Volviendo a empezar
Desde que llamé esta mañana a Elizabeth me preguntó para qué diablos lo hice. ¿Qué le voy a decir? La verdad seguro que no. Por lo que sé ella está sola pero eso no quiere decir que me siga queriendo. Ni loco le confieso que sigo tan enamorado de ella como cuando la vi partir en el ferry y que no dejé de pensar en ella en todo este tiempo. Tengo que hablar con ella porque seguramente ahora nos veremos bastante seguido y no quiero que las cosas estén más raras de lo necesario entre nosotros pero no voy a develar mis sentimientos. Para algo me tiene que servir esa máscara de hierro que todos me acusan de tener ¿no?
Llego al lugar acordado con Elizabeth 20 minutos antes, bajo del auto y me apoyo en el capot para esperarla mientras reviso mails en mi teléfono. No soy vanidoso pero las miradas descaradas de las estudiantes que caminan por el campus en este momento me vienen muy bien. Debe ser el traje, Georgie dice que a todas las mujeres las pierden los hombres bien vestidos. ¿Surtirá el mismo efecto con Elizabeth?
¡Maldición! ¿Tenía que estar tan linda? Bueno, es linda, no lo puede evitar pero ¿cómo voy a decirle que soy inmune a sus encantos cuando está vestida así? ¿Y cómo puede ser que se vea tan apetecible con unos jeans, una blusa y un abrigo liviano? Ay, por favor! Estoy perdido. Un momento… viene hablando con un tipo y le está sonriendo! ¿Quién es? ¿Qué hace con ella? ¿Por qué le toca el brazo?
Ahh… Por fin me vio. ¿Te gusta lo que ves nena? Sí ¿verdad? Aquí estoy, esperándote con mi traje de Armani. No puedo ofrecerte nada pero soy mucho mejor que ese tipito que sigue intentando llamar tu atención.
"Bueno Patrick, nos vemos mañana. Adiós" Sí Patrick, te está despidiendo. ¡Vete de una vez!
"Adiós Lizzie, nos vemos." El tal Patrick la mira como si fuera comestible (no lo culpo, lo es) pero ella ahora sólo me mira a mí.
"Hola", me dice que con esa voz suya tan bonita.
"Hola", es todo lo que yo puedo responder a duras penas. Presidente de mi propia empresa, millonario, terrateniente y todo lo que quiera pero esta mujercita me deja sin habla cada vez que la veo. Y cómo no, si me mira con esos ojos color almendra…
"¡Uhu! Bien hecho profe. ¡Qué guapo!" Lizzie rio y se dio vuelta para mirar a las chicas que gritaban y silbaban alentándola.
"Todavía no puse las calificaciones así que ¡mucho cuidado conmigo!" Elizabeth intentó mostrarse seria pero no pudo, se ve que no le molestaron los gritos de esas chicas y a mí tampoco, es evidente que la aprecian y la respetan.
"¿Tus alumnas?"
"Sí, son terribles. Las vuelven locas los hombres atractivos como tú y más si llevan traje." Gracias Georgie.
Voy a dejar pasar que acaba de decir que soy atractivo, no quiero complicar las cosas desde ahora.
"¿Vamos?" Cuando me doy vuelta hacia el auto sobre el que estaba apoyado observo que Lizzie lo mira con admiración y cómo no, es un Porsche. Pero no sé por qué me siento ridículamente orgulloso. Me gusta tener su aprobación.
"Hermoso", dice ella cuando mientras se pone cómoda sobre el asiento de cuero negro.
"Gracias." ¿El auto o yo?
"¿Te gustan los autos?"
"Me gustan, sobre todo porque me sirven, aunque también me fijo en lo estético. Mi primo Richard en cambio es un enfermo de los autos, casi tiene una colección."
"¿Ese es el primo del que hablaste en Sant…. antes?"
Es la primera mención que cualquiera de los dos hace sobre nuestro pasado en común y suena a la vez extraño y natural.
"Sí, el mismo."
Después de eso Lizzie se queda callada como si se arrepintiera de haber mencionado algo relacionado con esos días y permanecemos en silencio hasta que llegamos al bar que elegí para esa noche. Mientras estaciono recuerdo lo estúpido que me sentí mientras seleccionaba el lugar, me sentí como una adolescente, y digo una porque los hombres no solemos dudar tanto ¿o sí? Primero dudé si llevarla a cenar, a tomar un café o un trago. La cena fue lo primero que descarté, se parecería demasiado a una cita, luego descarté el café, era demasiado impersonal, así que me decidí por un trago ¿pero dónde? No podía ser uno de esos bares de after office porque no estaba tratando de conquistarla, tampoco uno de esos anodinos bares de negocios porque no se trataba de una transacción comercial. Y así estuve todo el día hasta que recordé un pub al que solía ir cuando era joven y despreocupado, hace muchos, muchos años. Era elegante pero informal, íntimo pero no romántico, había una que otra pareja pero también oficinistas y grupos de amigos, sólo esperaba que el clima no hubiera cambiado demasiado.
Entramos, por suerte el lugar estaba como siempre, y me pareció que a Lizzie le gustaba. Mientras caminábamos hasta una mesa alejada de la barra no pude evitar observar las miradas de admiración que despertaba Elizabeth y sentí unos celos tan absurdos como potentes. Sólo me tranquilicé, en parte, cuando comprobé que ella no miraba a nadie, ni siquiera a mí.
Pedimos dos cervezas y mientras esperábamos Lizzie se quitó el tapado y yo me aflojé la corbata, todo sin mirarnos. Supongo que para quien nos estuviera mirando pareceríamos una pareja en una primera cita algo incómoda o unos ex en un reencuentro algo forzado. No sé qué era peor. Al fin llegó la camarera con las cervezas y ya no había más excusas. Levanté la vista y encontré los ojos de Lizzie fijos en mí, interrogantes. Claro, yo había pedido "hablar".
"Hola Lizzie."
'Hola Lizzie' ¿Eso es todo lo que se te ocurre idiota? Me siento el tipo más estúpido del mundo pero, increíblemente, la boca de Lizzie empieza a curvarse en una sonrisa maravillosa.
"Hola Will." La tensión que atenazaba mi espalda me abandona al instante y reímos juntos por varios minutos y por primera vez en mucho tiempo me siento feliz, no sé qué será de nosotros pero suceda lo que suceda estará bien.
"Qué raro todo ¿no?", dijo.
"Muy raro."
"Estuvimos tan cerca todo este tiempo y…"
"Sí, es increíble que no nos hayamos encontrado ni una sola vez."
"¿En serio no lo sabías?" ¿Duda de mí? ¿Realmente cree que la estuve evitando? "No claro que no lo sabías", por suerte se corrigió ella misma. "Pero es tan extraño. Jane es mi hermana y Charles tu mejor amigo y nosotros pasamos mucho tiempo juntos."
"Sí pero yo tuve muchos problemas, eh… estuve muy ocupado y no vi demasiado a Charles, creo que vi a Jane sólo tres o cuatro veces en estos años."
"Sí, recuerdo cuando me contó que por fin había conocido al famoso amigo de Charles. Yo estaba en París."
"¿Estuviste allí casi dos años, verdad? Yo también suelo viajar mucho. Supongo que eso lo explica."
"Supongo. Una vez vi una foto tuya con Charles ¿sabes? Era después de un partido de polo o algo así pero ustedes estaban riendo y había otro hombre en la foto, con cabello castaño claro y a ti no se te veía bien porque tenías la cabeza baja y yo asumí que William Darcy era el otro. Ni en mis sueños más locos se me ocurrió que podías ser tú."
"Ah sí, recuerdo esa foto. Habíamos ganado un torneo de polo en la universidad y cuando estaban por tomarnos la foto Richard hizo una de las suyas y nos reímos. Richard, el otro hombre era él, mi primo."
"Ah… Como a él tampoco nunca lo conocí en persona siempre creí que eras tú. Recuerdo haberle preguntado a Caroline si él era Darcy y me dijo que sí, supongo que me malinterpretó."
"Yo también vi o más bien creí ver una foto tuya. Estaba Jane con una muchacha de cabello y ojos claros en un bar o algo así, la otra muchacha tenía birrete me parece. Como las dos eran bastante parecidas me imaginé que esa era su hermana."
"Esa es Charlotte, una gran amiga nuestra. Yo tomé la foto en el festejo de su graduación."
"Ya… Estoy casi seguro de que Caroline me dijo que eras tú. Pero bueno… ya está. La cuestión es que al fin nos volvimos a encontrar."
"Sí."
"¿Tu hermana lo sabe?" No me pareció que Jane supiera quién era yo pero tal vez Lizzie se lo había dicho después.
"No, nunca se lo dije."
"¿No le dijiste que soy yo?"
"No le dije lo que pasó." Qué raro, pensé que eran muy unidas.
"¿Por qué?"
"¿Tú sí se lo dijiste a alguien?" ¿Y por qué se enoja? Le digo que no con la cabeza. "¿Por qué?"
"Primero porque era algo muy privado y realmente no sabía si te iba a volver a ver así que no tenía mucho sentido. Como lo de las postales no funcionó…" Ahí está, ahí salió todo mi rencor y Lizzie se sobresaltó por mi amargo tono de voz.
"Lo siento", me dice bajando la mirada con tristeza y vergüenza.
"Te busqué Lizzie, no sabes cuánto te busqué. Creí que lo que tuvimos fue especial, yo no quería dejar de verte y te necesitaba. Te necesité tanto durante estos años. Cuando volví a Londres mi vida…" No quiero hablar de eso, no quiero ni pensarlo. Sacudo mi cabeza intentando alejar los malos recuerdos.
"¿Qué? ¿Qué pasó?"
"Nada. Todo. Mi vida cambió. Me hubiera gustado que estuvieras ahí pero no fue así y tal vez haya sido mejor así." Otra vez mi voz revela todo el resentimiento que guardo desde hace cuatro años por algo que realmente no fue culpa suya, yo acepté ese juego y salió mal y además no podemos saber qué habría pasado si nos hubiéramos encontrado enseguida, lo más probable es que igual nos hubiéramos separado. Lástima que ni yo mismo creo eso.
"Yo también te busqué Will", el tono enojado de Lizzie me saca de mis pensamientos. "Para mí fue especial y quería volver a verte con todas mis fuerzas. Si hasta llamé a todos las marinas de Atenas para ver quién había devuelto el velero. No sabes lo estúpida y triste que me sentí por haberme hecho la interesante y haber arriesgado la mejor relación que tuve en mi vida por seguir con un tonto juego. Porque eso es lo que fuiste para mí, la mejor relación de mi vida, pero si tú crees que fue mejor así tal vez tengas razón."
No, no tengo razón Lizzie. Soy un idiota que está tratando de alejarte por miedo a sentir otra vez lo que alguna vez sentí por ti y que se me rompa el corazón otra vez si tú no sientes lo mismo o si no funciona. Porque tú también fuiste lo mejor de mi vida y simplemente no puedo volver a sentir tanto otra vez para después volver a perder. No sobreviviría, lo sé.
"Lizzie, por favor entiéndeme, tú fuiste muy importante para mí. Valoro enormemente la semana que pasamos juntos y nunca la voy a olvidar." Es la pura verdad. "Pero pasó lo que pasó y al menos yo no soy el mismo pero quiero hacer esto bien, por Charles, por Jane, por todos. Presumo que ahora sí vamos a vernos bastante seguido y quería hablar contigo para que las cosas no fueran tan extrañas entre nosotros. Si tú no se lo contaste nunca a nadie y yo tampoco entonces no habrá que dar explicaciones. Eso es bueno ¿no crees?"
"Claro. ¿Vamos? Mañana empiezo temprano." Supongo que terminó la conversación.
"Vamos." Dejo unos billetes sobre la mesa y la ayudo a ponerse el abrigo y cuando lo hago no me resisto a la tentación de rozar ligeramente su cuello y veo, con triste satisfacción, como se le erizan los cabellos de la nuca y quiero besarla justo ahí pero no puedo, nunca más podré.
Lizzie me indica el camino hasta su casa y me alegro de ver que vive en un buen barrio y en un lindo edificio. La ayudo a salir del coche y cuando le alcanzo la bolsa que había dejado en el asiento de atrás recuerdo su afición. "Fue encantador. Pero tengo que gritar ahora".
"¿Elegiste esta bolsa por…?"
"Premonición al parecer." Y al parecer estos cuatro años le sumaron ironía a su increíble carácter. No puedo decir que no me agrade aunque en este momento no me favorezca.
"Gracias por acompañarme Lizzie. Nos vemos." Pienso si será apropiado despedirme con un beso, en la mejilla obviamente, pero ella decide por mí cuando me da la espalda y se dirige rápidamente a la puerta.
"Gracias a ti. Adiós." Gira la llave, abre la puerta y desparece de mi vista. Una vez más.
¿Qué diablos fue eso? Pensé en Will todo el fin de semana, pensé en nuestro encuentro durante todo el día pero jamás se me ocurrió que nuestra primera reunión después de lo que vivimos sería tan… tan… Arrrrgh! ¿Qué le pasa a este hombre? ¿Dónde quedó el Will romántico, divertido y aventurero que conocí en Santorini? Seguro, sigue siendo atractivo (¡lo bien que se veía con ese traje!) y aún tiene una sonrisa increíble pero la muestra tan poco, está siempre serio, como amargado. ¿Y eso de que 'pasó lo que pasó'? ¿Se le ocurre algún otro cliché señor Darcy? Se burlan de mis bolsas pero realmente hoy no pude haber elegido una más apropiada, realmente hubo un momento en el que quise gritar.
Ahora me lamento de no haberle contado a nadie lo que sucedió en Santorini, al menos ahora tendría con quien hablar. Pero tal vez sea mejor así. Como dice Will, no tendré que dar explicaciones. El problema es que prometimos colaborar con Jane y Charles en la organización del casamiento y eso nos obligará a vernos muy seguido. Bueno, será como usted quiere señor Darcy, haremos de cuenta que nos acabamos de conocer.
"Hola."
"¿Lizzie, estás bien?"
"Jane… ¿qué hora es?"
"Las nueve."
"¡¿Las nueve?! ¡Me quedé dormida! Tengo clase en una hora." Maldición, maldición, maldición. No tengo tiempo de ducharme. "Ayyyyyy"
"¡¿Qué pasó?!"
"Ay, me caí de la cama…"
"Lizzie ¿qué te pasa? Me estás preocupando."
"Nada Jane. Me quedé dormida y llego tarde a la universidad."
"Pero es martes. Tú no tienes clase los martes ¿o sí?"
"Eh… no. Ay, me duele la cabeza..."
"¿No tendrás resaca, no?"
"¡Noooo!" Sí. Ayer no me podía dormir y tuve la genial idea de tomar un traguito de ese cognac que compré una vez para cocinar. A papá le funciona. Creo que es así como aguanta a mamá. "¿Por qué llamabas Jane?"
"Ah sí. A Charles se le ocurrió la mejor idea, que vayamos a Netherfield el otro fin de semana. Pasaremos unos días de descanso y de paso podemos empezar a planear la boda. ¿Qué te parece?" La verdad me parece genial, me vendrá bien el descanso. Este año la universidad me agotó y con mi proyecto de investigación tendré que trabajar casi todo el verano. "¿Vienes, verdad? William ya confirmó."
"¿Ya confirmó? ¿Pero a qué hora hablaron, a las siete de la mañana?"
"¿Qué dices?" Ups. Jane no sabe que Will y yo nos vimos ayer por la noche y como no me dijo nada supongo que Charles lo invitó hoy temprano, o tal vez ayer más tarde.
"Eh… nada. Claro que voy Jane pero recién podré salir el sábado porque tengo clase hasta el viernes por la tarde."
"No hay problema. Tengo que dejarte Lizzie ¿Nos vemos esta tarde?"
"¿Vamos al salón de Kitty? Tengo que hacerme las uñas."
"Vamos y después vamos a tomar algo y me cuentas qué te pasa. Estas muy rara hoy."
"Estoy dormida Jane."
"Tú nunca te quedas dormida. ¡Si te levantas al amanecer! Algo pasa, lo sé. Desembucha." Maldita Jane, siempre sabe cómo estoy.
"Estoy cansada Jane, tuve un año intenso, tengo por delante dos semanas terribles con exámenes que tomar, reportes que llenar…"
"Está bien, está bien. Te dejo en paz. Por ahora pero ya me contarás."
"Bruja."
"Adiós hermanita. Te quiero."
"Yo no."
"Sí me quieres…" Odio cuando usa ese tono, no puedo negarle nada.
"Sí te quiero."
Adoro a Jane pero si me llama una vez más para preguntarme qué llevar a Netherfield la voy a matar. No sé por qué está tan nerviosa por qué va a ponerse si ya atrapó su presa, o sea, Charles (palabras de mi madre, no mías, obviamente). Al menos me mantuvo ocupada para no pensar tanto en Will, ella y las dos últimas semanas de clase del año. Fue mi mejor año hasta ahora como profesora pero estoy agotada, me vienen bien estos días en el campo y si lo mío con Will se complica, seguro podré contar con Caroline para que me lo saque de encima.
Momento. ¿Lo mío con Will? ¿Desde cuándo pienso que hay algo entre nosotros? Desde siempre tonta. ¿Quién dijo eso? Miro a mi alrededor pero sólo veo mi propia imagen en el espejo. Dios, qué mal estoy, hasta escucho voces. Dios… ¡qué mal tengo el pelo! Mejor me pongo un sombrero, no tengo tiempo de nada más, ya voy retrasada. Me hubiera encantado viajar con Jane, en los últimos días casi no nos vimos, pero ayer me llamó para decirme que era bienvenida a viajar con ellos aunque el auto de Charles iba hasta el techo con todo el equipaje de Caroline (ya me la imagino, el juego completo de maletas Louis Vouiton para una semana de vacaciones ¡en su propia casa!), así que decidí ir en mi propio auto. Me encanta conducir, adoro mi autito, y creo que necesito estas dos horas de soledad. Voy a bajar la capota y manejar cantando a todo volumen y si a alguien le molesta... pues qué lástima.
Bien, veamos. La maleta lista, Ipad, cámara, un par de libros, anteojos de sol, los papeles del auto… Sip… Todo listo.
"Hola Penny ¿me extrañaste?" Y sí, estoy loca, le puse nombre a mi auto (Penélope por Penélope Glamour, Penny para los amigos) y le hablo. Vamos a ver… ¿con qué empezamos? Adele… no. Cold Play… más tarde. Mmhh, ¡ya sé! Un clásico, hoy me siento retro.
"At First, I Was Afraid,
I Was Petrified.
I Kept Thinking
I Could Never Live Without You By My Side."
"Usted siempre de buen humor señorita Bennet."
"Cómo debe ser Perks. Regreso en una semana. ¿Podría regarme las plantas?"
"Claro señorita. Que tenga buen viaje."
"Adiós." No sé qué haría sin el señor Perkins, será el portero del edificio pero para mí es Manny a la obra, siempre dispuesto a ayudarme. Ahora sí, ¡Vamonos!
"Disculpe que la haga trabajar un sábado pero necesito que me envíe el reporte de Walsh señora Reynolds por favor y dígale a mis tíos que si necesitan que esté en la reunión me avisen. Puedo volver en cualquier momento."
"Los señores Matlock y de Bourgh tienen todo listo para la reunión según informaron y estoy segura de que no será necesario que regreses William."
"Aun así, asegúrese de avisarme, confío en su criterio."
"Hablando de mi criterio… ¿estás conduciendo?"
"Eh… sí pero hay un atasco así que literalmente estoy detenido y además tengo el manos libres." La señora Reynolds es la única persona a la que le acepto este tipo de retos, tal vez porque me suenas maternales y como mi madre no está aquí para retarme.
"Ya sabes que no me gusta que hables mientras conduces así que voy a cortar ya. Disfruta tu descanso querido y ¡descansa! En serio, lo necesitas."
"Y usted necesita vacaciones y espero que se las tome en cuanto yo regrese. Es una orden Ellen."
"Una orden que obedeceré con todo gusto muy pronto. Cuídate."
"Adiós Ellen, usted también."
Una semana en Netherfield. Necesito el descanso y también la compañía la verdad. Pemberley es siempre mi primera elección pero puede ser bastante solitario, sobre todo con Georgie aún París y Richard de viaje quién sabe por dónde, además empieza la temporada alta y tenemos tours casi todos los días. Igual no sé qué esperar. Charles me prometió acompañarme a pescar pero seguramente querrá pasar todo el tiempo que pueda con Jane y yo terminaré a merced de Caroline como siempre, aunque esta vez al menos estará Elizabeth también.
Elizabeth… Lizzie… ¿Lizzie?
¿Es ella la que acaba de detenerse al lado mío? Auto descapotable violeta, sombrero, música a todo volumen. Mmhm, podría ser. Pero… ¿está cantando?
"And the lovers that you sent for me
didn't come with any satisfaction guarantee
so I return them to the sender
and the note attached will read
how I love to hate you
I love to hate you
I love to hate you
I love to hate you"
Sí, es ella.
"Espero que eso no esté dedicado a mí señorita Bennet."
"¿Y qué le hace creer que venía pensando en usted señor Darcy?" Ni la sorpresa de nuestro fortuito encuentro le hace perder el ingenio.
"Touché." Tiene razón, me traicionó mi ego. Y mis ganas de que a pesar de todo piense en mí.
"Qué casualidad ¿no?" ¿Esa sonrisa fabulosa querrá decir que se alegra de verme?
"Lindo auto."
"¿Verdad? Lo adoro, se llama Penny."
"¿Le pusiste nombre?"
"Claro, ¿tú no?" No entiendo por qué me lo pregunta como si fuera algo normal.
"Eh… no."
"Pensé que los hombres siempre le ponían nombre a sus… aparatos. Adioooos."
El tránsito se libera y la descarada sale disparada después de haberme dicho… ¿realmente insinuó lo que creo? Ay señorita Bennet ¿así es como quiere pasar esta semana? Así será entonces, dos pueden jugar este juego. Estoy un poco oxidado pero si logré conquistarla una vez, puedo hacerlo de nuevo. Mi Porsche también acepta el desafío y se lanza elegantemente a la persecución. Ahí te veo Lizzie, ya te tengo…
Momento. ¿Conquistarla otra vez? ¿De dónde salió eso? No quiero conquistarla, quiero tener con ella una relación amistosa y civilizada porque somos adultos y lo que pasó entre nosotros fue muy lindo pero ya terminó y ambos hemos seguido con nuestras vidas. Por favor, ¡si tú no tienes vida! ¿Quién dijo eso? ¡Claro que tengo! Dirijo mi propia empresa, administro varias propiedades, me ocupo de mi herma… Arrrggh ¡me estoy volviendo loco! ¿A quién le hablo? Estoy solo en el auto. Esta mujer me va a matar, pero no me va a ganar. Me muero si llega a Netherfield antes que yo con su auto violeta.
Estuve al límite de velocidad por casi 50 kilómetros para poder ganarle a Will. Ya sé, es un poco infantil pero me encantó. Me pasó, obviamente. Es que tener un Porsche ayuda porque si no…
Estacionamos frente a la casa casi al mismo tiempo y Will, que es un caballero, sale de su auto apresuradamente para abrir la puerta del mío y ayudarme a bajar y… ¡Mamma mia, qué maravilla! Hace cuatro años era atractivo pero ahora… ahora está a punto caramelo. Lleva unos jeans prelavados un poco rotos y un sweater azul muy liviano arremangado que resaltan sus hombros anchos, su cintura estrecha, el vientre plano, los muslos fuertes y sus antebrazos un poco bronceados…
"Elizabeth… ¿Lizzie?"
"Eh… ¿qué?"
"¿Te ayudo?" El muy cretino sabe que estaba babeándome por él, lo sé por esa sonrisa algo engreída que intenta ocultar, y para terminar de avergonzarme se inclina hacia mí y puedo sentir su aroma mezcla de alguna fragancia especiada y costosa y su propio y maravilloso olor. Y cuando toma mi mano una corriente eléctrica me recorre directo hasta el corazón y… bueno… un poco (bastante) más abajo.
"Lizzie, Will ¡qué bueno que llegaron! ¿Vinieron juntos?"
Charles lo pregunta inocentemente pero en cuanto lo dice Will y yo separamos nuestras manos como si nos quemara. Por suerte Charles no se da cuenta y Jane que aparece detrás de él tampoco pero Caroline, que también está con ellos, es otra historia. Cuando saluda a William se cuelga de él como si le perteneciera y me dedica a mí una de sus pérfidas sonrisas. Hasta ahí todo normal, pero cuando paso a su lado para entrar me dedica una mirada tan pérfida que sospecho que fue ella quien inspiró Maléfica.
Esta va a ser una semana interesante.
