Vacaciones
Mientras comían, hablaban de lo que tenían planeado hacer ese verano. La mayoría de ellos se quedarían en Nueva Orleans, menos Bella que iría a casa de su madre en Jacksonville y Rosalie que pasaría un mes con su familia en Florida.
Edward, Emmett Alice y Jasper no tenían ningún plan, es más, Edward y Jasper se pasarían el verano en la obra y continuando con la reconstrucción de la casa de la abuela de Jasper. Emmett les dijo que él también les ayudaría, así se distraería ya que Rosalie no estaría con él.
Cuando terminaron de comer, Emmett, Rosalie, Bella y Edward se fueron al agua. Jasper se tumbó en la toalla.
-¿No vas a bañarte?-le preguntó a Alice al ver que no se movía.
Alice no le contestó. Jasper se incorporó al ver que no le respondía.
-¿Qué te pasa?-le preguntó
-Nada-le contesto al fin Alice.
-Estás ausente, ¿de veras no te pasa nada?
-No, nada. Me voy a bañar-le dijo ella con una sonrisa de oreja a oreja.
Se levantó y se fue corriendo al agua. Jasper por su parte se volvió a tumbar y cerró los ojos. Estaba tan bien allí tumbado mientras tomaba el sol que sin darse cuenta se quedó dormido.
Al poco rato sintió que le salpicaba algo muy frío. Abrió los ojos de golpe y vio como Alice se sacudía el cabello encima de él mientras se reía estrepitosamente. Se levantó rápidamente para vengarse de Alice.
Al ver las intenciones de Jasper, Alice empezó a correr por todo el lago para que no la atrapara. Todo el mundo los miraba, seguramente pensarían que estaban locos ya que no paraban de reír, pero no les importaba.
Cuando finalmente la atrapó, empezó a hacerle cosquillas y en un momento de descuido por parte de Alice, la cogió como si fuera un saco de patatas y se adentró en el agua. Se dirigió a una zona que cubría bastante para no hacerle daño, y una vez allí la arrojó al agua. Alice salió a la superficie sin dejar de reír y empezó a lanzarle agua a Jasper.
Los demás al ver la diversión que llevaban Alice y Jasper, se les unieron y empezaron entre todos una guerra de agua.
Acabaron todos reventados de tanta agua. Al rato de estar dentro, salieron porque ya se hacía tarde y debían volver a casa.
Se taparon todos con la toalla y en ese momento Alice empezó a tiritar.
-¿Tienes frío?-le preguntó Jasper.
-Un poco, pero ya se me pasará-le contestó Alice sin dejar de temblar.
Jasper la abrazó por detrás y como él también estaba tapado con su toalla, Alice empezó a entrar en calor.
-Gracias-le dijo Alice reponiéndose.
Se secaron, se vistieron y se dirigieron cada uno hacia sus coches. Irían exactamente igual que por la mañana, las chicas irían con el chófer de Rosalie y los chicos en el coche de Edward. Se despidieron cada uno de sus parejas y subieron en los coches correspondientes.
Cuando dejaron a Emmett en su casa, Jasper miró a Edward que tenía una sonrisa en la cara.
-¿Y a ti que te pasa?-le preguntó extrañado-¿no deberías estar triste porque Bella se va la semana que viene y no la verás hasta finales de Julio?
-Si, estoy triste pero intento no pensar en ello-le dijo sin que desapareciera la sonrisa.
-¿Entonces? ¿Por qué sonríes tanto?
-Estoy feliz por mi mejor amigo.
-¿Por mí?-preguntó Jasper frunciendo el ceño.
-Si, hacía mucho que no te veía tan feliz.
-¿Por eso sonríes de ese modo?-le volvió a preguntar, incrédulo.
-Si-le contestó orgulloso Edward-ahora todo está como debería estar siempre ¿no crees?
-Si.
Llegaron a casa de Jasper, entró, saludó a sus padres y se fue a la ducha. Había sido un día agotador, pero con Alice todo se volvía más llevadero.
