HOLAAAA, AQUÍ EL SEGUNDO Y ÚLYIMO CAPÍTULO DE ESTE SHORT-FIC. SI, QUIEREN ALGO MÁS LARGO PERO ESO VENDRÁ DESPUES, EN ESTE MOMENTO ESTOY SATURADA DE IDEAS Y DEBO LIBERARLAS POCO A POCO, SON MUCHAS ASÍ QUE TIENEN FICS PARA RATO.

GRACIAS A TODOS, DE VERDAD ME ESFUERZO POR MANTENERME EN LOS PERSONAJES AUNQUE ES ALGO DIFÍCIL LA VERDAD, SER FRÍO Y AMOROSO A LA VEZ NO ES TAN SENCILLO XD.

PRIMER CAPI. FUE DE JACK EL DESTRIPADOR Y AHORA LES TRAIGO LO SUCEDIDO EN EL CAMPANIA.

EL SILENCIOSO AMOR DE WILL (EL CRUCERO DEL AMOR)


–Honestamente– William bufó con fastidio mientras observaba los cuerpos patéticos frente a él. Precisamente los había enviado a ellos dos por ser los más capaces pero ciertamente estaba en un gran error… otra vez, todo lo que involucraba a la muerte roja era más que seguro que terminaría en desastre. Todo lo que Grell Sutcliff tocaba se desmoronaba empezando con la mascara de indiferencia del hombre estoico , William era una victima más de Grell.

–Será mejor que se apresuren a tocar tierra firme, les espera un montón de trabajo…

–Pero señor tiene que estar bromeando ese maldito demente hundió el barco y casi nos mata y…

–¿Qué quieres decir Knox?, tuvieron toda una noche para investigar el caso y recaudar las almas– William enarcó una ceja. Ronald suspiró y siguió remando, junto a el estaba Grell quien se opuso rotundamente a remar, una dama herida no podía hacer esfuerzos. Ciertamente ninguna de las dos parcas estaba en condiciones optimas, el corte de una death scythe era sumamente de cuidado, no sanaría tan rápidamente, pero Spears nunca fue conocido por su generosidad y mucho menos por su buen corazón.

El pelirrojo malherido se arrastró hasta donde se encontraba sentado William y recostó su cabeza sobre las piernas de este, el primer instinto de William fue arrojarlo lejos, pero no lo hizo, se contuvo, a pesar de estar empapado el cuerpo de Grell emanaba calor, mucho calor.

Una vez en tierra firme los segadores regresaron a su mundo, William y Ronald estaban de pie listos para irse, pero Grell seguía recostado.

–Grell Sutcliff– llamó Spears. No recibió respuesta.

–¿Sutcliff-senpai? – el rubio de dos tonos se acercó a su querido jefe carmesí, Grell estaba realmente mal.

–Deja de jugar Sutcliff, tienes trabajo– espetó el más viejo.

–Will. No puedo, realmente no me siento bien– Grell se aferró al brazo de William con sus pocas fuerzas.

–Estas siendo ridículo ponte de pie– ordenó el frío hombre.

–No seas cruel Will– lloró el pelirrojo.

–En verdad…– muy a su pesar Spears cargó a su subordinado.

–Más te vale que no se trate de uno de tus juegos Sutcliff, no tengo tiempo para esto– en un principio pensó que se trataba de una artimaña más del hombre afeminado para conseguir un poco de afecto por parte de William, pero al momento de presionarlo contra su pecho claramente William sintió como más sangre emanaba de la herida del carmín.

Rápidamente, los shinigamis se encontraban en la enfermería, William fue el primero en llegar, minutos después le alcanzó Ronald quien también estaba bastante herido, pero obviamente eso no le importó a William.

En el hospital se encontraban Alan y Eric, sólo una revisión de rutina afortunadamente.

El médico se centró en el pelirrojo, obviamente le dio preferencia por la influencia del supervisor Spears, Ronald no pudo evitar sentirse relegado, quizá si fuese más monógamo, ahora tendría una linda novia cuidando de él.

...

Grell miraba el techo, en espera de William este se había marchado con el médico sin decir ni una palabra. Frente a él se encontraban Ronald y sus compañeros, hablando sobre el demente enterrador, Grell meditó sobre la actitud de William, no entendía como después de tantos años este hombre no dejaba de ser tan distante e indiferente a sus sentimientos.

–Ronald Knox... – la seria voz sacó de sus pensamientos al shinigami escarlata, aunque triste, Grell no pudo evitar sonreír, en verdad amaba a William y el simple hecho de mirarle le regocijaba.

–Espero un reporte detallado sobre lo ocurrido– la cara de Ronald palideció, su jefe era un desalmado.

–Te veo muy animado relatando tu aventura a Slingby, así que no dudo en que la plasmes en un reporte anexada a una disculpa por tu incapacidad para concluir esta misión.

–Pero no fue nuestra culpa, fue ese maldito loco…

–Espero ese reporte junto con el del segador Sutcliff– fue la sentencia.

–El médico dice que estas bien, pero será mejor que reposes todo el día de hoy, mañana podrás regresar al trabajo– William se dirigió a Grell con un gesto que simulaba ser una sonrisa.

–Trabajo… es lo único que importa ¿no es así supervisor Spears? –Grell dijo con amargura. William no entendió el porque de la apatía de Grell. ¿a caso no se daba cuenta de cuan preocupado estaba por él?

–Bueno, no sé que esperas que te diga– dijo William con el ceño fruncido.

–Estoy cansado, quiero dormir– Grell se fio la vuelta pero no pudo evitar gritar de dolor.

–Llamaré al médico dijo William con preocupación.

–Estoy bien es sólo cuestión de ser más cuidadoso– Grell tocó du pecho y no pudo evitar derramar unas lágrimas.

–Quedará una horrible cicatriz– lloró.

–¿Qué?

–Si siendo una hermosa mujer no consigo ganarme tu amor, con más razón seré rechazada por ti teniendo esta horrible cicatriz– cubrió su rostro con sus manos tratando de ahogar su llanto.

El médico ajora estaba concentrado en Ronald, así que William se acercó con toda confianza a Grell. Tal vez si estuvieran en una habitación privada, le sería más fácil dar consuelo a su pelirrojo, pero simplemente con tanto publico se le conflictúa un poco, simplemente no encontraba las palabras adecuadas para sonar firme pero amoroso al mismo tiempo.

William quería que Grell viera que tenía al hombre perfecto junto a él.

–Eres un tonto– dijo William mientras abrazaba suavemente al pelirrojo tratando de no lastimar su cuerpo.

–Lamento no tener las palabras adecuadas pero…

–Di que me amas– le interrumpió Grell, el moro se sonrojó intensamente.

–¡Grell!– reprendió Will, no quería que los demás escucharan y voltearan su atención hacia él.

–Will~– Grell colocó un suave beso en la comisura de los labios de su avergonzado jefe.

–Está bien, no te obligaré a decir algo que no sientes. –William suspiró aliviado, besó la coronilla de Grell acariciando los largos mechones carmesí.

–Es tarde, debo irme pero estaré aquí para el almuerzo– Grell asintió con la cabeza y William partió, no sin antes recordarle su trabajo a Ronald. El rubio sonrió y maldijo internamente a du patrón.

–Bueno, si te acostaras con Spears serías tú el que descansa– murmuró Eric.

–¡¿Qué?!... ellos… no, debes estar bromeando– Ronald tenía sus sospechas pero la noticia había sido tan impactante como el hache de encontrar a tus padres en la cama. Eric comenzó a carcajearse. Seguramente Ronald tendría pesadillas.

Las parcas estaban dormidas, para sanar adecuadamente necesitaban dormir mucho.

William se inclinó sobre Grell y besó su frente.

–No te imaginas cuanto te quiero– murmuró a su oído pensando que este no le escuchaba.

Grell sonrió internamente, quizá podría convencer a William de que se mudaran juntos, temporalmente claro está sólo mientras se recupera correctamente.


FUI MALA CON RONNIE, PERO SÓLO UN POQUITO XD, (después de eso ligó con una linda enfermera)

POR LO GENERAL RETRATAMOS A GRELL CÓMO ALGUIEN QJIEN SUFRE POR NO SER UNA MUJER DE VERDAD, PERO LA ÚNICA VEZ QUE YO LO HE OÍDO LAMENTARSE ES CUANDO SE TOPA CON ANGELINA EN EL MANGA, DE ALLÍ EN FUERA ÉL DIEMPRE SE AUTOPROCLAMA COMO UNA MUJER, ASÍ QUE PREFIERO VERLO FELIZ LLAMANDOSE A SI MISMO MUJER.

HEY, QUE OPINAN DE LOS DRABLES?, SEGURO ME MATAN ¿VERDAD? JAJAJA, ES QUE HAY HISTORIAS MUY BUENAS NARRADAS EN TAN SÓLO 100 PALABRAS.

YA SE ACERCA LA NOCHE DE BRUJAS, AQUÍ EN MÉXICO SE CELEBRA EL DÍA DE MUERTOS, PERO YA QUE KUROSHITSUJI ES EXTRANJERO Y ESTÁ BASADO EN LA INGLATERRA VICTORIANA ME PARECE MÁS PROPIO HACER ALGO PARA HALLOWEEN. TERROR Y SUSPENSO, MUERTE DE UN PERSONAJE QUIEN SABE, TODO PUEDE SUCEDER.

COMENTEN POR FAVOR.