Tracy
Después de ducharse, salió de su casa para dirigirse a casa de sus padres. Había quedado en que iría a comer con ellos ese día, ya que su madre estaba preocupada por él porque decía que no comía bien y que estaba muy delgado.
Estaba a punto de entrar en su coche cuando escuchó una voz que lo llamaba.
Se giró para ver quien era y se sorprendió de ver que una chica tan bonita como ella le estuviera hablando a él.
-¡Hola Jasper!-le dijo aquella joven.
-Hola…-¿La conocía?
-¿No te acuerdas de mí? Soy Tracy.
-¡Ah! ¡Claro!- al decirle su nombre, se acordó de la joven.
(Flashback)
Estaba solo, sentado en un taburete de un bar dándole vueltas a un vaso con algo dentro que no tenía muy buen gusto pero que ayudaba a mitigar el dolor de su soledad. A su lado había una joven muy bonita. Tenía el cabello largo y rizado, de un color pelirrojo intenso. Sus ojos eran verdes y tenía la cara redondita y llena de pecas, aunque le sentaban extremadamente bien. Parecía casi tan desamparada como él y la invitó a una copa. Y después a otra más, y así hasta haberse tomado por lo menos cinco copas. Al salir del bar, ella le ofreció ir a su casa para tomar la última, y él, sin saber muy bien lo que hacía, aceptó. No habían ni llegado a la puerta de su casa y ya se estaban besando.
Pasaron la noche juntos, aunque durante toda la noche, la mente de Jasper le jugó malas pasadas. Cuando miraba a la tal Tracy, no la veía realmente a ella, si no a Alice.
Cuando despertó, la chica no estaba con él, de modo que se vistió, salió de la casa maldiciéndose interiormente por lo que había hecho y se olvidó por completo de aquella joven.
(Fin del flashback)
-Siento no haberte reconocido, has cambiado bastante-intentó arreglarlo Jasper.
-Seguramente. Tú también, ahora estás más guapo-le dijo ella intentando coquetear con él.
-Gracias.
-¿Sabes? no tuve ocasión de decírtelo, pero me lo pasé extraordinariamente bien aquella noche.
-Si, estuvo bien.-le dijo él intentando que se acabara pronto aquella conversación.
-¿Te parece bien si algún día decido visitarte?-le preguntó Tracy.
Jasper tenía prisa, quería deshacerse de ella cuanto antes pero no era plan de decirle que lo que pasó fue un error, él ya sabía lo mucho que dolía aquello. De modo que le dijo lo primero que se le pasó por la cabeza.
-Está bien, cuando quieras-medio segundo después de haberlo dicho se arrepintió totalmente. La estaba invitando a su casa, ya había incumplido sus normas una vez, no debía hacerlo dos veces y menos con la misma chica, pero ya no podía echarse atrás.
-Está bien, algún día vendré.
-Oye, Tracy debo irme, me esperan.-le dijo ya, cansado de hablar con ella.
-Lo siento si te he entretenido, nos veremos pronto Jasper-le dijo Tracy despidiéndose de él con la mano y poniendo cara de tonta enamorada.
Jasper se subió rápidamente en su coche y arrancó. Mientras conducía no podía creer la suerte que tenía, irónicamente hablando. Ahora debía estar alerta por si Tracy iba a su casa. Iba pensando qué debía decirle. Tal vez lo mejor sería esperar que llegara el día de la visita y decirle que no quería hablar con ella. Aunque bien pensado, la trataría fatal si lo hiciera así. Decidió que cuando llegara a su casa, miraría en su agenda telefónica, tal vez aquella noche se habían intercambiado los teléfonos. Si tenía su número, la llamaría y anularía la cita, no tenía ganas de que ninguna muchacha a la que no conocía entrara en su casa. Parecía una joven un poco ingenua y aunque era bonita, Jasper no sentía absolutamente nada por ella. ¿Algún día sería capaz de pensar en alguna otra mujer de la misma manera en como aún pensaba en Alice?
