Five Nights At Freddy es propiedad de Scott Cawthon, no mía. Esta historia y OC es solamente de mi propiedad.
Acepto cualquier crítica, opinión y tomatazo que se me entregue. En serio. Y ante cualquier error ortográfico, por favor avisarme, a veces escribo muy rápido y no lo noto.
Bueno ¡disfruten este capítulo!
– ¿Se arrepienten? – Preguntó Roxy (ya vestida) mirando a los dos guardias ya vestidos.
Ambos negaron.
– ¿Seguros?
Ambos asintieron.
– En ese caso, yo tampoco me arrepiento de nada. – Ella sonrió ligeramente. – No estoy lista para una relación (y menos para una de tres, sinceramente), pero espero que podamos ser como "amigos con beneficios".
Mike y Jeremy se miraron, pero sonrieron.
– Está bien, yo no tengo ningún problema. – Dijo Mike.
– Yo tampoco. – Jeremy dio una sonrisa más grande, pero amigable.
– En ese caso, lo mejor será que vaya a casa. Tal vez antes de irme, pase a despedirme de los demás. Hasta luego. – Roxy se despidió con un movimiento de mano.
…
– ¡Roxy! – Chica sonrió al ver a la cobriza.
Freddy y Bonnie giraron los rostros para ver a Chica correr hacia donde se encontraba la cobriza. Ambos sonrieron al verla.
– ¿Cómo estás, Roxy? – Preguntó la polluela rubia.
– Bien, bien. Debo admitir que me alegra verlos. – La chica tapo un poco del parche con su cabello cobre. – ¿Ya pronto comenzaran con el lugar?
– Se podría decir que sí. ¿Te quedarás? – Preguntó Bonnie, sonriéndole.
– Me gustaría, por supuesto, pero debo irme a casa. De seguro mi madre debe estar preocupada.
– Gemma siempre se preocupa por los demás que por ella misma, ¿eh? – Freddy recordó dando una sonrisita.
– Sí. Mi madre siempre ha sido así. – Ladeó un poco la cabeza. – ¿Desde cuándo conocen a mi madre, chicos?
– Si mal no recuerdo, desde de 1987. Ella llegó junto con un chico llamado Albert, pero no me acuerdo que paso con él. En fin, el punto es que conocemos desde hace mucho tiempo a tu madre. Antes de que sucediera un pequeño accidente en su turno – Miró hacia su pequeña cicatriz en el labio. – tratábamos de hablar con ella, bueno, terminamos en una extraña conversión y de poco a poco llego la confianza. Fue algo difícil, debo admitir, pero con el tiempo nos términos llevando bien. – Freddy sonrió ante el recuerdo.
– Se nota que la quieren mucho. – Sonrió de lado.
– Sí. – Bonnie asintió un poco. – Ella nos hizo compañía cuando estábamos en los rincones más oscuros.
– Nos sonrió y nos dio cariño. Algo que nunca habíamos experimentado con los otros guardias. Aunque no les dábamos alguna oportunidad porque los matábamos. – Chica sonrió con algo de vergüenza.
– Pero estuvo para nosotros. Y le estamos muy agradecidos por ello. – Freddy dio una sonrisa amable. – Espero que todo mejore en el futuro.
– Sí, yo también espero eso.
…
Roxy ya casi llegaba a su cómodo destino. Esperaba que su cabello tapara bien su parche, no es que le molestara, al contrario, le daba gracia cuando alguien la miraba directamente al parche y ella hacia rostros demasiado aterradores para poder asustar a la persona, pero en este momento… solamente quería ocultarlo.
– Hmmp… – Sacó de la pequeña bolsa que robó de la pizzería su bufanda que había llevado a escondidas y se la puso. – Supongo que ya me siento cómoda. Creo que era lo que necesitaba. – Dio una pequeña sonrisa tratando de aguantar las lágrimas.
Esa bufanda se la había dado Vanesa antes de…
Roxy dio un suspiro y miró a otro lado mientras apretaba con fuerza la bufanda. Realmente le dolía el hecho de haber perdido a su mejor amiga y de la manera más horrible posible.
Ella solamente quería que todo volviera a la normalidad. Que Vanesa que estuviera aquí con ella ahora. La necesita y quería escucharla. Quería escuchar sus risas dulces y nerviosas a la vez. Realmente la extrañaba…
– Creo que no es momento de pensar en eso. – Se cubrió con la bufanda roja. – Debo apurarme, mamá debe estar preocupada.
…
No sentía la respiración, el corazón le latía demasiado rápido, el sudor en su frente bajaba con rapidez y su ojo bueno se encontraba mirando a ese cadáver, esperando que se levantara y resultara que estaba vivo.
La ira tomaba el lugar de la sorpresa, la furia tomaba el lugar de la tristeza. Normalmente trataría de calmarse y escuchar a la razón, pero en estos momentos… solamente quería ver la sangre correr por sus manos.
Su madre tenía severas heridas por todo su cuerpo, especialmente cuchillazos y moretones. Ella se encontraba sentada cerca de la pared con un cuchillo enterrado en el brazo y su hermoso cabello largo ahora se encontraba cortado un poco, tenía algunos pedazos de vidrio incrustados en sus tobillos. Su vestido rojo estaba casi roto y no tenía ese lindo cariño que siempre le ponía a ese vestido.
– ¿Mamá?
– Hola, cariño. – Gemma levantó un poco el rostro, mostrando su cuerpo cubierto de heridas y dando una vaga sonrisa. – ¿Cómo te fue con esos dos?
Roxy corrió hacia su madre y la ayudó a levantarse para poder dejarla suavemente en el sillón.
– ¡¿Quién te hizo esto?! ¡¿QUIÉN?! – La sangre le hervía a Roxy con unos incontrolables deseos de venganza.
– ¿Mmm? – Le miró sin mucho ánimo. – Entraron unos ladrones a tratar de robarnos, claramente tuve intenciones de detenerlos. Y lo hice, sus cuerpos mutilados están en el baño. Luego lo lavare, ¿okey?~
– Oh. Pensé que había pasado algo peor.
– Ow~ Te preocupas por mí, mi pequeña grumete~ Soy tan feliz de saber eso. – Dio una sonrisita.
– Cállate. – Se alejó de su madre con un rostro sonrojado. – Me voy a mi cuarto, luego te ayudare con los cuerpos.
– Descansa, pequeña grumete~ Aunque debería aconsejarte bañarte en el segundo baño, puedo oler la fragancia de Mike y Jeremy dentro tuyo.
Roxy se sonrojó de golpe y se giró a su madre.
– ¡¿Eh?!
– Oh, Roxy~ Eres toda una pervertida. – Hubo otra risita mientras acomodaba lo poco de su cabello.
– Eso no importa, ¿puedo saber cómo sabes eso? Lo del olor…
Gemma le guiñó un ojo.
– ¡MAMÁ!
…
Se cruzó de brazos recargándose en la lápida.
– Hola, Vanesa. – Cerró su ojo. – ¿Cómo estás? Yo estoy algo bien, probablemente me siento mejor de lo esperado porque estoy aquí contigo. Te extraño mucho, ¿sabes? – Abrió su ojo y miró al cielo. – Extraño esas veces en las que solíamos correr hasta la pizzería y ver a los principales. Como me alegraba estar ahí, y sabía que el lugar no te gustaba, pero por mí ibas. Eso lo apreciaba demasiado. – Dijo. – Vanesa, quiero que vuelvas. No sé si realmente estés viva y milagrosamente sobreviviste a la caída. Aunque algo me dice que no, caíste justo en la acera y carro pasaba en ese momento. Que horrible muerte te toco, Vanesa. – Sacó unas rosas. – Mira, son para ti. Especialmente para ti. – Las puso cerca de la lápida y la acarició.
Lágrimas empezaron a salir, pero las borró con algo de fuerza con su puño.
– ¡No puedo llorar! ¡Yo sé que no! ¡A ti nunca te gusto verme llorar! – Dio un suspiro. – Realmente lo siento… realmente lamento haberte fallado cuando más me necesitaste. Iba a ser débil si me lanzaba, pero tú te lanzaste y fuiste fuerte. Oh, Vanesa, te amo… vuelve…
Ya no pudo resistirlo más y las lágrimas salieron con fuerza. El dolor era realmente fuerte y agonizante, la opresión en su pecho no ayudaba en lo más mínimo al intentar calmarse. No podía calmarse al ver esa lápida y saber a quién contenía en la tierra.
"Vanesa Ross
Amada hija y amiga"
…
Se cubrió con fuerza con la bufanda roja, tratando de calentarse un poquito.
– ¡Roxy!
Alzó el rostro, encontrándose con un sonriente Haruka y un serio Kuro, éste apuntaba con un cuchillo en el cuello a su hermano menor, probablemente esperando que nada malo hiciera.
– ¿Chicos? – Roxy se sorprendió un poco. – ¿Qué están haciendo aquí?
– Mostrándote que podemos ser una feliz familia de nuevo. – Respondió Haruka, haciendo más ancha su sonrisa.
– ¿En serio lo creen? – Inquirió con sorna. – ¿Después de todo lo que pasamos los tres? ¿Estás jodiéndome?
– Mmm. No, si te estuviera jodiendo, lo haría de otro forma, Roxy. – Haruka dio un símbolo de paz. – Solamente lo pensé mientras destripaba a una chica por ahí atrás.
– Qué asco. No necesitaba saber eso. – Roxy dio un bufido. – Supongo que puedo darles una oportunidad, desgraciadamente son mi familia, así que no tengo otra opción.
Kuro asintió mientras Haruka reía.
– Que linda historia contamos. – Se tapó su ojo rosa, enseñando solamente el dorado.
– ¿Por qué lo dices? – Agarró su parche y dio una mirada seria.
– Porque no importa cuando tratemos de volver a escribirlo, siempre termina igual. – Contestó Kuro cerrando los ojos un poco.
– Aunque no importa eso. – Haruka se acercó a Roxy con confianza y alejó la mano de la chica del parche, para luego poner la suya propia. Kuro lo imitó, pero en el otro ojo bueno. – Siempre terminaremos en una tragedia gracias a nuestra querida reina.
Bueno, eso fue todo. Como dije, acepto cualquier crítica, opinión y tomatazo que se me entregue. Y quiero agradecerle a Rassiel-Magics, Nuvil Angela y KaiiriFJ por darme sus reviews en el capítulo anterior.
Para KaiiriFJ: Mente altamente pura e inocente 7u7 todos tenemos una ;) La escuela… el infierno presente… Grr…
Para Nuvil Angela: Si lo deseas, Haruka puede ser calmado cuando lo desea *Agarra al mencionado con una correa de perro* Oh~ ¿Tú también eres una asesina en serio mental?~ ¡Genial! ¡Mi amiga y yo también lo somos! Jajaja
Haruka: ¿Con qué quieres pelea? *Saca un machete* Prepárate, no tendré piedad…
Para Rassiel: ¡Ño mueraaaaaaaas! ¡Ño!
Roxy está bien loquilla ;3 Sí… creo que yo también XD
No entiendo a qué te refieres con lo de Foxy… lo he estado leyendo muchas veces esa parte, pero no entiendo. Sorry :(
¡Turn Down for What! Roxy is the BOSS!
Escenas altamente rikolinas con ingredientes de zukulencidad y piscas de sensualidad. 7u7 Rikolinoo~
Sip, espero que al tonto no se le ocurra matarlos salvajamente.
Lo sé, lo sé. Pero estaba en bajas inspiraciones de lemmon, no importa cuánto yaoi había visto, no me llegaba nada *Kuro alza una ceja por eso*
Haruka: ¡Pero Roxanne! ¡Debo matarla! ¡Déjame matarla! ¡Por favor!
Roxy se lo piensa…
Espero lo hayan disfrutado.
Shay fuera, bye
