Disclaimer: The lost canvas no me pertenece.


Hola, Papá:

Traigo noticias. El tío Sísifo ha vuelto. Pensé que me sentiría eufórico cuando despertase, pero las circunstancias no son aquellas con las que había fantaseado. Creí que despertaría en cualquier momento, que sería cuestión de tiempo. Al final no fue tan sencillo. Sísifo se hallaba prisionero en el reino de los cuatro dioses de los sueños, lejos de nuestro alcance y para liberarse necesitó la ayuda de nuestra diosa y el sacrificio del caballero de Capricornio.

El Cid de Capricornio y Sísifo eran muy cercanos, ¿sabes? Durante la ausencia del tío, El Cid pasó mucho tiempo a su lado y estuvo allí para protegerle de un ataque inesperado. No dudó en enfrentarse a cuatro dioses para rescatarle. Con la ayuda de una flecha guiada por Atenea que el tío disparó al despertar, les venció y hasta logró ejecutar Excalibur a la perfección. Murió a causa de sus heridas después de salvar a su compañero y de derrotar a sus enemigos al perfeccionar su técnica. He oído que murió como un guerrero, que seguro que estaba feliz y orgulloso de sus hazañas.

Nadie debería estar feliz por morir. Nadie, papá. Quiero pensar que la gente no cree en esas cosas; que solo lo dicen para sentirse mejor. El Cid merecía algo mejor. Merecía volver al Santuario, ver que el tío estaba recuperado... Ahora Sísifo está con nosotros pero a costa de la vida del que posiblemente fuera su mejor amigo. Sí, le ayudó con su flecha a acabar con los dioses pero, ¿de qué sirvió si no está El Cid para celebrarlo? No es justo. No puede serlo. No.

No sé qué decir. No sé qué pensar.

Te quiero mucho,

Regulus.