Hola~. Por fin aparezco por estos lados para actualizar. Esta semana he hecho un esfuerzo grande en publicar dos capítulos aunque no lo parezca. Lo cierto es que este fic requiere mucha investigación, ya que no puedo estar escribiendo a la bulla de los cocos solo porque sí. Claro está que eso que digo comenzará a notarse en los siguientes capítulos xD. Pero lo digo principalmente porque si me llego a tardar, es porque ando en mis investigaciones.
Ahora respondiendo reviews:
Karasu-shiro: Trataré de no pasarme de descriptiva entonces, aunque habrá ocasiones que lo necesitaré D8.
Jajajaja, si hace rato quería escribir una, a decir verdad, pero por fin se dio la oportunidad ahora XD. Gracias por pensar que es una historia genial~.
c-antonella: Es lamentable escuchar eso, pero verás mucho a Rokujo en este fic y a otros ciertos personajes c:
También lamento que las cosas sean "disparatadas", y ya dije que no será la secretaria gótica. Para empezar tendría que haberme spoileado toda la nueva novela y eso no va a pasar, pienso esperar pacientemente la traducción de esta y la leeré mientras sale. A diferencia de ti, no me gusta tanto el spoiler.
Y con respecto a lo "disparatado" del fic, nada se puede hacer, no es como si fuera a cambiar lo que he pensado.
Además tristemente la vida para mí es un conjunto de eventos disparatados a los que el ser humano intenta darle sentido de acuerdo a sus vivencias o a sus emociones. Entonces el significado de la vida para mí se reflejará en mis historias. Y si existe en tal caso un "realismo" aquí que sea salvable para ti, entonces sería un realismo disparatado o un disparate realista. Así de simple.
Si entendí bien lo que sigue después de "Prefiero"… ¿No te he mencionado antes que tiendes a juzgar demasiado rápido? Apenas estamos en el segundo capítulo .-.
Y como dije antes… Lo lamento, si sientes que esta historia va por lo "disparatado", ya no puedo hacer nada por eso xD.
Y sin más el capítulo~.
KUROBANE'S RHAPSODY
CAPÍTULO 03: NOTICIAS
EN ALGÚN LUGAR DE JAPÓN
NOTICIERO DE LA MAÑANA
Cerca de la estación Omiya se registró otro incidente relacionado con una bomba. La policía cree que podría estar relacionado a los últimos ataques con explosivos en algunas partes de Japón, pero aún no hay una confirmación para estas hipótesis. Se espera que en las próximas horas salga a la luz los resultados de los análisis comparativos con las otras muestras encontradas en los demás sitios. En el mismo lugar, un cadáver fue hallado junto con un hombre cuyo nombre no ha sido revelado por los oficiales. En estos momentos está recluido en la estación de policía a la espera de un interrogatorio.
También en los mismos instantes en que la explosión se estaba dando, en un hotel cercano al lugar de los hechos, ocurrió un enfrentamiento dentro de una de las habitaciones. En el sitio se encontró la cabeza de una mujer de entre 20 a 25 años aproximadamente, cuya identidad según la policía responde al nombre de Hanagawa Mayuri. Aún la policía no ha hallado el cuerpo completo de esta mujer. Según testigos del lugar, además de escuchar que se rompían ventanas y puertas, notaron la presencia de individuos que se cree que estén relacionados a alguna banda local. Las autoridades siguen buscando a la persona que había alquilado el departamento, pero aún no hay ninguna pista.
En otras noticias, el porcentaje de popularidad de Shimazen Shou ha aumentado un 10% en la encuestas para la elecc…
¿Hanagawa Mayuri…? Ahora que lo pienso… – Un hombre de lentes veía las noticias con rostro sombrío. Al escuchar lo que deseaba, él ya no vio la necesidad de mantener la televisión encendida, así que procedió a apagarla. La silueta en el sillón se movió entonces en dirección a su cuarto con el pensamiento de que la ciudad de Saitama era un buen sitio para empezar a buscar lo que había perdido.
Hanagawa Mayuri sería su pista principal.
00000KUROBANE00000
"Sé que estás despierto…"
"Es mejor que no abras los ojos…"
"Es mejor que no…"
Izaya abrió los ojos espantado al escuchar aquellas palabras que solo le helaban la sangre en su mente. Su vista borrosa registró de inmediato una mano que se dirigía con lentitud hacia su rostro poniéndolo aún más alerta que antes. El pelinegro al sentir que la mano se posaba en su cuello se dejó llevar por su mecanismo de defensa que lo obligó a tomar una de las navajas que estaba en su bolsillo para tratar de enterrarla en el cuello de la persona que estaba cerca de él.
¡Espera! ¡Espera un momento! ¡No soy tu enemigo! ¡Cálmate! – Dijo una voz debajo de Izaya en el suelo.
Al ser impulsado por la adrenalina desde el momento que despertó, Izaya sorprendentemente logró abalanzarse sobre el extraño con su cuerpo en ese estado, lamentándolo segundos después. El dolor en su brazo por el roce de la bala fue el recordatorio principal de la noche anterior, cosa que le llevó a preguntarse varias cosas más con respecto a su estado y ubicación.
¿Quién eres? ¿Dónde es esto? ¿E-Es un h-hospital? – El hombre bajo él juraría que Izaya al decir hospital se puso algo pálido y eso fue más notable cuando después empezó a mirar todo con temor.
No soy tu enemigo. Esto no es un hospital si te hace sentir mejor. Tus dos amigos me dijeron que probablemente no preferirías ir a uno porque después la policía haría preguntas… - Dijo el joven vestido como alguien del personal de un hospital haciendo que Izaya dudara de lo que decía.
Además él no tenía amigos.
Suena como una mentira. Esto parece un hospital. Esos colores tan aburridos y ese olor… Por cierto, yo no tengo amigos. – Dijo Izaya con irritación mientras empujaba más la navaja hacia el cuello del hombre que tenía cautivo en el suelo. Decir que dos amigos de él lo habían traído hasta ahí era completamente absurdo.
¡Esos colores me gustan! ¡¿Tienes algún problema con ellos?! Además lo siento… Supongo que hay gente como tú. – Dijo el otro en son de lastima ajena.
Creo que mejor rebanaré tu garganta y le daré mejor aspecto a esta habitación. Necesita un poco de rojo… - Izaya no le molestaba en absoluto decir que no tenía amigos actualmente, pero el que otro individuo sintiera lastima por él le fastidiaba en su interior hasta el punto de hacerlo sonreír como un maniaco en estos momentos. Lo otro era que Izaya quería cerciorarse de que estuviera diciendo la verdad. Él podría estar mintiéndole y estar en un sitio problemático, así que debía presionarlo hasta el límite para confirmarlo.
¡Auxilio…! – El hombre de cabello marrón solo pidió ayuda desde su posición.
¿Eh…? – Izaya alzó la vista hacia la puerta.
Entonces sus ojos se toparon con un par de lentes azules.
Tal vez él se había olvidado de más cosas de las que él pensaba…
Sí.
Se había encontrado con Heiwajima Shizuo.
Y este había tratado de asesinarlo…
El miedo retornó a Izaya obligándolo a apretar la navaja con demasiada fuerza lo que provocó una leve dolencia en sus dedos. Lamentablemente para él, sus piernas se sentían más débiles que nunca. Al menos esta vez él estaba seguro que podría impulsarse hacia cualquier lado en caso de que tuviera que huir de Shizuo, aunque el mismo creía que no podría ir muy lejos.
¡Espera, Izaya! No estamos aquí para ir contra ti, al menos no yo… - Dijo ahora Tom poniendo una mano en el hombro de Shizuo para que mantuviera la calma.
E-Es difícil creerlo. Shizu-chan se mostró de esa forma "alegre" ayer. – Izaya trataba de mantener su forma usual de hablar, pero él mismo notaba que era difícil hacerlo. Nuevamente sentía que estaba en peligro y no había nada que lo pudiera calmar.
Tú… Izaya… - Shizuo estaba en un estado de ira perpetuo que cualquier cosa que le dijeran podía encenderlo como una gran llamarada capaz de quemar todo un bosque con una sola mirada. El rubio aun con los pedidos de Tom caminó hacia Izaya y lo agarró desde el cuello del abrigo para levantarlo con facilidad.
¿No te dije que te alejaras de mi ayer…? – Interrogó Izaya tratando de alejarlo de él inútilmente.
¿Desde cuándo te hago caso? – Respondió Shizuo con otra pregunta.
El agarre solo hacía que le dolieran las piernas a Izaya en esa posición. Él necesitaba recostarse un poco porque había quedado algo adolorido al tratar de atacar al desconocido que ahora había aprovechado para levantarse del piso.
Lamento interrumpir su discusión… Pero le ruego que lo suelte y lo ponga de vuelta en la cama. – Dijo el joven a Shizuo.
¿Y eso por qué? – Preguntó Shizuo dirigiendo su mirada molesta hacia el otro hombre.
Pues… Si lo sigue manteniendo levantado puede causarle más daño. Él no puede mover bien sus extremidades por lo que me he dado cuenta... ¡Así que si no quiere el tener que pagar una rehabilitación de "emergencia" es mejor que me haga caso! – Dijo el otro.
¿No puede…? ¿A qué te refieres? – Shizuo enarcó una ceja.
No se refiere a nada. Metete en tus asuntos, Shizu-chan. Y tú no hables idioteces, estoy perfectamente. – Izaya logró empujar a Shizuo para aterrizar duramente en la cama en donde se había despertado antes.
Shizuo… ¿No te dije que te calmaras? Yuuya-senpai, por favor siga en lo que estaba. – Tom se llevó a Shizuo con él antes de que otra discusión explotara en esa habitación. El hombre con peinado de rasta se quedó pensando un momento lo que dijo su senpai. Él recordaba haber visto una silla de ruedas en esa habitación del hotel la noche anterior.
¿Acaso esa silla de ruedas le pertenecía a Izaya por casualidad…?
Si eso era así… Aquella pelea había tenido más consecuencias de las que él jamás hubiera querido esperar.
Había una evidencia tangible de la violencia de Heiwajima Shizuo.
Nuevamente…
000000TOM000000
Esto se pone peor… - Dijo un chico de cabello azulado con mala cara.
Kuronuma Aoba estaba escondiéndose en estos momentos en un internet café bajo la duda de qué era lo siguiente que él debía hacer. Probablemente el ser que lo había atacado en la madrugada estaba esperándolo para rematarlo en alguna parte si se daba la oportunidad. Lo más lógico sería llamar a los Blue Squares, para que al menos le trajeran algo para disfrazarse e irse a salvo hacia Ikebukuro.
Aoba observó su mano derecha la cual había recibido un corte limpio con un arma que tenía forma de dos lunas crecientes entrecruzadas que su agresor portaba en ambas manos. Había podido detener el sangrado más o menos media hora atrás, pero aun así le dolía un poco. El filo era tan letal que su piel casi había sido cortada como mantequilla. Le daba un poco de escalofríos pensar que su cuello podría haber terminado de esa misma forma.
Su celular comenzó a vibrar a causa de una llamada, trayéndolo así a la realidad.
El chico notó que la llamada provenía de un teléfono público.
Hola… - Dijo él con duda.
Hola~, Honey. ¿Me extrañaste? – Dijo la voz de Rokujo desde el otro lado de la línea.
Voy a colgar. – Dijo Aoba sin pensarlo dos veces con una mirada llena de decepción. Él mentiría si dijera que no esperaba que su perseguidor hubiera conseguido su número y estuviera muy cerca de él llamándolo para pactar alguna clase de encuentro o algo así. No es que él lo deseara, pero sonaba entretenido solo para escuchar.
¡No cuelgues, maldición! – Dijo en baja voz el mayor.
No estoy de humor para que ahora me trates como a una de tus honey. Piérdete. – Dijo el chico.
Era para despistar al guardia… Me tienen demasiada vigilancia aquí. Además yo soy el que no debería de estar humor. Me abandonaste allá, maldito mocoso. – Rokujo escupió sus palabras con indignación. Él había convencido al guardia que le dejara hacer una llamada a su "novia" para decirle a su madre enferma que no volvería ese día, lo cual era obviamente mentira, pero nadie lo sabía.
No tenía opción, mi reputación ante la sociedad es importante. Si era atrapado llamarían a mi casa y tremendo desorden tendría que arreglar después. – Se excusó Aoba sin importarle realmente dejar a Rokujo en esa situación.
Pues déjame decirte que si no haces algo para sacarme de aquí en las próximas horas, declararé que tú eres mi cómplice, Aoba-kun~. Adiós. – Rokujo colgó cuando sintió que el guardia volvía a su lugar. Obligar a Aoba a asistirlo era lo único que podía hacer en su estado, la policía estaba dispuesta a tirarle encima los cargos de ser un bombardero loco y asesino.
00000AOBA00000
Entonces… ¿De verdad este lugar no es un hospital? – Izaya preguntó por segunda desde que se había despertado.
No lo es. Es mi departamento. – Contestó Yuuya trayéndole una taza de té a Izaya para ver si lograba calmarse de una vez. Tal parecía que había hecho mal en verificar su estado antes de cerciorarse que todavía siguiera dormido.
Un error típico de un novato…
¿Eres un doctor clandestino? – Izaya tomó la taza y miró el interior con desconfianza mientras seguía acurrucado en la esquina de la cama con las piernas extendidas hacia el borde.
No lo soy. Lo que sucede es que Tom llamó en medio de la madrugada… Me dijo que un amigo suyo había terminado herido y que esto requería que la policía ni nadie más supiera de ti. Solo por eso te atendí. En circunstancias normales hubieras tenido que ir a un hospital, aunque la herida no era tan grave. Ah, y soy un residente de segundo año apenas... – Explicó Yuuya bebiendo él mismo una taza de té bajo la expectante mirada de Izaya quien ya sentía más confianza en tomar lo que le habían ofrecido. Tal parecía que no había veneno o drogas en la taza, ya que había visto como Yuuya lo había preparado.
Él no había tenido tiempo suficiente para introducir nada extraño en su bebida en esos cortos instantes.
Ya veo… Así que por eso decías que me habían traído dos de mis "amigos". – El pelinegro comenzaba a entender el por qué de todo lo anterior.
¿No lo son? – Yuuya lo interrogó.
No. – Respondió Izaya.
¿Y entonces por qué se molestaron en traerte hasta aquí? – Yuuya tenía curiosidad porque francamente todavía no comprendía por qué Tom le había dicho que no podían ir a un hospital.
Ni idea. Me sorprende no estar muerto… - Dijo Izaya en un hilo de voz dejando la taza con té a medio tomar. No tenía deseos de ingerir nada más, solo quería irse a su departamento y encerrarse por unos días. Le dolía lo suficiente el cuerpo como para no querer moverse ni hacer nada.
Por cierto, no es que quiera incomodarte, pero antes me interrumpiste cuando estaba por decirle a ese sujeto llamado "Shizu-chan" que tuviera cuidado con tu cuerpo… ¿Estás consciente de que tu cuerpo se está atrofiando lentamente? ¿No te dijeron que tenías que hacer la rehabilitación? – Yuuya estaba consciente que Izaya no respondería de buena gana a sus preguntas, ya había visto esa faceta muchas veces en el hospital. Solo necesitaba confirmar el estado de él o el nivel psicológico en que se encontraba. Su situación era extraña para él, porque era raro que un hospital dejara ir a alguien así.
Si Izaya no hacía algo, él podría no volver a caminar en lo que le quedaba de vida.
¿Cómo estás tan seguro que necesito rehabilitación? ¿No escuchaste que estoy perfectamente? Solo estoy descansando del "buen" trato de Shizu-chan para irme. – Izaya sabía que eso era una mentira, podría caminar un par de metros quizás, pero corría el riesgo de desplomarse en el camino. Tal vez su plan podría funcionar siempre y cuando él tomara pequeños descansos hasta llegar a la calle, para luego tomar un taxi que lo llevara hacia su paradisiaco departamento que era lo que más extrañaba en estos momentos. Claro que eso pasaría cuando este residente de segundo año y los otros dos estuvieran distraídos para escapar sin ser visto.
Te revisé cuando ellos te trajeron. Mientras movía tus piernas buscando más heridas noté que estas estaban muy rígidas. También cuando ese rubio te levantó, no podías mantenerte de pie propiamente. Como él te estaba forzando a estar de pie, se notaba que te dolía bastante. Pero de alguna forma lograste soltarte de él con mi distracción. – Dijo Yuuya dándole algunas pastillas para el dolor sabiendo que Izaya las necesitaría después.
Izaya no podía mentirle a este sujeto.
Pareces un detective, debo admitir que eres bueno… - Dijo Izaya volviendo a estar levemente irritado.
El Adjunto que me tiene en su equipo en el hospital es bastante bueno. He aprendido de él, aunque no creo que llegue a ser tan experto. Lo que me deja por decir que eres libre de elegir lo que quieres hacer con tu cuerpo. Aunque realmente no lo entiendo. Te he dicho esto pensando que quizás te había tocado un doctor de pacotilla que no te advirtió nada, pero parece ser que ese no es el caso. ¿Podría ser que no soportaste la rehabilitación y por eso no la seguiste? – Inquirió Yuuya de nuevo.
Su tendencia a tratar de entender a los pacientes y sus motivos para negarse a algo, comenzaba a sentirse en la habitación. Era un mal hábito que usaba para simplemente tenerle paciencia a los seres que podían ser catalogados como pacientes problemáticos en el hospital. Por eso, como medida para tratar con ellos, siempre hacia este tipo de conversaciones. Pero a diferencia de los pacientes usuales, él comprendía muy en el fondo que Orihara Izaya estaba consciente de esto.
Al ver los rojizos ojos de aquel hombre podía notar que no solo él mismo estaba leyéndolo, sino que era algo mutuo.
Esto era algo nuevo para él.
No sé de qué hablas. ¿Qué parte de 'estoy perfectamente' no entendiste? – Izaya cortó la posibilidad del dialogo con esa respuesta.
Ok, estás bien... – Yuuya comprendió el mensaje de Izaya.
Lo dejaría en paz.
Cada uno hacia lo que quería al fin al cabo.
00000IZAYA00000
Shizuo… No he querido hablar de esto antes, pero creo que ahora es necesario hacerlo. – Tom habló por fin, después de estar un buen rato pensando en silencio qué palabras él debía escoger para no enfurecer a Shizuo.
¿Sobre qué? – Preguntó Shizuo tratando de mantener su calma. Él presentía que Tom comenzaría a preguntarle algo que lo haría enojar.
Tu enfrentamiento con Izaya hace un año… ¿Qué pasó exactamente ahí…? – Tom lo miró con seriedad.
¿Por qué lo preguntas? ¿Es por lo que dijo ese tipo? – Shizuo soltó sus dudas.
No lo sé, pero necesito confirmar algo. – Dijo Tom.
000000SHIZUO00000
¿Qué se supone que él debía hacer?
Ahora resultaba que sufría un chantaje.
¿Cómo podía conseguir pistas para sacar a Rokujo cuando él mismo no podía siquiera asomarse al exterior porque si no alguien le rebanaría la garganta?
¡Todo estaba perdido!
Sería inculpado por ser el ayudante de un bombardero mujeriego y asesino.
Era tan humillante ese título…
Prefería ser el bombardero principal y luego echarle la culpa a otro idiota.
Pero este no era el caso.
Ah, es inútil. No creo que la policía me encuentre aquí de cualquier forma. Suena mejor buscar a un desaparecido. ¿No? – Aoba suspiró y siguió navegando por internet en busca ideas.
Y entonces lo recordó…
Es verdad… - Aoba buscó en sus bolsillos la tarjeta que le había dado Tanaka Tom la noche anterior.
DÍA ANTERIOR
Después de que Heiwajima Shizuo se hubiera ido por su propio rumbo, los dos nuevamente se quedaron solos buscando información por los alrededores sin obtener nada, hasta que la mención del nombre de Rokujo los hizo detener sus labores.
¡Rokujo! – Dijo una voz a la espalda de ambos.
¿Eh? ¿Y tú quién eres? – Preguntó Rokujo al ver un hombre con un peinado de rastas frente a él.
Lo siento. Te llamé muy familiarmente. No nos conocemos en sí, pero sé que conoces a Shizuo. – Dijo Tom.
¿Eres su amigo? – Rokujo volteó completamente hacia el recién llegado.
Si, también soy su senpai. Lo que te iba a preguntar. ¿Lo has visto de casualidad el día de hoy? – Tom interrogó deseoso en su interior de que alguien hubiera avistado a Shizuo en todo ese tiempo, no conocía casi a nadie en Saitama a excepción de Yuuya, pero este no solía estar mucho en la calle porque casi siempre estaba trabajando en el hospital o descansando en su casa. Por eso él no podía servirle en esta ocasión.
Pues… Hace un rato estuvo con nosotros. Se fue al hotel Royal en busca de un bufón o algo así. Iba furioso hacía allá… - Rokujo señaló hacia donde se veían unas letras en grande que decían el nombre del hotel con luces de neón.
Muchas gracias. Les dejaré mi tarjeta en caso de que no lo encuentre ahí. Por favor, llámenme si lo vuelven a ver solo. – Dijo Tom dándoles una tarjeta de presentación a ambos antes de irse corriendo en dirección al hotel Royal.
TIEMPO ACTUAL
Aoba marcó el número con algo desesperación. Si los tres se conocían tal podían hacer algo con Rokujo Chikage. Si ellos resolvían el asunto, entonces él no tendría que inmiscuirse.
No era el mejor plan, pero por alguna cosa se tenía que empezar.
Hola… ¿Quién habla? – Una voz sonó por el auricular.
Hola. Habla el chico que estaba con Rokujo-san… - Dijo Aoba en un hilo de voz, él trataba de escuchar los sonidos del fondo alrededor de Tom. Parecía ser que no había mucho ruido como cuando se está en un lugar cerrado. Esto quería decir que no estaba cerca de una multitud o en un lugar abierto.
Eso podía serle útil.
¡Ah! Si te recuerdo. ¿Pasó algo…? – Preguntó Tom sabiendo que la llamada no se trataba de darle la ubicación de Shizuo porque lo tenía en frente en estos momentos.
Si, pasó algo. Pero no puedo decir esto por teléfono. Es peligroso. ¿Puedo encontrarme con usted? Alguien me está persiguiendo… - Dijo Aoba con voz llena de temor.
Aunque no era como si estuviera mintiendo.
Probablemente lo maligno en el asunto eran sus intenciones.
¿Qué? Eso es peligroso. Está bien, apunta la dirección. – Dijo Tom comenzándole a dictar.
Aoba sonrió con felicidad en su corazón mientras apuntaba lo que Tanaka Tom estaba diciéndole.
Ahora hablando de cosas del capítulo, tengo que explicar algunas cosas con respecto a este. Normalmente no suelo hacerlo, pero hay términos importantes que hay que recordar al menos de este fic.
Debo agregar que en los hospitales, al menos de los que investigué, existe una jerarquía importante dentro de ellos. Empezando desde el área más baja de la pirámide,
1-Estudiantes de medicina. Técnicamente no muchas personas los incluyen, pero es cierto que la persona de la cual que consulte su blog, dijo que ellos debían ser incluidos también, aunque solo se dedicaran a seguir a los residentes para aprender entre otros encargos.
2-Residentes. Este punto se sub-divide de acuerdo al año de entrada. Pueden ser llamados de Residentes de primer año o segundo año y así sucesivamente. (No profundizaré tanto porque no es necesario y quizás mi explicación podría enredarlos más) Su labor comienza como la de los estudiantes de medicina, pero poco a poco van ganando más responsabilidades. Los que tienen más años de residentes también se encargan de guiar y enseñar a los recién llegados.
3-Adjuntos. Son los médicos que han terminado su especialidad y ejercen sus labores independientemente. Casi siempre dirigen un equipo que es compuesto por residentes.
4-Jefe de servicio. Esta persona coordina a todos los adjuntos, residentes y estudiantes.
Esto lo mejor que pude resumir para que más o menos se ubiquen con el asunto xD.
Lo del internet café quizás no tenía que explicarlo, pero si han visto el capítulo 07 de Charlotte se podrían imaginar a un Aoba desesperado en su cabina más claramente. Aunque también ahora que recuerdo, en el anime de Durarara también salió algo así, bueno, ustedes entienden lo que quiero decir~.
Creo que eso es todo D8
Iré a subir el siguiente~
DEATH GOD RAVEN~
