Five Nights At Freddy es propiedad de Scott Cawthon, no mía. Esta historia y OC es solamente de mi propiedad.

Acepto cualquier crítica, opinión y tomatazo que se me entregue. Enserio. Y ante cualquier error ortográfico, por favor avisarme, a veces escribo muy rápido y no lo noto.

Bueno ¡disfruten este capítulo!


Abrió los ojos con fuerza mientras miraba hacía el techo. El cuerpo le dolía a horrores. Giró un poco la cabeza para poder a quien sea, enserio. Una señal de que no estuviera muerta y siguiera aquí.

– Es bueno que despertaste. – Una voz robótica le llamo la atención.

Se giró un poco hacia el sonido de la voz. Era Chica quien hablaba, mostrándole un tipo de sonrisa dulce.

– Yo no estaría feliz.

Chica se sorprendió, pero no dijo nada más.

– ¡Arr! La grumete por fin despertó de su sueño. ¿Cómo estás?

Ella solamente asintió mientras cerraba los ojos. No quería luz, diablos, le dolía estar debajo de una luz que le estaba empezando a quemar los ojos lentamente.

– Mierda… apaguen las malditas luces… – Dijo Roxy con fastidio.

– Tranquis, Rox, ahorita las apagamos.

Justo ante esas palabras, las luces que cegaban a la pobre Roxy se fueron. Por fin podía ver mejor de lo que hace rato podía. Los ojos de Roxy parpadearon un par de veces para poder acostumbrarse a la suave oscuridad.

– ¿Jeremy? ¿Mike? – Pudo observar los dos rostros preocupados de sus compañeros.

– ¡Como me alegra que estés despierta, Roxy! – Exclamó Jeremy, dejando sorprendida a la pelirroja.

– Sí, nos tenías preocupados. – Mike estuvo de acuerdo con Jeremy.

– Lamento haberlo hecho, de verdad, pero… hmm… no era necesario que se preocuparan por mí. – Dijo avergonzada.

– ¿Cómo no hacerlo? ¡Eres nuestra amiga!

Amiga…

– ¿Y ustedes? ¿Por qué están aquí? – Miro a los animatronicos con ligera sorpresa.

– No nos recuerda… – Susurró Chica con tristeza.

– No podemos forzarla, Chica. Deja que recuerde por ella misma. – Le dijo Bonnie con una sonrisa medio forzada.

– ¿Recordar qué? – Curioso Roxy con una ceja alzada.

– Nada, nada. – Dijo Freddy.

– Lo mejor será que volvamos a la oficina para poder terminar el trabajo.

– ¿Estás de broma? ¡No te dejaremo-!

– Pues estarán conmigo, ¿no? Entonces no veo el problema. – Roxy se levantó de la mesa donde se encontraba y empezó a caminar con ligera dificultad hacia la oficina.

– Esa chica es un hueso difícil de roer. – Dijo Foxy.

– No sé si reírme por el chiste o dar un doble sentido a eso. – Susurró Mike tomando la mano de Jeremy y caminando hacia la chica.

– Pero… ¿qué dije?

Roxy se sentó en el suelo en un sonido fuerte. Las fuerzas se le habían ido demasiado rápido. No sentía los músculos y tenía mucho sueño.

Despacio se acercó a la pequeña mesa y agarró la tableta. Estaba en 87%, ella dio un suspiro de alivio al notar que al menos aún tenían energía. Y eran ya las 4:00 a.m., este podría ser una buena noche, en cierto modo.

Empezó a cambiar de cámaras, pudo notar que Foxy se encontraba en Pirate's Cove jugando con su garfio. En el Show Stage se encontraban Freddy y Bonnie acomodando sus instrumentos musicales. Y, por último, a Chica cerca de los Baños mirando a la cámara con curiosidad. Roxy sintió un ligero escalofrío, sentía que Chica la estaba mirando con esos ojos morados tan intensamente que ya sentía que estaba cerca de ella. Demasiado cerca.

– Ya estoy alucinando… – Murmuró mientras sacaba del bolsillo de su pantalón unos audífonos y se los puso. Después de ver su pequeño mp3 y buscar alguna canción que le interesara, sonrió un poco al encontrar la adecuada.

Baby, I'm preying on you tonight
Hunt you down eat you alive
Just like animals, animals, like animals-mals

Maybe you think that you can hide
I can smell your scent from miles
Just like animals, animals, like animals-mals
Baby, I'm…

Una de las canciones favoritas de Roxy. Ella no sabía en realidad por qué le gustaba. Simplemente la letra, en cierto modo, le definía. Ella era un animal, ¿no? Un monstruoso animal…

De repente, miró al cartel de esa pequeña oficina. ¿Por qué cada vez que miraba ese tonto cartel sentía que algo pasaría? Bueno, no perdía nada con verlo fijamente, ¿no? No es como que apareciera un fantasma o algo así, ¿verdad?

– Hola.

Roxy volteó rápidamente, encontrándose cerca de ella a Freddy. Bueno, no ha Freddy-Freddy, sino a un Freddy amarillo.

– Oh… – El rostro de Roxy estaba sin palabras. Su boca formaba una pequeña "O" mientras sus ojos dorados se abrían demasiado.

– ¡Un gusto conocerla, señorita! – El Freddy dorado dio una reverencia. Bueno, al menos era educado. – ¡Mi nombre es Golden Freddy! ¿Cuál es suyo?

– Roxy. – Ella de verdad no comprendía de donde salía el valor.

– ¿Roxy? ¡Lindo nombre, señorita!

Roxy se puso un poco roja.

– ¿Gracias? – Ella de verdad no sabía qué hacer. ¿Dónde diablos estaban los malditos Mike y Jeremy cuando, por primera vez, más los necesitaba?

– Por lo que sé, ¿estuviste viendo el cartel, no?

– Ajá.

– Y me has llamado, para dar un pequeño resumen.

– Ajá.

– ¿Estás bien? Pareces un poco pálida. – Preguntó con preocupación.

– Ajá.

– ¿Segura?

– Ajá.

– Oye, ¿te puedo contar un secreto? ¡Es uno estupendo! Aparte, siempre se lo he querido decir a los demás, pero siempre están con eso de matar guardias y nunca tienen tiempo para mí.

– Ajá…

– ¡Bien! Bueno, he estado pensando en convertirnos en humanos. ¿No es estupendo? – Inquirió felizmente.

– Espera, ¿qué? ¿Acaso estás loco? ¡No puedes hacer eso! Es decir, las personas se han acostumbrado a tenerlos como animatronicos, no como gente.

– Al principio el jefe lo había pensado también, ¡pero le pareció una gran idea! Así podríamos tener mejor dinero y mejorar este lugar, ¡sería increíble!

– Espera… ¿el jefe sabe lo que ustedes hacen en las noches? ¿Inclusive habla con ustedes?

– ¡Por supuesto! ¿No lo sabías?

– Ese maldito infeliz… – Murmuró apretando sus puños.

– ¿Dijiste algo?

– No, nada, nada. – Se apresuró a decir mientras trataba de calmarse. – ¿Pero cómo lo harán? Es decir, de seguro los demás no querrán eso.

– Hoy les di algo especial para que funcione. – Golden mostro el pulgar en alto.

– ¿Les diste? ¿Qué les diste?

– Bueno, tuve que golpearlos en la cabeza y hacerles beber la poción que utilizaremos para ser humanos.

– Que gran amigo. – Roxy alzó una ceja ante eso.

– Lo sé. – Roxy se sorprendió un poco por eso. – Espero que funcione.

– Sí… yo también… – Se sonrojó pensando en lo sexy que Foxy se vería de humano.

– Oye, tienes algo de sangre en la nariz, ¿qué te pasa?

– Nada, nada. – Se limpió rápidamente. – Estoy bien.

6:00 a.m. –

¡YAAAAAAAAAAAAAAAAAAY!

– Eso fue rápido. – Dijo mirando hacia el techo.

It's Me.

– ¿Qué? – Miró hacía Golden Freddy, pero éste había desaparecido en un pestañeo. – Por Wakasa, eso fue muy raro.

Se levantó, acomodó su ropa y caminó hacia la salida. De paso, escucho unos ruidos extraños cerca de los baños. Se acercó lentamente y lo que escucho la dejo boquiabierta.

– 19 cm. de placer en mi boca… un líquido blanco y espumoso recorre mi lengua y al sacarlo… unos pelos suaves en mis labios… – Era la voz jadeante de Jeremy sonó dentro de los baños de empleados. – Se siente increíble… Mike… Se siente asombroso…

Algo de sangre empezó a salir de la nariz de Roxy sacando lentamente su cámara esperando encontrar algo de súper hard Yaoi…

Se fijó lentamente y lo que vio la dejó… triste.

Jeremy y Mike estaban vestidos, lejos entre ellos. Jeremy se encontraba cepillándose los dientes mientras Mike lo miraba aburrido.

– ¡Adoro mi cepillo de dientes! – Sonrió con ternura e inocencia.

– Sí, sí, lo que digas. Lo mejor será apurarnos. Hay que ir a ver a Roxy.

– ¡Claro!

Roxy rodó los ojos y se alejó de ahí para caminar hacia la salida con paso tranquilo. Salió de la pizzería y volvió a escuchar música. ¡Estaba molesta por qué no había tenido a su hermoso Yaoi Hard! Agh, maldita mente malpensada de fujoshi que tiene…

– Hola, dulzura. – Le dijo una voz detrás de ella restregándose en todo su cuerpo.

– Hola. – Dijo con seriedad.

– ¡Oh! ¿Por qué esa cara larga? – Preguntó con un puchero.

– Nada, solamente me desmaye en mi propio trabajo porque alguien uso un cuchillo para saciarse. – Dijo con evidente enojo.

– Ay, ¡que enojona eres! Pero ¿no me digas que no te gusto? Puedo repetirlo si lo deseas. – Susurró mientras lamía el lóbulo de su oreja.

– Hoy no tengo ganas. – Dijo con voz cansada.

– Oh, al parecer está día no quieres, lastima. – Dijo con ligera tristeza en la voz.

– ¿Por qué te pones así? Deberías estar feliz, últimamente soy aburrida para ti.

– ¡¿CÓMO TE ATREVES A DECIR ESO?! – La sujeto con fuerza volteándola, dejando a Roxy con las palabras en la boca. – Eres demasiado divertida para mí, eres mi hermosa diversión. Sería completamente incapaz de aburrirme de ti. Será mi desgracia si llegan a alejarte de mí, mi querida Rox. ¿Acaso quieres eso? ¿Qué nos separen? Después de todo, si ya te separaron de la única persona que tanto amaste.

– ¡NO HABLES DE ÉL! – Gritó con furia.

– Aún sigues con esa sed de venganza, admítelo. Quieres encontrar a las personas culpables que hicieron que tu hermano y tú se alejaran para siempre, ¿no? ¿Y recuerdas el por qué estoy aquí contigo? ¡Para ayudarte a buscarlos! Y, por supuesto, con una ligera recompensa a cambio. – Empezó a acariciar el trasero de Roxy, haciendo que la chica se sonroje. – No olvides mis palabras, Roxy. Porque para alcanzar algo, siempre se deberá pagar un precio.

Roxy apretó los puños y su cabello cubrió su ojo derecho, dándole un toque furioso y sexy.

– Lo sé.

– Buena chica. – Antes de que pudiera notarlo, la persona frente suyo la beso con pasión y lujuria sádica. No había mucho amor entre ellos, solamente amor masoquista. Eso era lo único que había.

Y Roxy era feliz.

– ¿Roxy? ¡Roxy!

La voz de sus amigos se empezó a escuchar cerca de donde se encontraba la chica.

– Esos dos no me dan confianza, Roxy. Aléjate de ellos.

– Pero…

– ¡Hazlo! – Le gritó con ira, dejando sorprendida a Roxy.

– ¡NO! – Exclamó corriendo en dirección contraria, acercándose más a donde se encontraban Mike y Jeremy.

– Esa chica de verdad es muy terca. – La sombra sonrió con lujuria. – Luego jugaré con ella. – Desapareció en las sombras como si él jamás hubiera estado ahí.

– ¡MIKEEEEEE! ¡JEREMYYYYYY! – Gritó Roxy llamándoles.

– ¡ROXYYYYY! – Gritó Jeremy, lastimando los pobres oídos de Mike.

– Gritan como pajarracos locos…

– ¡Cállate, Mikeeeee! – Gritaron a la vez.

– Uh…

Roxy se puso frente a ellos mientras saltaba un poco y los abrazaba con gran fuerza.

– ¡NO SIENTO EL AIRE! – Mike estaba que no podía respirar.

– ¿Por qué este abrazo, Roxy? – Jeremy parecía normal ante el abrazo.

– ¡Me dejan y juro que los castrare! – Gritó dejando a los dos chicos demasiado pálidos. – ¡Prométanlo, hijos de puta!

– ¡Lo prometemos! ¡Lo prometemos! – Dijeron a la vez con demasiado nerviosismo.

– ¿De verdad serán incapaces de dejarme? ¡¿O solamente son palabras?! – Gruñó con ira.

– Seríamos de verdad incapaces de dejarte, Roxy. – Dijo Mike con una sonrisa.

– Eres nuestra amiga y queremos que seas feliz, ya sea junto con nosotros. – Jeremy sonrió con ternura.

Roxy se puso un poco roja y escondió su rostro en el pecho de Mike. Jeremy se puso detrás de ella y la abrazó, también rodeando a Mike en el proceso.

– No me dejen… por favor… – Dijo apretando los puños.

– Y no lo haremos, Roxy. – Jeremy sonrió.

– Te queremos lo suficiente como para no hacerlo. Aparte, algo me dice que no somos los únicos en quererte. – Mike miró hacia la pizzería.

– Si ustedes lo dicen… – Murmuró.

– Lo mejor será dejarte en tu casa, ¿no? Necesitas descansar.

– Está bien. Pero ustedes se quedaran ahí conmigo. – Dijo con un rubor más fuerte.

– Actúa como una niña pequeña. – Jeremy le susurró a Mike, quien asintió. – ¡Tan linda!

– Sí, sí. Mejor hay que movernos. – Sonrió.

El hombre que hace rato se encontraba con Roxy, miró al trío retirarse. De verdad desconfiaba de esos dos. Quería acercarse ahí y matarlos, alejarlos de su chica. Quería que estuvieran lo suficientemente lejos. Odiaba que la tocaran. Solamente él podía tocarla… aunque de una manera peculiar.

– Debería alejarlos de ella… – Susurró. – Nah, si ella es feliz, no puedo hacer nada… hasta ahora. – Dijo mientras un extraño brillo rojo sangre apareció, un color demasiado aterrador estando en ese oscuro callejón. – Y será divertido… de eso estoy seguro. Después de todo, la gente alrededor de ella siempre muere… – Una sonrisa apareció, una que reflejaba una gran y peligrosa locura.


Bueno, eso fue todo. Como dije, acepto cualquier crítica, opinión y tomatazo que se me entregue. Y quiero agradecerle La'NaCha y a Rassiel-Magics por darme sus reviews en el capítulo anterior.

Para Rassiel-Magics: Es una relación morbosa, mi querida Rassiel. *Lo dice con pose de Sherlock con todo y pipa*. Lo sé, mi querida amiga, yo también quise matar a los hijos de puta. *Hay un extraño brillo en su mirada mientras esconde detrás un arma*

Roxy: ¿Y qué con que no sepan quién fue el asesino de mi hermano? Después de todo yo lo matare con mis uñas.

(Lamento copiar tu review anterior, je :3, pero aquí responderá Rox)

Rass: ¡Pues mis ojos también son de un color raro! ¿Y qué? ¡Que se atrevan a meterse de nuevo con Roxy, para que vean que no tendré temor de empalarlos! *Apapacha a Roxy contra su pecho*

Roxy: Mierda… no respiro…
Kat: Eh, no vayas a asfixiarla con las tetas, mira que ella es de Shaye...
Rass: ¡Lo siento! ¡Es imposible no hacerlo! ¡Es como una pequeña versión femenina de Foxy! *Se sonroja de tan solo pensarlo mientras Roxy gruñe*

Roxy: ¡¿CÓMO TE ATREVÉS?! ¡Yo no soy ninguna-! *Rass empieza a rascarla en su cabello*. Ahí… más a la derecha… *Empieza a ronronear como un gatito tierno y adorable*

Kat: Claro... Estamos muy agradecidos por dejarnos salir en su historia, en serio, prometemos proteger a Roxy

Rass: Hablando de ti más bien es "Sobre proteger"
Kat: *gruñe*
Roxy: ¿Me protegeras, Kat-senpai? *Lo dice con una extraña aura súper kawaii rodeándola* Please, notice me, Kat-senpai… *¿Era Kat o había una aura súper uke muy ukeable alrededor de Roxy?*

Rass: Uuuuh *Se pone unos lentes de sol ante tanto brillo*

Para La'NaCha: Bueno, más bien… pues… am… sí, lo hizo… je… Es mi primer flashback jajajaja :3 ¡Espero estés bien! D':

Espero lo hayan disfrutado.

Shay fuera, bye