Holaa! Siento subir tan tarde, pero como había dicho que hoy subiría 2 tandas de capitulos, me sabía mal no hacerlo :(

Además estos capitulos que subo ahora me gustan especialmente, no sé porque n.n

Que los disfrutéis!^^


Rebeldía

Era sábado, Jasper estaba despierto pero no se había levantado, y no tenía intención de hacerlo. Miró el reloj por enésima vez, eran las diez y media y llevaba despierto desde las ocho.

No había dejado de pensar en lo que le había dicho Alice, no quería alejarse de ella pero tampoco podía pedirle que se quedara.

Tenía que conseguir que ese mes de Julio fuera el mejor de sus vidas, debía hacerlo por ella. En una semana llegarían las fiestas de la ciudad y pondrían atracciones, la llevaría, seguramente se divertirían mucho.

Escuchó a su madre detrás de la puerta. La noche anterior, Jasper no había querido cenar, se había metido en su habitación y se había encerrado toda la noche, no quiso hablar con nadie.

Esme tocó la puerta, estaba preocupada por su hijo.

-Pasa-le dijo Jasper sin ganas.

Su madre entró lentamente y se sentó en la cama, a su lado.

-¿Te has peleado con Alice?-le preguntó.

-No.

-Ya sabes que puedes contármelo todo-le dijo su madre.

-Lo sé, pero no me he peleado con ella.

-Entonces ¿Qué pasa?

-Se van.

-¿Cómo que se van?

Se incorporó para explicarle mejor a su madre lo que pasaba, quedando así sentado en la cama.

-A Alice la han aceptado en una escuela de Nueva York y se van en agosto.

-Vaya…-empezó a decir su madre con un tono de tristeza-¿Por cuánto tiempo se van?

-Unos años, Alice quiere formarse allí. Pero estoy bien de veras, me alegro por ella-intentó convencerse Jasper.

Su madre lo miró tiernamente.

-Pero no te alegras por ti ¿verdad?

No sabía como su madre sabía lo que sentía siempre.

-No, no me alegro por mí, no quiero que se vaya, pero tampoco puedo pedirle que se quede. Sería un egoísta si lo hiciera. Así que, pienso pasar todo el tiempo que pueda con ella y en agosto…seguiré con mi vida, no puedo hacer nada más.

-Claro hijo, yo te apoyaré siempre ¿de acuerdo?

Jasper asintió.

-Vamos hijo, levántate, tienes que ir a buscar a Alice.

-¿Qué?-preguntó Jasper incrédulo.

-Ya que no has ido a la obra, no quiero que te quedes en casa como un alma en pena, así que, desayunas, te vistes y te vas a buscar a Alice.-le dijo autoritariamente.

Jasper solo rió, su madre era increíble.

Le hizo caso, se levantó y bajó a desayunar. Su padre estaba en la cocina desayunando. No le preguntó nada sobre que le ocurría, seguramente su madre se lo explicaría todo cuando él no estuviera.

Salió de casa cuando hubo terminado de desayunar y condujo en dirección a casa de Alice.

Llamó a la puerta y le abrió la criada. Se llamaba Amy, era una mujer mayor de pelo blanco recogido en un moño. Había estado con Alice desde que era un bebé y la conocía casi mejor que su madre. Le tenía mucho cariño a la familia Brandon y a Alice especialmente ya que había sido como su hija. En esos meses que Jasper y Alice llevaban juntos, también le había cogido mucho cariño a él.

-¡Vaya Jasper! Que alegría tenerte aquí-le dijo, abrazándolo.

-Gracias-le dijo él correspondiéndole al abrazo.

-Vienes buscando a la señorita Alice ¿me equivoco?-le preguntó guiñándole el ojo.

-No, no se equivoca.

-Pasa cielo, la iré a buscar.

No le hacía mucha gracia tener que esperarla dentro ya que no quería encontrarse con la señora Brandon, pero tampoco quería ser descortés.

Entró en el gran recibidor y se dispuso a esperarla sentado en una sillón que había en la sala.

Al poco rato de estar sentado, apareció por la puerta a madre de Alice.

-Buenos días Jasper-le dijo mirándolo con superioridad.

-Buenos días señora-le contestó él, intentando sonar amable. Esa mujer no le gustaba nada.

-Supongo que Alice ya te habrá dado la buena noticia ¿no?-le preguntó con malicia.

-Si, me alegro mucho por ella. Por fin podrá hacer realidad sus sueños.

-Si, es lo que se merece.

-Claro-le dijo Jasper, estaba empezando a perder los nervios, si esa mujer seguía diciéndole cosas con doble sentido, perdería los estribos.

Por suerte, Alice bajó corriendo las escaleras en ese momento.

-Hola Jazz-le saludó ella y le dio un beso en la mejilla.

-Hola Alice.

-¿Cómo es que hoy has venido a buscarme?-le preguntó Alice alegremente.

-Tenía ganas de verte cuanto antes, ¿te apetece que vayamos al bosque a pasear?

-¡Si!-contestó ella animadamente.

-No-les interrumpió su madre, que no se había movido de donde estaba-no puedes salir hoy.

-¿Qué? ¿Por qué?-le preguntó Alice enfadada.

-Tienes que ensayar, Alice.

-Ya ensayaré después mamá.

-¿Cuándo después? Si cuando estás con este chico llegas más tarde de las diez. Este mes tienes que ensayar mucho Alice y hoy no quiero que salgas.

-Voy a salir con Jasper mamá, en un mes nos iremos, quiero estar con él todo el tiempo posible y tú no me lo vas a impedir.

Dicho esto, lo cogió de la mano y casi arrastrándolo, salieron de la casa.