¡Hola!-sonrisa tímida-lamento tanto haberme demorado pero demasiado pero es que estaba bloqueada además me paso algo realmente horrible... se arruino el USB en donde guardaba mis fics. Ahora tendré que recordar la idea del siguiente capítulo y el de "mesa para tres".
Bueno al menos trate de hacerlo un poco más largo como disculpa y bueno espero que les guste.
Antes que nada me gustaría agradecer a: nekomisakichan, It's Easy, emi-arlette, Eiri Kirkland, Liz Jones Kirkland, Bakaa-chan, deisy, Nezumi Oresama 97, shipa(gracias por comentar me animan a continuar)
NOTA:
-Estados unidos-normal
-Estados Unidos-recuerdos y sueños
Aclaracion:
-Los personajes pueden ser un poco OCC
-El 2P! US su personalidad la estoy creando con unos cambios o sea es como un 2P alterno.
-En el mundo de este 2P alterno nunca existió un Inglaterra esto hizo que su comportamiento vario.
HETALIA NO ME PERTENECE NI SUS PERSONAJES EXCEPTO ADAM QUE ES MI OCC.
Japón se encontraba tomando té tratando de calmar un poco sus nervios, estaba avergonzado por haber sido participe en aquel acuerdo que todos fueron obligados a aceptar por sus propios mandatarios hasta el momento y hasta nuevo aviso ninguna nación podía mantener contacto directo con Inglaterra por su propio bienestar al conocer la naturaleza violenta de su huésped.
A pesar de las reprimendas de parte de su presidente a partir de sus intentos fallidos realmente lo intento pero al parecer era imposible comunicarse, lo único que pudo calmarlo fue el hecho de que el presidente del parlamento británico le aseguro de que Inglaterra se encontraba perfectamente bien de salud al ser el unico capaz de contactarse con él.
Salió de sus pensamientos al escuchar el timbre de la puerta y algo alarmado casi deja caer su té. No esperaba visitas.
Se apresuro a abrir y no pudo evitar abrir la boca ligeramente desconcertado por la sorpresa que se llevo en aquel momento. Era Estados Unidos con algunas maletas quien le miraba con una sonrisa ligeramente incomoda.
-¿Japón?
-Ah… si lo siento mucho, puede pasar-algo apenado trato de ayudarlo y de guiarlo a su sala de estar.
Cuando ambos se encontraban sentados Japón no supo que decir ante las primeras palabras que le dijo su rubio amigo.
-Nihon, sabes algo mi presidente me ha obligado a que tome vacaciones…
-¿Qué?
-Supongo que ya esta incomodo que le siga preguntando lo mismo, por alguna razón me ha prohibido mantener contacto con Inglaterra por un tiempo indefinido según él es que está ocupado con un preparativo importante y pidió no tener distracciones.
-Estados Unidos-san
-Supongo que mi jefe ya llego a exasperarse un poco al seguir evitando que trate de viajar a Inglaterra… tal vez el anciano se enfermo de nuevo… o tal vez Inglaterra se molesto conmigo por aquella broma que le hice pero tampoco es que se haya enfadado tanto en aquel momento… además esa fue la última vez que lo vi…
-Entonces es verdad… en verdad no recuerda nada -pensó la nación de cabello negro.
Trato de sonreír pero por dentro quiso llorar por un segundo, debía mentirle a su amigo, el presidente de Estados Unidos se lo pidió a todas las naciones participes del acuerdo quienes fueron obligados a aceptar.
-Hace poco hable con Inglaterra-san y se encuentra perfectamente bien de salud solo un poco cansado…-en cierto modo era verdad al menos según el jefe de la nación británica le aseguro.
Los ojos azules de estados Unidos le miraron confundidos por un segundo y esbozando una sonrisa miro en otra dirección durante varios minutos pensando profundamente en algo importante y su sonrisa comenzó a desaparecer.
-Es algo extraño… aquella sensación… se que dices la verdad pero necesito escuchar por un momento su voz… es extraño ¿cierto?- el rubio le miro de nuevo con una expresión claramente confundida.
-No puede ser… no ahora…-fue lo único que pudo pensar Japón en aquel momento al ver el estado de vulnerabilidad de su amigo.
Él lo sabía, siempre lo supo… al ser amigos de ambos y a pesar de verlos caer inconscientemente en la negación, él ha sido el único en darse cuenta de la verdad: Estados Unidos e Inglaterra están profundamente enamorados el uno del otro. Siempre espero pacientemente el momento en que al menos uno de los dos se de cuenta de sus propios sentimientos y trataría de ayudarlo pero…
¿Por qué debió suceder ahora? ¿Por qué ahora que ambos no pueden estar cerca? ¿Por qué ahora que apareció "aquel" problema?
-¿Qué demonios estoy diciendo? ha ha ha ha ha de seguro el anciano está bien, tampoco es que yo lo extrañe ni me sienta extraño sin su presencia.
-América-san…-murmuro dudosa la nación asiática, no sabía que hacer para tranquilizar a su normalmente alegre amigo.
- Por supuesto que estoy bien-el americano trato de convencerse a sí mismo y sonrió-sabes algo Japón al menos debo disfrutar las vacaciones que me dio mi jefe y… sabes antes de subir al avión no pude comer y…-con una sonrisa un tanto timida le miro a los ojos.
-Hai, no se preocupe America-san le preparare algo para que coma y le preparare la habitación de huéspedes. Era lo mínimo que podía hacer-se dijo a si mismo lo último.
-Gracias Nihon.
El asiática salió de la sala de estar dispuesto a cocinar un plato delicioso y a tratar de esforzarse en hacer lo mejor posible para que la corta estadía de Estados Unidos en su casa sea placentera sin notar como la expresión alegre del rubio cambio totalmente.
El rubio al ver a Japón marcharse decidió actuar rápido, nadie debía saber lo que buscaba, con una expresión seria entro al despacho de su amigo normalmente esto le haría sentir culpable pero no tenia tiempo para sentir eso, busco y busco en todo el lugar hasta que encontró una pequeña nota arrugada en el cesto de basura.
Reunion extraordinaria del G8
Asunto a tratar: confidencial.
Estados Unidos frunció el ceño al darse cuenta de una nueva reunión y la fecha, faltaban una semana y media, dejo los papeles tal y como los encontró y salió de nuevo a hurtadillas.
No importaba que su presidente no le haya informado de aquella reunión ni que al parecer varios países le estén ocultando algo… no… él iria de todas formas sin importar la resistencia que le ofrecieran porque… no entendía porque pero necesitaba ver a Inglaterra y asegurarse de su bienestar.
Por ahora se haría el desentendido y fingiría no saber nada, simplemente esperaría pacientemente.
No lo recordaba pero sabía que hizo una promesa…
-Inglaterra, esta vez seré tu héroe.
En los breves momentos de descanso que normalmente tendría Inglaterra lo utilizaría sabiamente en bordar,leer, tomar té y… ah… la jardinería y su placentera tranquilidad… pero contrario a sus planes había un pequeño sino un gran problema que le causaba molestar. A nada más de un metro se encontraba el origen de sus problemas sentado en los escalones de piedra que daban directo a su jardín y mirándose impasible al igual que siempre.
Han pasado varios días desde aquel en el que fueron de compras, desde ese momento Adam guardo el uniforme de combate marrón con el que llego y comenzó a usar la ropa que compro: ropa de vestir, al parecer le gustaba usar camisas blancas con pantalones negros ya que compro varias juegos de ropas con el mismo estilo pero sin importar el clima o el lugar en el que se encontraba mantenía consigo puesto aquel largo saco negro.
A una persona se le veria un tanto extraña aquella combinación de ropa pero en Adam se le veía en un cierto modo… atractivo y misterioso… tampoco es que Inglaterra haya pensado en eso por un momento… no, nada que ver, se decia nuevamente lo mismo la nación ingles pero de vuelta a sus problemas…
-Adam ¿podrías dejar de hacer eso?... es incomodo.
-Hm… ¿Qué cosa?-el pelinegro inclino ligeramente la cabeza aún sin dejar de enfocar su mirada carmín en Arthur y cada movimiento suyo.
Sintiendo un ligero tick nervioso al notar dicha acción la nación británica tomo un nuevo suspiro queriendo tranquilizarse y no intentar gritarle de nuevo a su huésped o al menos no lanzarle algún instrumento de jardinería que curiosamente tenia a la mano despues de todo eso no era de caballeros.
-Mirarme de esa forma.
Los ojos de Adam se abrieron por un segundo más amplio de lo normal y con una expresión un tanto aburrida su mirada se enfoco en otra dirección.
-Es realmente curioso
…
…
…
-¿De que estas hablando?-pregunto con curiosidad la nación inglesa al escuchar al pelinegro cambiar totalmente la dirección de la conversación.
-Las rosas.
Adam se levanto sacudiéndose ligeramente la ropa y camino directamente a uno de los tantos rosales que Inglaterra cuidaba y tomo una rosa roja. La arranco con facilidad sin tener cuidado y la examino minuciosamente como si fuera la primera vez en su vida que veía alguna.
Aplicando un poco más de presión no noto el pequeño hilo de sangre que caía de su mano al apretar con fuerza aquella flor, clavándose las espinas en su piel.
-Incluso una pequeña cosa es diferente…
Aún en medio del caos y guerras que sacudían su mundo a veces en los breves momentos de tranquilidad se podía disfrutar de las cosas más simples y bellas. En su mundo existían hermosas flores pero ninguna más adorada y codiciada que las rosas.
Una rara y exótica planta que crecía a veces de la nada solitaria y hermosa en medio de fuertes y grandes espinos que la rodeaban protegiéndola, tratar de quitar los espinos era imposible ya que crecían indefinidamente más grandes y afilados que antes.
Es imposible, es intocable determinaron los humanos y no a pesar de pocos intentos se reasignaron a solo observarlas a la distancia, incluso los países no intentaron conseguir ninguna al no tomarles importancia suficiente para conseguir una herida letal, nadie cuerdo trataría de lastimarse a propósito excepto…
-Son sus flores favoritas…-determino un pequeño pelinegro y de grandes ojos carmín de al parecer unos ocho años.
Desde hace mucho había tenido aquella idea pero aquel era el momento de tener valor y conseguir algunas… eran para Inglaterra así que no importaba si se dañaba en el proceso, tenía que ser valiente.
Cayó la tarde y en un cuarto oscuro se escucho el sonido de una puerta abriéndose.
Un niño camino lentamente directamente al espejo se sentó a su lado, tomo cuidadosamente la rosa roja y la coloco en un florero al lado del espejo, no quería que Inglaterra lo viera de esa forma así que tomo algo de tela y se limpio los rastros de sangre y se cubrió las manos llenas de heridas.
-Solo pude conseguirte una pero… no estés triste prometo ser más fuerte y darte más…
Se asusto al ver a su querido Inglaterra con la respiración aun más agitada de lo normal.
-¿Estás enfermo? ¿te duele?... ¿te sientes solo?
Trato de hablarle con entusiasmo al mirar a Inglaterra abrir los ojos ligeramente sonrojado por la fiebre mirando alrededor suyo creyendo haber oído una pequeña voz por un segundo y sonriendo tristemente diciéndose a sí mismo que estaba solo.
Caía una lagrima por las sonrojadas mejillas de la nación de ojos esmeralda y Estados Unidos le sonrió de nuevo solo para él… aunque no pueda verle.
-No llores, ves no me duele… ya dejara de sangrar asi que… asi que recupérate para que algún día me encuentres… y te de aun más rosas…
Quiso sonreír por un momento al mismo tiempo de querer destruir algo incluso… algo tan simple como esto era tan distinto en su mundo…
-¡¿Qué es lo que estás haciendo?!
El fuerte grito de Inglaterra quien de la nada aparecia al lado suyo lo hizo reaccionar miro la rosa que tenía en la mano y el rosal.
-Tal vez se enfado por…-pensó el pelinegro con una ligera molestia-no me di cuenta que rompí algo de tu rosal… y lo sien…
-Eres un descuidado, idiota-con un suspiro exasperado la nación inglesa tomo su propio pañuelo y cubrió la herida- te has lastimado…
-¿Qué?
Adam abrió los ojos ligeramente por la sorpresa y sonrió ligeramente al sentir una agradable calidez en su interior… sintiendo la breve y calida caricia de su querido Inglaterra pero dejo de sonreir al mirar los hermosos ojos color esmeralda de su amado… teñidos con una ligera preocupación.
Aunque fuese para él no quería que Inglaterra estuviese triste...no de nuevo, no por él...- Se separo al instante y levanto la mano.
-Se va a curar rápidamente además… no siento nada… así que no te preocupes…-comento con aparente indiferencia.
-¡Eres un idiota! no es que estuviese preocupado por ti ni nada de eso es que…-un breve sonrojo cubrió su rostro claramente avergonzado- ¡Adam eres un idiota!
Enfadado Inglaterra se separo de él al instante y se marcho a la casa mascullando maldiciones acerca de personas egocéntricas e idiotas; Adam solo podía verlo marcharse, no lo detendría simplemente esperaría al igual que siempre…
En la mansión…
Adam es… ¡un completo idiota! no solo destruyo una de sus rosas sino que también es un desconsiderado y molesto…¡que…!
-¡Bloody hell!-Inglaterra dio un pequeño gemido de dolor al cortarse ligeramente con el cuchillo. Se suponía que estaba tratando de cocinar una nueva receta que estaba practicando pero al estar divagando acerca de Adam no tuvo el cuidado suficiente.
Levanto la mano para examinar la herida y suspiro aliviado al notar que solo era un pequeñísimo corte de la nada alguien tomo repentinamente su mano con una increíble suavidad y algo mareado por la repentina aparición de esa persona a su lado, en su espacio personal, murmuro confundido.
-¿Qué sucede?
-¿Cuántas veces te has cortado tratando de cocinar?
Parpadeo sintiéndose algo confundido la nación británica al notar a Adam tan cerca suyo examinando la herida con cautela, este solo resoplo con molestia y se marcho trayendo un pequeño botiquín consigo.
-¿Qué e-s l-o q-u-e estás haciendo?-balbuceo Inglaterra algo incomodo y con un ligero rubor en el rostro por la vergüenza que sentía en aquel momento de debilidad al notar como Adam le tomaba de la mano nuevamente.
-Tratar de curarte
-¡Idiota!... tú…-trato de soltarse pero el agarre con el que lo sostenía Adam era fuerte-pero…. ¿por qué…? se supone que… tú estás más lastimado que yo… y… y...
-Yo no importo-contesto sin expresión el pelinegro.
-Adam…
…
…
…
-No es necesario que te hagas daño practicando
Al ver a Arthur tratar de reclamarle nuevamente Adam le tapo la boca tan solo por un segundo usando su mano sana.
-Hagas lo que hagas yo lo comeré asi que… no te esfuerces demasiado…
Arthur asintió confuso y se dejo hacer, pudo ver con una mirada suave y tranquila como Adam gentilmente tomaba su mano y la curaba con suavidad. Era la primera vez en mucho tiempo que alguien… tan solo… otra persona o nación se preocupara por su bienestar incluso por algo tan pequeño… se suponía que no quería darse cuenta de ello, de los pequeños gestos que Adam a veces mantenía con él pero…
-¿Por qué eres tan extraño?
-Hm…
-Siempre dices cosas tan molestas pero… a veces… eres… muy dulce y amable…
Ambos se miraron directamente a los ojos: esmeralda y carmín. Adam por un segundo trato de avanzar aun más e inclinarse más cerca pero el sonido de la alarma del horno lo despertó de la ensoñación y sintiéndose algo avergonzado a pesar que su expresión no lo delato, tosió.
-Supongo que ya que estas bien debo hacer mi parte
-¿A dónde vas?
-A poner la mesa
-¿Qué?-Inglaterra entrecerró el ceño claramente confundido
-Pues tu cocinas y yo me encargo de poner la mesa… es realmente curioso…-Adam reflexiono en voz alta-creo que ya me estoy acostumbrando a hacerlo… -con una expresión ligeramente aburrida se marcho hablando en voz alta-un habito realmente extraño…
Arthur al ver marchar a su huésped sonrió… realmente Adam es… en un cierto modo único…
Al parecer lo que estaba temiendo se estaba haciendo realidad… uno de sus mayores temores después de "aquello"… no quería darse cuenta de lo que sucedía pero… después de tantos años en soledad estaba dejando entrar a una nueva persona en su vida.
Se estaba acostumbrando a la presencia de Adam.
Bueno… realmente espero que la tediosa espera haya valido la pena. Realmente espero que les haya gustado además por fin se acerca el USUK.
Tratare de actualizar pronto este y mi otro fic… espero…
Espero impacientemente sus review ya que como dije me inspiran a escribir y a saber si les gusto lo que escribo por cierto si tienen alguna duda tratare de responderles.
Hasta la próxima…
