Disclaimer: The Lost Canvas no me pertenece
Hola, Papá:
He decidido lanzar esta carta desde un sitio distinto al que te tengo acostumbrado. Espero que no te importe, pero siento que este es el mejor lugar posible para hablarte de alguien en especial. Seguro que te gustan las vistas. ¿Ves ese hermoso jardín de rosas que hay ahí abajo? Son las últimas rosas que quedan del caballero de Piscis.
No sé si te he escrito alguna vez acerca de Albafica de Piscis. Posiblemente era el caballero de oro con quien menos he hablado ya que siempre se alejaba de todo el que se le acercara. Por sus venas corría uno de los venenos más letales que te podrías encontrar, así que eligió aislarse del mundo. En cierto modo le admiraba por eso, ¿sabes? Poca gente sería capaz de hacer algo así para proteger a aquellos que le rodean. El tío Sísifo me contó que tomó esa decisión porque su maestro, a quien quería como a un padre, murió envenenado por su sangre. No te rías, pero cuando me enteré me dieron unas ganas terribles de ir a darle un abrazo de consuelo, aunque fuera con retraso. Creo que el tío Sísifo adivinó mis intenciones porque cuando iba a salir corriendo hacia la casa de Piscis me recordó que Albafica siempre evitaba el contacto físico con las personas, hasta con nosotros, los caballeros de oro. Menos mal que no hice nada, me hubiera muerto de vergüenza. En serio, eso fue hace años. Ahora he madurado y me comporto como un adulto responsable.
Albafica dio su vida para acabar con Minos de Grifo, uno de los tres jueces del infierno. Le venció cuando éste intentaba acabar con Rodorio. Gracias a él el pueblecito está a salvo. ¿No es increíble? El hecho de que se esforzara tanto en proteger a una gente con quien realmente no podía relacionarse dice mucho de él. Cualquier otro en su lugar hubiera dicho que lo que les pudiera pasar no era asunto suyo y se hubiera desentendido del asunto.
He oído a mucha gente hablar sobre su batalla aquí en el Santuario y, por lo que entiendo, ahora ven a Albafica con otra luz. Antes se le conocía como el caballero más hermoso de Atenea. Ahora es Albafica de Piscis, el caballero que ha vencido a uno de los tres jueces del infierno. ¿No te parece inspirador? Yo también venceré a uno de los jueces para vengarte aunque tenga que pagar el mismo precio que el caballero de Piscis. ¡Es una promesa! Estoy seguro de que cuando lo logre el viento me traerá tus palabras llenas de orgullo. Ansío que llegue ese momento, de verdad.
Llevo un buen rato dándole vueltas a algo en mi cabeza. ¿Piensas que ahora Albafica es feliz? Espero que esto no sea el final para él, sino un nuevo inicio, una oportunidad para ser libre. Estoy seguro de que ahora mismo está contigo viajando en el viento, disfrutando de una agradable brisa de aire fresco, libre del veneno que le atormentó en vida. Se merece el descanso.
Pero yo no puedo descansar. Ahora es responsabilidad del resto de caballeros el seguir luchando para que su sacrificio no haya sido en vano. Hades no ganará la guerra. No le dejaremos.
Te quiero mucho,
Regulus.
