Five Nights At Freddy es propiedad de Scott Cawthon, no mía. Esta historia y OC es solamente de mi propiedad.

Acepto cualquier crítica, opinión y tomatazo que se me entregue. Enserio. Y ante cualquier error ortográfico, por favor avisarme, a veces escribo muy rápido y no lo noto.

Bueno ¡disfruten este capítulo!


– Oh, carajo… Oh, carajo… Oh, carajo… – Murmuraba Mike mirando hacia la dirección donde Vanesa había caído.

– Vanesa… – Gemma murmuró tapándose la boca y tratando de pensar que eso realmente no había pasado. No podía ser cierto. – Oh por Dios…

Tres miradas se concentraron en la cobriza. Observaban como ella se encontraba agachada y miraba hacia abajo, probablemente mirando lo que quedaba de Vanesa. Roxy no hacía ningún sonido, inclusive parecía que ni respiraba. Pudieron notar que apretaba los puños con mucha fuerza, llegando al punto de hacerlos sangrar.

– Vanesa… Vanesa… Vanesa… – Roxy susurraba con los ojos llenos de gruesas lágrimas.

– Roxy, cariño… – Gemma empezó a acercarse, poniendo sus manos en los hombros de su hija. – Lo lamento demasiado, Roxy.

– No fue tu culpa… fue la mía…

Gemma notó por el rabillo del ojo que Roxy sostenía una pequeña pulsera de color rojizo. De repente recordó que Vanesa tenía una pulsera de ese color, mientras que Roxy tenía una pulsera amarilla en su tobillo.

Oh, Roxy…

Abrazó a su hija con todas sus fuerzas, ocultando su rostro entre sus pechos y acariciando su cabello.

– Realmente lo lamento tanto.

Mike y Jeremy iban a acercarse, pero sabían que ese era un momento donde solamente debía estar su madre.

Roxy se alejó de su madre con dificultad y se paró con lentitud, acercándose a los dos hombres. Al estar frente a ellos, los abrazo con gran fuerza, dejando sorprendidos a los dos.

– No me dejen… por favor… – Las lágrimas salían más.

Los dos se miraron y devolvieron el abrazo.

Gemma miró hacía la calle y bajo la mirada, deseando borrar de su mente esa gran mancha roja en la calle.

Los tres (Mike, Roxy y Jeremy respectivamente) dormían juntos en la habitación de Roxy. Después de que Roxy llorara y lograra calmarse durmiéndose en el proceso, los dos abrazaron a la chica inconscientemente, pero sin mala intención a diferencia de sus dos hermanos mayores.

Gemma se encontraba en la sala tomando una taza de chocolate caliente. Dejo la taza en la mesita pegada con cinta adhesiva y agarró el albúm de fotos.

Sonrió al verlas. Unas se trataban de fotos suyas con su querido Arthur (ya sea besándose con él o en algún viaje que fue con él), algunas con su hermano Vincent en su viejo hogar aunque las fotos trataban más cuando ellos eran niños y adolescentes, otras con sus "sobrinos" Rass y Katchy, algunas fotos eran de Roxy y sus hermanos, inclusive tenía pocas con Vanesa y Roxy de muy pequeñas sonriendo inocentemente.

– Oh, Dios… que he hecho… – Dijo apretando una pequeña foto donde aparecían sus tres hijos. – Cuanta gente he perdido… Arthur… Vincent… Roxy… Kuro… Haruka… ahora a la pequeña Vanesa… – Las lágrimas empezaron a salir. – ¡OH DIOS, ¿POR QUÉ?! – Apretó su cabeza con gran fuerza, realmente queriendo pensar que esto era solamente un sueño y así poder despertar.

Deseaba ver el rostro sonriente de Roxy, la alegría y timidez de Vanesa, el rostro serio de Kuro, las bromas de Haruka, la voz llena de amor de Arthur y las sonrisas aterradoras de Vincent. Extrañaba mucho a su querida familia y quería volver a verlos, aunque sea una vez más.

– Hola, Euristea. – Saludó una voz detrás de ella.

– Hola, Arthur. – Devolvió el saludo sin mostrar alguna emoción.

– Por todo lo que vi hace rato, supongo que todo va bien con nuestros hijos, ¿verdad? – Preguntó con sarcasmo.

– Cállate, idiota. – Murmuró ella. – Sé que nunca quisiste tener hijos conmigo.

– ¿Por qué dices eso? – Preguntó, confundido.

– Por favor… Arthur, yo siempre supe que amabas a Jessie, la chica de ha lado. Inclusive supe que la visitabas cuando iba a dormirme.

– Hmmp. – Arthur refunfuñó. – ¿Cómo puedes decir eso? Jessie es mucho menor que yo, y lo sabes. Tú sabías que su novio la había abandonado de una fea manera y era coincidencia de que lo haya visto. La estaba ayudando a superarlo e iba en las noches para que pudiera hablar con ella sin poder molestarte. Te haces la gran mala idea, Euristea. – Se cruzó de brazos. – Aparte, ¿qué es eso con ese zorro?

– ¿Foxy? Él no tiene nada que ver. Solamente es un amigo.

– Eso es lo mismo que digo sobre Jessie. – Dijo molesto. – Ella solamente es una amiga, yo ya estoy casado con la mujer más bella del mundo.

Gemma se sonrojó ante eso.

– Déjame en paz. – Dijo con el sonrojo aumentando. – Lo mejor será que te vayas, no quiero que Roxy te vea.

– ¿Por qué?

– Si nos has estado vigilando, supongo que sabes la razón. – Murmuró.

– Oh, la chica rubia.

– Su nombre es Vanesa. Y ella era una persona muy especial para nosotras dos.

– Lo sé. – Arthur miró hacía las fotos arrugadas. – Lo sé… – Arthur empezó a caminar hacía la puerta con la gran intención de irse.

– ¡Espera! – Arthur se detuvo. – ¿Por qué viniste realmente? Debes tener una razón por lo cual haber venido.

– Oh, eso…

Se acercó a Gemma y le dio un apasionado beso. La mujer se encontraba con los ojos bien abiertos y con un fuerte rubor. Agarró los ropajes de su esposo y empezó a apretarlos, probablemente por el hecho de la sorpresa, pero relajo su agarre cuando empezó a corresponder el beso.

– Te amo, Euristea.

– Yo también, Arthur. – Miró hacía otro lado. – ¿Por qué no te quedas un rato más?

– Porque tengo cosas importantes que hacer. Debo hacerlas antes de que sea más tarde.

Le dio un beso y se fue de ahí.

– Es bueno verlos, chicos. – Dijo el señor Fazbear con una sonrisa. – Pero no deben estar aquí, es el turno diurno.

– Lo sabemos, pero quisiéramos tomar este turno aunque sea hoy. – Dijo Mike.

– Mmm… – El señor Fazbear lo pensó por unos momentos. El guardia diurno todavía no he llegado y había una gran probabilidad de que no venga. Aparte, si tiene a los tres podría aumentar la seguridad del lugar. – Está bien, suerte en este día, chicos. – Asintió para luego irse de ahí.

– ¿Roxy? – Jeremy observó a la chica.

Los ojos de Roxy se encontraban vacíos y sin ningún tipo de vida, solamente duros y fríos, pareciendo incapaces de mostrar aunque sea algún sentimiento.

– ¿Qué sucedió, Jeremy? – Su voz era demasiado monótona, como la primera vez que llego a conseguir el trabajo.

La mirada de Jeremy se volvió triste, pero negó con la cabeza queriendo que nada malo pasara ahora.

– Nada, nada. Solamente quería decir que lo mejor será dividirnos. Mike, tú puedes vigilar el Show Stage y el Dinning Area. Roxy, tú puedes ir por Pirate Cove y el Backstage. Y yo puedo vigilar los baños y la cocina.

Mike y Roxy asintieron de acuerdo a la idea de Jeremy.

– ¿Listos? – Preguntó Roxy. Los dos asintieron. – A trabajar.

Cada quien se dirigió a su lugar asignado, esperando que fuera un trabajo normal y rápido. Si mal no recordaban, sería su última noche juntos… o ya lo había sido, pero no lo recordaban (probablemente hasta el jefe ya lo había notado y prefería no decir nada).

Roxy se encontraba caminando hacia su destino: Pirate Cove. Cuando llego, miraba a su alrededor cuidando de las familias que se encontraban ahí.

– ¿Roxy? – La chica giró un poco la cabeza.

De la cortina de Pirate Cove se podía ver a Foxy mirándola con gran sorpresa. Roxy no dijo nada y siguió mirando hacia el frente.

– Roxy, ¿qué sucedió después de que me fui?

– Vanesa murió. – Dijo sin rodeos.

– ¿V-Vanesa murió? – Foxy se encontraba sorprendido. – ¿P-Por qué murió?

– Porque traté de suicidarme tirándome desde el balcón, pero ella me empujo y cayó en mi lugar.

– Oh. – Foxy no sabía que decir, se encontraba demasiado sorprendido por esa noticia. – Lo lamento mucho, Roxy.

– No te preocupes, Foxy. – Dijo sin mirarlo. – Ya no importa, ya que si alguien trata de lastimarme, ahora que no usara a la persona más importante para mí.

– Oh. – Volvió a repetir sin querer mirarla al rostro.

– Foxy… ya llore lo suficiente, es tiempo de superarlo, sé que es lo que ella hubiera querido realmente. Aparte, no le gusta verme llorar, ella creía que me veía cachorrito en pleno abandono.

Foxy sonrió, al menos sabía que Roxy trataría de superarlo.

– Por cierto… ¿Cuándo le pedirás una cita a Mike?

– ¿Eh?

– Recuerdo que mi madre te dijo que salieras con alguno de los dos. ¿Cuándo le pedirás una cita a Mike?

– Yo no voy a salir con Mike. – Contestó con un rubor.

– Ah, ¿entonces con Jeremy?

– ¡No! – Exclamó algo molesto.

– ¿Entonces escogerías a Mike? – Sonrió disimuladamente.

– Yo no dije eso.

– ¿Lo harías o no?

Foxy se puso más rojo y miró a otra parte.

– Probablemente sí…

Roxy sonrió y trató de controlar su lado fujoshi, no quería parecer como una niña pequeña y conseguir miradas curiosas de las familias.

– ¿Crees que algún día puedas conseguirme una cita con él? – Preguntó Foxy, más rojo.

– Por supuesto, todo lo que sea por un amigo. – Roxy asintió.

– Amigo… – Foxy se sintió muy feliz por la palabra, de que por fin Roxy supiera que no estaba sola.

Roxy se dirigía hacia el Backstage con el propósito de vigilar el lugar. Ella empezó a vigilar con algo de tranquilidad, sinceramente sentía que algo malo estaba sucediendo ahí. Bueno, no era algo nuevo de presenciar sabiendo donde se encontraba en ese justo instante.

Entró al Backstage, tratando de ver con la oscuridad que tenía el lugar. Realmente no podía ver con toda la oscuridad, pero no podía detenerse, tenía que vigilar que nada malo haya sucedido ahí.

Al empezar a dar pasos, entrando al lugar. Debía admitir que daba mucho miedo entrar, realmente se arrepentía de no haber traído su linterna y en estos momentos la necesitaba, además de algunas cuantas ganas de tener valor.

– Carajo… me arrepiento de haber venido aquí. – Murmuró mirando a todas partes.

Escuchó algo detrás moverse y unos cuantos objetos caerse. Eso alarmó mucho a Roxy, teniendo inclusive un escalofrío.

– Mierda… tranquila, Roxy, solamente son juegos de tu… – La luz se prendió, mostrando a alguien frente a ella que la dejo sorprendida. –… imaginación.

– No, no lo son. – Dijo la persona sacando una pistola y apuntando hacía Roxy.

– ¡Jeremy, Jeremy! – Mike caminó hacía el mencionado. – ¿Cómo va todo?

– Bien, ¿no deberías estar vigilando tu área? – Preguntó con una sonrisa.

– Debería, tienes razón, pero decidí invitarte a ti y a Roxy esta bebida. – Dijo tendiéndole un refresco.

– Gracias, Mike, ya me urgía algo de tomar. – Aceptó la bebida y le dio un sorbo.

– De nada, Jeremy. – Sonrió un poco y miró, extrañamente, a Pirate Cove.

– ¿Qué sucede? – Preguntó Jeremy, preocupado.

– Nada, nada. Solamente creía que alguien nos estaba viendo. – Comentó, sin embargo su vista volvió al joven. – Lo mejor será que vuelva, no vaya a ser que Roxy y tú me regañen como si fueran mamás gallinas.

– Sí, ten cui-

¡BANG!


Bueno, eso fue todo. Como dije, acepto cualquier crítica, opinión y tomatazo que se me entregue. Y quiero agradecerle a Nuvil Angela por darme su review en el capítulo anterior. (Viva el FoxyxMike…)

Para Nuvil Angela: Me alegra mucho que te guste mi historia :3. Mmmm… pues… habrá algunas menciones sobre ello, pero siempre hay esperanza ;) Te sorprenderás en el final~

Espero lo hayan disfrutado.

Shay fuera, bye