Hiii!^^

Como dije ayer, los capitulos que subo hoy no son tan "agradables".

Espero vuesta opinión!


Traición

Se despertó a las seis, aún quedaba una hora para que Jasper regresara. De modo que pensó en llamar a Bella que seguramente ya habría terminado de trabajar, así se entretendría un rato charlando con ella.

No sabía su número de teléfono así que buscó la agenda telefónica de Jasper para ver si él tenía apuntado su número. Cuando la encontró, la abrió y se sorprendió de la cantidad de números que tenía y mayoritariamente todos eran mujeres. Decidió no pensar mal, debía confiar en él. Si le había dicho que nunca se había enamorado ni nada de eso, aquellas mujeres debían ser amigas. Encontró el número de Bella y marcó, pero nadie le contestó. Después buscó el de Rosalie, esperó varios pitidos pero al ver que no le contestaban colgó. No sabía que hacer, de modo que se dirigió hacia la estantería y cogió el libro de Romeo y Julieta, su preferido.

Empezó a leerlo y cuando ya llevaba treinta páginas, escuchó el ruido del coche de Jasper. Se levantó rápidamente, dejó el libro en la estantería y salió a recibirlo igual que había hecho por la mañana.

Al salir se encontró con una joven pelirroja al lado del coche de Jasper, parecía que lo estaba esperando. Jasper salió del coche y aquella chica se abalanzó encima de él dándole un beso en los labios.

No podía creer lo que estaba viendo. El corazón empezó a latirle con fuerza y sintió como se le humedecían los ojos. Entró en la casa y cerró la puerta de un portazo. Ahora si que debía pensar mal, lo había visto con sus propios ojos. Aquella, muchacha había besado a Jasper, a su Jasper y él no había hecho nada por impedirlo. Debía actuar rápido. Subió rápidamente las escaleras limpiándose las lágrimas que le impedían ver con claridad y cogió su maleta que aún estaba hecha.

Jasper al ver lo que había ocurrido se quitó a la chica de encima de un empujón.

-¿Qué haces Tracy?-le preguntó enfadado.

-Besarte ¿qué quieres que haga?

-Escúchame, tengo novia y ha visto lo que has hecho de modo que quiero que le digas lo que ha pasado ¿de acuerdo?-le exigió al borde de la histeria.

-No, tú no tenías novia cuando me invitaste a tu casa ¿o si?

-Escúchame, no me importa ¡quiero que se lo digas!

-No lo haré Jasper.

-Pues si no vas a hacer nada, lárgate. ¡Lo que ocurrió entre nosotros no fue nada! Estaba borracho, de modo que no significó nada para mí-ahora estaba actuando igual que María, pero en ese momento no le importaba, estaba histérico. Debía entrar y hablar con Alice.

Después de decirle eso corrió hacia la puerta, sacó su llave y abrió rápidamente. Una vez dentro, subió corriendo las escaleras hasta llegar a su habitación. Allí estaba Alice peleándose con su maleta que se había abierto de golpe y había desparramado toda su ropa por la habitación.

-Alice escúchame…-empezó a decir acercándose a ella.

-¡No te atrevas a tocarme Jasper!-le rugió Alice alejándose de él-¡no te atrevas a decirme que no es lo que yo pienso, porque se muy bien lo que he visto!

- Si me dejaras explicártelo-intentó razonar él.

-¡No quiero que me expliques nada, me ha quedado todo muy claro!

-Alice no te vayas, por favor. Hablemos de lo que ha pasado.

-Si crees que me voy a quedar un minuto más aquí estás muy equivocado-terminó de meter las cosas en la maleta y se dispuso a salir de la habitación, pero Jasper la cogió del brazo.

-¡Suéltame ahora mismo!-le gritó llorando.

-No, escúchame por favor.

-Jasper me mentiste, me dijiste que no te habías enamorado ni nada por el estilo, y ahora me encuentro con que una chica se te tira a los brazos y tú no haces nada para impedirlo. ¿Qué quieres que piense?

-¡Ella no significa nada para mí, Alice! ¡Nunca ha significado nada, solo pasemos juntos una noche y estaba borracho! ¡Lo hice cuando creía que me habías olvidado de modo que no puedes reprocharme nada! ¡Alice yo te quiero a ti!

Alice hizo el ademán de soltarse pero le fue inútil, él era más fuerte.

-Tú me quieres y no quieres irte, Alice-insistió Jasper.

-Por eso mismo he de irme, ahora mismo no sé lo que siento por ti. Después de la boda me iré a Nueva York, Jasper. Podrás estar con tu amiguita siempre que quieras, no te molestaré más.

-¡No quiero estar con ella, quiero estar contigo! ¡Alice te quiero!

-No digas eso si no es verdad, por favor-le dijo dejando que las lágrimas mojaran sus mejillas.

-Claro que es verdad, te lo he demostrado todos estos días, todo este tiempo que hemos estado juntos Alice, eres la persona más importante para mí.

-¡Cállate ya!-le gritó Alice.

En ese momento Jasper la cogió por la cintura acercándola a él hasta juntar sus labios con los de ella.

Alice no se lo pensó dos veces y le pegó una bofetada. Del golpe, Jasper se quedó trastocado y la soltó.

Aprovechando el momento, salió de la habitación rápidamente cerrando la puerta, dejándolo de pie al lado de la cama.