He vuelto. No andaba muerta, estaba de parranda (?) Ok no ._.
Como saben he andado con problemas de salud, así que me dediqué a descansar de todo durante un tiempo, para poder volver a las andadas lo más rápido posible 8D.
Ahora respondiendo reviews:
Yako: Estoy muy feliz de que te encante~ 83. Gracias por leer mis fics ;w; /3
Con respecto a la pareja, mmm… es difícil decirlo, ya que no depende de mí si no de la misma historia. Por ahora no he hecho oficial la existencia de alguna pareja en este fic por eso mismo, ya que esta sigue su cauce sola.
Supongo que la misma historia lo decidirá al final, aunque todavía es muy pronto para pensar en ello… D'8.
Sanduru: El pobre Rokujo lo está pasando muy mal :c. Izaya no le quedan muchas opciones a causa de la muerte de su asistente Mayuri. Aoba podría destruirlo en cualquier momento, pero este se detiene gracias al asunto de Rokujo ;w;. jajajaja las manías antiguas son difíciles de sacar xD.
Gracias, soy feliz de que te parezca interesante.
KUROBANE'S RHAPSODY
CAPÍTULO 07: VERDADERA RAZÓN
Un nuevo atentado con bomba fue perpetrado en la estación de Policía principal de Saitama. El saldo que dejó este siniestro fue de 22 muertos y 54 heridos. La policía ha hecho declaraciones sobre el sospechoso que mantenían en sus instalaciones por estar implicado al caso del cadáver encontrado el día anterior, ahora es posible que él esté relacionado a las explosiones del último mes. Y no solo esto, también existe la posibilidad de que él no esté solo.
Estaremos a la espera de las siguientes declaraciones…
No puede ser… - Rokujo escuchaba las noticias con horror desde su celda.
Gracias a que el carcelero escuchaba la radio demasiado alta, Rokujo tenía el lujo de saber que tan arruinada estaba su reputación frente a Saitama; era mil veces mejor para él ser el líder de una banda de motoristas en vez de un asesino-terrorista. Estaba claro que cuando la policía revelara su nombre a los medios todo se habría acabado para él, incluso sentía miedo de las represalias que tomarían contra sus familiares o conocidos. Y qué decir de sus novias, ellas serían las que más pagarían los platos rotos del asunto, ya que sabía de antemano que sus familiares en estos momentos estarían huyendo de Saitama sin pensarlo dos veces.
Se preguntaba quién había sido la maldita persona que había puesto esa evidencia en su departamento.
¿Quién le tenía tanto rencor como para hacer esto?
¿Quién…?
Se repetía esa pregunta en su cabeza, buscando encontrar algo entre sus recuerdos que pudiera traerle el nombre de algún enemigo que tuviera tantos recursos para destruirlo en su propia ciudad. Pero Rokujo no conocía a nadie así. La mayoría de sus enemigos eran personas que a duras penas podía llevar un pequeño grupo, en comparación al suyo que podía decirse que era como un pequeño ejército personal.
Toramaru… - Murmuró Rokujo percatándose de algo que no se había puesto a pensar con la nueva situación. La angustia en su interior creció vertiginosamente al repasar la noticia que acababa de escuchar.
"Y no solo esto, también existe la posibilidad de que él no esté solo."
"Van a culpar a Toramaru también…" – El líder sostuvo su frente con ambas manos totalmente desesperado.
Antes Rokujo no había entrado en pánico porque de verdad pensaba que lograría salir de esta situación por la simple razón que era inocente y que no existiría evidencia en el mundo que lo implicara a un doble caso. Pero la realidad era otra, ahora estaba súper implicado y no había forma de probar su inocencia debido a que alguien estaba plantando evidencia en su contra. La policía se veía a leguas que le tenía mala voluntad y el abogado que parecía que podría ayudarle, probablemente ya no sería capaz de hacerlo. Sin contar que los Toramaru no se quedarían quietos esperando que los policías se los llevaran bajo la acusación de terrorismo.
No.
Eso no iba a pasar.
Rokujo no era una persona pesimista, pero dadas las circunstancias podría armarse un conflicto bastante grande entre la policía y su banda. Solo esperaba que su banda decidiera esconderse solo esta vez, aunque él lo dudaba mucho.
~-0u0-~
Qué buen baño~. – Izaya salió del baño de mejor humor que cuando había entrado a este, sentía sus músculos un poco más relajados aunque el dolor seguía ahí. De cualquier forma, el estar en la comodidad de su departamento podía mejorar su ánimo y su visión de las cosas. Después de unos segundos que para él parecieron una eternidad, Izaya logró descansar su cuerpo en su acojinada silla de ruedas, poniéndose su abrigo en el proceso con felicidad.
Tardaste tanto que pensé que habías muerto. – Aoba hizo la observación, quedándose un poco extrañado de ver a Izaya con una camiseta blanca de manga larga. Era demasiado raro ver al informante vestido de otro color que no fuera el negro. Aunque tampoco él pensaba que le quedara mal, es solo que le era inusual.
Qué cruel, Aoba-kun~. Definitivamente, una bañera es el último lugar en el que quiero morir… ¿Sabes? - Contestó Izaya a los comentarios burlones de Aoba.
En el fondo de su mente, el informante se sorprendió de que Aoba fuera capaz de hacer esa clase de bromas. A Izaya no le parecía que Aoba fuera de ese tipo de persona, aunque quizás podía estar equivocado. En el trato hacia los demás habían pequeñas diferencias entre el modo de actuar de Aoba y él mismo.
Esta podría ser una.
Aoba no era alguien bromista.
Solo amistoso pero no bromista.
Me alegra escucharlo. Eso será lo primero que iré a pedir en año nuevo en algún templo de la localidad, aun cuando no creo en esas cosas. Quizás comience a creer si se cumple mi deseo… – Aoba respondió sin misericordia mientras miraba su celular. Habían llegado algunos mensajes de Mikado preguntando cómo estaba todo ahí y si había pasado algo. Aoba se estaba debatiendo entre decirle la verdad o pedirle que estrangulara a Kida por él como represaría de lo que estaba pasando.
Yo espero que no se cumpla… Realmente sería una muerte humillante. – Izaya tomó el celular que había dejado Aoba antes en su lugar cuando Shizuo lo había interrumpido.
Por cierto, alguien llamó, pero no parecía ser ese Kimiyama Souta. Era otro número extraño... – Aoba recordó despegando la mirada de los mensajes de Mikado. Izaya al ver los dígitos se quedó también pensativo, no estaba seguro a dónde pertenecían los número pero se le hacían un poco familiares. Estaba por investigar el extraño número telefónico cuando una llamada entró repentinamente, sorprendiéndolo un poco al notar que se trataba del teléfono de Kimiyama Souta.
Hola, Souta-kun~. – Saludó Izaya al contestar la llamada.
Hola, Izaya… Te tengo malas noticias… ¿Has visto las noticias? – Preguntó Souta al otro lado de la línea.
¿Las noticias? – Izaya tomó el control de la gran pantalla que estaba junto a él y sintonizó el canal que estuviera dando noticias locales a esa hora, encontrándose con que había acontecido otra explosión. Y por si no fuera poca la impresión del asunto, el lugar en donde había ocurrido no era otro más que la estación de policías en donde estaba recluido Rokujo.
Ya veo. ¿Qué más pasó? – Interrogó Izaya con seriedad. Podía presentir que había más malas noticias detrás del silencio con que Souta se mantenía.
Izaya… Alguien está inculpando a ese chico, encontraron el arma homicida de los casos de asesinato con una Kabutowari de hace unas semanas junto con tres bombas parecidas a las que han estallado en Saitama y en otros lugares. Él está seguro que no hizo nada de eso, pero si es cierto lo que dice, alguien está detrás de todo esto. Alguien tan poderoso que incluso ha hecho que esos dos detectives estén en su contra. ¡Estoy seguro! – Explicó Souta mirando a todas partes mientras hablaba, temía que alguien pudiera escucharlo.
Souta no sabía qué tipo de personas estaban haciendo todo esto, por ello debía estar alerta para no llamar la atención del enemigo. Él no deseaba un intento de asesinato o algo así de nuevo contra él, ya que en el pasado se había dado un suceso parecido.
¿Cuándo crees que lo juzguen? – Izaya buscaba un plan de acción que pudiera darles otra oportunidad de sacar a Rokujo, pero no veía cómo. La evidencia en su contra era doblemente fuerte y sería difícil ir en contra de algo así.
Puede que sea en cinco días cuando menos. Ese Watanabe está acelerando el proceso mientras hablamos. – Indicó el abogado con zozobra.
Intenta atrasarlos tanto como puedas. Ya sabes cómo… Buscaré el origen de esto. – El informante dio la orden máxima que podía traerle más problemas al mismo Souta y a él de paso. Pero tenían que jugárselas ahora que el método legal no estaba dando frutos. Además Orihara Izaya no podía evitar sentir curiosidad con lo que estaba pasando.
¿Quién era esta persona poderosa que estaba haciendo todo esto?
¿Qué estaba pasando alrededor de Chikage Rokujo?
Esto parecía demasiado interesante.
¿Eh…? ¿A dónde se fue Aoba? – Izaya volteó hacia donde unos momentos atrás estaba sentado el peliazul revisando sus mensajes, notando que ya no estaba en el departamento.
~-0u0-~
AFUERA DEL DEPARTAMENTO DE IZAYA
¿Qué quieres, Heiwajima Shizuo? – Aoba nuevamente recibía una llamada de Shizuo quien sonaba más molesto que antes. Está bien que era divertido ver qué tanto podía la bestia de Ikebukuro contenerse en el teléfono, pero ya Aoba sentía que comenzaba a tentar su suerte, porque en algún momento tendría que volver a su ciudad.
Y Heiwajima Shizuo también lo haría en su momento...
Pásame a Izaya. – Shizuo habló cortante.
No puedo. A él no le interesa verte, además estamos ocupados. ¿No puedes esperar un poco? – Aoba ya en estos momentos siquiera se estaba deteniendo a usar lo honoríficos con Shizuo. Ni siquiera los estaba usando con Izaya… ¿Por qué tenía que molestarse con Shizuo?
No le interesaba hacerlo.
No puedo esperar. Tú mismo escuchaste lo que estoy buscando. Ese bufón va escapar. – Shizuo explicó tratando de controlarse.
No tengo garantía de que no ataques a Izaya de nuevo. En estos momentos también lo necesito a él porque estoy metido en problemas, así que mi asunto tiene más prioridad que el tuyo. – Aoba le contestó de la misma forma.
Cuando te vea… ¡Ya verás-…! – Antes de que Shizuo pudiera terminar el insulto que venía en camino, Aoba cortó la llamada sin pensarlo dos veces.
No me gusta que me griten. – Dijo el peliazul con voz sería antes de entrar de nuevo en el departamento.
~-0u0-~
"Ahora las preguntas son… ¿Realmente piensas que terminó? ¿Opinas que Izaya piensa lo mismo que tú? Te invito a que reflexiones eso y calmes tus ánimos porque no vas a conseguir nada de la forma en la que estás."
"Ah… Lo volví a hacer." – Shizuo pensó en las palabras crudas que Shinra le había dicho mientras escuchaba el ruido de la llamada cortada. Ahora su mayor obstáculo para encontrar a Izaya era el mismísimo Kuronuma Aoba. Una víbora estaba protegiendo a otra por sus propios intereses o así lo veía Shizuo desde su punto.
"Quizás hubiera sido mejor que yo hablara…" – Tanaka Tom cavilaba entre tanto veía a un molesto Shizuo presionar las teclas furiosamente para hacer otra llamada. Dado que Shizuo estaba más inestable que nunca, él no se había atrevido a decir nada de lo que estaba pensando por miedo a que este tuviera otro ataque de ira. La presencia de Izaya solo había empeorado su humor y si no lograban atrapar al bufón, las cosas podrían ponerse peor con Shizuo.
Shinra. – Dijo Shizuo al escuchar el sonido de que la llamada había entrado.
¿Eh…? – Shinra rápidamente tapó su teléfono para levantarse e ir al balcón antes de que Celty pudiera ver el nombre de la persona que lo estaba llamando en un mal momento.
[¿Shinra?] – Celty escribió al notar la ligera sorpresa en su compañero.
Jajaja parece que Shiki-no-danna necesita hacerme una consulta~. ¡Ahora vuelvo, honey~! – Shinra prácticamente corrió hasta el balcón para responder.
Si no es para decirme que has encontrado a Izaya, no me llames… ¡Estaba en un momento especial con Celty! – Dijo indignado el doctor tratando de no levantar tanto la voz.
¿Jah? Shinra… ¿Quién demonios es el que me tiene buscando a Izaya como un idiota? No provoques que te arranque la cabeza apenas te vea. – Advirtió Shizuo.
Ok, ok… Lo siento, si está Celty cerca no esperes que me comporte… - El doctor tosió recuperando la compostura para dejar ver una expresión lo bastante sombría como para preocupar a Celty si la llegaba a ver.
¿Qué es lo que pasa? – Shinra interrogó.
Kuronuma Aoba… ¿Lo conoces? – Cuestionó Shizuo.
Ah, Aoba-kun… Al parecer Tom-san olvidó contarme esa parte. ¿Qué pasa con él? – Shinra se preparaba para escuchar algo loco.
Primero le habían dicho que Orihara Izaya estaba en un estado deplorable… ¿Y ahora también mencionaban a Kuronuma Aoba?
¿Qué seguía después?
¿Los dollars habían renacido y ahora la cabeza de Celty los lideraba?
No me deja hablar con Izaya. Me dijo que necesitaba que la maldita pulga lo ayudara con algo porque está metido en problemas y "que no los moleste". – Respondió Shizuo haciendo énfasis en la última parte.
¿Qué…? ¿Acaso él no detestaba a Izaya…? – Ese era un giro de los eventos que Shinra jamás hubiera esperado. La última vez que había visto a Kuronuma Aoba se había fastidiado bastante con él cuando lo comparó con Izaya. Este extraño comportamiento solo podía ser provocado por ese "problema" que Shizuo había hecho mención antes, aun así Shinra no podía figurarse qué era este con exactitud.
En pocas palabras me estás diciendo que él está con Izaya y no te deja verlo porque teme que asesines a Orihara-kun antes de que pueda terminar con el asunto de él. ¿Qué clase de lío te hace trabajar con alguien que odias…? – Shinra estaba curioso.
¿Qué podía ser más problemático que el asunto del bufón y el suyo propio?
Exactamente eso... He llamado dos veces y ha sido inútil. – Dijo Shizuo ofuscado.
Será difícil convencerlo a menos que… ¿Puedes darme el número de Aoba-kun? – Shinra sonrió maléficamente. Él saldría de este embrollo lo más rápido posible para regresar con su amada en menos de lo que cantaba un gallo. Shizuo tomó el celular de Tom que tenía los números a la vista y comenzó a dictarle a Shinra.
~-0u0-~
Había algo que me molestaba hace rato, pero no entendía el por qué hasta ahora. – Izaya empezó a hablar cuando Aoba volvió a entrar en el departamento.
¿Con respecto a qué? – Preguntó Aoba sentándose en el sillón de nuevo.
El muerto era un informante según lo que me dijiste. ¿No? – Izaya volvió a preguntar mientras veía los registros en la base de datos de la policía en la que acababa de ingresar ilegalmente minutos atrás.
Sí. ¿Qué tiene? – Inquirió Aoba buscando sentido a lo que estaba escuchando.
Rokujo-kun está siendo acusado de varios asesinatos cometidos con una Kabutowari. ¿Pero a qué no adivinas quienes eran los muertos? Al menos sus ocupaciones~. - Izaya sonrió con satisfacción mientras preguntaba aquello.
"Como sea. ¿Tienes información de algún movimiento raro de Dragon Zombie en Saitama?"
"Solo sé que tienen un cliente nuevo en esta ciudad. Es todo. Realmente no es bueno meterse con ellos. Ya han silenciado a varios informantes en otras ciudades."
No me digas que eran informantes… - Contestó Aoba confirmando la información que no le había dado importancia hasta ahora a causa de la persona que lo había intentado asesinar. Cuando Rokujo y él se habían encontrado con el difunto, este les había advertido que no quería meterse con Dragon Zombie.
¡Diez puntos para Slytherin! Exactamente~. Todas las víctimas eran informantes que probablemente habían metido sus narices en cosas turbias. – Canturreó Izaya emocionado.
Ellos fueron silenciados por Dragon Zombie cuando los estaban investigando. ¡El informante dijo eso! Mencionó que varios informantes habían sido asesinados en otras ciudades y también soltó que ellos tenían un cliente en esta ciudad. – Aoba reveló a Izaya la última pista que había dejado aquel miserable hombre antes de morir.
¡Bien~! ¡Tenemos el origen! O una parte de este… Sabemos cuál es el medio, pero no el origen principal. ¿Quién es este cliente…? – Izaya despejó un poco su vista de la pantalla al sentir dolor en su cuerpo. Fue entonces que él recordó las pastillas que le había dado Yuuya en la mañana y procedió a tomárselas de inmediato para darle fin a ese horrible sufrimiento. Solo esperaba que no le dieran sueño, porque por lo que veía él estaría muy ocupado lo que restaba del día.
Pero si ya llevan silenciando informantes desde hace varios meses, tú que tienes relación con ellos… ¿Cómo es que no te han visto como objetivo? Tú más que nadie podrías parecerles peligroso, especialmente si están operando en Saitama con ese cliente de ellos. – Aoba tocó el punto que le llamaba la atención en todo esto.
Veo que conoces mi relación con Dragon Zombie. Era de esperar de ti... Esa vez simplemente los contraté como guardianes en caso de que alguien intentara atacarme. Cuando su líder aún estaba en América, ellos actuaban aquí en Japón como mercenarios por así decirlo. Tengo entendido que volvieron a las andadas bajo el comando de su líder y dejaron sus tareas de mercenarios, por eso me parece curioso que hablen de un cliente aquí… - Esa era la parte extraña del asunto para Orihara Izaya.
¿Quién era este cliente que volvía a convertir en mercenarios a esta banda que ya tenía a su líder funcionando desde hace un tiempo?
¿Quizás este cliente y el líder tenían relación?
¿Favoritismo?
¿Amistad?
¿Tal vez un enemigo en común?
Cualquiera que fuera la verdadera razón, ellos iban en serio.
Además sospecho que no me he vuelto su objetivo porque no salgo mucho a la calle, así que no han podido ubicarme aun. Pero… - Izaya agregó para responder a la pregunta de Aoba, recordando el asunto de la banda que lo había atacado horas atrás.
¿Ese hecho tendría alguna relación?
¿O solo era un incidente aislado?
"No hay forma de que haya una relación…" – Para empezar la traición de Mayuri tendría que haber sido influenciada por alguien más y dudaba mucho de eso. Estaba seguro que ella lo había traicionado por sus propios intereses, eso era algo que él sabía que pasaría tarde o temprano. Aunque él también era culpable por haber bajado demasiado la guardia. Por eso, el perder a Mayuri ahora era algo problemático para su situación actual, ya que la necesitaba demasiado.
Izaya comenzaba a preguntarse qué demonios haría los próximos meses…
Ahora que nos han cerrado la vía legal para ayudar a Rokujo-san, solo queda una forma para no estancarnos en esto… – Aoba habló trayendo a Izaya del fondo de sus preocupaciones personales a la realidad.
Encontrar el origen usándote de cebo~. La persona que te atacó debería estar en algún lado buscándote. Quizás este agresor estaba relacionado con el asunto de Rokujo desde el principio y tú eras una especie de cabo suelto en el plan. Seguramente cuando te vea este individuo, él irá por tu vida~. – Izaya sugirió de lo más feliz.
¿Te estás desquitando por el comentario de tu muerte en la bañera, verdad? – Aoba hizo una mueca de fastidio dirigido exclusivamente a Izaya.
¿Yo? Para nada~. – El informante levantó los brazos en señal de que era inocente cuando obviamente era todo lo contrario. Aoba estaba por decir algo más cuando su celular volvió a sonar, haciendo que las palabras murieran en su boca. Con el movimiento rápido de sus dedos, el peliazul le dio paso a la llamada que provenía de un número desconocido para él, aun así la contestó porque podría ser Heiwajima Shizuo haciendo el tonto desde otro celular.
¿Quién habla? – Aoba preguntó sin más.
Hola, Aoba-kun. ¡Cuánto tiempo sin saber de ti! Aunque la verdad es una alegría para mí no saber de ti, porque tu presencia pone en peligro a mi gran amor~. – Empezó Shinra a hablar rápidamente por la línea. Aoba no reconoció de inmediato la voz del doctor ilegal porque solo la había escuchado una sola vez en su único encuentro.
Ah, te quedaste en silencio… Supongo que es porque no reconoces mi voz. Es normal. Tú y yo solo nos hemos visto una sola vez. Veamos… ¿Te suena la frase "Eres como Orihara Izaya" de casualidad? – Dijo el hombre de lentes con tranquilidad.
Kishitani Shinra… - Aoba recitó sin querer ese nombre debido al fastidio que sintió al escuchar esa frase de la segunda persona que detestaba en el mundo. Por supuesto que Kuronuma Aoba no se había dado cuenta que Shinra tenía ese puesto en su top hasta ahora. Aquella frase revolvía demasiado su interior, obligándolo a pensar en el destino que no deseaba tocar, sabía que estaría eventualmente ahí pero no le interesaba aceptarlo como algo absoluto.
Lamentablemente, nuestro líder en las sombras se percató de su error demasiado tarde.
Su actual socio lo había escuchado claro y alto.
Aoba colgó la llamada y miró a Izaya.
Ya me imaginaba que no iba a poder tenerlos lejos por más tiempo… - Aoba suspiró.
Es curioso que Shinra te llame a tu teléfono. ¿Le hiciste algo a "su" Celty? – Izaya recompuso rápidamente su expresión de estupefacción con la mención de Shinra. La noche anterior había tenido el desagradable encuentro con Heiwajima Shizuo y ahora Kishitani Shinra establecía contacto con Aoba. Izaya estaba por pensar que era el presagio de una desgracia.
Su "mejor amigo" y su peor enemigo habían reaparecido en su vida casi en el mismo día.
¿Qué seguía después…?
¿Yagiri Namie buscándolo para que le pagara su salario pendiente?
En realidad aún no he hecho eso… Hace media hora llamó Heiwajima Shizuo preguntando por ti. Dice que quiere comprarte información… Por supuesto que me cuesta creerle y no quería arriesgarme a que te asesinara antes de que terminaras mi asunto. Pero parece que llamó a la caballería… - Aoba chasqueó la lengua al decir eso.
Ah, está claro que el de la idea de comprar la información es Shinra… - "¿Tan desesperado está Shizu-chan?" Izaya sonrió internamente con esa pregunta en su cabeza, Shizuo no podría encontrar lo que estaba buscando de la forma que lo estaba haciendo. Perseguir a diestra y siniestra para atacar a su objetivo ni siquiera podía ser tomado como una forma de buscar algo.
Era solamente el método habitual de una bestia…
No…
Humano problemático que debía ser borrado de la faz de la Tierra.
Orihara Izaya ya no lo consideraba de esa forma, pero eso no quitaba el fastidio que sentía con la presencia de Shizuo en Saitama.
Te sugiero que no tomes su propuesta. Ese sujeto esta vez si te matará. No tengo problemas con ello, pero eso no puede pasar aún. – Aoba le enseñó la pantalla a Izaya en donde se veía que Shinra estaba volviendo a llamar.
Izaya se quedó estático mirando aquella pantalla, pensando en lo que él debía hacer. Él no tenía problemas con rechazar esa llamada y seguir con su vida. No estaba entre sus planes hablar con Shinra y tampoco lo veía como una necesidad. Sin embargo, otra parte de su ser quería tomar ese celular y enterarse de lo qué hacía que Shinra quisiera cooperar de esa forma con Shizuo.
Y así encontrar algo divertido para jugar como antes…
Orihara Izaya extendió su mano hacia el dispositivo y Kuronuma Aoba no tuvo más opción que dejar que este lo tomara. Él solo esperaba que Izaya no muriera antes de que todo esto terminara. Con eso en mente, Aoba se retiró de la sala para ir al balcón y dejar hablar a Izaya con Shinra.
Hola... – Izaya esperaba sonar más alegre como si nada hubiera pasado, pero sus ánimos no lo acompañaron en su decisión.
¿Orihara-kun…? Vaya, no esperaba hablar contigo tan rápido. Planeaba amenazar a Aoba-kun con ir a atacar a Mikado-kun si no me dejaba hablar contigo jajajajaja… - Shinra hizo una pausa entre toda esa charla que prácticamente estaba teniendo él solo. Izaya estaba demasiado silencioso y eso le perturbaba un poco porque era como volver a hablar con su versión de secundaria o eso le pareció por unos segundos. El doctor temía que el informante decidiera cortar la llamada al no querer hablar con él.
Él sabía que Izaya tenía el derecho de hacer eso.
Izaya no tenía la obligación de hablarle ni nada por el estilo.
¿Tu adorada Celty te lo hubiera permitido? Era probable que fueras atacado por Anri-chan antes de lograr tu cometido. – Contestó Izaya en el mismo tono que Shinra después de más de un minuto de silencio.
Sería feliz hasta con una paliza de Celty~. – Respondió Shinra.
Ah, no has cambiado… No sé si es bueno o malo. Tal vez ambas. – Reflexionó Izaya en voz alta.
Yo creo que tú tampoco has cambiado si todavía puedes hacer enfurecer a Shizu-kun solo con tus palabras. – Dijo Shinra en tono de complicidad.
Oh, así que te contaron. Qué rápido viajan las noticias…- Se podía sentir la irritación a través del auricular de Shinra. Lo mejor que podía hacer él era cambiar el tema de la conversación para evitar forzar la paciencia de Izaya. Solo había una forma de hacerlo y esa era tentando la curiosidad del informante. De cualquier forma si lograba su objetivo, él podría conversar de mejor forma con Izaya después.
Antes de hablar del asunto de Shizuo-kun… Hay algo que quiero preguntarte. – Empezó Shinra llamando la atención de Izaya de inmediato. La forma de hablar de Shinra había cambiado de improviso al decir eso.
¿Qué cosa? – Interrogó Izaya.
¿Sabes lo que le pasó a Nakura-san…? – Shinra tiró su interrogante esperando que Izaya supiera más que él.
La verdadera razón por la que Shinra había accedido a calmar a Shizuo era principalmente por este asunto.
Nakura.
Ah, una situación en donde dos personas se están matando por usar a Izaya (?) xD. La verdad es que a mí me hace gracia eso. A Shinra no lo cuento porque puede ser ambivalente en eso, dependiendo claro de donde esté Celty en el momento ewe.
Por su parte, Rokujo comienza a desesperarse, sabe que las cosas se pondrán aún más feas :C. Y se puede decir que su esperanza depende de que Aoba pueda servir de cebo, si en tal caso se da la situación.
Y finalmente la mención de Nakura-san al final del capítulo…
Y bueno, nos vemos en la próxima actualización 8D.
DEATH GOD RAVEN~
