CAPÍTULO TRES: Cebo equivocado.

Ella fue a visitar a Korianna al día siguiente. Ella le recibió con los brazos abiertos, tal vez demasiado ya que casi la asfixia en su "cordial abrazo de la bienvenida", y se fueron a la habitación de esta a charlar. Korianna y Caperucita eran mejores amigas, ya que Caperucita y ella habían conectado muy bien, ella por ser rara y oscura, y Star por ser nueva y extranjera, cosa que aún se notaba, ya que a veces mezclaba palabras en su idioma al hablar. Kory era una chica muy, muy, MUY positiva y sociable, lo que contrastaba mucho con el carácter reservado y oscuro de Caperucita, lo que hacía, a su vez, hacer más increíble la idea de que fueran mejores amigas. Pero en el fondo estas se complementaban, Caperucita se animaba a hacer muchas más cosas gracias a ella, y Korianna aprendía muchas cosas y hablaba mejor gracias a que Caperucita le daba clases para mejorar su gramática, aunque en ocasiones era un tanto complicado.

-Kory, necesito que me dejes pasar la noche del domingo junto a tu rebaño.-Korianna giró la cabeza y la miró confusa.-Mira Kory, sé que parecerá raro, pero mi abuela quería mucho a las ovejas, en especial las tuyas. Ella decía que pasar una noche entre ellas era mágico, así que, ya que no puedo dormir por culpa de que la echo mucho de menos, quiero pasar la noche con un recordatorio constante sobre un recuerdo positivo de mi abuela.-Kory le miró extrañada. Tanto Caperucita como ella sabían que eso era una mentira más grande que una casa, pero Korianna no podía negarse, y Rachel lo sabía. Si se lo hubiera pedido a Karen o a Jinx, nunca le hubieran dejado hacerlo, pero Korianna era otra historia. Además, a Caperucita no se le había ocurrido una excusa mejor, y aunque le dolía usar a su abuela como excusa, en el fondo hacia todo eso para vengarla, por lo que se justificaba algo.

-Mejor amiga Caperucita... Yo estoy encantada de dejarte dormir con mis ovejas, pero... ¿No es un poco raro?-Caperucita sonrió levemente. Era irónico, ya que Korianna era siempre la que hacía cosas... Diferentes. Ella comía todo echándole una dosis extra grande de mostaza, por no hablar de su gato sin pelo, al que llamó Sedita, y esa canción tan rara que siempre cantaba para animar a la gente, o de las cosas que cocinaba.

-Ya lo sé Kory, pero mi abuela era una persona bastante especial. A ella le gustaba estar entre la naturaleza, sentirse parte de ella.-Korianna asintió. Todo el mundo le daba lo que quería a Caperucita cuando ella hablaba de la muerte de su abuela. No es que Rachel se sintiese orgullosa, pero ya ha usado esa táctica para conseguir descuentos en la librería o el herbolario. Sí, Caperucita estaba manipulando emocionalmente a Kory, pero el fin justificaba los medios en este caso. La iba a salvar, esto no era nada malo comparado con lo que podría pasarle. Además, ella sabía que lo mas probable es que ese día las bestias atacaran, así que lo tenía todo preparado.

Y se hizo de noche. Ella había echo una pequeña tienda de campaña en medio del rebaño, no le gustaba nada tener que dormir entre excrementos de oveja, pero no había otra opción. Miró el lado positivo, pronto tendría su venganza. Por lo que ella había leído de las bestias sabía más bien poco, sabía que había bestias con consciencia de lo que hacían, habían las cuales incluso podían escribir en el suelo y comunicarse o hacer señas o traer objetos para hacerse entender, y las más comunes eran las que no tenían poder sobre sí mismas, simplemente devoraban y se dejaban llevar por el instinto. Incluso había leído que alguna vez la bestia se ha apoderado del cuerpo del hombre también, por lo que podía transformarse en persona y hacer lo que le diese más placer a la Bestia. Eso es lo que más temía Rachel, que la Bestia no fuera humana de ningún modo.

La noche pasaba, y el sueño vencía a Caperucita por momentos. Las pestañas le pesaban, bostezaba cada vez más a menudo, el cuerpo le pesaba... Serían altas horas en la madrugada cuando no pudo aguantar más tiempo despierta. Cayó rendida, puf, dormida de un golpe. Fue bastante fastidioso, si Caperucita Azul Oscuro hubiese aguantado una media hora más, no hubiera pasado lo que pasó.

Garfield estaba cansado. Slade había ido a hacer unos recados, y había dejado a Wally y Jason al mando de la primera guardia. Tara solo le miraba con caras de repulsión, ya que Garfield le había rechazado en varias ocasiones. Gar se estaba empezando a poner de los nervios, él no aguantaba mucho tiempo quieto y sin hacer nada, y la cara de Tara no ayudaba en absoluto. Se levantó y se dirigió a la puerta de la cabaña de madera de Slade, el cual había construido años atrás, cuando creó la manada. Aquella noche era luna llena, para un lobo con total control de su lado primitivo era totalmente seguro, pero a los que no habían conseguido someter a su lado primario la luna llena despertaba todos sus impulsos. Garfield no aguantaba ni un segundo. No podía soportar el vacío que aportaba Tara, y desde que Wally sí recordaba sus transformaciones, él se había vuelto con Jason los dos mejores en el ranking de la manada, y ahora lo ponía de líder en todo, y él se tenía que quedar con Tara aburrido.

-¿Sabes que ha sido de Adonis o de Mammuth?-Preguntó Garfield. Ellos habían sido de la manada, pero fueron expulsados por Slade por diferentes motivos. Tara miró a Garfield con curiosidad.

-¿Y eso qué importa?-Tara no estaba en la labor de ser amigable y dar pie a una conversación. Ella disfrutaba mirándole mal. Ella era una bruja envidiosa, en mi opinión. Por otra parte había gente que quería mucho a la dulce y alegre Tara Markov, pero a esta narradora nunca le ha caído bien.

-No sé Tara, es mejor tener conversación que ver como me odias con cada mirada que me echas de esas.-Logan nunca fue muy discreto, pero eso no hace falta que lo remarque, en cada frase que dice, lo muestra.

-Bueno, sobre Adonis no sé nada. Y de Mammuth sé que encontró otra manada.-Tara dijo cortante. Se quedaron en silencio un rato.-Mira Garfield, no sé qué vas a hacer tú, pero yo me voy a acostarme. No soporto más estar aquí sin hacer nada.-El rubio solo asintió mientras veía como la chica se marchaba.

Se quedó sentado mirando a la pared. Las cortinas estaban cerradas y, por supuesto, no quedaba nada de Tofu. Sí, ser el único hombre lobo vegetariano era duro. A ellos les gustaba llamarse a sí mismos así, hombres lobo. La gente evitaba decir eso, les gustaba más decir "Las Fieras", "Las Bestias", "Los Monstruos", "Los Seres Esclavos de la Luna", depende del nivel de conocimiento sobre los licántropos y de tu lugar de origen. A Garfield le hacía gracia su propia historia. En teoría, tú te conviertes por primera vez durante la luna llena, pero no es tan fácil como eso. Para empezar, eso ocurre cuando tu cuerpo ha terminado de desarrollarse del todo, o está a punto de terminar. Es decir, después del estirón. En el caso de las mujeres, después del primer periodo. Pero todo depende, hay gente que le ocurre antes o después, eso no se controla. Garfield Logan había sido un niño adoptado. Es bastante interesante, porque sus padres no biológicos lo encontraron en el bosque, cuando él tenía seis años, merodeando por ahí, solo, llorando, con algo de amnesia. Garfield no recordaba mucho de su pasado, solo tenía algunos recuerdos de su madre o su padre biológicos, pero definitivamente no recordaba que hacía solo en el bosque llorando aquel día. Su mente le impedía recordar eso, como si bloqueara ese recuerdo. Ellos lo recogieron sin saber nada de nada, y lo criaron como a uno más. Él creció odiando a las Bestias, Rita, su madre adoptiva, le cantaba todas las noches la misma canción. Ella era una persona encantadora, pero siempre fue muy supersticiosa, cosa que se le contagió a Gar. Lo malo fue cuando el se transformó por primera vez. Él tendría diez años. Sí, el proceso se adelanto mucho, mucho antes de lo previsto, aunque no creo que fuera muy previsto, nadie tenía ni idea. Lo curioso de su transformación es que no atacó a nadie. Simplemente saltó por su ventana y huyó al bosque. Ni un animal muerto o herido. Pero eso no importó de nada, la gente, al enterarse, se puso furiosa. Cierto día, artado de las críticas, los escupitajos, los insultos y las miradas de odio, Garfield escapó, ya que se enteró de que Mento estaba planeando matarle, y aunque Rita lo quería con todo su corazón, ella siempre había odiado a las bestias, y eso no iba a cambiar. Dejó una carta de despedida y se marchó. Unas semanas después conoció a Slade. El resto es historia.

En ese momento, Gar miró a las cortinas. El viento empezó a soplar, haciendo que se moviesen ligeramente las cortinas violetas y azules, haciendo que la tela se ondease levemente a dirección del viento. Al instante, escuchó el grito. A Garfield le disminuyeron las pupilas de la impresión. Él reconocía ese timbre de voz a la perfección. Era Caperucita. Él no lo pensó, salió a escuchar mejor, a ayudarla, salió para ver de donde procedía el grito. Al instante de hacerlo, se arrepintió de esto. Salió de la cabaña, y se encontró cara a cara con la luna llena.

Luego empezó ese dolor que tanto conocía.

-¡Suéltame!-Intentó gritar Caperucita desesperada, pero el licántropo la había agarrado desde la capa, dejando trozos de esta a su paso.-¡Maldita Bestia, suéltame!

El comúnmente llamado hombre lobo subió a la colina más cercana a toda velocidad, saltaba las raíces de los árboles y las piedras con total agilidad. Su cuerpo se movía al son del bosque, de la luna. Si lo mirabas desde otra perspectiva a la de Rachel, era incluso envidiable la forma en la que el lobo dominaba su entorno.

Este, tras unos tres o cinco minutos de trayecto, llegó a una cueva en la que había una cama, una mesa y un sofá. Al rededor había basura y comida, todo estaba lleno de barro y tierra, en general bastante sucio, pero le sorprendió ver un espejo en perfectas condiciones, como si fuera lo único que limpiase en ese cuarto.

Soltó bruscamente a Rachel y se fue acercando lentamente a ella. Se relamió la boca en señal de deseo, de hambre. Se acercaba paso a paso, creyendo que así Rachel se sentiría asustada. Al contrario, ella empezó a reír de manera irónica y ruin, y habrá sido mi imaginación, pero sus ojos estaban rodeados por un aura roja. Sacó la pistola armada con balas de plata, apuntó al lobo, el cual empezó a retroceder. Ella se puso seria y miró al licántropo.

-Eres una bestia estúpida que ha caído en mi trampa de lleno.-Caperucita se bajó la capucha, su capa estaba echa trozos. Ante esto pegó un bufido, y volvió a mirar al lobo, con la misma expresión de antes.-¿Sabes escuchar?-El lobo asintió bastante nervioso, buscando una salida a ese lío. En ese momento el lobo vio que Caperucita iba con la capa arrastrándose, un paso en falso por parte de esta, y caería.-Bueno, eso hará más fácil todo...

El lobo atacó a Rachel, aprovechando el estado de su capa. Se avalanó encima de esta, haciendo que la pistola saliera disparada a dos metros de Caperucita. Ella notaba la respiración agitada del lobo, sentía las ganas que tenía el monstruo de matarla y de comérsela viva. Su corazón empezó a acelerarse, ella notaba su ira. El lobo la apretaba más fuerte contra el suelo. Ella le propinó un rodillazo en un momento de desesperación, haciendo que el lobo se hiciera para atrás. Ella se estiró para agarrar la pistola. Estaba a un dedo de cogerla, ella estiraba su mano con todas sus fuerzas, pero el atacante fue más rápido y le propinó un puñetazo a Rachel. Ella sentía la sangre en su pómulo derecho. Su opresor se acercó a ella peligrosamente, las babas se colaban entre sus colmillos y caían en el rostro de Caperucita. No, este no podía ser el final, tan cerca de su venganza...

En ese momento, otro lobo entra al segundo, dejó inconsciente con un solo empujón al opresor de Rachel. Ella reacciona rápidamente y recoge la pistola del suelo. Antes de que ella pueda disparar, el recién llegado gruñe y la agarra de la capa. Ella empieza a disparar como una loca. El nuevo licántropo sale corriendo de la cueva, la cual se ha derrumbado por culpa de los disparos de Caperucita. Mientras el suelo se derrumbaba, una piedra cayó sobre la cabeza de nuestra protagonista, dejándola fuera de sentido. El lobo logró sacarla de la cueva, en la que queda sepultado el opresor de Caperucita, a la vez que esta perdió su pistola anti-licántropos.

Pasó una media hora hasta que el lobo dejó de correr atravesando el bosque. De paró en una zona del bosque donde había un pequeño río rodeado de árboles y plantas. Se detuvo y dejó a Rachel en el suelo suavemente. Hizo guardia durante varias horas, pero el cansancio pudo con el salvador. La rodeó con su pelaje, abrazándola, y se dejó llevar por el cansancio y el sueño.

Muchas gracias por leer el capítulo. La verdad, siento haber echo esperar tanto a quienes sigan esta ''saga'' (no se como llamarlo exactamente...), pero mi verano es sin internet y sin ordenador, así que hasta ahora no he podido subir nada. Aparte, mi ordenador es un poco (BASTANTE) viejo, por lo que me ha costado un montón conseguir subir capítulos (quien se fije en las historias que subo y todo eso se habrá dado cuenta de que he subido una misma historia TRES veces. TRES MALDITAS VECES.) Siento que sea tan corto, pero si lo compensa, el capítulo cuatro es inmenso.

Bueno, que me enrollo. Os traigo dos buenas noticias:

1. A partir de ahora contestaré Reviews, porque se lo merecen, ya que encima que leen mi historias me dan ánimos para seguirla, o al menos por ahora.

2. De esta historia tengo escrito por lo menos hasta el capítulo cinco y mitad del seis, por lo que no me retrasaré al subir, y puede que como compensación de no haber subido en todo el verano, suba un capítulo mañana o pasado a lo sumo.

Ahora contestaré a vuestros reviews, de verdad que muchas gracias a todos:

DJazzTT0709: Muchas gracias :)) ya lo se, pobrecita, pero si no pasan cosas malas la historia no tiene salsa (jeje).

rocio85709697: graciass:))

Nny: hola a tí también :D gracias por comentar:))

Me gusta que ignoréis cosas porque, piénsalo, ¿cuántas cosas ignoran Rae y Gar SIEMPRE? bueno, más Raven que BB, pero todo es discutible.

yo también creo que son el uno para el otro, son super complementarios, no se.

Lo de los Reviews... bueno, realmente con leer uno me animo bastante, pero siempre da gusto pensar ''vaya, estoy escribiendo algo y la gente lo comenta, le gusta, lo lee...''. Creo que son algo importante.

Nny (otra vez): ¡Me volviste a comentar! muchísimas gracias Nny :D ( Me quedo con tu nombre de usuario ya jajajaja)

Bueno, bueno, pronto no he actualizado, pero tenía mis motivos. (Lo seinto de verdad T_T)

vivitoon: Este comentario tuyo me ha encantado. ¿La verdad? cuando alguien me dice que le encanta como escribo es el equivalente a decirle a una tía normal de la calle ''eres preciosa''. Muchas gracias (soy algo especial, jeje.) Rita se supone que es la madre de BB, en teoría es Elasti-Woman. (Me he leído fics en los que la llamaban así, por eso me he quedado con el nombre).

Bueno, ya sabéis. La verdad, yo nunca me leo estas partes de los fics, pero aún así la escribo, para quien le interese saber sobre la historia y eso.

¡Adiós, hasta el próximo capítulo! (POSIBLEMENTE MAÑANA O PASADO)

_HARLEQUIN GIRL OFF_