camisa de rayas marrones que también usó el día que le declaró sus sentimientos a Alice y unos pantalones negros.
Ya era la una menos cuarto, así que salió de casa y se subió a la camioneta. Tardó cinco minutos en llegar a casa de Alice, pero como dijo que la iría a buscar a la una, espero hasta que su reloj marcó la hora exacta.
A la una menos cinco, Alice salió de su casa y se dirigió a la camioneta. Jasper al verla, bajó corriendo para abrirle la puerta. Se había puesto realmente guapa, llevaba un vestido de color crema bastante corto y en la mano llevaba una chaqueta de color blanco por si acaso por la tarde hacía frío.
Cuando llegó hasta él, le dio un beso en la mejilla y le agradeció que le hubiera abierto la puerta. Jasper se subió a la camioneta, era la primera vez que Alice viajaba en ella. No tardaron en llegar hasta su casa.
-Vaya, parece que es muy acogedora Jasper-le dijo Alice con cara de sorpresa.
-¿Cómo te la imaginabas?
-No sé, pero desde luego que así, no.
Jasper bajó de la camioneta para abrirle la puerta a Alice. Cuando los dos estuvieron fuera de la camioneta, Alice le cogió la mano a Jasper y se la apretó con fuerza.
-¿Estás nerviosa?-le preguntó al sentir el apretón.
-Un poco-admitió ella.
-Tranquila, les gustarás mucho-intentó tranquilizarla él.
-Eso espero.
Jasper le abrió la puerta de su casa y la invitó a entrar. Él entró detrás de ella, cerrando la puerta tras de sí.
-Mamá, papá, ya hemos llegado-les avisó Jasper.
Su madre apareció por la puerta de la cocina, se había puesto su mejor ropa para conocer a Alice.
-Hola Alice, yo soy Esme la madre de Jasper-se acercó para darle un abrazo, tan cariñosa como siempre-es un placer conocerte por fin, Jasper nos ha hablado mucho de ti.
-Gracias señora Whitlock, el placer es mío-le dijo Alice.
-Vaya, así que tú eres Alice-le dijo el señor Whitlock que salía del comedor, tendiéndole la mano-soy Carlisle, el padre de Jasper, teníamos muchas ganas de conocerte.
-Gracias, yo también tenía muchas ganas de conocerlos.
-Jasper admito que tenías razón, es una joven muy bonita-le dijo Carlisle a su hijo.
Alice se sonrojó.
-Bueno, a la comida le falta un ratito, voy a terminar de preparar las cosas que faltan-les avisó su madre.
-La ayudo, si quiere-se ofreció Alice.
-No gracias cielo, ya me ayudará Carlisle. Jasper podrías enseñarle la casa o el jardín mientras tanto.
-¿Te apetece que te enseñe la casa?-le preguntó Jasper.
-Me gustaría mucho.
Le enseñó el comedor y la cocina, después subieron al segundo piso y entraron en su habitación.
-Y está es mi habitación. Aquí paso la mayoría del tiempo cuando estoy en casa.
Era una habitación pequeña con una cama en el centro de la misma. En una esquina había una mesa con una silla y en la otra esquina había una pequeña estantería con unos cuantos libros.
-¿Y que haces tanto tiempo aquí?
-Pues…dormir, pensar, escribir partituras, leer…
Alice se acercó a la estantería para ver los libros que tenía.
-Mi favorito es Romeo y Julieta.
-Mi padre lo tiene abajo, bueno una de las muchas publicaciones.
-Es magnífico, me encanta.
-Si, está bien-dijo él sin demasiado interés.
-A ti no te gustan ni las películas ni los libros románticos ¿me equivoco?
-No, no te equivocas. Prefiero leer libros de guerras.
-Eres un aburrido-le dijo mientras se acercaba a él para darle un beso.
-¡Chicos, la comida está lista!-se escuchó la voz de Esme desde el piso de abajo.
Bajaron las escaleras rápidamente, no querían que se les enfriara la comida.
Alice se sentó al lado de Jasper y Carlisle y Esme se sentaron enfrente de ellos.
-Huele de maravilla señora Whitlock.
-Gracias Alice, la lasaña es la comida favorita de Jasper.
-También la mía.
-Vaya, entonces he acertado porque Jasper no me dijo nada.
Empezaron a comer, entretanto le hacían preguntas a Alice sobre sus gustos o sobre la academia y ella se sentía mejor que en su casa.
Bueno buenoo, ¿que tal? espero que os este gustando n.n
Tengo que agradecer gigantemente a ALICE CULLEN -LUISA-, por comentarme siempre, me alegro mucho que te esté gustando tanto la historia^^
Lo más seguro es que después suba algun capitulo más, que lo que viene ya se empieza a poner interesante (muahahaha) ò_ó
Besitossss!!!!:)
