La feria

El día tres de Julio empezaban las fiestas de Nueva Orleans. Duraban una semana, ponían muchas atracciones y por la noche solían haber fuegos artificiales.

Jasper había quedado con Alice a las ocho para ir a la feria. A las ocho menos diez salió de su casa para ir a recogerla. Ella ya lo estaba esperando en la puerta, estaba muy ansiosa por subir a las atracciones.

-Vamos arranca, quiero llegar ya-le dijo nada más subirse a la camioneta.

-Cuando hay atracciones de por medio te olvidas de mí ¿eh?-le dijo él.

-¿A qué te refieres?-le preguntó ella sorprendida.

-No me has dado ni un beso-le contestó Jasper haciendo un mohín.

Alice rió y se acercó para besarlo, pero él se alejó de ella.

-¿Qué haces?-le preguntó Alice frunciendo el ceño.

-Ahora soy yo el que quiere llegar rápido a la feria-le dijo él arrancando rápidamente.

-Eres tonto-lo soltó Alice.

-¿Por qué?

-Por que si, no sabes lo que quieres-le contestó ella poniendo cara de enfado.

-Claro que sé lo que quiero, te quiero a ti.

-Solo intentas que te perdone.

-Te digo la verdad, pero si no quieres creerla allá tú-le dijo él y le sacó la lengua, era algo que le había enganchado ella.

Alice empezó a reírse al ver la actitud de Jasper.

-Yo también te quiero a ti, pero mucho, mucho-le dijo ella.

Jasper le sonrió mientras seguía conduciendo.

Llegaron de la feria y se bajaron de la camioneta. Jasper se acercó corriendo a Alice y le dio un beso.

-Me lo debías-le dijo ella.

-Claro. ¿Dónde quieres ir primero?

Alice se lo pensó durante unos segundos.

-Vamos paseando y cuando veamos algo que nos gusta nos subimos. ¿De acuerdo?

-Subirás tú, a mi estas cosas no me gustan demasiado-le explicó Jasper mientras le daba la mano y empezaban a caminar.

-¿Qué? Quiero que subas conmigo, subir sola no es divertido-le dijo ella poniendo cara de tristeza mientras se paraba en seco.

-Me subiré en algunos pero no en todos. ¿Está bien?

-Vale…-dijo ella no muy convencida mientras empezaba a caminar de nuevo.

Dieron dos pasos y Alice ya quiso pararse.

-¡Vamos a subir a los autos de choque!-le dijo ella con una sonrisa radiante.

-Será mejor que subas tú, yo te miraré.

La sonrisa de Alice desapareció en un segundo.

-No, sube conmigo-le exigió poniendo cara de enfado.

-No me apetece subir ahí Alice.

-¿Y con quien pretendes que me choque si no conozco a nadie? Va, por favor, sube conmigo-le pidió.

Siempre acababa convenciéndolo.

-Está bien, que pesadita te pones ¿eh?

-Si-le contestó ella orgullosamente.

Subieron en los coches, Alice llevaba el amarillo y Jasper el azul. Nada más empezar la atracción, Alice embistió con su coche el de Jasper.

-¿Con que vas con esas señorita? Pues ahora prepárate-le gritó Jasper, que no dudó en chocarse con el de Alice y acorralarla.

Duraba diez minutos la atracción y cuando se terminó los dos bajaron riéndose sin poder parar.

Cuando finalmente dejaron de reírse, Alice le preguntó:

-¿A que ha sido divertido?

-Mucho-aceptó él.

-Sabía que te gustaría. ¿Subimos al tiovivo?

-¿No me dirás que quieres subirte en los caballos?-la miró horrorizado Jasper.

-Pues si, y tú subirás conmigo.

-De ninguna manera, ahora me quedaré abajo esperándote.

-Eres un aburrido-le ella dijo mientras compraba un ticket para subir en la atracción.

-Te espero aquí abajo.

Alice se subió en un caballo de color marrón, se la veía realmente feliz.

El tiovivo empezó a girar. Mientras tanto Jasper pensaba en el tiempo que les quedaba para estar juntos, menos de un mes ya que se iban el veintinueve de Julio.

Cada vez que pasaba Alice, lo saludaba con la mano emocionada, y de vez en cuando le lanzaba besos.

-¿Te ha gustado subir en eso?-le preguntó cuando bajó.

-Si, aunque iba un poco lento.

Estuvieron un rato caminando viendo paradas de comida y de regalitos.

-¿Me consigues un peluche?-le preguntó ella emocionada.

-Está bien.

Fueron a una de esas paradas que tienes que darle con un martillo y depende de lo fuerte que le des te llevas un premio u otro.

-Vamos, demuéstrales a todos lo fuerte que eres Jazz-lo animó Alice.

Jasper cogió el martillo y le dio con todas sus fuerzas. No llegó hasta arriba por poco.

El feriante le dijo a Alice que escogiera entre los peluches. Había una jirafa de color naranja, una oveja blanca o un gato de color marrón con manchas negras, todos ellos eran bastante pequeños.

Alice escogió el gato, los otros le parecían muy feos.

-Gracias Jazz-le dijo a Jasper mientras le daba un beso-¡ahora vamos a la noria!

-Nunca me ha gustado subirme-le confesó Jasper poniéndose tenso.

-¿Te dan miedo las alturas? No te pueden dar miedo si trabajas en una obra Jazz.

-No le temo a las alturas, solo es que la noria no me gusta demasiado.

-Pero es la atracción de los enamorados, va sube conmigo Jazz-casi le suplicó Alice.

-Está bien-le dijo él no muy convencido.

Se subieron en un compartimento, era bastante estrecho de modo que iban un poco apretados.

-Tranquilo Jazz, no nos caeremos-le dijo ella cogiéndolo de la mano.

-Lo sé. Intentaré no mirar demasiado hacia abajo, por si acaso.

-Tengo la solución a eso-le dijo Alice.

Acercó su cara a la de Jasper y empezó a besarlo. La noria empezó a girar y al parecer Jasper no se dio cuenta. Le pasó un brazo por los hombros a Alice, mientras continuaban besándose. De vez en cuando paraban para respirar, pero se separaban lo mínimo.

En un momento Alice se separó de él para observar el paisaje. Ya había anochecido, de modo que se veía toda Nueva Orleans iluminada.

-Vaya, es precioso ¿no crees?-le preguntó a Jasper.

-Si, pero ahora mismo tengo algo mucho más bonito delante de mí –le dijo mirándola.

Sin poder evitarlo, Alice volvió a unir sus labios con los de Jasper.

Estaba siendo una noche perfecta.


Buenoo, pues este capitulo me gusta mucho. Disfruté muchisimo escribiéndolo :)

Espero que vosotros hayais disfrutado leyéndolo n.n

Venga, mañana subo más capitulos! Hasta mañana!!!