Disclaimer: los personajes (menos Mi Kevin ) son propiedad de J.K. Rowling

Cáp. 9: Sueños o Pesadillas

Draco sentía como Hermione no movía un solo músculo, ni si quiera podía sentirla respirar, mientras por su cuerpo, ocurría todo lo contrario. Le recorrían miles de ondas eléctricas hacia todas direcciones, que lo hacían estremecerse - aunque imperceptiblemente - mientras sentía arder sus labios ahí, donde se rozaban con los de la castaña y su respiración se agitaba junto con los latidos de su corazón. Tuvo cuidado de separar su pecho del de la chica; ella no podía notar que algo tan denigrante le ocurría.

Hermione no era capaz ni si quiera de cerrar los ojos. Estaba en estado shock y no podía moverse, su cuerpo no respondía, ya que de ser por ella, habría gritado, pataleado y salido corriendo de ahí, pero no ocurría nada, su cerebro había dejado de funcionar y junto a él todo su cuerpo, sólo sentía como algo se removía en su estomago. Su rostro se contrajo, de pronto, formando una mueca de dolor y sintió nauseas.

"Voy a vomitar" era lo único capaz de pensar en esos momentos, y si no se separaban pronto, lo más probable sería que vomitaría en la boca del chico. Sus ojos parecían ser lo único que respondía ante sus sentimientos, llenándose de lágrimas de impotencia y rabia.

Se oyó un leve bufido por parte de Pansy, en lo que fueron siglos para ambos y luego un portazo indicando que ya se había ido. Malfoy esperó unos segundos, solo por rigor y luego separó su boca de los enrojecidos labios de la chica, poco a poco, muy lento, aunque – sin darse cuenta – la seguía teniendo muy firme junto a su cuerpo.

Se miraron unos segundos, en los que Hermione tragó saliva lenta y sonoramente, mientras sus ideas y su cerebro volvían despacio hacía su funcionamiento normal en su cuerpo. Como si hubiese salido del agua luego de haber estado mucho rato sumergida, recobró la respiración agitadamente, inspirando y exhalando de forma escandalosa.

Malfoy que estaba completamente confundido por lo ocurrido, al notar su reacción, curvó una sonrisa provocativa.

Y todo pasó muy rápido. Hermione le empujó para así separarse de él, mientras las lágrimas comenzaban a caer por su rostro, incontrolables. Se le nublaba la vista, pero eso no logró que hiciera lo que su cuerpo dictara.

Estiró su brazo y con toda la fuerza de la que fue capaz, abofeteó a Malfoy.

El chico no lo vio venir, y recibió el golpe sin poder, si quiera cerrar los ojos. Su rostro se giró hacia su hombro derecho por la fuerza del golpe, mientras sus ojos grises se abrían sorprendidos y algunos mechones caían sobre ellos, rebeldemente.

Escuchó sollozar a la Gryffindor. Él se mantenía completamente inmóvil, mientras sentía como enrojecía su mejilla izquierda y comenzaba a arder. Su respiración se iba agitando con cada inspiración que hacía, dejándose invadir por la ira que sentía.

Pasaron segundos, o minutos tal vez y tan rápido como todo lo que había ocurrido antes, Draco empujó a la chica, sin ninguna delicadeza hasta el muro, donde ella se azotó la cabeza y un gemido de dolor escapó de su boca. Tomó sus muñecas y las aprisionó con sus frías manos a la altura de sus caderas, mientras con su cuerpo empujaba a la chica.

Hermione miraba al rubio a los ojos, completamente sorprendida y un tanto asustada por el odio que destilaba de ellos. Se mantenían en silencio mientras ella intentaba calmarse y contener las lágrimas

-Nunca vuelvas a ponerme un dedo encima… – le amenazó Draco en voz muy baja, acercándose a su rostro, sin apartar los ojos de los suyos.

-¡Eres tú el que se ha pasado¿Cómo se te ocurre… - no quería decir la palabra, pero se obligó - …besarme¿Eres idiota o qué? – gritó ella, un poco mareada por el golpe.

-Te dije que necesitaba tu ayuda – le espetó el chico – no creas que ha sido un placer para mi.

-Oh, estoy segura que no, debe haber sido tan desagradable como lo fue para mí – le gritó – no, espera. Nada en este mundo puede ser tan asqueroso – concluyó la chica llorando, desesperada por la rabia, el dolor y el miedo. Su corazón latía a ritmos desenfrenados, tanto que le dolía el pecho y sentía el pulso en sus oídos.

Malfoy abrió la boca para replicar, pero se quedó en silencio. Exhaló frustrado. ¿Por qué no la mataba ahí mismo? Jamás había permitido que alguien le tocase un pelo, mucho menos una mujer, y muchísimo menos una sangre sucia. ¿Por qué no estaba torturándola entonces?

Hermione sollozó, intentando contener las lágrimas y Draco pudo sentir un dulce aliento fundiéndose con el suyo. El bello en su nuca se erizó, aunque nada lo demostrara. Miró por unos instantes en los profundos ojos miel de la chica, enrojecidos por las lágrimas y algo aplacó su rabia aún más.

¿Qué provocaba ella en él¿Por qué al mirarle a los ojos se sentía más relajado y menos furioso? Y sentirse así lo hizo exasperarse y su rabia volvió a resurgir.

-Maldita seas, maldito el día en que se me ocurrió salvarte – dijo el chico mirando a algún punto en el rostro de Hermione.

-También lo lamento, preferiría haber muerto antes que… - dejo al aire el resto de la frase, pero quedaba claro a lo que se refería. Cerró los ojos un momento respirando más lento, mientras la habitación no paraba de dar vueltas para ella.

-Puedo matarte aquí mismo si así libero tu pesar – exclamó el rubio salpicando veneno.

Se mantenían en las mismas posiciones, a esa milimétrica distancia. Sus narices casi se rozaban y sus respiraciones se fundían sin parar.

Hermione apoyó las manos en el pecho de Malfoy para empujarle – no sin sentir una ola de corriente recorriendo su cuerpo – hizo toda la presión de la que fue capaz y a penas logró alejar un paso al chico; suficiente para ella.

Se escabulló entre sus brazos y tomó distancia rápidamente, logrando controlar sus lágrimas al fin de cuentas. Dejó caer la capa del chico al suelo, y la pateó en dirección a él con descaro, y esperando hacerlo enfurecer aun más. Y lo lograba. Intentó no tomar muy seriamente los fuertes mareos que sentía y el dolor punzante en el lugar del golpe.

Avanzó hasta la puerta y salió de la habitación, dando tumbos. Cerró la puerta de un solo golpe, sin dar una última mirada a Malfoy antes de salir. Se apoyó sobre el frío muro de piedra y apoyó la mano derecha en su pecho, para calmar la agitación, mientras intentaba enfocar la vista sin mucho éxito. Caminó a lo largo del pasillo, manteniendo siempre apoyada la mano izquierda en la pared para no perder el equilibrio.

Anduvo inserta en un estado de shock por algunos minutos, hasta que una voz amable habló tras ella.

-No tienes buen aspecto – comentó preocupadamente - ¿necesitas que te ayude?

Hermione se volteó como pudo y entornó los ojos intentando reconocer a la sombra borrosa que le hablaba.

Pelo negro, alto. No podía ser Harry, él era más pequeño, debía ser…

-¿Kevin? – preguntó vacilante.

-¿Es que ni si quiera puedes verme? – Preguntó sorprendido – ¡y yo que pensaba que era solo una borrachera! – exclamó al acercarse. Se percató de lo enrojecidos que estaban los ojos de la chica, pero evitó hacer cualquier comentario, aunque una punzada de malestar se hizo presente en su interior.

Rápidamente pasó una de sus manos por la cintura de Hermione, haciendo que ella cargase su peso en él, mientras tomaba uno de sus brazos y lo pasaba por encima de su hombro. Comenzó a avanzar a paso lento, mientras observaba preocupado el color pálido verdoso que había adquirido la chica.

Iban llegando ya a la puerta del castillo. Ella necesitaba tomar aire para despejarse un poco, el mareo era cada vez peor, y el palpitante dolor en su cabeza no le ayudaba nada. Sentía sus ojos pesados y se cerraban de tanto en tanto, como si tuviera demasiado sueño para mantenerse despierta.

Kevin la arrastró hasta el exterior y una fría brisa llegó directo hacia ellos, pero el contraste entre el acalorado rostro de Hermione, con las mejillas rojas fue demasiado rápido.

-Kevin… - murmuró buscándolo dentro del mar de líneas que veía y pronto todo se volvió negro.

El chico abrió los ojos sorprendidos apresurándose a tomar a Hermione en brazos, la que quedó con sus extremidades colgando sin vida.

-Hermione… ¡Hermione! – la llamó el Ravenclaw dándole suaves sacudidas para que reaccionara. Estaba desmayada. La movió un poco más fuerte… completamente desmayada.

Giró sobre sus talones, mientras comenzaba a correr a toda prisa hacia la enfermería, sin importarle las maldiciones que soltó Malfoy cuando chocó contra él en su carrera.

La enfermera logró despertar a Hermione en un abrir y cerrar de ojos y luego de darle una poción, los mareos y el fuerte dolor en la cabeza fueron disminuyendo a medida que pasaba cada segundo. Ahora solo quedaba el rastro del sudor frío que había bañado el rostro de la chica minutos atrás.

-A penas pasen los mareos, podrá irse, señorita Granger – dijo la mujer antes de volver a su despacho

La chica asintió y soltó un resoplido mientras paseaba su mirada por la habitación. Sentado en una silla, a un metro de distancia, mirándole con una sonrisa burlona estaba Kevin, de brazos cruzados y ceja alzada.

-¿Te ocurrió algo o es cosa de todos los días desmayarte así? – preguntó divertido.

Hermione no pudo evitar reír.

-Acostumbro a hacerlo, los días sábados, para impresionar – comentó la chica.

-Vaya… pero hoy es viernes – replicó el chico en tono inocente. Hermione sonrió ante su equivocación, aun estaba un poco despistada.

-Para ti era una atención especial, por su puesto.

-Ah, eso es genial – rió mirando hacia el techo.

La castaña se puso de pie de un salto pero tuvo que sujetarse a la camilla, por un pequeño tambaleo.

-No deberías haberte levantado así, es muy irresponsable – le reprimió Kevin, pero la sonrisa permanecía en su rostro.

-No sé desde cuando hasta acá eres mi padre – respondió ella volviéndose muy despacio.

-Oh, no, tu padre no, solo soy consecuente – murmuró el chico serio, pero el brillo de su sonrisa aún permanecía en sus ojos grises.

-Bueno, señor consecuente, salgamos de aquí o ¿pondremos una mesita de té? – inquirió Hermione sorprendida de lo fácil que le resultaba ser ella junto a él.

Kevin se puso de pie, lentamente y luego se detuvo junto a la castaña, pendiente por si se tambaleaba al soltar la camilla. Pero eso no ocurrió.

Caminaron sin apuros por los pasillos, conversando y estallando en risas cada dos por tres. No sin uno que otro tropezón de parte de la castaña. Se sentía bien, pero cuando reía demasiado, el mareo volvía.

Un rico aroma llegó desde la zona del gran comedor y se despidieron para ir a cenar.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Malfoy la vio entrar al gran salón, y sintió en seguida como su boca comenzaba a secarse; tragó saliva un par de veces y al decidir que eso no funcionaba, se bebió de un solo sorbo el zumo de calabaza que tenía servido.

¿Qué le ocurría? No estaba seguro. Lo más probable era que el estofado con ají estuviese demasiado picante, incluso para su paladar.

Desvió la mirada hacia el ravenclaw, que había entrado junto a ella y que le había pasado a llevar en la tarde. Había llevado a la impura en brazos, parecía desmayada.

"Mis besos causan estragos" pensó de pronto divertido mientras una media sonrisa se dibujaba en sus labios.

Volvió la vista hacia Hermione una vez más y por un segundo sus ojos grises se encontraron con aquellos del color de la miel. Solo un segundo… en que su boca se secó de golpe y sintió algo en su interior. ¿Su corazón se había acelerado¿O se había detenido de pronto?

Tomó el vaso de Crabbe y lo bebió al seco, y luego también el de Goyle. Miró a lo largo de la mesa para distraerse. Pudo ver a Astoria hablando con una de sus amigas.

Sonrió.

Hasta para cotillear era elegante. Sus delicados gestos y sus sonrisas torcidas la hacían una chica especialmente digna de ser una Malfoy. De pronto Astoria se volteó y encontró sus ojos con los del slytherin; una sonrisa agradable y coqueta se curvó en su rostro antes de volverse hacia su amiga otra vez.

Miró hacia el otro extremo. Pansy le comía con los ojos. Parecía molesta por la leve interacción que había tenido con su "futura novia", su sonrisa se acentuó. Si había algo que ya no soportaba era a Parkinson.

Crabbe y Goyle parecían mantener una conversación sobre alguna de las clases, pero Malfoy no tomó nunca el hilo, y es que hace años que había entendido que una conversación con ellos, era más simple que una conversación con Tarzán.

Se limitó a observar de aquí para allá, llevar algunos bocados de comida hacia su boca, tomar muchísimo jugo, mientras sus pensamientos vagaban de un tema a otro, sin parar.

De pronto recordó lo petrificado que se había quedado al sentir las ondas eléctricas que habían recorrido su cuerpo, o como se le había dificultado el respirar cuando… había rozado sus labios con los de la sangre sucia. Utilizar el término "besar" era fanfarronear. Simplemente sus labios se habían juntado. Apoyado uno sobre el otro. Nada más, nada comprometedor… dentro de lo que cabía.

Seguía así restándole importancia a cada segundo cuando sintió los ojos miel cruzarse con los suyos una vez más.

Un pequeño estremecimiento que nació en su cuello y viajó a lo largo de su columna vertebral lo hizo sacudirse completamente.

¿Qué demonios era eso¿Qué era lo que le ocurría? Nunca había sentido nada igual… pero nunca había besado a una impura, y mucho menos a una que juntara tantos requisitos negativos como ella.

Revolvía las patatas que tenía en el plato, sin probarlas o mirarlas. Se le había ido el apetito. Fijó su mirada unos segundos más en la gryffindor, pero ella no le devolvió la mirada. Y esto logró enfurecerlo.

¿Quién se creía ella para actuar así luego de lo ocurrido¿Quién pensaba ella que era él para tratarle así¿Qué significaban esas extrañas ondas eléctricas que solo lo invadían en presencia de ella?

"Es la repulsión" dijo una voz en su interior y lo entendió y le pareció un excelente motivo. Esas eran las ondas eléctricas que sentía cuando se miraban o tenía algún tipo de contacto físico con ella. Era la repulsión y el asco que tenía.

Luego de llegar a su pequeña conclusión decidió que si tenía hambre y continuó comiendo mientras aparentaba formar parte de la conversación de sus monigotes.

Esa noche, Draco Malfoy se acostó temprano, pero aunque lo intentó, no pudo dormir bien. Los sueños – o pesadillas como le llamaba a él – se repetían como si de una película se tratara. Cerraba los ojos y las imágenes parecían tatuadas en el interior de sus parpados.

La besaba una y otra vez, al principio había sido el chocante recuerdo del beso y nada más, pero a medida que transcurrían las horas, su cansancio y su inconciente se encargaban de cambiar completamente la situación.

Ya no era el simple recuerdo de lo ocurrido, ahora no era sólo un roce, era un beso hecho y derecho y en cada sueño iba subiendo el tono. Tanto que al despertar – levemente agitado y cada vez más - Draco no podía dejar de pensar en hacerlo realidad…

Cerró los ojos inspirando profundamente y luego soltando el aire poco a poco…

"Se vio tirar a la chica dentro del salón, como había ocurrido en la tarde. La arrinconaba entre dos de las paredes – no estaba seguro de estar durmiendo o imaginándolo – y acercaba su rostro hasta quedar a menos de tres centímetros de distancia… sentía su dulce aliento chocando y mezclándose con el suyo y a cada segundo su respiración se agitaba casi imperceptiblemente más; se miraban unos segundos y Malfoy no podía evitar contener una sonrisa provocadora y segundos después, en el rostro de la chica, se curvaba una sonrisa inocente mientras el rubor cubría sus mejillas. Se acercaba lentamente hasta sentir el contacto de sus suaves labios bajo los suyos, comenzaban en un beso tranquilo, a penas moviéndose, pero luego de unos segundos el compás de sus labios perfectamente unidos parecía una caricia de sus bocas. Se detenían un momento a tomar aire, mientras él no dejaba de sentir la electricidad recorrer su cuerpo de arriba a bajo y un leve cosquilleo en las piernas, que le hacía dudar de la fuerza que tenía para mantenerse en pie. Se acercaban esta vez con movimientos mucho más lentos y más incitantes hasta que no se resistía y comenzaba a juguetear con su lengua…"

Sus instintos de hombres se estaban enfrentando a todo el resto de sus instintos de Malfoy, de sangre pura, de razonamiento. Se giró sobre su cama, hasta quedar boca abajo, y dio un golpe seco en el colchón maldiciendo sin importar quien estaba en la habitación.

"El ají me debe haber hecho mal, demasiado picante…" era lo único capaz de pensar el rubio para tranquilizarse.

o-o-o

Hermione por su parte intentaba olvidar lo ocurrido con todas sus fuerzas. Pero entre más trataba de olvidarlo, más pensaba en él y su genio ya había dejado de ser tolerable para la gente que la rodeaba. Pasaba desde la tranquilidad a la rabia y de la rabia a la pena o a la desesperación antes de lo que se puede decir "Desmaius". Se frustraba y maldecía por lo bajo una y otra vez.

-Es suficiente, me voy a acostar – comentó cuando el sol comenzaba a esconderse en el horizonte.

-¿No es un poco temprano? – preguntó Ron extrañado.

-Es que no puedo hacer nada provechoso, Ron, prefiero intentar ir a descansar a estar dibujando dragones en mi redacción – murmuró frunciendo el ceño al fijarse en el trabajo del chico, que se apresuró a cubrirlo.

-Es mejor que descanses, puede que no te puedas concentrar por el golpe que te diste – le apoyó Harry preocupado.

-Es que nadie puede ir dando tumbos contra las armaduras – exclamó Ron divertido. La chica tragó saliva.

-¡Pues yo si! – Replicó molesta, y luego se giró - ¡Buenas noches! – gritó mientras algunos de los alumnos se volteaban a mirarla temerosos.

-Es siempre así, descuiden – dijo Ron levantando los brazos, en signo tranquilizador, hacia los chicos que parecían asustados. Hermione se volteó una vez más para fulminar al pelirrojo con la mirada para luego subir rápidamente a su habitación y cerrar con un gran portazo como broche de oro.

Se tomó su tiempo para ducharse, dejando que el agua caliente le relajara los músculos, aunque fuera un poco… ese día era uno de aquellos dignos de ser borrado de todo recuerdo, y es que no parecía posible que ella y él…

Y ahí estaba de nuevo pensando en eso. Era la quinta vez desde que había comenzado a ducharse que se reprendía a sí misma por dejarse llevar por su torrente de pensamientos, que se encargaban de llevarle precisamente hasta ese recuerdo en el que no quería pensar.

Luego de secar su cabello y meterse a la cama, la noche fue tan poco relajante como la de aquel slytherin que se removía entre sus sábanas, inquieto. Sueño o pesadilla – dándole el nombre que quisieran – no les dejó dormir a ninguno y mucho menos descansar.

Hermione despertó muy sobresaltada luego de soñar y sentir la lengua de Malfoy en su boca. Había sido tan real, que se sorprendió incluso de estar en su cama y no en ese maldito salón. Notó como respiraba agitadamente y se ruborizó de inmediato en la oscuridad de esa noche. Había cerrado las cortinas luego de entender que sus sobresaltos podrían despertar a cualquiera en la habitación, como luz solo tenía la natural – y casi nula – que proviene de una noche sin luna, pero sabía que si alguien la hubiese visto ahí, habría notado lo colorada que estaba.

Miró hacia todos lados intentando borrar esas imágenes de su mente, pero aunque intentaba el cosquilleo en su estomago no la dejaba en paz y por muy fuera de lugar que sonara, sentía ganas de reír.

¿Se estaba volviendo loca¿Cómo podía querer reír luego de lo ocurrido? Malfoy la había besado y ella había ido a para a la enfermería. ¿Qué tan malo podía ser?

Muy malo.

Y los minutos pasaban y se acumulaban transformándose en horas y horas. Cuando los primeros rayos de luz del sol comenzaron a colarse por las ventanas de los cuartos… ambos yacían tendidos en la cama, mirando el techo con ojeras marcadas, con la respiración un tanto agitada y de muy mal humor.

"Maldito Malfoy" pensaba ella agarrando con fuerzas las sábanas intentando pensar que era el cuello del chico.

"Maldita Granger" pensaba él para sí, con la cabeza hundida en su almohada de finas plumas.


Bueno, capitulo de transición... no es tan largo, pero vemos algo importante.
¡Como reaccionaron los chicos luego del beso! (Si es que a eso se le puede llamar así xD)

Vimos un poco más a Kevin y hasta un poquito de Astoria. Y las cosas que comienzan a confundirse en el interior de cada uno de nuestros protagonistas.
Ahora ¿que ocurrirá¿Que pasara con Malfoy¿Y con Hermione?
¿Se evitarán¿O se juntaran de alguna manera?

:D

Me encanta que les guste Kevin!!! A mi me gusta mucho también, lo hago con cariño .


Ahora los saludos:

Yuzuki Lisianthus - yuli moore - Dysis - Iamalonefordanny-19 - ALICIA SLYTHERIN - Witch Mia Malfoy Errelot - Girl-Potter - Thunderlara-Boomslang - Sami-Maraurder girl - Pamina Black - Valery Ryddle - PaolaLissete - Danita - Ellesmera Malfoy - Namine1993 - tifanny - anDreaa - Andrea Radcliffe - harrymaniatica - sofigryffindor90 - elisabetweasley - Xgirl1 - Malfoy.Girl.Potter - mariapotter2002 - Kerly Krum - Anna - Hibari - oOKaturixOo - Sazzi - karyta34

Muchisimas gracias por todos los reviews!!! Son muchisimos en un solo cap! Este cap si que fue feliz:D

Capitulo dedicado para Dysis por el lindo review que me dejó, me gustó mucho que explicara que cosas le gustaban del fic. Muchas gracias linda.