Disclaimer: The Lost Canvas no me pertenece


Hola, Papá:

Parece mentira que hayan pasado cinco años desde que empecé a mandarte estas cartas, ¿a que sí? ¿Durante cuánto tiempo crees que seguiré escribiéndote? ¿Cuántas cartas más lanzaré al aire desde este acantilado? No pienses mal, no es que me haya cansado de hablar contigo. Sabes que sigo intentando escuchar tus sabias palabras en el viento, pero todavía no he tenido éxito. No me rendiré, aunque últimamente siento que estoy corriendo a contrarreloj. Creo que me queda poco tiempo, papá. La Guerra Santa ha empezado.

Shion y Dohko, los caballeros de Aries y Libra, han vuelto de Italia con la noticia: Hades ha vuelto. Ya hace tiempo que nos enfrentábamos de forma esporádica contra algunos de sus espectros, pero ahora todo se va a volver mucho más serio. He oído que dos de los caballeros de bronce que iban con Shion y Dohko no han vuelto. Yato de Unicornio y Tenma de Pegaso. No conocía a Tenma, pero sí a Yato. Creo que te hablé de él en alguna carta, ¿lo recuerdas? Era el chico con quien te dije que entrenaba bajo la vigilancia del tío Sísifo. Tenía mi edad, y me lo pasaba bien luchando contra él. Él no me subestimaba como hacían por aquella época los caballeros de oro. Era un tipo genial, de verdad. Su muerte me ha dolido y me ha hecho pensar.

Sé que estoy preparado para luchar y me da igual dar mi vida por mi causa. Quiero vengar tu muerte, papá, eso no ha cambiado en absoluto. Pero ahora que están empezando a morir algunos caballeros de bronce y plata tengo miedo. Me aterra pensar en que podría pasarle algo al tío Sísifo. Sé que a él no le importaría dar su vida por la diosa Atenea al igual que a mí no me importará dar la mía si es para vengarte pero… No quiero volver a quedarme solo. Una vez fue suficiente. Y el tío Sísifo es todo lo que me queda. A lo mejor soy egoísta, pero... no quiero que se vaya contigo. Lo siento, papá. No quiero decepcionarte con mi egoísmo, pero no quiero tener que escribirle cartas a él también. No me lo tengas en cuenta, por favor.

Te quiero mucho,

Regulus