La noticia
El mes de Junio fue pasando, cada día hacía más calor. Los lunes, los miércoles y los viernes Edward y Jasper iban unas horas a la obra y por la tarde iban a casa de la abuela de Jasper para continuar reconstruyéndola. El piso de abajo estaba casi todo hecho.
Emmett y Edward echaban de menos a sus parejas ya que Bella volvería a finales de Julio y Rosalie, que se había ido unas semanas después que ella, no volvería hasta mediados de Agosto. En cambio, Jasper pasaba todas las horas que podía con Alice y a veces también invitaban a Edward y Emmett.
Solían ir al lago, a montar en bici, a cenar, a bailar y de vez en cuando se quedaban en casa de la abuela de Jasper, y mientras este tocaba el piano, Alice bailaba.
Había quedado con Alice en casa de la abuela de Jasper a las cinco y media, él le había dicho de ir a recogerla a su casa pero ella le dijo que no, que tenía que ir a comprar con su madre y que le quedaba de paso.
Estaba sentado en el piano cuando escuchó que aparcaba un coche delante de la casa. Sonrió para si mismo, ella ya había llegado.
Escuchó como alguien tocaba a la puerta, bajó las escaleras rápidamente y abrió la puerta, aunque no se encontró con el rostro que esperaba. La que se encontraba detrás de la puerta era Alice, pero en su cara no había rastro de aquella sonrisa que la caracterizaba, sino todo lo contrario. Su rostro demostraba tristeza, desolación.
-Hola-le dijo ella sin mucho ánimo.
-¿Qué pasa?-le preguntó él preocupado.
-Tengo que decirte algo…-le dijo Alice.
Él la invitó a entrar, si debían hablar era mejor que lo hicieran dentro. Tal vez Alice se había dado cuenta de la realidad, que él nunca tendría nada para ofrecerle y había decidido dejarlo.
Decidió no sacar conclusiones precipitadas, lo mejor sería que la escuchara, aunque había empezado a ponerse nervioso.
Se sentaron en un sofá, tapado con una sabana blanca.
-¿Qué es?-le preguntó él, intentando que no se le notaran el nerviosismo en la voz.
-Verás…ayer recibí una carta del Juilliard School. Me han aceptado para el curso que viene-le dijo ella con un hilo de voz, mirando el suelo.
-¡Pero eso es genial, Alice!-le contestó él alegrándose.
-No, no lo es.
-Claro que si.
-Jasper, tendría que irme a Nueva York y tendríamos que separarnos y yo no quiero separarme de ti-le dijo ella.
A Jasper eso le sentó como una patada en el estómago. Separarse de Alice, no quería. Pero tampoco podía pedirle que se quedara con él si irse a Nueva York era su sueño.
-Pero…-empezó a decir Jasper.
-No, me quedaré aquí y continuaré en la New Orleans Dance and music Academy, de ese modo estaremos juntos. Aún soy joven, puedo tener muchas oportunidades como esta.
-Alice, no puedes hacer eso-dijo finalmente Jasper.
-¿Por qué?
-Escucha, un día me dijiste que querías ir a una escuela de Nueva York, y ahora tienes la oportunidad, no puedes desaprovecharla.
-¿Me estás diciendo que me vaya?-le preguntó ella sorprendida.
-No, te estoy diciendo que debes hacer realidad tus sueños, y que no debes desaprovechar la oportunidad que se te está dando solo por que no quieres que nos separemos.
-Pero…ahora…-empezó a decir ella.
-Escúchame Alice, yo tampoco quiero que nos separemos, pero debes ir a Nueva York para convertirte en una gran bailarina. Ese es tu sueño ¿recuerdas? Me sentiría fatal si te quedaras aquí y hubieras desaprovechado esa gran oportunidad.
Mientras le decía eso, empezaron a brotar lágrimas de los ojos de Alice. En parte tenía razón, pero no quería separarse de él ahora que estaban tan bien.
-¿Cuánto tiempo tendrías que estar allí?-preguntó él finalmente.
-No lo sé…supongo que unos cuantos años…nos iremos en agosto, para estar allí instalados en septiembre.
-Me alegraría mucho que lo hicieras Alice-intentó sincerarse Jasper, pero no estaba siendo sincero, ni con ella, ni con él mismo.
-¿Te alegrarías?-le preguntó ella sin poder contener más las lágrimas.
-Claro que no-aceptó él finalmente-¿Cómo quieres que me alegre? Te vas a una ciudad que está en la otra punta del país durante unos cuantos años y no nos veremos durante todo ese tiempo, no sé que haré sin ti Alice. Pero tampoco quiero que te quedes aquí sabiendo que te espera algo mejor allí-le contestó él agachando la cabeza intentando reprimir las lágrimas.
Alice lo abrazó con fuerza.
Estuvieron bastante rato abrazados sin decirse nada, seguramente pensando en lo que se les vendría encima ahora que debían separarse por tanto tiempo.
Ya había anochecido, los dos se encontraban tumbados en el sofá. Jasper fue el primero en hablar.
-¿Te llevo a casa?
Alice solo asintió.
Se subieron los dos a la camioneta sin decirse nada. En el trayecto, Alice miraba por la ventanilla, seguramente estaba llorando.
Llegaron a casa de Alice, y Jasper se sorprendió al ver que no lloraba.
-Escucha, aún nos queda un mes para estar juntos, lo aprovecharemos ¿de acuerdo? Pienso pasar todo el tiempo que pueda contigo-le dijo intentando animarla, y en el fondo, intentando animarse él también.
-¿Y cuando llegue agosto?-le preguntó ella con una gran tristeza en su mirada.
-Pues…te abrazaré, te besaré, te desearé toda la suerte del mundo…y te dejaré marchar-le dijo él sinceramente.
Alice suspiró.
-Dicho así parece muy fácil.
-Pues no lo es, créeme-le dijo él sonriendo a su pesar.
-¿Nos vemos mañana?-le preguntó Alice para cambiar de tema.
.Claro, nos veremos todos los días.
-Hasta mañana Jazz-se despidió Alice, le dio un beso en los labios y se bajó de la camioneta.
Jasper arrancó mientras se le humedecían los ojos y sin poder dejar de pensar que en poco más de un mes, tendría que separarse de la persona que más quería en el mundo.
Me da penita hasta a mi :(
Buenoo, despues subiré alguno más, que la cosa ya se empieza a poner interesante (muahahaha)
Byeee!
