KUROBANE'S RHAPSODY
CAPÍTULO 04: VERDAD
IKEBUKURO
EN UN ESTACIONAMIENTO
Es un día tranquilo al fin… - Dijo Togusa escuchando el tema nuevo de Hijiribe Ruri con gran emoción.
No está Shizuo-san al parecer. – Dijo Yumasaki.
Debe ser que fue a buscar Iza-Iza~~. Ya no puede vivir sin él. – Dijo Erika emocionada con algo de sonrojo en el rostro. El solo pensar en que eso pudiera ser verdad hacia latir su corazón desenfrenadamente.
O tal vez simplemente se cansó de ser acosado y huyó lejos. Quizás… ¡¿Shizuo-san escapó al mundo 2D?! ¡Shizuo-san tenía que haberme llevado con él! – Dijo Yumasaki en un rincón deprimido.
Son demasiado ruidosos. ¿Podrían hablar algo serio por una vez en sus vidas? – Preguntó Kadota mientras suspiraba.
Si nos pides algo serio… Solo podemos hablar de Shizu-chan y su acosadora personal. – Dijo Erika con una sonrisa hacia Yumasaki.
¡Es verdad! Y hablando de ella, no ha aparecido ninguna nueva amenaza el día de hoy. Es martes. Ella deja mensajes los martes, jueves y sábados. Es extraño. – Dijo Yumasaki respondiendo a la sonrisa de Erika que disfrutaba hablar del escándalo de esos últimos meses.
¿Él deseaba perseguir al bufón hasta Saitama, verdad? ¿Qué tal si ella se fue tras él? Después de lo que ustedes dos le dijeron a él. Si es una acosadora probablemente haya terminado en esa ciudad. – Dijo Togusa desde la van.
No quiero pensar en esa posibilidad… No sé qué calamidades podrían pasar allá. – Kadota tuvo un escalofrío repentino. Rogaba con toda su alma que Shizuo no hubiera ido de verdad a Saitama, tristemente su ausencia le decía que quizás sus temores tenían pie y cabeza.
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EN UN LUJOSO DEPARTAMENTO
[Estoy preocupada…] – Escribió Celty sin poder concentrarse en la película que estaba viendo con Shinra en esa mañana en que por cosas del destino ninguno de los dos tenía algo que hacer.
¿Por Shizuo-kun, verdad? No tienes nada de qué preocuparte, con ese mal genio que tiene últimamente, no creo que alguien siquiera lo mire a los ojos. – Dijo Shinra estrechando los ojos.
[¿Todavía sigues molesto con él? Él lo hizo sin querer. Hasta se disculpó.] – Celty escribió en el PDA con rapidez al notar que Shinra ponía mala cara con la mención del "incidente".
No quita que él esté algo insoportable, no es que esté molesto, ya estoy acostumbrado a su mal genio… Es solo que… - Shinra se quedó en la mitad de lo que iba a decir para esbozar una mueca algo amarga quitando la vista de Celty.
[¿Shinra?] – Interrogó ella.
No es nada… No creo que realmente suceda nada. Le estás poniendo demasiada importancia a esas votaciones en internet. Shizuo no irá hasta la ciudad de Saitama. – "Creo…" Shinra pensó con duda.
Shizuo no es que estuviera en su estado más violento, pero se había vuelto más inestable en los últimos meses. Eso hacía más difícil el trabajo para las pocas personas que ya estaban habituadas a tratar con él. Y como si su amada Celty no tuviera suficiente trabajo del que ya tenía con Shizuo, el personaje del Bufón apareció en Ikebukuro para alborotar más el ambiente tenso, metiéndose con la última de todas las personas con las que debía involucrarse.
De este evento habían pasado aproximadamente cinco días.
Por un momento Shinra se le pasó por la mente que Izaya estuviera involucrado en esto, pero luego lo descartó. No tenía caso hacer que Shizuo hiciera destrozos en otra ciudad cuando sabía que el informante hubiera preferido mil veces que cometiera todo esto en Ikebukuro.
Esto hizo que se plantara otra pregunta en la mente del doctor clandestino.
¿Siquiera Izaya estaba vivo para culparlo de algo en primer lugar?
No había tenido noticias de Izaya en casi un año entero.
Para ser exactos, nadie que él conociera lo había tenido en todo ese tiempo.
No podía evitar pensar en Izaya en esos ratos en que su mente empezaba a deliberar sobre situaciones en que Shizuo podría meterse en problemas que a su vez preocuparían a Celty.
Izaya había desaparecido sin más después del duelo a muerte con Shizuo.
No era que exactamente él lo extrañara, pero percibía un vacío en alguna parte.
No estaba seguro sin era en él o en el mismo Ikebukuro.
Aunque era mejor no pensar en eso…
Sigamos viendo la película, Celty~. – Dijo melosamente el doctor dejando el tema de Izaya y Shizuo muy lejos de su momento de pareja con la dullahan.
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SAITAMA
Después de comprarse un abrigo en una tienda cercana al internet café, Aoba logró llegar al departamento del senpai de Tanaka Tom. Al ser de día dudaba que su agresor lo sorprendiera porque estaba evitando los lugares deshabitados, además de que se estaba camuflando con los grandes grupos para no ser visto.
Al fin… - Aoba mirando a ambos lados, cerciorándose de que nadie lo hubiera seguido, tocó la puerta con suavidad esperando que alguien viniera a abrir.
Eres tú, pasa. – Tom fue el que abrió la puerta con un semblante pensativo. La conversación con Shizuo se había terminado y ahora este quería hablar con Yuuya antes de que se fuera a su turno en la tarde en el hospital. Solo estaba esperando que él saliera de la habitación en donde tenía a Izaya para hacerle un par de preguntas.
Gracias, realmente no sabía qué hacer. – Dijo Aoba con su forma de hablar que denotaba que estaba nervioso por la situación que experimentaba.
Me lo imagino… Por ahora puedes ponerte cómodo, aunque no es mi casa. Lo que pasa es que voy a tener una conversación con Shizuo y el dueño. Así que… ¿Podrías esperarnos un momento? – Preguntó Tom.
No tengo problemas para esperar. Tengo todo el tiempo del mundo. – Aoba se sentó en un sofá en la sala mientras que Tom se iba al lugar en donde Shizuo y Yuuya estaban ya reunidos.
Al final lo pudo encontrar eh… - El peliazul se recostó en el sillón con varias cosas en su mente. Él hubiera seguido ahí deliberando con lo siguiente que iba a hacer, si no fuera porque el sonido de una puerta abriéndose le alertó que había alguien más además de los otros tres en el departamento. Al Aoba voltear se encontró con la sorpresa de que se trataba de la persona que menos esperaba ver en el mundo.
¿Orihara Izaya? – Dijo Aoba alzando la voz un poco a lo que Izaya respondió tapándole la boca con temor.
Shhhh… - Izaya se sentó en el suelo junto al sofá en donde se encontraba Aoba. Él necesitaba un pequeño descanso, tal vez su plan para llegar a la calle era más imposible de lo que pensaba en un principio.
¿Qué haces aquí…? – Interrogó el adolescente cuando ya su boca fue liberada por la mano de Izaya.
Yo mismo no puedo responder esa pregunta en estos instantes. – Respondió Izaya con sinceridad.
¿Qué se supone que eso significa? Pensé que estabas muerto, ya estaba muy feliz. – Recalcó Aoba.
Ah, gracias, Kuronuma Aoba. Me alegra que alguien más se alegre de verme. – Contestó Izaya con sarcasmo recordando la reacción de Shizuo al verlo.
Al menos Aoba era sincero…
También él mismo hubiera dicho lo mismo en su tiempo si se hubiese tratado de Shizuo.
"Espera un momento…" – Aoba repasó los beneficios de tener a Izaya ahí en esos instantes.
Orihara Izaya… ¿Cuánto tiempo llevas en Saitama? – Preguntó Aoba.
¿Por qué la pregunta? ¿Necesitas información~? – Izaya lo miró con un brillo maligno.
No necesariamente… Contesta. – Pidió Aoba sin revelar sus intenciones, podría terminar convirtiéndose en un juguete de la comadreja que él llamaba Orihara Izaya si no tenía cuidado. Él debía proceder con cautela por eso, pero sabía también que no había nadie más que pudiera resolver su problema de inmediato.
Esto me huele a que alguien necesita algo~. Llevo lo suficiente en esta región para saber cosas útiles. – Contestó el informante.
Kuronuma Aoba se sintió más o menos aliviado al escuchar eso.
Nunca en su vida esperó tener esa clase de sentimiento con Orihara Izaya.
Por eso él estaba seguro que su orgullo recibiría un duro golpe con lo que estaba por preguntar, pero eso era un precio menor en comparación a terminar siendo arrestado como Izumi. Era un costo que él no estaba dispuesto a pagarle al Karma en esa vida al menos.
Aun… - Aoba esbozó una mueca de amargura tratando de preguntar lo que deseaba.
¿Qué cosa…? No te escucho, Kuronuma Aoba. – Izaya sonrió casi profetizando en su mente lo que Aoba estaba por preguntar.
¿Aún sigue vigente esa oferta…? – Aoba sonreía bastante irritado, aun cuando no podía ver la cara de Izaya, sabía muy bien que él estaba sonriendo de oreja a oreja.
Nunca en su vida pensó tomar esa oferta.
Aquella oferta que Orihara Izaya le había hecho a él en su primer encuentro.
Por supuesto, Aoba-kun. Casualmente necesito a otra persona. ¿Podrías ayudarme a salir de aquí para empezar? – Izaya volteó hacia su nuevo socio. Aunque él comprometiera su orgullo al revelar su estado a alguien como Aoba, eso ya no importaba. Era peor quedarse ahí con Shizuo en los alrededores.
Su orgullo en este caso era un coste menor.
Siempre que sea hacia un lugar en donde pueda esconderme, te ayudaré con gusto. – Dijo Aoba levantándose del sillón, mirando hacia la habitación en donde estaban los tres hombres. Si no habían salido antes, quería decir que no estaban conscientes de que Izaya y él estaban conversando.
Vámonos entonces. – Izaya se levantó algo tambaleante.
Su deseado escape se había dado por fin con la persona que menos imaginó que sería.
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ESTACIÓN DE POLICÍA DE SAITAMA
¿Y bien? Si es inocente según su testimonio. ¿Me puede decir qué hacía en ese callejón con ese cadáver en el momento de la explosión? – Preguntó el detective.
Escuchen, sé que es algo loco. Pero les juro que solo pasaba por ahí. Escuché unos quejidos y me acerqué pensando que alguien se estaba metiendo con una mujer y estaba por darle una paliza cuando el cuerpo de ese tipo cayó sobre mí. – Contó Rokujo.
¿Y qué más pasó después de eso? ¿Hiciste explotar la bomba por error o porque eso te hizo enojar? ¿Descargas tu odio hacia la sociedad de esta forma? ¡Vamos! ¡Confiesa maldito loco! – El detective dijo golpeando la mesa con ira.
¡Claro que no! ¡La sociedad es basura pero no me voy a dedicar a plantar bombas solo por eso! –Gritó Rokujo.
¡Lo aceptó! ¡Él obviamente es el culpable! – Dijo el detective de nuevo.
¡Que no lo soy, maldición! ¡El cadáver de ese tipo tenía el detonador! – Gritó Rokujo.
¿Esperas que creamos que alguien intentó inculparte? ¿Quién se tomaría la molestia de lanzarte un cadáver? Y que este precisamente provocara la explosión en el edificio de junto. ¡Por favor, no juegues con la policía! – El detective bebió un vaso de agua muy incrédulo de lo que escuchaba de Rokujo pareciéndole totalmente disparatado.
Es simple, tienen que buscar las huellas en el detonador. Mis huellas no van a estar ahí porque nunca detoné la bomba. Vayan y háganlo. – Ordenó Rokujo con mala cara. Él quería patearlos a todos por ineptos, pero sabía que no podía tentar su suerte si quería salir.
Ya veremos si es verdad, igual no te puedes librar del homicidio. – Sonrió el detective dejándolo solo en la sala de interrogatorio. Por cómo iban las cosas, la policía no creía ni un tercio de su historia y lamentablemente el único testigo que tenía era Aoba, aunque no estaba seguro hasta qué punto este había visto todo.
¿Y si era verdad que alguien lo quería inculpar?
No podía ser…
¿Quién sería capaz?
La larga lista de enemigos de Rokujo Chikage era demasiado inmensa para poder sacar un único posible culpable.
Ah, esto es un desastre… - Dijo poniendo la cabeza sobre sus manos.
Y él que quería ir a visitar a sus honey en el hospital ese día.
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DEPARTAMENTO DE YUUYA
¿Y bien? Él dice que ustedes no son sus amigos. ¿Qué es lo que sucede aquí? – Yuuya interrogó directamente.
No lo somos. – Contestó Shizuo encendiendo un cigarrillo.
Aun así… - Shizuo no sabía cómo preguntar lo que deseaba saber del otro hombre.
¿Aun así…? ¿Qué? – Devolvió Yuuya.
¿A qué te referías con que "él no puede mover bien sus extremidades"? – Shizuo soltó la pregunta sin darle más rodeos. Estaba claro que él deseaba saber. Su mente le estaba diciendo que Izaya se estaba comportando diferente. Tal vez esa expresión de miedo había sido provocada por el nuevo estado del informante que aún no confirmaba que de verdad existiera.
Lo que antes sentía que estaba mal cada vez tenía más fuerza en él.
¿Qué estaba ocultando Orihara Izaya de ellos?
No me lo ha dicho él mismo, si eso es lo que piensas. Ha desarrollado espasticidad por eso lo sospeché, pero como se mostró muy irritado cuando le mencioné la palabra rehabilitación… Eso solo hizo que lo terminara de confirmar. – Dijo Yuuya.
Ambos hombres lo miraron como si estuviera hablándoles en otro idioma.
Lo siento, cuando digo espasticidad, me refiero a que los músculos están en un estado de rigidez inusual. Esto provoca que él no pueda caminar bien o incluso moverse. Al menos no es tan grave como para afectar el habla, así que pueden estar tranquilos por esa parte. Aunque… - Yuuya se quedó en silencio un momento.
¿Aunque…? – Preguntó Shizuo más atento a lo que estaba diciendo el residente.
Shizuo ya sentía culpa en su alma.
Había intentado asesinar a alguien que no podía moverse con facilidad.
El problema era que esto no era lo único que ahogaba su interior con remordimiento.
La causa…
¿Cuál era la causa de aquello?
¿Por qué Izaya estaba en ese estado?
Sospecho que no terminó la rehabilitación por alguna razón. Si sigue así, puede que termine permanentemente en una silla de rueda. Pero él dice estar "perfectamente"... Si son sus amigos de verdad, hablen con él. – Dictaminó el hombre de cabello marrón.
Lo cierto era que ellos dos no eran amigos de Izaya.
¿Y qué pudo haber provocado su estado actual…? – Shizuo dijo en un hilo de voz.
Solo necesitaba escuchar la confirmación.
No sé qué pudo haber pasado, pero como está él ahora, es seguro que fue un traumatismo de la medula espinal. Hay varias causas pero por alguna razón creo que lo que lo provocó fue un daño directo en esta parte. Podría ser que la medula fuera jalada, o tal vez presionada hacia los lados, o quizás comprimida… No sé, podría ser cualquiera de estos tres casos. – Respondió Yuuya.
Shizuo suspiró confirmando sus temores y a los de Tom primeramente.
Él estaba seguro que era el tercer caso.
Shizuo recordaba perfectamente cuando había arrancado el marco de metal de aquel edificio, para luego lanzárselo a Izaya que estaba en medio de una caída libre en esos instantes. El informante de alguna forma había logrado torcer su cuerpo para recibir el impacto del marco con la planta de los pies. Y debido a esto, él había salido despedido hacia el otro edificio, estrellándose contra una ventana para aterrizar en el interior de la estructura.
Su medula se pudo haber comprimido en el momento en que había sido golpeado con el marco de metal o quizás cuando había descendido con violencia en el otro edificio. Cualquiera que fuera la razón, no quitaba el hecho de que Shizuo había lanzado aquello un año atrás.
Ahora faltaría ver en qué lugar estuvo la lesión. Si se puede mover para atacar personas de esa forma, obviamente la falla no fue a nivel de cuello. Quizás pudo haber estado a nivel del pecho o en la región lumbar… - Ya Yuuya en esto momento estaba hablando para sí mismo mientras por rutina analizaba a Izaya.
Yuuya… - Dijo Tom.
Ah, lo siento. ¿Qué más quieren saber…? – Volvió a la realidad el joven. Pero entonces Yuuya se percató de la hora en el reloj que se encontraba detrás de Tom.
¡Ahhhh! ¡¿Esa es la hora?! Lo siento, después seg-seguiremos hablando, tengo que ir al hospital. Si no me voy ahora, el tráfico me atrapara. ¡Adiós! – Yuuya volvió a su modalidad exaltada tomando su mochila para irse lo más rápido posible al hospital. Hasta que él en medio de su andar hacia la puerta se percató de algo que no estaba bien.
¿Eh? Tom… ¿No había alguien más aquí? – Yuuya miró a Tom.
¡Cierto! ¡El chico que venía con Rokujo no está! – Tom recordó a Aoba después de haberlo olvidado por completo al estar atento a la explicación de Yuuya.
Izaya tampoco está. ¿No que él no podía caminar bien? – Dijo Shizuo tirando el cigarrillo en su estuche con algo de impaciencia leve pero no peligrosa, al comprobar que no había nadie en la habitación en donde habían dejado a Izaya antes.
Significa que Izaya se fue con el chico ese... – Dijo Tom leyendo el pensamiento de los otros dos.
¿Orihara-san y el chico se conocían? – Interrogó Yuuya.
Al parecer si… Yo no lo sabía. – Respondió Tom volteando hacia a Shizuo quien miraba la puerta con detenimiento.
Para ser francos, a Shizuo esta coincidencia no le extrañaba en absoluto.
A él mismo no le había agradado Aoba desde el momento en que lo vio, y ya entendía levemente la razón.
Ese chico era como Orihara Izaya.
Dudaba bastante que Izaya ya no se hubiera encontrado con él antes.
Se atrevía a apostar que Kuronuma Aoba era también de Ikebukuro por eso.
Y también podía decir que esto quizás no era una coincidencia.
No.
Heiwajima Shizuo no creía en las coincidencias a diferencia de Orihara Izaya.
Ok, aquí tengo más bien que señalar cosas. Con respecto a la parte de Izaya y Aoba, a lo que me refiero ahí es al Gaiden en donde ellos dos se encuentran. Más o menos he traducido/compuesto partes de esa conversación, así que veré si las incluyo o si solo doy cierta referencia a ello. Pero es para que no digan "oh. ¿De dónde demonios salió eso?" Por si acaso…
Igual intentaré explicar un poco más adelante, habrán bastantes oportunidades de cualquier forma.
Ahora la parte de Izaya y su asunto, ya empecé a explicar, y créanme que aún faltan más detalles de lo que quizás podría ser mi hipótesis sobre el asunto. Eso sí, no soy médico ni nada de eso XD. Por ello, solo serán mis conjeturas que hice para el fic de paso.
Bien, eso es todo por esta semana con este fic.
Nos vemos en la siguiente oportunidad.
DEATH GOD RAVEN~
