Holaa! No he podido subir antes sorry T_T Bueno, aqui os dejo algunos capitulos mas! Epero que sean de vuestro agrado.

10000000 millones de gracias a toda la gente que deja algun Review, me encanta saber vuestra opinion n.n


Cinco años después…

Whisky

La nueva década llegó sin prisas.

Jasper se había convertido en un hombre muy apuesto. Las facciones de la cara se le habían endurecido, ya no quedaba ni rastro de aquel Jasper adolescente. Con el tiempo había crecido bastante, ahora era más alto y se había vuelto más musculoso, aunque no tanto como Emmett, que era algo exagerado. A sus veintitrés años era profesor de piano en la New Orleans Dance and music Academy. El profesor Griffin había tenido que dejar la academia hacía un año por problemas personales, y le preguntó a Jasper si le gustaría ocupar su puesto. Él aceptó encantado ya que había cambiado de opinión respecto al tema de ser pianista. Era muy joven, aunque el piano se le daba estupendamente, esos cinco años que había estado en la academia le habían servido de mucho.

Hacía tres años que había terminado de reconstruir la casa de su abuela, y hacía dos que había acabado de instalarse allí solo. Muchos fines de semana iba a visitar a sus padres, que seguían igual que hacía cinco años, excepto por algunas canas.

Con el dinero que ganaba en la academia se podía permitir algún que otro lujo, de modo que al quinto mes de estar trabajando, se compró un coche. Era un Volga 21 de color azul oscuro muy elegante, y a él le encantaba conducirlo.

Edward continuaba trabajando en la construcción, aunque se había convertido en el que dirigía a los trabajadores. Bella era profesora de literatura en la universidad en la que había estudiado. Hacía un año que se habían comprado una casa pequeña para los dos, y hacía unos meses se habían ido a vivir juntos aunque aún no se habían casado.

Emmett había dejado la academia ya que no se le daba nada bien la música y se hizo profesor de rugby en la misma universidad en la que trabajaba Bella. Rosalie por su parte, no quiso terminar su formación ya que se había cansado de bailar ballet y ahora estudiaba para convertirse en enfermera.

Algún que otro viernes por la noche salían a cenar o simplemente de copas para explicarse como les había ido la semana y algunas novedades más.

Jasper había conocido a muchas chicas en ese tiempo. De vez en cuando salía con alguna de ellas aunque nunca atravesaba los límites que él mismo había establecido. Esos límites consistían en no llevarlas a su casa, no acostarse con ellas (aunque en este caso, un día hizo una excepción) y no llamarlas más de dos veces.

Cuando se aburría, llamaba a alguna de esas jóvenes y las llevaba al cine o a pasear, pero cuando veía que estaba a punto de sobrepasar algunos de esos límites, les decía que no quería entrar en ninguna relación y que era mejor que continuaran siendo amigos. Sinceramente, nunca había llamado a la misma chica más de una vez, todas con las que había salido le resultaban aburridas.

Estaba seguro de que algún día encontraría a la chica adecuada para él, pero cada vez que pensaba en ello, la imagen de Alice le venía a la mente y lo único que hacía para evitarlo, era sentarse delante de su piano con un vaso de whisky y la botella al lado, y empezar a tocar y a beber hasta emborracharse.

Aquella había sido una de esas noches.

Se despertó a causa de unos fuertes golpes en la puerta. Al levantar la cabeza se dio cuenta de que se había quedado dormido encima del piano y que tenía la espalda muy dolorida por culpa de la postura en la que había pasado la noche. Se levantó tambaleándose un poco, la cabeza le dolía horrores, parecía que había cogido una buena cogorza la noche anterior y daba gracias a Dios porque ese día fuera sábado. Se acercó lentamente a la puerta y abrió sin prisas. Era Edward que había venido a visitarlo.

-Vaya, veo que te acabas de despertar- le dijo Edward apartándose de él, ya que hacía un fuerte olor a alcohol.

-Si-le contestó Jasper con la voz ronca, masajeándose los hombros que le dolían terriblemente.

-¿Otra vez te has dormido encima del piano?

-Si

-No puedes seguir así Jasper, si continuas haciendo eso te morirás.

-¿Hacer qué? ¿Quedarme hasta tarde pensando nuevas partituras para las clases?

-No, sabes que no te pasas las noches haciendo eso.

-¿Y según tú, que hago?

-Sentarte delante del piano y emborracharte como si de eso dependiera tu vida, seguramente porqué has estado pensando en Alice ¿No es así?

-No, no es así. Pero gracias por recordarme que en algún momento de mi vida hubo alguien con ese nombre.

-Vamos, no te hagas la víctima. Sabes bien que aún no la has olvidado.

-Edward, tenemos esta conversación una vez al mes durante cinco años ¿no crees que es repetitiva?-intentaba escaparse Jasper- ¿para que has venido?-le cambió de tema rápidamente.

-Quería invitarte el viernes a casa, Bella y yo vamos a anunciar algo y quiero que estéis todos.

-Está bien. Iré encantado.

-Gracias Jazz, te esperamos a las ocho.

-De acuerdo, allí estaré.

-Pues entonces ya me voy, te dejo porque creo que tienes mucho que hacer. Y ya sabes, deja de hacer eso que haces últimamente. No te sienta bien.

-De acuerdo, mamá-bromeó Jasper acompañando a su amigo hasta la puerta.

-Adiós, gracioso-se despidió Edward irónicamente.

Jasper cerró la puerta y se dirigió al comedor. Miró la hora, eran las once y media. Recogió el vaso y la botella de whisky de encima del piano, y subió las escaleras hasta entrar en el baño. Necesitaba una ducha porque parecía que en vez de haber bebido whisky por la boca, lo había hecho por la camisa.

Se desnudó y se metió en la bañera. Mientras el agua caliente caía por su cuerpo pensaba en las palabras de Edward. ¿De verdad pensaba que no había logrado olvidar a Alice en esos cinco años? Lo tenía todo controlado, o al menos, eso creía.