Hiii^^ Esta es la ultima tanda de capitulos x hoy...la cosa se pone MUY interesante....muahahahaha....
Que los disfrutéis!
El reencuentro
Era ella, definitivamente. Sus amigos no se habían percatado de que Jasper permanecía inmóvil detrás de ellos, por lo que pensó en darse la vuelta sigilosamente y salir de allí corriendo. Se disponía a hacerlo cuando escuchó la voz de Emmett gritando su nombre.
-¡Jazz!-sintió como lo cogía por el brazo y lo arrastraba hasta estar cara a cara con ellos y con ella-vaya, si que tocas bien, no tenía ni idea de lo bien que tocabas Jazz. Te felicito.
-Gracias Emmett-susurró Jasper mirando el suelo, no se atrevía a levantar la mirada para enfrentarse con aquellos ojos que seguramente lo estarían mirando fijamente.
Bella al notar el estado de Jasper, se dispuso a hacer algo.
-Bueno, creo que debemos irnos ¿no creéis?-les dijo a Edward, Emmett y Rosalie. Estaba claro que querían dejarlos solos, pero Jasper estaba aterrado. No quería quedarse solo allí, no quería hablar con ella.
-Si, mejor nos vamos. Hasta pronto chicos.-Se despidió Edward empujando a Emmett que parecía que no se enteraba de lo que pasaba.
-Adiós, ya nos veremos-se despidió ella, la voz no le había cambiado mucho.
Por fin se quedaron solos. Jasper permanecía mirando al suelo, estaba seguro de que parecía tonto allí plantado mirándose los pies, pero tenía miedo de moverse.
-Hola Jasper-le dijo ella finalmente. ¿Debía contestarle?
-Hola Alice-le dijo alzando por fin la cabeza, enfrentándose a ella. No debía haberlo hecho, se quedó paralizado en cuanto la volvió a ver de cerca. Sintió como le ardían las mejillas y como le temblaban las manos y las rodillas.
Había cambiado bastante, pero para mejor. Estaba mucho más bonita de lo que la recordaba. Llevaba el pelo más largo, aunque no le llegaba a los hombros, y tal y como lo recordaba, las puntas miraban cada una hacia un lado. Continuaba siendo menuda aunque su cuerpo ya no era el de una adolescente, sino el de una mujer. La cara no le había cambiado demasiado, seguía siendo dulce, como hacía cinco años. Vestía muy elegantemente, con un vestido de color lila claro que le llegaba a las rodillas. Era simplemente preciosa.
Jasper sintió como su corazón le palpitaba furiosamente en el pecho, no estaba preparado para aquello.
-Tengo que felicitarte, has tocado maravillosamente.
-Gracias-tenía la sensación de que no podría articular ninguna palabra más.
-Me alegro mucho de volver a verte Jasper-le dijo ella. Parecía que lo decía sinceramente.
-Yo también…-farfulló. Podía notar como los sentimientos que creía muertos, volvían a revivir- ¿Cómo es que has venido a verme tocar?-no podía creerlo, había articulado una frase entera.
-Bueno…llegué ayer y vi que anunciaban el veinticinco aniversario de la academia y como Bella me había dicho que eras profesor, supuse que tocarías y no me lo quería perder. Ya sabes que siempre me ha gustado mucho como tocas, en especial…la primera melodía que has tocado.
-La tuya.
-Si-No parecía nerviosa en absoluto, al contrario de él que era un manojo de nervios.
-¿Te quedarás hasta el día de la boda?
-Si, dos días después me vuelvo a Nueva York. Bueno…ahora he de irme, supongo que ya nos veremos Jasper-se dio la vuelta dispuesta a irse.
No podía dejarla ir así, de modo que actuó sin pensar.
-¿Por qué no vienes mañana a casa? Me gustaría que habláramos tranquilamente.
-¿A tu casa?-Alice se detuvo y se giró.
Jasper asintió.
-Está bien. ¿A qué hora te va bien que vaya?
-Ven por la tarde, tomaremos café y charlaremos.
-De acuerdo, hasta mañana Jasper.
-Hasta mañana Alice-se le hizo extraño volver a pronunciar aquel nombre.
Alice se subió en un taxi que la esperaba y se marchó.
Jasper se dirigió a su coche y entró en él. No arrancó, simplemente puso las manos en el volante. No podía creerlo, había vuelto. Aún notaba su corazón palpitándole desbocado en el pecho.
Al día siguiente, Alice iría a su casa, podría preguntarle todo lo que quisiera. Pero ella se iría otra vez, no había vuelto para quedarse, no había vuelto por él.
Unos minutos después arrancó lentamente el auto y se dirigió a su casa, con la imagen de Alice en la mente.
